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LA CLASE

Educación Ambiental

Jesús Caballero y Díaz


Fronteras de la sustentabilidad: ¿Ganado o población campesina? ¿Mercado o sustento racional humano?

El Sureste de México es un espacio de urgente recuperación de un desarrollo humano sustentable, los intereses económicos de la burguesía ganadera siguen manteniendo el poder económico sobre la población campesina, particularmente sobre la población indígena; son obejeto de su rapacidad las tierras comunales indigenas, los ejidos y las pequeñas propiedades, controlan la producción, el mercado local, nacional e internacional, son la clase dominante, son dueños del poder político estatal y municipal, poderes desde los cuales legalizan la posesión secuestrada a las otras clases sociales.

El espectáculo del desarrollo pecuario del Sureste es el uso de las tierras agrícolas y selváticas tropicales, subhúmedas y del altiplano para el cultivo de la ganadería comercial con la que no solo arrebatan espacios a los bosques para sus ganados, las agricolas producen cereales y forrajes para ellos: maiz para la vacas y pan bimbo para la gente, agua natural para aquellas y cocacolas para los pobres desarraigados de sus territorios, de sus domicilios, obligados a emigrar, juntando su desgracia con la de los migrantes prófugos de otros países centroamericanos.

Este moderno sistema de explotación está destruyendo los ambientes naturales, praderas, bosques y selvas con sus recursos biológicos propios esas especies se hallan en el punto final de su existencia, y los explotadores parecen no darse cuenta de cómo las cosas se revertirán en su contra, cada día la producción será más incosteable, su producción mermará en su calidad mercantil, primer resultado: ya empiezan a abandonar algunos predios dejándolos imposibles para su recuperación.

Algo de historia que demuestra la invalidad inmediata del desarrollo sustentable del ambiente y la humanidad en el Sureste mexicano: Ya en 1959 la Secretaría de Agricultura y Ganadería estimaba en sus publicaciones que el área de pastizales en el país podría ensancharse por lo menos en un treinta por ciento, hasta cerca de 90 millones de hectáreas contando especialmente con los últimos restos de las selvas tropicales al sureste del país, 90 millones de hectáreas para uso directo en las actividades ganaderas para las que los ganaderos mexicanos mostraban una actitud expansiva pues creían contar con posibilidades ilimitadas de explotación, contando especialmente con los últimos restos de las selvas tropicales en el Sureste del país; los estudiosos del problema consideraban que si no se ponía límite a esta expansión, todas las selvas de México habrían desaparecido al fines del siglo xx.

Desde la época colonial la ganadería ha contribuido a la concentración de la tierra y desde entonces no ha cesado de constituir un peligro para la supervivencia de las comunidades campesinas. La historia mas reciente del campo mexicano está caracterizada en buena parte por una gran conflictividad entre ganaderos y campesinos, abundando las situaciones de violencia y despojo contra de los más pobres de los mexicanos.

Para una mejor comprensión de las competencias por el uso de la tierra es necesario mencionar que además de las tierras ocupadas directamente por la ganadería, tenemos las superficies dedicadas a productos orientados a la producción pecuaria…especialmente la soya, el sorgo, el cártamo…Así tenemos que las superficies dedicadas a productos forrajeros han crecido desde 1940 el 2400%, las dedicadas a las oleaginosas:100 porciento; mientras que las tierras dedicadas a los productos básicos (maíz, frijol, trigo y arroz) en el mismo período tuvieron un índice de crecimiento de solo el 200 %.

Desde 1970 mientras se generalizaba y agudizaba cada vez más la crisis agrícola en el país, caracterizada por el déficit creciente de los productos básicos, la ganadería seguía creciendo aceleradamente, sobre todo, en las áreas tropicales. Los violentos conflictos entre campesinos y ganaderos serían, de nuevo aquí un indicador por demás revelador-y dramático de que este confinamiento de la superficie no es algo casual y pacíficamente establecido.
Pero existen evidencias de fuertes desplazamientos de algunas superficies de maíz y de frijol por la extensión de pastos, especialmente en las regiones tropicales del Sureste del país.

Sí a esto agregamos que alrededor del 25 por ciento de las disponibilidades nacionales del maíz se destina al consumo animal, veremos hasta qué punto se están agudizando los déficits de este grano para la alimentación humana.

