6919_chile_manifestantes
LA CLASE

Educación Ambiental

Armando Zamora Quezada


Pajareando en el Instituto Politécnico Nacional: 10ª jornada de ornitofauna y arbolado

¿Qué fue primero, el huevo o la gallina? Si fue la gallina, ¿ella sabría que se convertiría en un debate transgeneracional sobre los orígenes de la avifauna? Pero si fue el huevo, ¿habrá sido puesto en un nido sobre un hermoso y frondoso árbol? La importancia de estos dos elementos, la ornitofauna y el arbolado, radica no sólo en la conservación de la biodiversidad del mundo, sino también en estas preguntas que parecieran simples pero que encierran un misterio para la humanidad.

Estas y muchas otras cuestiones tuvimos la oportunidad de abordar en la 10ª Jornada de Ornitofauna y el Arbolado del Instituto Politécnico Nacional, los días 29 y 30 de Octubre del 2019, a la cual fue invitada nuestra Escuela Secundaria Técnica 32 “Ciencia y Tecnología” de la CDMX.

Para nosotros el evento inicia desde una hora antes, pues al estar prácticamente colindando con la unidad Zacatenco del IPN, tenemos la oportunidad de asistir caminando desde nuestra escuela hasta la Coordinación Politécnica de Sustentabilidad, que está a menos de dos kilómetros. El recorrido es muy interesante. Se le pide a los alumnos que sin audífonos pongan atención en la cantidad de árboles que encontramos en el camino, pues existen desde los que se perciben muy estéticos hasta los que prácticamente tienen sus raíces al aire libre, sobre la tierra, como una especie de varices en la piel del suelo.

Área Natural Protegida “Sierra de Guadalupe”

Como llegamos un poco antes del inicio del evento, tuvimos la fortuna de trabajar con el equipo del Área Natural Protegida (ANP) “Sierra de Guadalupe” coordinado por Diego Carlos Alvarado Simón. Fue un taller llamado “Sensorama” donde los alumnos se cubrieron los ojos con sus mismos suéteres del uniforme, porque no había antifaces ni paliacates suficientes, dado que nuestros grupos cuentan con casi 50 alumnos. En seguida, la guía pidió silencio total para identificar con el oído los diferentes ruidos del entorno. Inició narrando una historia que, combinada con sonidos provenientes de un par de bocinas, llevaron a los alumnos a imaginar y recordar el chillido de algunos animales. El último sonido fue de un tlacuache, que por cierto, llevaban representado con un muñeco de peluche. Para cerrar este taller, pasaron también algunas hierbas de olor entre los alumnos para que con el olfato identificaran los tipos de plantas. La actividad de manera general fue interesante ya que permitió reflexionar sobre la importancia de la Sierra de Guadalupe y la relación con nuestros alumnos que en un alto porcentaje la habitan.

Ya en la inauguración, el Dr. Héctor Mayagoitia Domínguez, dio el mensaje de bienvenida, la importancia del evento en diferentes momentos de la historia y la trascendencia de los árboles para la conservación del equilibrio de los ecosistemas, sobre todo los ambientes construidos como el de la CDMX.

El árbol también tiene que aprender a vivir comprimido en las ciudades

Ésta fue la frase más impactante en la conferencia magistral titulada “Plantación de Árboles para las Ciudades del Futuro”, dictada por la Dra. Alicia Chacalo Hilu de la UAM Azcapotzalco, quien nos hizo reflexionar sobre el gran estrés que no sólo los humanos sufrimos, sino también el estrés que los árboles padecen, por vivir en las ciudades y no únicamente en las ciudades grandes, sino hasta en los ambientes rurales donde se desconocen los elementos principales que los árboles requieren para vivir bien, tanto en lo urbano como en lo rural. Estos y otros elementos son considerados por la arboricultura que es el área de la ciencia encargada del estudio de los árboles, principalmente en ambientes construidos.

Entre muchos datos interesantes, nos hablaron de las palmeras, que aunque no son consideradas como árboles, comentó que fue Carolus Linnaeus, fundador del sistema moderno de la nomenclatura botánica binominal, quien las consideró como los “príncipes del reino vegetal”. Además de hacer énfasis en que los árboles tienen un gran valor por sus diferentes servicios ambientales en el ecosistema, por ejemplo como hábitat, tanto especies domésticas como silvestres, como parte del paisaje y como elementos importantes en la filtración de agua hacia los mantos freáticos.

¿Qué fue primero, el huevo o la gallina?

Otra conferencia que pudimos disfrutar en la jornada fue “La importancia de la conservación de las aves para los ecosistemas”, dictada por el MVZ. MC. Efraín de J. Soto Ruíz, de la “Fundación Ara Macao A.C.”, quién inició con una serie de datos duros sobre la avifauna, mencionando que existen 11,500 especies en el mundo, y México cuenta con entre 1,123 y 1,150 especies, ceca del 11% del total mundial, siendo mayor que en E.U.A y Canadá en conjunto. De éstos, en nuestro país se presentan 26 ordenes (65%), 95 familias (41%) y 493 géneros (22%). Dentro de las cuales podemos encontrar aves migratorias (que realizan recorridos a gran escala), aves residentes (con movimientos a menores escalas), aves nativas (que tienen movimientos laterales cortos en las mismas zonas) y las aves endémicas (propias de una región) y por la posición geográfica, son de origen Neártico o Neotropical.

