Tiempo_dali
Orientación educativa

Trazando sensibilidades

Rubén Inclán


Notas de literatura contemporánea; la sinuosidad académica de un normalista

La literatura es parecida a
la consustanciación de la
sustancia eterna.

Charles Lake.

Para mis hermanos,
Dolores y Ricardo,
con el cariño,
reteharto de la instancia,
muertera…

Rubén Inclán.

¿Qué fue primero…?

El análisis de una obra literaria, o artística en general, debe partir de la concepción del arte como elemento de la superestructura social; su desenvolvimiento por tanto, está condicionado de importante manera por el desarrollo económico; esto es, por las características que perfilan en un momento histórico determinado a las relaciones de producción. Carlos Marx señala: “…una forma determinada de producción material supone, en primer lugar, una determinada organización de la sociedad y, en segundo lugar, una relación determinada entre el hombre y la naturaleza. El sistema político y las concepciones imperantes dependen de estos dos puntos. Y también por consiguiente, el tipo de su producción intelectual.”

El conocimiento de la base económica existente en la temporalidad en que se manifiesta el fenómeno literario nos ayuda, pues, a partir de fundamentos concretos que se rigen por las leyes bien definidas y que impiden las lucubraciones dispersas o los análisis románticos exentos de un mínimo de rigor científico.

Sin embargo, el considerar el fenómeno económico como el todo de que manera indefectible nos conducirá a la percepción de la esencia artística y el esclarecimiento de las motivaciones más complejas de la creación resulta, cuando menos, optimista hasta lo utópico ya que todos los elementos de La misma calidad ideológica que el arte se encuentran en constante interacción; incluso el condicionamiento del desarrollo histórico está fundamentalmente sostenido por la retroacción de los objetos resultantes de la abstracción de las condiciones de vida material ejercen sobre su base económica, madre. Federico Engels lo sintetiza de la siguiente manera: “El desenvolvimiento político, jurídico, filosófico, literario, artístico, etc., se basa sobre el desarrollo económico. Pero estos elementos interactúan también sobre la base económica. No es verdad que la situación económica sea la causa y la única activa mientras todo los demás es pasivo…?

Dentro de esta red de interrelaciones, al arte le está reservado un papel de infinitas sutilezas: la abstracción extrema de lo sensorio. El manejo de lo que atañe en lo individual de manera profunda e identifica y vincula desde el punto de vista comunal al reconocernos en los hechos ligados a lo inmarcesible humano. La transformación de lo material sensible en lo material inmensurable.

Así, el eje fundamental alrededor del cual se elabora una serie de concepciones de carácter sociológico-literario es el de la lucha de clases considerada como generadora de las instituciones y contingencias que hacen posible todo tipo de producción cultural. La obra de arte es un producto clasista: refleja la realidad social y opera sobre ella, oprimiendo o liberando la conciencia humana.

No obstante, los elementos de juicio que proporciona el materialismo histórico en la aplicación sociológica de las ideas generales del materialismo dialéctico, no nos ofrecen el conocimiento de particularidades artístico literarias que permitan la elaboración de concepciones cualitativas en la evaluación de una obra. Coincidimos con Arnold Hauser al afirmar que el valor artístico no tiene ningún equivalente sociológico. Las mismas condiciones sociales pueden producir obras valiosas y obras completamente desprovistas de valor. Lo más que puede hacer la sociología es referir a su origen real los elementos ideológicos contenidos en una obra.

Ante esta problemática estimamos indispensable también el estudio intrínseco de la obra literaria a través de los procesos semióticos que plantea la disección funcional y sustancial de los planos expresivo y conceptual.

Por concepción, sin embargo, discrepamos de los ortodoxos del estructuralismo cuando jerarquizan la labor de la caracterización socio-histórica integrándola al estudio estructural como resultante mínima generada del mismo. Pues aunque metodológicamente el planteamiento adquiere visos de posición correcta, no podemos concebir la realización estética desvinculada de los entornos que la condicionan. Por otro lado, consideramos que el papel fundamental que debemos juzgar como hombres de nuestro tiempo es el de acrecentadores y difusores de la cultura que postula la liberación del oprimido a través del conocimiento de los fenómenos históricos, permitiéndole participar directamente en la agudización de las contradicciones que lo llevarán a la toma del poder comunitario.

