Experiencia_educativa_en_la_cuarentena
Orientación educativa

Decisiones

Blanca Yannely Moctezuma Tapia


Tempestades que nos regalan luces resplandecientes en la experiencia educativa de cuarentena

Hay una frase que dice “Quien cree en la magia está destinado a encontrarla”. Y no puedo pensar que no sea algo mágico todo lo que estoy viviendo con mis alumnos y sus padres de familia. Pienso en una tríada de poleas que hace funcionar sus engranes con fuerza y con una motivación que es alimentada por el movimiento de cada una. Las poleas nos facilitan la subida de objetos pesados. Fungen como soporte, son un mecanismo que sirve para transmitir fuerza y así reducir el esfuerzo que se necesita para mover un objeto.

Pues cada uno de nosotros es una polea y si uno dejara de trasmitir esa fuerza adecuadamente, simplemente esto no resultaría o tendría cierta pesadez al llevarse a cabo.

El día 20 de marzo fue nuestro último consejo técnico de manera presencial en las escuelas, y este 29 de abril cumplimos una cuarentena de permanecer en nuestras casas por motivo del COVID 19. Así, debemos mantener el distanciamiento social como una medida de precaución en todo el mundo para evitar el contagio de esta enfermedad. Es algo que hasta ese momento sólo habíamos visto suceder en las películas, un buen ejemplo de ello es la película El Contagio (2011), de Steven Soderbergh, en la que el concepto de distanciamiento social aparece ya en esa película de hace casi una década, junto con la medida de implementar grupos escolares más pequeños para guardar una mayor distancia entre los alumnos, realizar home office en las empresas y la preocupación por la difusión de la desinformación se vuelve tan prolífica y peligrosa como el virus.

Como una forma de contrarrestar el impacto en el rezago educativo, que podría resultar o acentuarse más en algunos casos, por la situación que hoy en día vivimos, la Secretaria de Educación Pública (SEP), a cargo de Esteban Moctezuma Barragán, implementó la modalidad a distancia con el programa “Estudia en casa”, cuyo propósito es dar continuidad a los programas de estudio en este ciclo escolar. Con esta estrategia se reanudaron clases a partir del 20 de abril en el Sistema Educativo Nacional, principalmente por canales de TV, radio y plataformas en línea.

De tal manera esta estrategia cuenta con una programación, que cubre: de 7:00 a 9:00 nivel preescolar, de 9:00 a 15:00 nivel primario y de 8:00 a 12:30 nivel secundaria. Contado alternadamente con horarios de descanso para su continuidad y pausas activas.

¿Cómo se está implementando esta medida? En muchas escuelas del sector privado no se interrumpieron labores en el calendario escolar, tomando clases en línea para cubrir las dos semanas que faltaban para llegar al periodo vacacional, desde que se dio la indicación de no acudir de manera presencial a las escuelas.

Por lo anterior, el llevar clases en línea por plataformas como zoom o google classroom es algo que se está llevando a cabo en escuelas privadas sin problema y sólo en algunos grupos de escuelas públicas, cuyo perfil o contexto grupal lo hace posible.

Adicional a ello, la SEP tiene el apoyo de Google for Education, un paquete de apps gratuitas adaptadas específicamente para las escuelas. Una de las herramientas que forma parte de estas apps, es La Red Magisterial (conjunto de recursos y material digital que apoya los contenidos y actividades para trabajar en casa). El acceso gratuito a estas herramientas se irá distribuyendo de manera paulatina y coordinada según lo indica la SEP, ya que por el momento sólo se encuentra disponible para algunas escuelas públicas.

A todo esto, me parece importante rescatar algo que considero positivo y sensato. La Secretaria de Educación Pública está respetando la capacidad de autogestión de las escuelas, para que, mediante sus autoridades y equipos de trabajo, determinen la mejor manera de cubrir los contenidos de los programas escolares de acuerdo a sus contextos, necesidades y recursos.

Si bien, existen críticas o inconformidades respecto a los contenidos o estructura de los programas en TV, radio o herramientas de la modalidad a distancia, éstos son un apoyo y sugerencia para ocuparlos de acuerdo al criterio de cada escuela y cada docente frente a grupo. Se proponen como un complemento, no como única herramienta para hacer nuestro trabajo en esta cuarentena.

