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LA CLASE




Una Mirada Internacional sobre la Calidad de la Educación: Entrevista Ezequiel Ander Egg. Otras Voces en educación

En el marco de la convocatoria que a comienzos del año 2014 se formulara en Venezuela, en aras de iniciar un debate nacional sobre la Calidad de la Educación, Luis Bonilla-Molina (LB) conversa con Ezequiel Ander Egg quien es uno de los autores de educación más prolíferos, con más de cien libros publicados sobre transformación educativa, transformación de la sociedad, desarrollo comunal, pedagogía e investigación social. Su libro más emblemático por el cual estudiaron generaciones de trabajadores sociales ha sido Metodología del Desarrollo de la Comunidad. Hoy lo consultamos en el marco del debate de calidad educativa que se abre en Venezuela.

LB: Bienvenido Ezequiel, gracias por aceptar nuestra invitación.

AE: Con mucho gusto. Comenzaría por hacer una observación a la expresión calidad educativa, es una expresión paradójica y contradictoria. ¿Por qué? ¿Por qué que es una calidad sin educación? Nada. Ese es una educación sin calidad, por eso hay una especie como de paradoja en la expresión de calidad educativa, pero podría ser una cuestión de precisión.

LB: Comencemos un poco por tu trayectoria personal, en 1975, ya como un militante progresista, que reflexionaba sobre el derecho educativo, fuiste sometido a un juicio sumario sentenciado a fusilamiento y sobreviviste a ese fusilamiento. ¿Cómo fue eso Ezequiel?

AE: ¿Cómo fue que sobreviví? Mira, estuve 31 días tirado sin auxilio y una campesina me llevaba un poco de comida, yo no quería que supiese mi nombre y me ponía barro para que no avanzara la gangrena porque me habían destrozado la pierna, ¿Cómo sobreviví? Allí aproveché a conciliar mis conocimientos científicos occidentales con mi cultura de cine de la India y del poder de la mente sobre el cuerpo. Entonces usé lo que yo sabía, cómo con la mente puedo controlar el cuerpo, me concentraba pensando que la casa revolucionaria es un gran huracán y que cada militante somos apenas un pequeño soplo y yo me decía a cada rato con mucho dolor, con mucha hambre y muchas cosas: si el soplo se apaga el huracán pierde un poquito de fuerza y así sobreviví.

LB: Ahora bien, Ezequiel. Entrando en materia educativa. Tú has escrito un conjunto de obras sobre transformaciones de los sistemas educativos sobre planificación educativa, sobre educación. ¿Que son para ti las políticas educativas para el cambio?
AE: ¿Las políticas educativas para el cambio? —Primero quiero señalar que la palabra educación tiene una cierta equivocidad, no existe la educación. Existen diferentes perspectivas educativas, no cualquier educación sirve para el cambio. Hay educación que es totalmente alienante. Y aquí quiero recordar algo que creo que pertenece al acervo cultural común de América Latina, una idea de Freire “Educación es fundamentalmente un problema político”, no es en lo político partidista sino política en el sentido de saber qué tipo de sociedad queremos construir, qué tipo de hombres y mujeres queremos formar, y ese legado es un problema pedagógico. Entonces, no cualquiera educación tiene la puerta de salida de transformación, sino tiene que ser una educación liberadora. No digo la de Freire, pero cualquier perspectiva de la educación critica, liberadora y que aprenda a pensar también a América Latina desde América Latina, sin despreciar lo que existe en otras realidades.

LB: Es decir, para que exista el cambio es fundamental la educación. En ese sentido estamos nosotros, estamos viendo a escala planetaria iniciativas de reformas y de contrarreformas educativas. Tú tienes un libro al respecto. ¿Qué es para ti una reforma educativa?

AE: Bueno, la reforma educativa se puede realizar en el mismo centro, en la provincia, en el estado como se diría en Venezuela, en un País. Una reforma educativa exige responder a seis cuestiones. Primero, qué enseñar y qué contenidos vamos a ofrecer. Segundo, cuándo enseñar, que es un punto flojo general en la educación en todos los programas educativos, porque no pueden enseñar cualquier cosa en cualquier momento. En esto recuerdo al teórico del constructivismo, cuando decía si yo tuviese que reducir todas las psicopedagogías en una sola idea, averigüe lo que el alumno sabe y actúe por secuencias. Tercera cuestión es cómo enseñar, en ese cómo enseñar es sumamente importante porque yo tengo que enseñar pero tengo que darle el gusto de aprender. Ya se decían no me gusta que me enseñen, me gusta aprender. La frase correcta seria, no me gusta cómo me enseñan y quiero aprender. La cuarta cuestión es qué, cómo y cuándo evaluar, esto es una cuestión fundamental tanto en la evaluación de los alumnos como en la evaluación de las instituciones. La quinta cuestión es la orientación y tutoría, eso ya lo ven en casi todas las universidades de América Latina, en donde buena parte de la gente que ingresa no se gradúa. Entonces, hoy tenemos que hacer un aporte teórico para esto, y por ese motivo escribía el libro que se llama “Claves para introducirse al estudio de la inteligencia múltiple”, y utilizando el conocimiento de la inteligencia múltiple allí puedo saber qué carrera puede hacer una persona.

