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Sala de Maestros


Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán


Humanizar la tecnología. Implicaciones culturales y formativas de la comunicación (presentación Feria Internacional del Libro Guadalajara, 3 de diciembre del 2019)

El libro es y ha sido siempre una vida suplementaria. Una oportunidad para vivir más de lo que la realidad te ofrece. En el siglo XXI esa vida puede ser en papel o digital, o convertirse en un audiovisual, pero sigue siendo simplemente muchas más maneras de jugar alrededor de la ficción literaria, de la fantasía, del conocimiento y todo lo que siempre han tenido los libros.

Santiago Roncagliolo

Todo libro es expresión inevitable de la cultura de un pueblo, la sociedad y el mundo mismo. El lector busca en todo caso rasgar la envoltura del discurso en la intención de encontrar un contenido trascendente, una contribución al refuerzo de sus propios conceptos e intuiciones.

Guillermo Samperio

Señoras y señores, sean ustedes bienvenidos a esta presentación:

Primer deseo agradecer y reconocer. Por fortuna el agradecimiento y el reconocimiento son palabras que nunca se desgastan, por lo que ahora las uso libremente, para expresar estos sentimientos:

Agradecer como siempre, en primer lugar, a ustedes que nos acompañan en forma física y presencial. A la Universidad Anáhuac y al Centro de Investigación para la Comunicación Aplicada, por la inmensa labor que están realizando en la producción de conocimiento y su publicación.

Agradecer a nuestras familias, amigos y alumnos que cotidianamente nos soportan.

Agradecemos al Mtro. Carlos Cienfuegos, a la Dra. Rebeil y la Dra. Arévalo por el apoyo para que esta obra existiera.

Reconocer también el inmenso trabajo comunicativo y editorial de la Mtra. Alma Cazares y el Mtro. Abelardo Somuano.

Estamos inmensamente agradecidos con los organizadores de esta presentación particularmente con Alexander. Agradecemos a las Maestras Elba Castro y a Laura Mares, por leer y comentar esta obra.

Nuestra gratitud con la prestigiada editorial Gedisa, co-editora de este texto, en la colección de Comunicación en la que este libro se enorgullece en pertenecer.

También a esta maravillosa Feria Internacional del Libro de Guadalajara que demuestra y celebra cada año, que el libro es el libro y eso no tiene discusión.

Por supuesto que la obra Humanizar la tecnología. Implicaciones culturales y formativas de la comunicación, es un texto colectivo por lo que reconocemos el cerebro, la experiencia, conocimiento, las manos, la indagación sistemática y la paciencia de los creadores de esta obra, el magnífico Rogelio Del Prado Flores coordinador y los escritores e investigadores: Raúl Santos Morales, Analí Sánchez Paredes, Roberto Alejandro López Novelo, María Cristina Rodríguez García, José Luis Flores Torres, a Cristina Barroso, Mariana Chavez, Silvia Zapata, Luz Zareth Moreno y a Elías Aguilar.

El cambio de era, en el que nos encontramos ha tenido como disparadores, creemos, fenómenos complejos que lo trastocan todo como: una crisis ambiental, una crisis social-económica, una crisis científica cultural y educativa y la vertiginosa e imparable transformación digital.

El libro de Humanizar la tecnología, se enfoca a esta última y aspira a ser una pausa de reflexión sobre una transformación irreversible en las sociedades de mundo moderno en cuestiones como la modificación, epistémicas profundas en las ciencias de la comunicación; de los estudiantes y los métodos educativos de todos los niveles y en cualquier parte del mundo; en la comprensión de la conducta política ciudadana; en el acompañamiento de los procesos migratorios también planetarios; en el uso y el abuso de las redes sociales; en los cambios laborales y profesionales; en las relaciones humanas; en las formas de expresar nuestros afectos u odios; en el giro en los medios de comunicación tradicionales; en la sacudida de la comunicación política; en los cuestionamientos éticos; en la instantánea recepción de la noticia y en los encuadres definidores, en sus certezas y manipulaciones; y en una recepción, critica , activa , propositiva y también manipulada por las incipientes inteligencias autómatas.

