Usos múltiples

El timbre de las ocho

Armando Meixueiro Hernández
Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán


Paraísos e infiernos de la cuarentena

I

César Labastida sigue abatido por la cuarentena provocada por el Coronavirus: ha respetado “Susana distancia”, no ha salido de su departamento más que para comprar víveres, el periódico y conseguir dinero en efectivo de algún cajero; la consigna de “Quédate en casa” la ha tratado de respetar en la medida de lo posible; y la comunicación con el mundo exterior ha estado determinada por las infames clases en línea y por el inefable grupo institucional de whatsapp, que se mantiene activo hasta en horas insensatas.

Director:

—Queridos profesores, el 1 de junio está cerca ya, y pensando en el regreso a clases debemos tener Plan A, y Plan B, o como dice nuestro subdirector, un Plan C en julio, o agosto.

Profesor de historia:
—Cual sería la urgencia de desafiar, a una contingencia que no sabemos todavía cómo se va a comportar en estos días!!! mañana y el día 21 no se suspenden actividades académicas ni administrativas a distancia. Solo se suspenderán las clases a partir del viernes.

Profesor de Psicología:
—Incluso me parece que debemos saber qué piensan u opinan los estudiantes de un posible regreso en junio, julio, agosto.

Director:
—Exacto, me gusta la idea del “desafío”, es lo que debemos comenzar a hacer, porque no estamos de vacaciones. A partir de esas informaciones mañana en la Junta virtual de maestros deberemos tomar decisiones, esa es la urgencia.. Y por supuesto que los coordinadores de materia han estado consultando a los estudiantes.

—Incluso por esa misma comunicación nos hemos enterado que hubo maestros que no se comunicaron con ellos hasta por más de 3 semanas, aparte del periodo vacacional. Manifestarse es importante, para saber por qué esos profesores no hicieron su chamba, de eso también dependen las decisiones.

Profesora de Geografía:
—La UNAM regresará a su nuevo ciclo escolar hasta el 21 de septiembre, el semestre que está “corriendo” se ha extendido hasta el 21 de agosto para terminar de evaluar actividades académicas, además se recomienda que todas aquellas actividades que se estén llevando en línea, se sigan realizando con el fin de disminuir el número de alumnos y profesores en forma presencial, y así reducir al mínimo el riesgo de contagio, habrá que mencionar esto y pensar qué es lo mejor.

Director:
—Gracias Maestra. Acá la mayoría de los profesores y estudiantes han estado trabajando, obvio que no es lo mismo, pero es otra experiencia.

Profesor de historia:
—Y si fuera que regresáramos en Agosto es lo mismo, el mundo no será igual que antes. Muchos estudiantes habrán desertado por falta de pago de colegiaturas o por necesidad de asistir a sus padres que perdieron trabajo, o por afectaciones relacionadas con la contingencia.

Director:
—Debemos pensar varios escenarios posibles y estarnos preparando para cada uno de ellos. Y creo que nos hace bien esa reflexibidad.

Profesor de historia:
—Por eso señalo que se diseñe a partir de condiciones reales, sin duda, la voluntad ayuda, pero, para situaciones extremas requerimos de política, cerca a los estudiantes y a los mismos docentes.

Profesora de inglés:
—Buenas tardes. Sé que la comunicación de manera virtual se queda corta, que cuando estamos de forma presencial. Tal vez sería una opción que cada coordinador de materia se reúna por Zoom para discutir y tomar acuerdos. Y después cada coordinador reunirse de la misma manera con la dirección para tomar la decisión institucional.

Director:
—La decisión la debemos tomar lo antes posible porque hay quejas de padres de familia que no quieren pagar las colegiaturas o exigen una reducción. Y si no pagan, entonces no tendremos forma de pagarles a ustedes.
[Aparece un gif de Bugs Bunny, sonriente, con bastón y sombrero, bailando en un escenario de teatro]

Profesor de historia:
—Por cierto, he leído sobre lo que impacta a los estudiantes y a los padres de familia todo este encierro; pero, como casi siempre; poco nos hemos preguntado qué pasa con los docentes: también somos humanos!!!