Como docente de un grupo maravilloso de segundo grado de primaria, agradezco el poder planificar mis estrategias de trabajo con libertad, porque no tenemos ninguna indicación oficial como docentes por parte de la SEP, ni de nuestros directivos para trabajar de manera obligatoria con una modalidad online ya que no sería posible. Y tampoco hay una orden oficial para trabajar de manera obligatoria con los programas de TV del programa “Estudia en casa”. Es una realidad bien sabida, que más del 70 u 80% de los estudiantes de escuelas públicas no tienen computadora e internet en sus casas. Y pedirles que acudan diariamente a un café internet en estos momentos en donde la indicación es, “Quédate en casa”, se me haría irresponsable. Además de que eso generaría un gasto extra en su economía familiar, y a través de estructura institucional se nos ha hecho llegar la indicación a los docentes de no generar gastos adicionales a las familias en estos momentos. También debemos considerar que muchas familias en México viven al día, y una manera de apoyarlos es teniendo muy presente esa situación cuando pensemos en nuestras actividades.

Dicho todo lo anterior, es en este tiempo de contingencia sanitaria por COVID 19 que veo en las aplicaciones de whatsapp y Facebook, un potencial viable y práctico para ser utilizados como un recurso didáctico y educativo por muchos maestros, para crear y adaptar su propio programa de “Estudia en casa”. Propongo a los docentes de escuelas públicas, probar realmente esta alternativa con sus alumnos. Ya que la mayoría de los padres y estudiantes tienen estas aplicaciones instaladas en sus teléfonos celulares. Al hacer esto, sin darnos cuenta, también le daríamos al celular un uso como recurso educativo.

Nuestro trabajo como docentes en esta cuarentena representa un reto emocionante y desafiante porque pone a prueba nuestra vocación y amor por lo que hacemos, pone a prueba el conocimiento y sensibilidad que tenemos para llegar a nuestros alumnos, y también nuestra creatividad para despertar su deseo y curiosidad por seguir aprendiendo, en estos momentos desde sus casas.

¿Cómo he vivido mi experiencia?

La manera en la que nos hemos organizado como equipo de trabajo de una Escuela Primaria Federal del estado de México ha sido mediante un grupo de whatsapp, en donde recibimos la información más urgente o importante por parte de nuestras autoridades escolares, y en el que es necesario estar disponibles a cualquier hora, de lunes a domingo por si hubiera alguna información o situación importantes que atender a la brevedad. Un grupo de Facebook laboral, en dónde subimos diariamente nuestras evidencias de trabajo para compartirlas como escuela, administrado y supervisado por nuestra Dirección escolar y una plataforma a cargo de nuestra autoridad educativa SEIEM, en la que nos pide a todos los docentes registrar diariamente nuestra planificación del día y subir evidencias de aprendizaje. Esta plataforma está disponible 24/7, siendo flexible para todos. Por último, las juntas que llegan a ser necesarias para establecer acuerdos como maestros, o para llevar a cabo consejos técnicos, las realizamos mediante videoconferencia por la plataforma zoom.

De acuerdo al contexto y las necesidades de nuestra escuela, la mejor estrategia para estar en contacto con padres y alumnos fue conformar grupos de whatsapp en donde a su vez pudiéramos comunicarles a ellos también información importante. Posteriormente, los establecimos como una alternativa para enviar nuestros planes de trabajo y poder recibir evidencias de sus actividades.

Cuento con un grupo de 24 alumnos, con una edad de entre 7 y 8 años, sólo el 30% viven con ambos padres en casa, el resto de ellos viven sólo con uno de sus padres y en compañía de sus abuelitos, tíos o primos. Comparto que el utilizar whatsapp para implementar un programa de “Estudia en casa”, adaptado a las necesidades de mi grupo, es una estrategia que realmente me ha funcionado. El 100% de los papás de mis alumnos cuentan con un teléfono celular, y ya que esta aplicación no consume muchos datos, esto hace viable y posible el trabajo.

El 20 de abril reiniciamos clases en una modalidad a distancia, envié a los padres de familia por whatsapp un plan de trabajo que llevaríamos a cabo de manera quincenal. Establecimos horarios para enviar actividades, hacer preguntas o aclarar dudas. El horario fue de 8:00 am a 1:00 pm, horario en el que yo estoy pendiente todo el tiempo y contesto de manera casi inmediata en el celular. Además de ello, realicé dos excepciones, en donde el acuerdo fue enviar sus actividades a las 6:30 y 9:30 pm. Ya que, por trabajo, los papás no cuentan con alguien dispuesto a apoyar a sus pequeños para realizar las actividades en casa durante el día.