Carlos Laguna. Jamaica. La Cobacha. 1980. El estudio de Sor Juana. Rubén Inclán. Abril/ 2012.

Rubén Inclán
Dramaturgo, poeta y docente de la Escuela Normal Superior de México, de Centros de Maestros, promotor de la lectura y ensayista de literatura. Candidato a Maestro en Educación Ambiental por la Unidad 095 de Universidad Pedagógica Nacional.

Abel roca. 03 de Mayo de 2012 21:27

HMMMMM! El siglo de oro español sucedió durante la debacle del imperio de los Austrias con Cervantes,Lope de Vega, Quevedo, Ruiz de Alarcón, la generación del 98 de Unamuno, Ortega en la liquidación de tal poder imperial con el triunfo de los yanquis sobre “el poder español”, La ilustración agasajaba a la corte de los Borbones en la Francia en pleno decadencia con la musica de Rousseau, las comedias de Voltaire. Nietszche descubró la necesidad del superhombre en la decadencia del pueblo alemán embriagado y explotado en el gobierno de los Kaiser, seducido a su vez por la música de Wagner. El inmenso poder de la propaganda soviética no impidió la desaparición de la “dictadura del proletariado”.Creo qu el arte convive al propio tiempo con la decadencia de un orden social y sus integrantes, tanto como con la emergencia del nuevo oren ysus constructores incluso con una relativa independencia. Así,la historia social de la cultura descubre por ejemplo en la trama de la lucha de clases los hilos brillantes del desarrollo de los idiomas modernos desde las hablas de los campesinos hasta el esplendor de la bellas artes literarias,pasando por el juego urbano de formalización y el academismo que limpia, pule y da esplendor a los idiomas. asi la palabra dejó de ser solo la poesía recitada y cantada para eternizarse en los garabatos de la literatura,en la envoltura de los lbros y el poder multiplicador de las imprentas. La lectura enriqueció el idioma, el pensamiento, la comunicación idiomática llegó a ser la cultura literaria. los hombres se encontraron, se descubrieron y se recrearon en tales escrituras, en las que cupieron todos los devaneos de las musas clásicas,de los que emergieron de los nuevos centros culturales como los museos, las bibliotecas y con ellos los creadores de los instrumentos, los medios que multiplicaron los poderes creativos de esa mismas artes. La inteligencia silvestre nos regaló una especie, la razón urbana la palabra con que se razona, se debate, se poetiza, se dramatiza, se combate en los foros legislativos y jurídicos y se compitió en las olimpiadas literarias, la vida de la academia, el liceo y el museo fueron las nuevas instancias en las cuales el ser del hombre se descubrió en la idea, tal como la idea de dios y la de todo lo que existe para ser recuperados en su esencia, diría para fijar los paradigmas que como sistemas de valores los hombres cultos, cultivadores de este nuevo ser del hombre propusieron, proponen a otros miembros de su especie y de su tiempo para rebasarlo y mantenerse.El Ramayana, el libro de los Muertos, el Antiguo Testamento, El talmud, los Cantos Homéricos, el Corán, las Tragedias Griegas, las filosofías de la Hélade, los humanidades republcanas romanas, los tesoros medievales de las humanidades guardados y reproducidos amorosamente por los humanistas los escribanos religiosos, luego, los recuperadores renancentistas del esos tesoros y su enriquecimiento en el debate, la poesia, la dramaturgia, la nueva ciencia política,el afán de saber,y el inmenso poder de sus nuevas bellas artes contribuyeron tanto a la creación de las lenguas y los hombres modernos que hicieron de la cultura literaria y con el dominio magistral del sonido, el movimiento,la estructura y el color los medios con los cuales los hombres de todos estos tiempos se reconocieron los mismos con los pasado y los del futuro:los antropólogos del siglo XXI proponen que la evolución biológica nos regaló el homo sapiens que hoy somos, tal cual asi me lo describo; aunque añaden,aspirando a ello,que la historia de la cultura aun nos debe y nos ofrece la humanización del hombre: una visión de las nuevas oportunidades de hacer valer la unidad y la diversidad de estas ricas manifestaciones humanas, superando diferencias, contradiciones, desigualdades, enemistades, marginaciones, soberbias para incluir en aquellas a todos los humanos.La lucha de clases no se agota en la revolución militar, ni en el asalto al poder, debe conducir a la humanización del hombre con todo el poder de la cultura. Xss

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