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LA CLASE

Educación Ambiental

Víctor Miguel Rodríguez Jiménez


Escondida tras los rincones, la Educación Ambiental en la escuela primaria

Si bien es cierto que el lugar que ocupaba la Educación Ambiental en los programas de educación primaria, al menos hasta los que antecedieron a la última reforma educativa del sexenio anterior, se insertaba como un tema transversal desde el campo formativo desarrollo personal y para la convivencia, que agrupaba a las asignaturas de educación cívica, física y artística, también es cierto lo escaso de la mención que le correspondía y lo truculento que resultaba el encontrarla tras los últimos rincones de la currícula, pero al menos allí estaba.

En la propuesta de reforma que el último sexenio apresuradamente intentó montar en la agonía de sus últimos meses de gobierno, ni siquiera aparecía como en los programas mencionados, fue tan corto el tiempo que duró dicho montaje que ni siquiera los estudiantes de educación pudieron encontrarla. Pero eso sí, se argumentaba que los temas de ecología cubrían el espectro de la educación ambiental, y así, sesgada, navega entre los temas propuestos por los programas de educación primaria. Habrá que esperar las nuevas propuestas de la cuarta transformación, al menos para poder analizarlas desde el gabinete, ya que los maestros no tienen que esperarla ni buscarla por los rincones, sino ejercer el poder del currículo oculto que nos permite insertar a la Educación Ambiental en la cotidianeidad de la labor docente desde su perspectiva más amplia.

Resulta alentador estimar las opiniones de los estudiantes de la Licenciatura en Educación Primaria de la Universidad Simón Bolívar de la Ciudad de México, quienes han cursado la materia optativa de educación ambiental para la sustentabilidad con respecto al lugar que ocupa en el quehacer educativo de la educación básica.

José Emmanuel Aguilar E.

Educación ambiental

La educación ambiental es el proceso permanente en que los individuos y la colectividad cobran conciencia de su medio y adquieren los conocimientos, los valores, las competencias, la experiencia y la voluntad, capaces de hacerlos actuar, individual y colectivamente, para resolver los problemas actuales y futuros del medio ambiente (Santos, 2003).

A partir de esta definición podemos darnos cuenta que la educación ambiental se relaciona con todo nuestro entorno, lamentablemente en las escuelas de educación básica, tomando como caso particular la experiencia personal en el quinto grado, se piensa que la educación ambiental es la enseñanza y aprendizaje de la asignatura de Ciencias Naturales, que se enfoca de manera particular en el cuidado del ambiente.

Pero, profundizando más en este tema hay aspectos que son más generales, y que se deben de revisar sobre esta disciplina en la educación básica, uno de éstos es el programa de estudios que encierra la educación ambiental a conceptos naturalistas y conservacionistas, otro, es el tiempo que tienen los docentes para poder impartir todas las asignaturas y en lo que menos se piensa en ese momento es vincular la educación ambiental con todas las asignaturas.

Estas ideas generales resaltan la poca importancia que se le da a la educación ambiental, reflejado en los programas, el deficiente conocimiento o errónea idea de educación ambiental, la nula vinculación en las asignaturas y encerrar este concepto a Ciencias Naturales teniendo una concepción solamente naturalista en las escuelas.

Este desconocimiento de la educación ambiental repercute, como se mencionó anteriormente, en las actitudes, competencias y valores que utilizan en su vida diaria los alumnos; así, se da el desinterés no solamente por lo natural, sino por el respeto a uno mismo, a los demás y a todo lo que nos rodea. Esto se visualiza en un salón de clases en una sociedad, donde lo material es lo que importa y no la procedencia ni todo lo que puede afectar su elaboración, se piensa en la comodidad, pero jamás en el daño a largo, mediano y corto plazo que le hacemos a nuestra sociedad.

Y ¿Qué es lo que podemos hacer? ¿Habrá alguna manera de cambiar nuestra propuesta dentro de un salón de clase de la educación ambiental?

Con lo observado en la práctica docente, el maestro es la clave de este cambio, si él tiene una cultura ambiental amplia, puede compartir con sus alumnos esta educación ambiental con sus alumnos, y con ello éstos pueden comprender y vivir esta educación; claro que se tiene que tener un sano equilibrio entre todas las actividades que se deben de desarrollar tanto académica como administrativamente dentro de la escuela y poder integrar esta educación.

Sin embargo, como docentes, es dar un extra por el bien de los alumnos y de la sociedad en la que vivimos y que lamentablemente día con día está cada vez más dañada por los hábitos, actitudes y valores que; las empresas y quienes tienen un gran peso político, social o económico, han distorsionado con el tiempo.

Referencias

  • Santos, I. (2003). EcuRed. Obtenido de EcuRed:
  • “https://www.ecured.cu/Educaci%C3%B3n_ambiental “:https://www.ecured.cu/Educaci%C3%B3n_ambiental

Andrea Camacho C.