Las aves, al igual que los árboles, se encuentran presentes como parte de la cosmovisión en muchas culturas, considerando el plumaje, sus cantos y sus capacidades como elementos valiosos de las especies. En general la topografía (morfología) de las aves y su estudio han ayudado en el combate de ciertas enfermedades que presentan un tipo de relaciones complejas entre diversas especies, por ejemplo, la Encefalitis equina.

Para finalizar esta conferencia magistral, se hizo una ronda de preguntas y respuestas y, uno de nuestros alumnos hizo la pregunta más complicada de la sesión al experto en avifauna: ¿Qué fue primero, el huevo o la gallina? A lo que el ponente decidió mejor dejarla abierta y sólo dio pistas de que la respuesta tiene un origen evolutivo.

Pajareando en el Instituto Politécnico Nacional

Otra de las actividades fue el avistamiento de aves, mejor conocido en el mundo de la ornitofauna como “Pajareada” en los senderos de las instalaciones. La Bióloga Minerva fue nuestra guía, quien amablemente proporcionó binoculares a los alumnos como instrumento de observación. En esta actividad la clave para una buena experiencia es la caminata en silencio, ya que las aves detectan rápidamente el ruido como una amenaza y huyen del lugar. Se pudieron observar varias especies de aves perchadas tanto en la copa de árboles grandes como también sobre el suelo. Los colores del plumaje y las formas de los picos y tamaños fueron muy variables. El manual de observación, elaborado por el propio IPN, indica que en ese lugar se han registrado 86 tipos diferentes de aves en diferentes temporadas y horas del día. Pudimos observar de muy cerca al Cardenalito, la tortolita, luisillo o mosquero de corona anaranjada, el tirano gritón entre los más bonitos.

Planta de Composta

La visita a la planta de composta del IPN fue una de las experiencias más interesantes que los alumnos pudieron vivir esa mañana, ya que el aroma de los gases desprendiéndose de la materia en descomposición jamás se les olvidará. Es impresionante ver la actitud proactiva del equipo de la Maestra Judith López Jardines, encargada de la planta, para ir gestionando la transformación de los restos orgánicos producidos en el IPN, incluso nos comentó que la planta recibe los residuos orgánicos de la mayoría de las escuelas del politécnico, logrando así reducir su impacto tanto en los tiraderos de basura de la CDMX como en el almacenamiento dentro de los mismos planteles y el foco de infección que pudiera darse.

Al ver la magnitud de esta planta de composta, le preguntamos a la maestra cuál era su método para lograrlo y nos comentó que a lo largo de los años ha ido descubriendo una manera particular de procesar los residuos, ya que si no se hace correctamente la mezcla para composta, puede producir más GEI dañinos para el planeta y no cumplir con el objetivo de reintegrar la materia a su ciclo biogeoquímico. Como un símbolo y recuerdo de esta actividad a los alumnos les obsequiaron un bulto de composta para que lo utilicen en el fortalecimiento de su hogar.

Para nosotros esta visita fue muy productiva, pues aparte de que aprendimos sobre muchos temas, logramos que el equipo de la ANP “Sierra de Guadalupe” asistiera a nuestra escuela para compartir con nosotros otras actividades ambientales y también logramos que la Maestra Judith, de la planta de composta, no asesore para que nuestra EST32 pueda fortalecer el proceso de composta y lograr manejar nuestros residuos orgánicos. La meta en este sentido es que nuestra escuela pueda disminuir a 0% la entrega de residuos orgánicos al camón de la basura, actualmente ya hemos logrado aproximadamente reducir el 30%.

Finalmente, nuestros alumnos disfrutaron de una variedad de talleres lúdicos, entre los que estuvieron la elaboración de cocopasto, manualidades con papel periódico, memorama de especies e incluso una sección de tatuajes que con tinta natural plasmaron de manera temporal en la piel de los alumnos un recuerdo de las aves y otros animales

Agradecemos a la Coordinación de Sustentabilidad del Instituto Politécnico Nacional la invitación a este evento y a todos aquellos que participaron brindándonos elementos para pensar y repensar en nuestras acciones para enfrentar la crisis ambiental, que sobre todo es una crisis de civilización.

Armando Zamora Quezada
Educador Ambiental ( Maestría UPN/095) y profesor de Ciencias en Educación Básica, CDMX ambiental en la Zona Metropolitana de Ciudad de México.

Leonardo. 06 de Diciembre de 2019 16:03

Hola Armando, cuando gustes podemos ir a tu escuela y no platicar con tus alumnos sobre la importancia del Área Natural Protegida Sierra de Guadalupe, estamos a sus órdenes.
Responsable del ANP Sierra de Guadalupe

Agregar comentario