Profesora de inglés:
—Sí, profesor, nada han dicho de nosotros los maestros. Y no sólo somos profesores, también tenemos hijos que estudian y responsabilidades en casa.

Profesora de geografía:
—Estoy de acuerdo con los compañeros, también somos humanos!!!

[Se inserta un meme de la Rana René cuyo texto es: “Algunas veces no me dan ganas de ir a clase… luego me acuerdo que soy el maestro y se me pasa”]

Profesor de Psicología:
—Yo encontré un video de una especialista en motivación, se los comparto:

[Se incorpora un video de youtube. En la imagen de inicio se ve la portada de un libro titulado “La magia de la persuasión”]

Director:

—De acuerdo, ¿quién atiende nuestras necesidades de aprender a sobrevivir y trabajar en un ambiente tan incierto? Creo que tenemos enseñanzas históricas de sobrevivencia. Los humanos somos entes complejos, “hommo faber”, políticos y lúdicos, “homo ludens” también. Creo que es por ahí, asumir los retos como desafíos y si es necesario modificar muchas cosas, tendremos que trabajar mucho. La cosa es que el mundo ya cambió, no hay regreso.

Profesor de historia:
—Por eso insisto en que no debemos planear sobre una realidad que ya no existe!!! No hay normalidad.

Director:
—Se planea justo lo que No existe.

—¿Qué escenario queremos? ahí es por donde debemos pensar. La imaginación pedagógica es inacabable, casi contexto por contexto, la enseñanza debe ser situada. Ahora nos corresponde decidir en alguna medida el futuro. Yo quisiera que recordaran lo que han dicho de nuestra Preparatoria, ya hasta en 3 ocasiones han hablado bien de nosotros en la Revista Juventud. ¿Por qué? Porque siempre vamos adelantados, ¿por qué?, porque como dice la Maestra de inglés: “tenemos vocación” y hacemos muchísimas cosas por nuestros destinatarios. Yo los invito a seguir aportando ideas.

Profesor de historia:
—La vocación en la docencia está bien como discurso; para estos momentos se requiere de soluciones profesionales; la voluntad es insuficiente!!!

Director:
—Pues a sumar acciones profe.

—¿O no somos profesionales?

[Aparece un gif de Bob Esponja y Patricio bailando con un bastón de colores]

II

A pesar de todo ello, para el profesor César la pandemia ha resultado un oasis de reflexiones y recuerdos que va documentando, de vez en vez, en una libreta que recibió en aquel Congreso en la Universidad del Tolima, en Colombia, y en donde escribe sin predeterminaciones.

1.- Sobre el cuerpo.
“Hice algunas, pocas, abdominales, brincos y 15 lagartijas. Me metí a la regadera y ya con el agua caliente recorriendo todo mi cuerpo, recuperé esa estimulante sensación que mi papá remataba en una frase, cuando nos bañaba de pequeños: “¡el agua es vida, mi’jo!”

César Labastida nunca fue de mucho ejercicio físico. Sin embargo, en su temprana juventud fue seleccionado de futbol en la preparatoria. Y jugó como lateral izquierdo del equipo representativo. Él dice que, porque no había muchos zurdos, pero los que lo han visto jugar recuerdan su forma de pararse y su garra deportiva; impasable para los delanteros por esa banda. Luego en la Universidad, jugó en esas canchas del sur de la ciudad en equipos formados por los estudiantes. Más tarde, al ponerse a trabajar e impartir clase, vino la llegada de la panza, a la que nunca le dio mayor importancia porque seguía cascareando de forma esporádica con colegas que organizaban partidos de futbol contra los estudiantes. Pero al llegar estos días de gracia (o desgracia), volvió a encontrarse con esa masa de carne que comenzaba a afectarle las rodillas.Y entonces no lo pudo creer; era una verdadera panza de chelero.
Así, comenzó la breve recuperación y la rutina diaria de cuidarse ese templo del ser humano, y al que tantos le dedican un culto especial en la posmodernidad, como afirma Lipovetsky, pero que César había olvidado y ahora estaba recuperando.