Educación Ambiental

La Educación es un proceso social que trasmite conocimientos de generación en generación. La Educación ambiental no se debe colocar como una materia más, en la currícula nacional, puesto que sus contendidos se pueden abordar de manera trasversal.

La EA en la primaria se encontraba en el campo formativo de desarrollo personal y para la convivencia, pero muchas veces pasaba desapercibido este hecho y sólo nos referíamos Ciencias Naturales y Geografía. Los docentes no le damos la importancia necesaria a esta disciplina para poder reflexionar en estos temas, y así los alumnos entiendan lo que es realmente la EA, desde un enfoque más amplio.

Por otro lado, desde la experiencia que he tenido, en la escuela normal, hace falta que la asignatura se trabaje realmente de manera trasversal, ya que sólo con la experiencia que se adquiere como maestro en formación se podrá aplicar dicha experiencia en la escuela primaria.

Jimena Cortés E.

Perspectiva de la Educación Ambiental desde mi práctica docente.

Dentro de las experiencias que he tenido en escuelas primarias, es que la educación ambiental desafortunadamente es una disciplina con menor importancia y por lo tanto con menor conocimiento sobre ella, ya que se aborda desde una perspectiva natural y no tanto social; los contenidos los dan de manera superficial y no a profundidad y nada más se preocupan por ver el cuidado de los recursos naturales, por lo que se considera que impartir esta disciplina es sumamente sencillo y fácil. Además el tiempo empleado para la impartición de esta temática es realmente escaso, pues se destina mayor tiempo a las asignaturas de español y matemáticas.

La educación ambiental se debería trabajar de manera transversal como lo indica el programa de Formación Cívica y Ética, lo cual considero permitiría que ésta se explique o se aborde con mayor empeño, por lo tanto, se debe comprender primeramente que la educación ambiental no es sólo hablar de la naturaleza, sino también que influye la sociedad, las costumbres y las acciones que lleva a cabo cada persona dentro de su comunidad y la importancia que le dan a las mismas, no es sólo problemas por resolver sino que es también un medio de vida con respecto al cual uno puede desarrollar un sentido de pertenencia y el no tomarlo en cuenta también afecta en diversos aspectos al medio ambiente.

El enfoque que se le podría dar a la educación ambiental sería, como ya se mencionó anteriormente, no sólo natural sino también social, que se lleve a cabo un proyecto comunitario en donde todos los actores de la educación deban implicarse y comprometerse a la mejora del ambiente, donde éste sea una prioridad identificándolo como una “casa compartida”, la cual se ha ido perjudicando. Es por esto, que nosotros como docentes debemos poner un granito más de importancia en los alumnos, y lograr que entiendan y reflexionen que estamos en una época de “urgencia para mejorar el medio”, ya que ellos son las próximas generaciones del mundo y considero que poco a poco pueden lograr un cambio apoyados en la educación ambiental.

Claudia Berenice Jiménez R.

Educación ambiental en las escuelas primarias

Durante los periodos de jornadas de prácticas profesionales me pude percatar que los docentes de educación primaria, en su mayoría, conciben la Educación Ambiental (E. A.) desde un enfoque conservacionista y ecológico, es decir, sólo lo identifican como situaciones ambientales encauzadas al uso y abuso de los recursos naturales, así como los problemas de contaminación que esto produce. Es importante mencionar que una población significativa de maestros, no identifican que exista un apartado en el plan y programas de estudio en el que se abarque el tema de la E. A., los docentes frente a grupo la incluyen en la asignatura de Ciencias Naturales y Geografía y esto sólo cuando existen proyectos que estén dirigidos a la preservación del ambiente, entendiendo a éste último como un aspecto meramente natural.

Es necesario definir que en los planes y programas de estudio vigentes la E. A., está incluida dentro de la asignatura de Formación Cívica y Ética, y es abordada como un tema transversal, es decir, que se invita a los docentes a implementar dicha disciplina estableciendo una vinculación con los temas de las diferentes asignaturas que corresponden a cada grado escolar. Sin embargo, en el documento tampoco explica a los maestros frente a grupo qué es lo que se entiende por E. A., es decir, este conocimiento es necesario que lo obtengan durante su formación como docentes, para que, de esta manera, puedan contar con los elementos necesarios para su correcta implementación con los alumnos dentro y fuera del aula.

El enfoque que debería tener la E. A., dentro de la educación primaria debería basarse en un primer momento en definir que el ambiente no sólo se suscribe al ámbito natural y los problemas que éste presenta, sino explicar todos los componentes que la integran, así como hacer consciencia de las verdaderas causas de la crisis ambiental que actualmente presenta nuestro planeta Tierra, las cuales abarcan problemas sociales, ambientales y culturales, para poder fomentar en el estudiante un pensamiento crítico que le permita reflexionar acerca de su actuar, pero más allá, que le sea posible identificar las acciones que debe llevar a cabo para contribuir en una mejora del ambiente en el que se desarrolla y del cual es parte fundamental.

Elizabeth López R.

