Extrayendo
Orientación educativa

Sentido Común

Hernán Sorhuet Gelós


Impacto ambiental y poder ciudadano

En una columna anterior comentamos la urgente necesidad de replantear las características y el desarrollo de las audiencias públicas en temas vinculados con el impacto medioambiental.

La idea es que sean instancia de efectiva participación social en la discusión de proyectos y emprendimientos de desarrollo, con el fin de promover y mejorar la gobernanza, en muchos temas que afectan la calidad de vida de las personas.

En los hechos no es así. Quedan relegadas a meras reuniones entre delegaciones oficiales y vecinos y otros actores que puedan estar involucrados en los anunciados emprendimientos.

Así como las organizaciones no gubernamentales (ONG) surgieron en su momento —y lo siguen haciendo— como una expresión espontánea de ciudadanos de trabajar y aportar sus conocimientos, esfuerzos y creatividad en pos de una causa, también lo hicieron como expresión de voluntad de denunciar incumplimientos legales ante las autoridades competentes.

El transcurso del tiempo ha demostrado cabalmente que las ONG son organizaciones que mejorar el funcionamiento de la sociedad, le brindan una ayuda insustituible a los gobiernos nacionales y locales, estimulan la participación ciudadana, fortalecen la gobernanza, y hacen más democráticos a los sistemas políticos.

Por eso, se ha vuelto impostergable repensar la estructura, el funcionamiento y su mejor y más oportuna inserción dentro de los diversos procesos de desarrollo que ocurren en la vida del país.

Mientras tanto continúa en marcha el actual sistema de audiencias públicas que, por lo general, resulta frustrante para los vecinos, pues los proyectos parecen ya estar aprobados y pocas veces los aportes, objeciones y sugerencias realizadas por los asistentes a la convocatoria, son tenidas en cuenta e incorporadas al proyecto definitivo.

Por ejemplo, ayer se realizó en la ciudad de Treinta y Tres la audiencia pública sobre el pedido de autorización de un proyecto minero “Cementos del Plata” (Ancap) a desarrollarse en la zona de la Quebrada de los Cuervos.

Existe una profunda preocupación en vecinos y productores de toda la zona de Quebrada de los Cuervos, Cañada de la Crucera, Sierra del Yerbal por los inevitables impactos ambientales que el emprendimiento tendrá, si se aprueba.

Por la naturaleza y alcances del proyecto, otorgar esa concesión de explotación significará afectar de manera directa al área protegida más emblemática que tiene el país.

Ignoramos qué ocurrió en ella pues se desarrolló cuando ya esta columna estaba en impresión. Pero, suponemos que el Ministerio de Medio Ambiente, a quién le compete tanto la gestión del Sistema Nacional de Áreas Protegidas como el control de los estudios de impacto ambiental de los proyectos, habrá defendido los legítimos intereses nacionales en materia de conservación de la diversidad biológica.

Nuestro país estará dando firmes muestras de madurez y de compromiso con el desarrollo humano sustentable, cuando consolide un modelo, generalice un estilo y conduzca los destinos de la sociedad por un rumbo donde el desarrollo socio-económico, la equidad social y la conservación de la biodiversidad sean aliados estratégicos.

Publicado en el diario El País de Montevideo el 26 de octubre de 2012

Hernán Sorhuet Gelós
Destacado conferencista y escritor uruguayo. Educador, comunicólogo y periodista ambiental. En su vasta obra de libros de Educación Ambiental para niños, incluye temas como el cambio climático, la biodiversidad y los residuos sólidos.

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