El caso de Chiapas, estado ubicado en el Sureste de México en el límite con Guatemala, estado básicamente tropical. La mayor parte de su población es mestiza con grupos descendientes de los conquistadores, de los colonos extranjeros del porfiriano y de los primeros años de los gobiernos revolucionarios, y un numeroso campesinado de origen mayense. Cuenta con una diversidad de regiones, desde las muy húmedas y calientes hasta las subhúmedas y templadas, teniendo además una meseta fría con bosques de pino y encino. La economía de Chiapas estaba concentrada en las plantaciones (café, cacao y plátano), la ganadería y la extracción de maderas preciosas. Un numeroso campesinado-básicamente indígena-lleva una precaria existencia integrando sus actividades entre el cultivo de sus raquíticas parcelas y el trabajo estacional en la fincas capitalistas, en los últimos años del siglo XX en Chiapas se han construido tres grandes presas con sus correspondientes hidroeléctricas y en el norte del estado se está explotando uno de los más importantes yacimientos de petróleo del país.

La ganadería en Chiapas tuvo su origen en las vacadas dirigidas hacia el rio Grijalva en pleno siglo XVI para tratar de despejar la zona centro, donde la multiplicación del ganado estaba amenazando seriamente la sobrevivencia misma de las comunidades indígenas. Al igual que en la costa del Pacífico, la ganadería extensiva ocupó una buena parte de las fértiles tierras de la Depresión Central donde fueron famosas las haciendas ganaderas de Cuxtepeques y en Copanaguastla. En algunas regiones la ganadería desplazó al cacao y al algodón. La región norte se incorporaría más tarde a a explotación ganadera, lo mismo que en los valles de acceso a la selva lacandona desde Chilón, Ocosingo y Comitán.La ganadería en Chiapas comenzó a extenderse desde la época colonial sobre tierras que también eran aptas para la agricultura

Concluido el movimiento armado (1910-1922) y establecido el gobierno de la revolución, en la entidad, la ganadería inició un período de incesante desarrollo, siendo la fracción ganadera el grupo más importante de la burguesía agraria del estado, del poder regional y local la cual ha venido recibiendo toda clase de apoyos e impulsos por parte de los ejecutivos estatales: facilidades para conservar y ampliar muchas veces sus fincas, protección legal y policíaca, subsidios, programas específicos de fomento y créditos preferenciales.

En Chiapas su fuerte desarrollo ganadero la la llevó a ocupar el segundo lugar de importancia en el Sureste y el quinto a nivel nacional. Este crecimiento no se dió por igual en todas las regiones, sino que alcanzó su mayor contenido en las áreas abiertas más recientemente en el bosque tropical húmedo. Después de 1972 la expansión se ha dado sobre la frontera con Veracruz y Oaxaca, algunos municipios del norte del estado, una buena parte de la selva lacandona, incluso en algunos municipios del Valle central como Villaflores, Vllacorzo y Concordia. Por otra parte cabe recordar que la carne de Chiapas – como la de todo el sureste- no se destina tanto al consumo local cuanto al aprovisionamiento del Distrito Federal y otras partes del interior de la República, lo que facilita la exportación a los Estados Unidos de la ganadería del norte de México.

Por cierto que esta dinámica expansiva de la ganadería sobre los últimos reductos de la selva tropical de México (en Chiapas, Veracruz, Tabasco, Campeche, Q. Roo y Oaxaca) estaría en contradicción con las indicaciones de las Naciones Unidas para la conservación y desarrollo de esos ecosistemas: Los bosques tropicales constituyen un importante recurso renovable… si la explotación de los bosques tropicales se lleva a cabo- como ocurre generalmente- sin tener en cuenta sus características ecológicas, el recurso ya no podrá renovarse… se ha calculado que que el bosque pluvial tropical está siendo derribado y quemado (para cría del ganado entre otras finalidades) a razón de 110 000 kilómetros cuadrados por año, de este modo todos los bosques tropicales habrán desaparecido dentro de 85años: México, América Central, partes de América del sur, Asia del Sur y del Sureste, África Occidental y Oriental son sitios donde es más urgente una acción internacional destinada a a su conservación. Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y de los Recursos Naturales en cooperación con PNUMA y otros organismos internacionales. Estrategia Mundial para la Conservación .16"Bosques tropicales y zonas áridas; s. p.. Suiza 1980.