Por último, atención a la diversidad, qué es atender a las personas con discapacidad física y sensorial, pero también a los chicos superdotados. Cuando en un año y medio hice tres elaboraciones del libro de planificación educativa, entonces alguien nos llegó y no había tratado el tema de la discapacidad. Y es cierto muchos superdotados son chicos fracasados en la escuela. Esas serían las ocho grandes cuestiones. Pero cada uno tiene problemas particulares especiales.

Otra cuestión, pero es un pequeño paréntesis porque es un debate que tuvimos por aquí: Hace dos años ¿Quién invadió y sustituyó a la UNESCO en la orientación tutorial? El Banco Mundial. El Banco Mundial junto con el Fondo Monetario Internacional y la Organización Mundial de Comercio que también influye en esto, merecen ir al tribunal de justicia de la Haya. Mira yo tomo 1980 y el año 2014: en 1980 vi un predominio claro de las universidades públicas y ahora un predominio claro de universidades privadas inspiradas por esto que son negocios. Aquí el otro día discutí por dos universidades. ¿A qué universidad le dieron el otro día en letra jerarquización de universidades, el estatus de la mejor universidad de América Latina? A la universidad Pontificia de Chile. Y yo había hecho ya una crítica que dicen algunos profesores: No está mal que se formen en Estados Unidos, pero no significa eso que acaso los idiotas útiles entre los economistas que van allí a estudiar los modelos econométricos supersofisticado, pero no estudian la variable de la dependencia externa. Entonces, no. En esa jerarquización yo no estoy de acuerdo porque no valora el compromiso de la universidad.

Las universidades me puedo equivocar, pero estoy decepcionado, está llena de papagayos culturales. De textos sin contextos, es decir, lo importante son los libros. En la última vez antes de que me expulsaran de la universidad por ser socialista, en la última reunión del consejo que asistí discutían sobre los programas que se iban a preparar, y todos decían que libros voy a trabajar. Cuando me tocó hablar a mí que era el último, dije no es qué libro voy a trabajar, sino qué problema voy a estudiar, problema que sirva y que esté al servicio del pueblo. Esa es mi decepción. El otro día, después de 40 años por haberme expulsado, es una anécdota de la universidad por ser socialista, por haber hablado bien del Che Guevara, me dieron el título de profesor honorífico, 40 años después de todo.

LB: Ezequiel, tú hablas de la capacidad o la necesidad de trabajar el tema orientador y la tutoría, sin embargo, hasta casi la década de los 80 era común hablar de maestros y tutoriados, de maestros y pupilos. O sea cada profesional indicaba tener uno o dos maestros o más maestros de talla que orientaban su desarrollo profesional y cada profesional, a su vez, asumía como un pupilo como un discípulo de un maestro en determinadas áreas de conocimientos. Eso se ha perdido en las últimas tres décadas. ¿Tu consideras que eso es negativo, es positivo que debiéramos volver a concepto de maestros tutoriados o maestros discípulos o eso es una etapa superada?

AE: Yo creo que es una etapa superada. Yo creo que los grandes maestros, los grandes intelectuales no tienen mucho tiempo de atender a los estudiantes. Tienen que dar un testimonio de su capacidad profesional, tienen que ser competentes, saber bien sus disciplinas, tienen que ser coherentes y tienen que ser comprometidos, porque si no son comprometidos tampoco me importa, sino que enseñen.

LB: En uno de tus libros señalas y concretas sobre el tema de la planificación, la importancia de la planificación en los procesos de transformación educativa. Hoy en día ¿tu consideras que el desarrollo de los sistemas educativos está precisamente vinculados a procesos de planificación del estado o también están sujetos un poco al libre mercado, es decir, a los va y vienes que implica el desarrollo industrial?

