LA CLASE

Tema del mes

Mónica Flor Sánchez Pérez


Tecnología: el lenguaje de las nuevas generaciones

Ante el confinamiento al que nos ha obligado esta pandemia, la tecnología ha sido un aliado invaluable, porque no sólo nos permitió continuar trabajando o estudiando desde casa, sino que también nos ofrece una amplia gama de opciones de entretenimiento acordes a todos los gustos y edades.

Precisamente el hecho de que nuestra vida esté tan íntimamente ligada a la tecnología, ha provocado que muchas personas ya no puedan vivir sin ella, que se sientan perdidos cuando no hay internet, que puedan salir de casa olvidando cualquier cosa menos su celular o incluso que se sientan aburridos si no poseen un teléfono inteligente o tableta para pasar el rato.

Esta situación originó una nueva controversia en el ámbito educativo, pues ya desde hace varios años estamos trabajando con estudiantes que por nacer en esta época con estrecha relación a la tecnología, se convirtieron en lo que Marc Prensky (2001) en su artículo Digital Natives, Digital Immigrants denominó como Nativos digitales, los cuales se caracterizan por estar inmersos en un mundo donde predomina el uso de internet, pantallas, redes sociales y otros dispositivos tecnológicos, por lo que utilizan un lenguaje diferente al de generaciones anteriores, prueba de ello sería el término googlear, que hace referencia a la búsqueda de algún término en Google, cuando en épocas pasadas esta función la cumplían los diccionarios y enciclopedias físicas.

Por otra parte, Prensky también define a las personas que nacieron antes de esta época como Inmigrantes digitales, debido a que por gusto o necesidad han tenido que acercarse a las nuevas tecnologías y aprender a usarlas, aunque muchas veces presentan cierta resistencia a emplearlas como parte de su vida diaria.

Ahora bien, estos términos se vuelven muy importantes en un contexto como el del aula, porque en ella convergen niños y adolescentes (Nativos digitales), así como maestros (que muchas veces somos Inmigrantes digitales), lo que provoca que la interacción entre ambos miembros en ocasiones resulte difícil porque su lenguaje no es el mismo.

Sin embargo, la emergencia sanitaria causada por Covid – 19, puso de manifiesto que aunque los estudiantes son nativos digitales, en realidad no poseen los conocimientos necesarios para aprovechar al máximo las tecnologías que están a su disposición. Muchos de ellos pasan varias horas frente a una tableta o ensimismados en sus teléfonos inteligentes, pero lo hacen viendo videos de youtubers que en ocasiones sólo hacen bromas o les proponen retos que pueden llegar incluso a poner en peligro su vida; otros invierten ese tiempo en videojuegos o en diferentes redes sociales, aun cuando por su edad no deberían tener una cuenta en ninguna de esas plataformas.
El problema no es que los estudiantes utilicen la tecnología como medio de entretenimiento, sino que ahora que la educación a distancia requirió que emplearan otro tipo de plataformas, como Zoom, Classroom, Microsoft Teams, entre otras, así como la paquetería básica de Office o su equivalente en Google, muchos de ellos tuvieron problemas para utilizarlas, debido a que desconocían su uso.
Ante esta situación el responsable inmediato es el profesor, porque es cierto que en la escuela se deberían designar clases para la enseñanza de este tipo de programas y plataformas, pero para ello tendrían que resolverse primero tres cuestiones:

1) ¿Cómo convencer/motivar al profesor que es un inmigrante digital a aprender sobre las nuevas tecnologías? Es verdad que nuestra tarea como maestros es actualizarnos constantemente y que la tecnología es una realidad en el mundo en que vivimos actualmente, pero hay docentes a los que nos les interesa aprender demasiado sobre ellas, por lo que sus conocimientos al respecto son superficiales y básicos. Además, hasta antes de la pandemia la mayoría de los cursos al respecto los buscaban los maestros por cuenta propia, ya que no se otorgaba ese tipo de capacitación en las juntas de Consejo Técnico Escolar o en los cursos que se ofrecen por parte de la Secretaría de Educación Pública. Ahora con la emergencia sanitaria, estuvieron los Webinars tanto para aprender a utilizar la plataforma de Google, como la de Microsoft Teams, lo cual sirvió para acercarse a estas opciones, aunque muchos docentes concluyeron que al empezar a utilizarlas comprenderían mejor su funcionamiento.

2) ¿Nuestro país cuenta con la infraestructura necesaria para hacer realidad el vínculo entre tecnología y educación? Suponiendo que existe personal capacitado para potenciar los conocimientos de los estudiantes sobre las nuevas tecnologías, no todas las escuelas cuentan con computadoras e internet en sus aulas y en los contextos más marginados donde los maestros son multigrado, a veces ni siquiera poseen un salón o la instalación eléctrica útil para cubrir las necesidades básicas de su población. Lo cual significa, que no en todos los contextos esta idea podría darse del mismo modo. En su momento Enciclomedia, así como la instalación de aulas digitales en las escuelas trataron de hacer un primer acercamiento y después fueron las tabletas que se otorgaron a los niños de quinto grado de primaria, pero desde mi punto de vista estos proyectos no fueron suficiente, ya que algunos correspondían a promesas hechas en campañas presidenciales, por lo que al terminar el sexenio nadie se hizo responsable de ellas, provocando que se convirtieran en fósiles en los salones, mientras que las tabletas sólo se otorgaron un ciclo escolar y muchos niños las perdieron o descompusieron sin tener la posibilidad de repararlas.

3) ¿Cómo continuar el aprendizaje de las nuevas opciones tecnológicas en casa cuando no siempre se cuenta con la infraestructura o los conocimientos necesarios? Es un hecho que en nuestro país convergen múltiples realidades distintas, desde donde hay familias con posibilidades económicas para proporcionar a cada uno de sus miembros un teléfono inteligente o tableta así como una conexión a internet hasta aquellas casas donde el sustento depende de una persona, quien cubre arduas jornadas de trabajo que le permiten obtener el ingreso necesario para solventar las necesidades básicas de la familia, entre las cuales no figuran los dispositivos tecnológicos.

Aunado a esto, es muy importante señalar que aprender a utilizar la tecnología implica un compromiso por parte de los estudiantes, quienes deben ampliar su panorama al respecto, para que conozcan todo lo que ofrece y estén dispuestos a aprovecharla, recordando siempre que los recursos tecnológicos deben contribuir a la vida de las personas, no convertirse en el centro de su existencia.

Sin duda nuestra relación con la tecnología seguirá transformándose con el paso del tiempo en todos los ámbitos, incluyendo el educativo. Sin embargo, adoptar este nuevo lenguaje y adentrarnos en las posibilidades que nos ofrece requiere interés por parte de las personas para conocerlos, así como mantener una actitud responsable para utilizarlos de forma adecuada.

Mónica Flor Sánchez Pérez
Maestra de primaria. Egresada de la Maestría en Educación Básica. Especialidad Realidad, Ciencia, Tecnología y Sociedad de la UPN 095 Azcapotzalco

Agregar comentario