Revolucion%20infantil
Sala de Maestros

Cuentos en el muro

Honey Citlalli Jerónimo


La revolución mexicana infantil

Ese día que llegue a la escuela… iba muy cansada, incluso deprimida, sin ganas de trabajar… pero recordé lo que los maestros siempre nos dicen en la normal: ¡los problemas se dejan fuera del jardín!, traté de hacerlo, pero todos sabemos que los niños perciben nuestro estado de ánimo así que no me estaba yendo bien al aplicar las actividades, los niños gritaban, no escuchaban, cambié de actividades como tres veces y no terminaban, una de las situaciones de aprendizaje era la representación con manoplas de un cuento que trataba de la granja. Cuando estaba un día antes en mi casa preparando los últimos detalles de la actividad la imaginaba exitosa, una de las mejores de la jornada de práctica, al darles la consigna parecía que habían entendido lo indicado entonces pasó el primer equipo a representar su obra y todos se golpeaban con las manoplas, expresaban que era muy aburrido lo que estaban haciendo en ese momento; me decepcioné tanto de mi labor docente que pensé: ¿acaso no sirvo para esto?, con un poco de melancolía di por terminada la actividad.

A la hora del recreo me comenta la educadora que debíamos de montar una tabla rítmica para el festival del 20 de noviembre, cuando timbraron entramos al aula y la maestra me dijo: ya vamos a salir al ensayo, explícales por qué bailaremos el 20 de noviembre. Como no estaba preparada para abordar este tema con los niños pensé en algo para que comprendieran de una manera más sencilla. La explicación que les di fue la siguiente: hace muchos años había un presidente que era muy malo pues no hacía lo que debía de hacer, entonces existían muchos niños que no tenían que comer, que no iban a la escuela, sólo trabajaban. La gente por esas situaciones estaba muy molesta con el presidente que se llamaba Porfirio Díaz, y muy enojados decidieron levantarse en armas. —pregunta Hugo ¿Qué es levantarse en armas? A lo que le respondí: pues es pelear contra el gobierno. Antes de terminar mi intervención se veía la mano de Raúl, insistente —maestra, maestra… entonces nosotros podemos hacer lo mismo ahora, —¿por qué Raúl?—porque este presidente también tiene a muchos niños sin comer, sin ir a la escuela, yo lo he visto en los semáforos… nos podemos levantar en armas para sacarlo y poner a uno bueno. En ese momento todos los niños empezaron a inquietarse y a dar sus opiniones acerca de la revolución y la situación actual de nuestro país, fue ahí cuando el ánimo volvió a mí y pensé: si sirvo para esto, porque éste fue el motivo que me llevó hasta la normal, formar niños críticos, analíticos y reflexivos que en un futuro sean ciudadanos conscientes y luchen por sus objetivos siempre y cuando sean justos.

Publicado el 23 de noviembre 2011.

Honey Citlalli Jerónimo
Egresada de la Escuela Normal de Educadoras “Profr. Serafín Contreras Manzo”, en el Estado de Michoacán.

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