Este libro es esa pausa y pase de estafeta que ahora damos a ustedes querido público que nos acompaña. Después, a quien lea el libro y más tarde al que ejerza el derecho humano de reflexionar e investigar las múltiples posibilidades del uso del internet y las redes socio-digitales.

En resumen, es este libro una pausa de reflexión y de invitación al debate, que nunca será concluyente y la investigación que se nos abre como un universo en expansión.

En nuestro Centro de Investigación nos preguntamos a diario que es lo que no debe ignorar, en términos formativos un investigador de la comunicación y, en lo esencial, seguimos pensando —con Juan Ignacio Pozo— que debe tener un gran desarrollo en competencia comunicativas básicas a nivel de posgrado ( hablar, escribir, escuchar, leer, argumentar, etc.) y de manejo de datos, cifras, inferencias, conclusiones y propuestas, pero ahora también tiene que tener un dominio de lo digital. Es este el gran transversal educativo en el siglo XXI que debe conjuntar el sueño del concepto de habitus en Pierre Bourdieu hacer convivir lo formal y lo informal, en una espiral sin-fin, siempre en ascenso.

A vuelo de pájaro pensamos, o repasamos cómo se ha nombrado o bautizado esta inasible, inatrapable, indescriptible nueva era, que, hasta el momento, se representa en los cada vez más caros, indispensables y desarrollados teléfonos inteligentes.

Y que muy seguramente para la revolución 8.0 del internet (que se nombrara más allá de lo tangible o de las cosas, o algo así) serán otro dispositivo, en los brazos o la cabeza de los humanos.

Veamos algunos nombres y caracterizaciones:

  • Sociedad de la información y la tecnología
  • Sociedad del Conocimiento
  • Sociedad enjambre
  • Sociedad red
  • La era digital
  • La Sociedad liquida
  • El Mac-mundo o Amazon-mudo o el Uber planeta, con una intensificación del modelo productico, de consumo y hasta de transporte.
  • Sociedad del agotamiento, que recorre el arco que va de la competencia inhumana y la sobre producción, al Burnout y hasta el infarto, en los ambientes laborales planetarios
  • Sociedad Pornográfica, que muestra y se exhibe, sin pudor, en la qué lo privado se mezcla con lo público de diferentes modos (fotos, mensajes, recuerdos, etc.) en las redes sociales.
  • El Mundo de felicidades paradójicas con verdades de consumo que apuntan constantemente en dos direcciones contrarias.
  • El Mundo desbocado (este que tan bien describió Antony Giddens)
  • Sociedades ahogadas o sin identidades estables o está esquizofrénicas.
  • La Sociedad del disimulo y de la inmediatez
  • Es la generación Tinder, la de unas personas que eliminan a otras con la huella dactilar; una generación en la que todos están expuestos y a la postre desencantados, era de las relaciones sin ternura; sin compasión.

A nosotros nos gusta particularmente la caracterización de la Sociedad Sobremoderna —de Marx Auge—: una sociedad saturada, desbordada de elementos de modernidad. Esta sobremodernidad se manifiesta en movimientos y excesos. A esa caracterización la que le hemos ido aderezando de ingredientes.

El mundo de movimientos se manifiesta en los siguientes traslados:
a) De la modernidad a la sobremodernidad
b) De lo real a lo virtual
c) Del lugar al no lugar
d) De lo formal a lo no formal
e) De lo humano a lo tecnológico
f) De la identidad a las identidades

La sociedad de los excesos, rebasa los límites en componentes como:
a) Imágenes
b) Información
c) Individualismo
d) Volátiles
e) Evasión
f) Hedonismo
g) Relativismo
h) Consumismo
i) Pragmatismo
j) Egocentrismo

Lo último que ha dicho Marc Auge (2019) sobre esta sociedad del anonimato, es que el no-lugar ahora es permanente, atemporal y móvil, al alcance de la mano, por el uso de los teléfonos inteligentes.