En esta expansión de la ganadería en Chiapas se han constatado varios fenómenos que vale lapena mencionar: 1o.Desplazamiento de cultivos básicos en el valle central; 2o. erosión de superficies inclinadas y azolvamiento de buenas tierras agrícolas en La Frailesca (Valle central); 3o. acaparamiento de las tierras en las áreas selváticas . 4o. enfrentamientos con campesinos colonizadores de subsistencia; originándose graves conflictos entre campesinos y ganaderos; 5o. desplazamiento de cultivos de plantaciones(café y cacao) en el norte del estado; 6o. fuertes limitaciones a la dotación campesina para la rotación de áreas y la creación o ampliación de ejidos sobrepoblados, ésto ha podido contribuir al abandono por parte de los campesinos de tierras agotadas, abatiendo las posibiidades de la producción de subsistencia, y desde luego: 7o. la deforestación de mas de la mitad de las selvas tropicales, de forma que de seguir este ritmo los desmontes, toda la selva de Chiapas(y muy probablemente la de todo México) habrán sido liquidadas antes de finalizar el siglo XX.

A este propósito se menciona el caso del municipio de Tecpatán que ha pasado en doce años de 5000 cabezas de ganado a 50 000 despareciendo la imponenente selva que había en torno de la presa Netzahualcoyotl, ha comenzando a experimentarse la escasez de tierras para los campesinos, allí donde antes había reservas de tierra y se estaba dando un proceso de colonzación espontánea sin que se atentara gravemente contra la sobrevivencia de la selva por indígenas tzotziles de las tierras templadas y frías que descendían a estos valles en busca de tierras y mejores condiciones de vida. Las vías de comunicación de la presa Nezahualcoyotl y la Hidroeléctrica de Malpaso facilitaron esta ganaderización de la zona que no se limitó al estado de Chiapas sino que se extendió por las antes regiones selváticas de los vecinos estados de Tabasco, Veracruz y Oaxaca.

Esto plantea problemas ecológicos y sociales, el ecológico podría sintetizarse así: ¿Cuál es el destino más adecuado de las zonas selváticas: ganaderia extensiva o colonización campesina? dado que la selva es un recurso precioso por muchos conceptos y que ya resulta escaso, seguramente que la respuesta sería negativa en las dos alternativas planteadas; aunque parece evidente que la agricultura campesina “por clareos dispersos” y con ciertas facilidades para el descanso de la tierra y la rotación de espacios cultivados dejaría mas posibilidades a la sobrevivencia y la regeneración al menos parcial de la selva que una ganadería implantada a a base de las áreas desmontadas y en las que la presencia de vacunos evita toda renovación del bosque pues compacta incesantemente la tierra… como quiera que sea los autores concluyen: dejemos a los ecólogos y a los agrónomos- no contaminados por la ideología “ganaderizante” la última palabra en estos asuntos técnicos.
Estas notas fueron publicadas en 1980 por los investigadores: luis ma. fernández ortiz y maría tarrio g. de fernández para una ponencia presentada en el II Congreso Nacional Agrariode septiembre de1980 con los primeros resultados de una investigación en el instituto Javier Barros Sierra

*Luis Ma. Fernándezy María Tarrio G. de Fernández Ganadería, campesinado y producción de granos básicos: competencia por el uso de las tierra. Versión modifcada y actualizada de de la ponencia que presentamos en el V Congreso Mundial de Sociología Rural, celebrado en México D.F. del 7 al1 2 de agosto de 1980 y en eI IICongreso Agrario(22-25 septiem bre de 1980d ) contiene los primeros resultados de una investigación que estamos realizando en la Fundación Javier Barros S ierra sobre " Prospectivade la ganadería en el sector agropecuario de México."

Para el año 2017 se publicaban en un artículo sobre la Ganadería en Chiapas los siguientes datos: la entidad tiene una extensión de 2.8 millones de hectáreas con 73 mil unidades de producción, un hato de2.6 millones de cabezas de ganado. La ganadería en Chiapas ocupa el tercer lugar nacional produce 120 mil toneladas anuales de carne, 423.6 millones de litros de leche con un valor conjunto de 6 mil 800 millones de pesos anuales.