Educación Ambiental

Dentro de la licenciatura de educación primaria, se realizan prácticas profesionales las cuales son parte de la formación que reciben los futuros maestros. Éstas contribuyen a tener un acercamiento y contacto con la realidad del proceso de enseñanza – aprendizaje que se presenta dentro de un grupo. Lo que favorece la reflexión y compresión de factores que alteran el ambiente en el que se encuentran inmersos.

Durante las jornadas que se han logrado realizar en la escuela asignada para este fin, se ha podido vislumbrar el comportamiento de los maestros para con la educación ambiental, la cual es abordada de una manera naturalista dentro de las materias de Ciencias Naturales y Geografía. En ellas se motiva a la prevención del medio ambiente bajo la consigna de cuidar a plantas, animales y recursos naturales.

El programa de educación primaria pretende se atienda de manera transversal dicho contenido, lo cual quiere decir que, en todas las materias se debe concientizar sobre la importancia del medio ambiente. En el planteamiento de éste, se omiten el sistema económico y el social, los cuales cobran gran relevancia por los intereses particulares de ciertos sectores y en consecuencia la manipulación de varios factores.

De ahí la importancia que tiene una instrucción adecuada de los maestros desde su formación en las escuelas normales, ya que tiempo después serán los encargados de guiar a sus futuros alumnos y de hacer llegar una información veraz. Ampliando el panorama sobre la educación ambiental, en el que se incluya él como individuo y sea capaz de reflexionar sobre las consecuencias de sus y las acciones de otros.

Jorge Luis Torres R.

La sociedad actual y la educación ambiental

La sociedad, en estos últimos años ha tenido un despertar significativo sobre nuestro mundo natural. Ha vuelto sus ojos al cuidado del medio ambiente y busca diversas medidas para tratar de detener este fenómeno de degradación de la naturaleza que va a pasos agigantados. Las especies van extinguiéndose y la atmósfera cada vez se va tornando peligrosa para la supervivencia. A esta mirada se le llama naturalista, es decir estamos viendo lo delicado de este problema y cómo afecta a nuestra casa común que es el planeta Tierra.

Partiendo del hecho que la educación forma a la persona a partir de su propia reflexión, que crea una novedad desde la realidad personal y social, que esta formación nos lleva a la verdad, el bien , la belleza, la justicia y a trascender de una manera que favorece a la humanidad, se debe comprender que el hombre no está sobre la naturaleza, sino que es parte de ella, que comparte y es parte como persona en su realidad, como ser único y que vela por el cuidado del medio ambiente.

El hombre debe dominar sus fuerzas y sus impulsos, sus ansias por querer controlar el mundo natural y todo aquello que le rodea; para que esto suceda, debe existir una apertura a la educación ambiental, que lleve a la persona a ejercer su ser como parte de la naturaleza con una formación moral y un pensamiento reflexivo que se abra a mirar más allá de lo natural, donde analice su forma de vida y comportamiento dentro de la sociedad y en el cuidado de la casa en común.

En nuestro contexto, la educación básica se queda en el mero sesgo naturalista, parte desde la materia de Ciencias Naturales; ahí se habla del cuidado del medio ambiente como un entorno natural que debe cuidarse para mantenerlo y no acabarlo con nuestras acciones consumistas. En el aula mexicana, el maestro y alumno entienden educación ambiental como un entorno natural a cuidarse tomando diferentes medidas y conociendo cómo es que éste funciona. La educación ambiental debe tomarse como un eje transversal, pero por las cargas de trabajo y diversos contenidos no hay el tiempo suficiente para darle entrada a nuestro razonamiento.

Así pues, la currícula escolar básica, entiende al medio ambiente como el entorno que el hombre domina para su supervivencia. Deja de lado la cuestión social, en donde se vería al hombre como parte y colaborador de la naturaleza. De aquí la importancia de brindar más tiempo a la educación ambiental, pues ésta nos da pautas para tener una convivencia común, donde se benefician unos a otros y se encaminan hacia un desarrollo favorable del medio ambiente.

Desde mi experiencia, en el salón de clases, se enfoca a un mundo naturalista y va dejando de lado la cuestión social, se toman sesgos naturales mas no se hace una reflexión crítica sobre el verdadero sentido que implica la educación ambiental.

Estamos en un tiempo emergente, donde se necesita una apertura a una visión amplia de los contenidos de educación ambiental, es necesario despertar nuestra mente a beneficio del cuidado natural y cultural que nos rodea. El hombre exige un cuidado extremo de la naturaleza, pero el cuidado se debe iniciar por nosotros mismos, pues somos parte de un todo. Cuando nos cuidamos, cuidamos a los demás y aprendemos a valoras los recursos que nos brinda nuestro contexto.

Víctor Miguel Rodríguez Jiménez
Maestro de educación artística y estudiante de la Maestría de Educación Ambiental en la Universidad Pedagógica Nacional Unidad 095 Atzcapotzalco DF.

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