Diario escuchamos, vivimos o leemos historia como la que me cuentan mis alumnos tesistas, que, en su trabajo de campo, en esta multiculturalidad a la bárbara, un campesino con ayuda de una App conoció y luego se robó a su mujer en una sociedad dominada, hasta hace no mucho, por los usos u costumbres tradicionales. O el niño de quinto de primaria pública que postea cientos de mensajes en una semana, en una red en la que supuestamente no puede estar, por el límite de edad que da esta misma empresa. Ayer mismo en esta feria se presento un libro sobre el linchamiento social con cinco casos muy bien documentados sobre personas que ya no pudieron ser las mismas después de vivirlo en carne propia, la parte negra de la virtualidad.

Hallazgos de incalculable valor para la labor de investigación en las interdisciplinarias ciencias de la comunicación.

Por lo anterior, nuestra tarea apenas comienza y la agenda es muy larga.

Es indispensable investigar como los celulares se nos volvieron el instrumento de consulta, poder o guía de navegación de nuestras vidas.

La modificación planetaria ha llegada para quedarse como un nuevo paradigma que tenemos el derecho de pensar, investigar, acotar y usar. Pero no al revés. Humanizar la tecnología significa revisar y si se puede investigar, el impacto, apropiación, usos y abusos de, por ejemplo, el internet en:

Podemos seguir la lista de todo lo que ha cambiado la humanidad con la tecnología: el arte, los trabajos, las familias, las distancias, el olvido o la memoria, los amigos, la presencia, los juegos, los recuerdos, las pláticas, la información, los viajes, el turismo, el sueño, los horarios, los transportes, las imágenes, la cultura, los conciertos, los gobiernos, la política públicas, la democracias, la mercadotecnia, el ocio, la sustentabilidad, las religiones, el humor, la tristeza, las desapariciones y los hallazgos, los amores, las ventas, los consumos, las audiencias, la forma de conseguir alimento, los aprendizajes. Cada uno merece ser reflexionado y mejorado, no solo asumido acríticamente. Debemos sacar más paraguas de investigación sistemática ante la lluvia que no para del cambio digital.

Las tecnologías, el internet y las redes transformaron todas las formas de comunicación intersubjetiva, interpersonal, intragrupal, masiva y/o pos-masiva. Y por supuesto cambiaron los medios de comunicación, a unos los enriquecieron, a otros los pusieron en crisis y muchos los extinguieron.

Humanizar la tecnología es solo la puerta de entrada de una cascada de preguntas que brotan sin respuesta:

  • ¿La realidad, esta liza como una tabla, donde los seres vivos y en particular la especie humana, es un desierto como aseguraba esa película principio del siglo XXI llamada Matrix que nos prometían un mundo distinto en una computadora que tragaba seres humanos?
  • ¿Nos hace mejores o peores la era digital? ¿más productivos o con mayor cinismo?
  • ¿Son mejores nuestras relaciones, nos entendemos, y comprendemos más? ¿somos más felices? ¿más objetivos? ¿con menos prejuicios? ¿hemos aprendido a consolar, amar, estimular, comprender, perdonar, sostener de mejor forma a la humanidad gracias a la generalización del internet? ¿somos más buenos y bellos? ¿somos más solidarios?
  • ¿Lo digital nos hace mejores personas: más tolerantes, inteligentes y proactivas? ¿Somos más esclavos, dependientes o libres? ¿Nos hace más cultos o atractivos?
  • ¿Es más relevante la especie humana con un dispositivo, que en esta navidad puede llegar valer más de veinte mil pesos?
  • ¿Cuándo posamos para una selfie, a que aspiramos?
  • ¿O sobre nuestros diferentes cambios de humor ante un twit o imagen a lo largo del día?
  • ¿Tenemos mejor calidad de vida hoy gracias a la tecnología?
  • ¿Es un mundo más sustentable?
  • ¿Un director de una institución debe sustituir las juntas de trabajo por el WhatsApp?

Nuestros solo tenemos posibilidad de respuesta en la Línea de Investigación y Generación del conocimiento que hemos nombrado Realidad Social, Políticas Públicas, Comunicación y Tecnología, del Doctorado en Investigación de la Comunicación que ya hemos esbozado, que se resume así ante le embestida tecnológica planetaria:

Más dudas, más pensamiento, más diálogo y más producción científica.

Muchas gracias.

Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán
Director de Pálido Punto de Luz

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