En el gobierno de Manuel Velasco Suárez dos instituciones se han distinguido por su labor integradora y orientadora de los productores ganaderos: La Federación agraria de Chiapas y el Colegio de Ingenieros Agrarios de Chiapas para hacer del campo ganadero uno de los más rentables y competitivos, ya producen ganado para la recría para el mercado internacional, se enorgullecen de sus alcances y de su futuro.

El estado actual de indecisión en las negociaciones del nuevo Tratado de Comercio de México con los Estados Unidos de Norteamérica y Canadá les preocupa a los ganaderos chiapanecos porque estarían perdiendo uno de su mejores mercados: el de la venta de ganado joven para la engorda americana, intentan participar en las negociaciones para mantener su aparato productivo rentable y competitivo, quieren asegurar su presencia y su inversión.
Otros productores, los de de Maíz reportaron que en 2018 se sembraron 750 mil hectáreas y que en el 2019 pretendían ocupar 800 mil, auguran buenas lluvias y mejores cosechas.
Por su parte los productores de plátano de la región del Soconusco trabajan para enviar a los Estados Unidos 220 toneladas. En la producción de café hay problemas pues aunque los pequeños productores comunitarios y ejidales con pequeños propietarios se quejan de no recibir de los gobiernos estatal y federal los apoyos establecidos por lo cual habrá una reducción de sus cosechas calculan que bajarán de los 900 quintales a solo 600, haciendo irrentables sus trabajos.

En la costa chiapaneca hay un enorme problema: la reducción del ecosistema manglar ya que en el 2015 se reportaba la existencia de 30 mil hectáreas, las cuales en el 2018 apenas llegan a 2300 has, el problema no es solo ambiental, es social: de esos ecosistemas los pobladores viven o vivían del cultivo del camarón. La tala ilegal augura su total extinción.

En el área de las faldas mexicanas del Volcán Tacaná sobreviven con dificultad comunidades y ejidos que deforestan todas las áreas que pueden para cultivos de autoconsumo y de café, el problema es grave y el gobierno municipal de Cacahoatán ha iniciado un programa de pláticas y demostraciones para orientar a los campesinos y que reconozcan el valor vital de la biodiversidad, y que reconozcan su obligación de respetarla y colaboren en su sostén para su propo beneficio. Por su parte los trabajadores guatemaltecos que trabajan en la fincas cafetaleras se quejan ante los gobiernos municipal y estatal de la irresponsabilidad de los contratantes que les niegan el sueldo, pues retienen sus papeles y los expulsan del predio.

Periódicos chiapanecos han manifestado esta información, la cual da un pormenor del estado actual de la economía chiapaneca: la primera importancia es la del negocio de la ganadería bien organizada por sus productores y apoyada por los gobiernos estatal y federal, la secundaria importancia se da para del cultivo del maíz, la residual al cultivo del café, un mucho a su propia suerte, no hay notas del cultivo del cacao, pero si existen las que reconocen la angustiosa e irresponsable destrucción del ecosistema manglar de las costas y el de la biodiversidad en el volcán Tacaná.

Una reflexión personal sobre el predominio de la ganadería en el suelo escaso del estado, preocupa el avance sobre las tierras no cultivables de las selvas tropicales y de la meseta de ocupación indígena, la investigación de la pareja Fernández-Tarrio mantiene advertencias sobre las condiciones sociales de la producción ganadera hasta 1980, la ocupación del suelo detenida de las poblaciones indígenas y mestizas en las áreas de las instalaciones petrolera, hidráulicas y eléctricas sobre los ríos Usumacinta y Grijalva han privilegiado a la producción ganadera, los datos estatales eluden a esto y los periódicos chiapanecos relatan el acontecer urbano y no el rural, ni el indígena. Motivo para otro reporte. Mi escritura les solicita sus observaciones y recomendaciones, agradecidas desde este momento."

Pueblo de la Candelaria, Alcaldía de Coyoacán,
Ciudad de México a 29 de noviembre del 2019.

Jesús Caballero y Díaz
Maestro y formador de docentes

JOSE ADRIAN FIGUEROA HERNANDEZ. 09 de Enero de 2020 13:08

Felicidades por tu trabajo, claro y preciso. Me imagino que seguirás trabajando este tema, sugiero incluir temas de impacto socioambiental (incluida la huella ecológica), los programas federales de “reforestación” como una segunda revolución verde con todas sus implicaciones y la perspectiva de la gente local sobre estos temas.

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