AE: Bien, ahora no se si lo pueda ver, este libro que tengo en la mano “Educación Universitaria para el siglo XXI” del que eres el compilador, y si lo abro en la página 172 ahí está lo que han planteado bajo tu orientación de la planificación estratégica de la educación. Organizar, acompañar, con una visión de futuro no limitada a la dirección operativa y táctica. Eso lo dices tú. Tenemos que planificar el trabajo.

LB: Ahora bien, si te correspondiera sugerir tres ideas fundamentales para la transformación de nuestros sistemas educativos. ¿Cuáles serían tus recomendaciones al respecto?

AE: Primero, una concepción de la educación. ¿Qué concepción uno tiene que tener de la educación?

Primero pensar en qué concepción se considera debe tener la educación. Tengo que hablar en estos días a los educadores y les hice un esquema en donde coloco que primero tenemos que tener una concepción holística del proceso educativo. Entonces, tenemos que atender a las siguientes cuestiones: al pensamiento que tiene que ver con lo cognitivo, los sentimientos a la afectividad, la praxis como trasladarlos a la acción, porque es muy importante saber qué voy a hacer con lo que sé, porque muchas veces se aprenden cosas que no sirven para nada. Y por último, todo eso orientado a los valores y al compromiso. Eso sería la concepción fundamental de la educación que yo podía indicar.

LB: Ezequiel, ¿Cuál es tu opinión acerca de las pruebas de medición de la calidad educativa?

AE: Las pruebas son muy diversas porque las pruebas de calidad educativa se hacen muchísimas en escala mundial, pero con qué criterio se refieren la calidad. ¿Cuáles son en México las universidades de elite?: Monterrey. ¿Cuál es en Argentina?: Belgrano. Para estudiar alguien en esas universidades tiene que pagar una matrícula que es 700 a 900 dólares mensuales y dicen que forman la élite para nuestros países. Jodidos estamos en nuestros países si la elite es de la clase que puede pagar esas universidades y ellos a veces figuran entre las mejores universidades y ahí no es donde está el problema. Es una idea que ustedes tuvieron muy claro: una universidad para algo, pero ha sido imposible. Yo que he querido dialogar con algunas universidades de tu país, que no podían entender nada de algunas cosas y seguía con la idea del antiguo testamento y creo que el problema no se resuelve tan pronto.

LB: Ezequiel, para ir terminando este primer contacto internacional nos gustaría que nos dirigieras, a los profesores y a las profesoras, venezolanos y venezolanas, que en sus aulas, en las calles están discutiendo el tema de la transformación educativa a partir del debate de la calidad.

AE: Primero recordar las tres C de todo educador: coherente, competente, comprometido, pero al mismo tiempo tiene que ser un profesor que no sea un analfabeto emocional porque no es lo intelectual lo más importante. Un profesor que enseña por lo que dice no sirve casi para nada, enseña por lo que hace, por el testimonio que tiene, el testimonio de vida y el testimonio de compromiso social. Ese el mensaje.

Entonces, tenemos que comprender que hemos retrocedido, hay con que sufrimiento lo digo. Tu sabes por cuando estaba a tu lado cuanto soñamos ciertas cosas y que no lo podemos hacer. Cuanto soñamos UNASUR y ahora cuatro países poderosos se unen al tratado del pacifico y nos abandonan por aquí. Cuanto soñamos con el socialismo en el siglo XXI y que otra vez hay que comenzar. Pero, podemos decir queridos amigos, como decía Bolívar, tengo la sensación de haber arado en el mar, pero no hemos arado. El viejo topo siempre vuelve y creaban los cimientos más inconmovibles que puedes creer.

Mira no podemos sobrevivir en este planeta. Acá todas la derecha mundial, ¿Quiénes son los responsables de lo que ocurre en el mundo? Los banqueros. Entre los banqueros y los internacionales hay tres palabras que no existen, no existe la palabra amistad, no existe la palabra empatía, no existe la palabra solidaridad, nada. Entonces, esa perversidad intrínseca del capitalismo no podemos seguirla.

Solo necesitamos una civilización de la autoridad compartida, ser solidario en todo esto. No, yo sé qué tú y yo vamos a seguir luchando, aunque hayamos perdido 20 batallas, en la última también seguiremos.

LB: Gracias, hoy estuvimos conversando con LB: Ezequiel es argentino, maestro internacional, hombre que ha recorrido el planeta trabajando en la solidaridad como un elemento sustantivo de la educación. Gracias Ezequiel por este contacto internacional.

EA: Gracias por verte tan bien. Tan juvenil como siempre. Un abrazo muy grande a ti y a toda Venezuela que la quiero tanto.

“Ver la entrevista”: https://youtu.be/79UjBJFvm4g

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/129076

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