2.- El Periódico: información veraz y oportuna
“Sé que me juego el físico y la vida misma cada mañana. Pero siento la obligación inconsciente de comprar y leer los periódicos de siempre, en el puesto de don Joaquín, que me aparta La Jornada, Milenio, El Universal y sobre todo El país español.”

Lo que no sabe César Labastida es que a don Joaquin le acaban de diagnosticar sospecha de COVID19. Así que encontrará el puesto cerrado. Con su maltrecho cubrebocas morado caminará ocho cuadras mas para comprar sus periódicos. Y es que el profe Labastida no puede vivir sin leerlos diario.

3.- Comida
“Es terrible estar cocinando en casa, comiendo solo y lavando trastes, que parecen reproducirse como conejos en el lavabo. ¡Qué más nos espera en esta contingencia!”

César casi nunca come en casa, así que se ha tenido que readaptar a esta circunstancia, gasta menos y convive más consigo mismo. Pero a veces extraña los tacos y la torta al pastor con queso.

4.- Lectura
“Ya estoy hasta la madre de andar llenando formatos para informes, cargas administrativas, planes de regreso a clases. No he podido leer un ápice. Pero ya en junio me voy a desquitar. Lo prometo.”

César siempre ha sido un lector voraz, sin embargo, conforme fueron llegando los formatos y evidencias que tiene que llenar en las instituciones educativas en las que trabaja, fue dejando sus lecturas. Ahora ha recuperado la lectura, a cualquier hora del día y lo que se le pega la gana. Esta recuperando su condición lectora.

5.-Las transmisiones de Futbol
“¡Cómo extraño ver el futbol y la Champions, carajo! ¿Podré sobrevivir a la cuarentena?”

El porfesor César sabe que el futbol es la peor enajenación del mundo, pero lo extraña, con banderas, gritos y porras, con gente. Los noventa y tantos minutos que dedica a ver a su equipo por semana, los echa de menos sinceramente.

6.- Del cine en internet y sus Plataformas.
“Con cerca de 56 días de cuarentena no he podido resistir la prohibición que me había prometido de no acceder a plataformas electrónicas de cine. Salvo el youtube, que es gratis, no me había dejado seducir por ninguna. Ya mis amigos me han pasado cuentas de Netflix, Claro video, Amazon Prime… Y he terminado por contratar Mubi. Me avergüenza mucho esta situación, pero el cine es el cine. ¡Pinche contingencia!”

El profesor Labastida no puede dejar de ver cine, mucho cine, de diversas regiones, géneros y tiempos. En la cuarentena ha multiplicado el vicio, está viendo hasta dos películas diarias; pero no deja de extrañar la sala obscura y las palomitas.

7.- La Presión y el estrés.
“¡¡¡Ya estoy hasta la madre de las clases en línea, los trabajos por correo y ese grupo de whatsapp institucional, que es una mierda!!! Si acabo ahorcado en esta casa, que se culpe al director y las autoridades educativas de mi muerte.”

Pareciera que trabajar desde casa fuera el paraíso, sin embargo, el profesor César vislumbra que, en aquellos dirigentes de las instituciones educativas en las que labora, como que se les quiere olvidar que hay una pandemia con miles de muertos, contagios y enfermos. Aunque lo diga todos los días —que son días de guardarse— a las 19 horas el Dr. López Gatell.

Las autoridades del profesor lo presionan; le demandan que trabaje. Que no se haga tonto y no sea holgazán. Que se invente o utilice lo tecnológica amigable disponible en internet, que de seguimiento a las solicitudes personales de sus doscientos alumnos de distintos cursos, que los atienda, que califique, que urgen las evaluaciones…

En efecto, no puede haber paraíso, así sea en prisión domiciliaria, sin infierno burocrático.

8. Del regreso a la nueva normalidad
“Ahora que salgamos de esta cuarentena ¿nos encontraremos un nuevo paraíso o un infierno posmoderno?”

Armando Meixueiro Hernández
Director de Pálido Punto de Luz

Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán
Director de Pálido Punto de Luz

Agregar comentario