Con todo lo que he descrito, ya podemos ver que el tiempo de las actividades de mi vida personal, y otras actividades que realizo durante el día para mi crecimiento profesional queda reducido.

Las actividades que realizamos son muy concretas, específicas, y lúdicas. Ejemplo: en la asignatura de español, un tema a reforzar consistió en escribir todos los elementos que lleva una receta, así como su procedimiento. Esta receta trataría sobre preparar algún platillo de manera creativa con los ingredientes que tuvieran en casa y después de escribirla cuidando su redacción y ortografía, la prepararían con su papá o mamá. Finalmente enviarían su actividad escrita y una foto de ambos, junto al platillo que prepararon juntos. Las evidencias escritas se mandan al grupo para que entre compañeros aprecien los trabajos de cada uno, pero las evidencias que incluyen fotografías o videos se envían a mi whatsapp de manera individual, para crear un ambiente de confianza y cuidar la seguridad y confidencialidad de los niños.

Trabajamos dos asignaturas por día, procurando que no rebasen las dos horas y media de trabajo en casa, esto por indicaciones de la SEP. Les doy la libertad para autogestionar el tiempo con sus hijos y elegir los momentos en que las llevan a cabo, respetando los horarios acordados para enviar. Al recibir sus actividades en el grupo, marco correcciones y envío retroalimentación respetando el orden en el que estos fueron llegando, ellos corrigen y vuelven a mandar sus evidencias; ya corregidas sus actividades, les indico que está completo y llevo a cabo su registro. Todas las actividades muestran en el plan de trabajo, contenido, aprendizaje esperado, descripción de la actividad a realizar, producto y los aspectos que se evaluarán. Al finalizar la sesión de acompañamiento, les comparto un reporte en donde están registradas todas las actividades que recibí durante el día.

De un grupo de 24 alumnos, 23 se encuentran trabajando y entregando de manera completa sus actividades.

Me han sorprendido dos cosas: la respuesta y el apoyo que he tenido por los padres de familia, ya que realmente han sido muy responsables, muestran interés y compromiso hacia sus hijos. Lo cuál para algunos de ellos, no ocurría como ocurre ahora, en días normales de clases. Y también me ha sorprendido el empeño que ponen los niños, ya que algunos de ellos tenían dificultad para poder terminar sus actividades en clase, y aun con el regaño de los padres o mayor interés de mi parte, esa actitud no se modificaba. Ahora veo en sus fotos y videos reflejado en sus rostros el interés que tienen. Se ve su entusiasmo, en el orden, calidad y limpieza de los trabajos que entregan. No quiero omitir que recibo de varios alumnos, audios diciéndome que me extrañan, que quieren volver a verme pronto, o que me cuide mucho porque quieren que esté bien.

Aunque las horas de trabajo y el esfuerzo mental que realizamos todos los docentes para adaptar nuestro trabajo en estas condiciones y estar a la altura de las circunstancias es el doble, y en ocasiones el triple, a las horas de trabajo que invertíamos cuando realizábamos nuestro trabajo de manera presencial. El verlos en los videos divirtiéndose en las actividades, sus fotos sonriendo con sus papás y escuchar sus voces, fortalece mi fuerza a pesar del agotamiento que mi cuerpo pueda experimentar y alimenta mi motivación para continuar mejorando y buscando distintas maneras de llegar a ellos. Para que al mismo tiempo que aprenden, contribuya a hacerles más leve esta situación de aislamiento. Promoviendo para ellos experiencias memorables como familia. Me esfuerzo en pensar en actividades que sean lúdicas y utilicen materiales que tienen de manera cotidiana o en su contexto.

Estoy segura que esta coyuntura está reforzando el vínculo de comunicación y apoyo que tenemos con nuestros alumnos y sus padres de familia.

Me parece que, en este momento de crisis, los maestros tenemos un papel de liderazgo sumamente importante, ser ejemplo de resiliencia y contribuir en superar la adversidad: con ímpetu, pasión y compromiso hacia nuestro trabajo. Este momento es una oportunidad para nosotros, en donde nuestra sociedad y nuestro país nos necesitan.

Nuestro trabajo no tendría sentido, y no sería posible sin ustedes. Papás, mamás y niños, gracias, por tanto…

Blanca Yannely Moctezuma Tapia
Maestra de primaria. Licenciada en Pedagogía por la UNAM. Campus FES Acatlán.

Agregar comentario