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Sala de Maestros

Maestros en la historia

Jesús Caballero y Díaz


Educación, Administración Pública y Política

Mi presentación en la Academia Mexicana de la Educación en 1974 fue producto del hallazgo intelectual más importante de mi vida profesional, los acontecimientos de aquel presénteme revelan que encontré el inicio del camino para el verdadero sentido de mi vida profesional. El de descubrir a los protagonistas sujetos de la vida política y de su educación.

En México sucedió después una migración sudamericana de estudiosos chilenos, argentinos, brasileños que encontraron aquí un espacio donde continuar sus tareas de análisis social revolucionario, pues sus países estaban, están copados por una clase social de explotadores aliados al capitalismo industrial y financiero norteamericano; sus posiciones ideológicas tenían como sujetos histórico a pueblos que no habían logrado su independencia real, aunque en las universidades y las normales se abrían ventanas para redescubrir en los sujetos de la educación a los objetivos democráticos de futuras generaciones, eso les costó la represión, salieron y llegaron a México en una especie de salvación.

Entre ellos llegó Enrique Dussel con una gran formación académica y científica y una nueva actividad filosófica, de lo que recuerdo: me impresionó el descubrimiento de la América en la cual vivíamos y sufríamos en pleno siglo XX, tras ciento sesenta años de vida independiente, era, aún es una colonización moral, una europeización de nuestra cultura americana, de nuestro filosofar, de nuestro estudiar, éramos sólo reproductores de la cultura europea impuesta desde hace quinientos años de presunta civilización, así entonces las cátedras universitarias laicas , no solo las religiosas reproducían discursos, ideologías, valores que producían pensamientos europeos, conservadores en sus estudiantes, en sus profesionistas, en sus políticos, lo americano era para esa cultura: algo obtuso, limitado, sin originalidad, con trabajos de reproducción; pero sobre todo era negado al asombro, la tentación de ir más acá en la búsqueda, al ensayo sobre el autodescubrimiento, la autónoma capacidad de hacer conocimiento y sobre todo de un filosofar. Que fue ajeno en muchas cátedras y licenciaturas en filosofía, Dussel descubría la europeización de pensar americano incluso debatía a la dialéctica como pensar colonial y se aventuraba a transformarla, a inventarla como cosa propia: la Analéctica, arte de crear las propias discusiones sobre nuestros propios asuntos.

En mi presentación en la Academia propuse que la educación estatal traicionaba al pueblo, lo ignoraba intencionalmente como sujeto de la educación establecida en toda la Constitución Política Mexicana particularmente en el artículo tercero constitucional. El trabajo oficial se conformaba con una escasa alfabetización que no trascendía a la escritura, a la redacción, a la libre expresión. Años de cátedra de Filosofía y Sociología de la Educación en la Escuela Normal Superior, en el IFCM, en las Normales Particulares y sobre todo en el tránsito por la aventura del 1968 pude descubrir, para mí destapar, la conspiración de los gobiernos priistas contra la soberanía del pueblo mexicano, contra su organización democrática y contra las libertades, derechos y responsabilidades políticas individuales ocultadas en las acciones del sistema educativo nacional: planes y programas de estudio, reglamentos de inscripción, de asistencia, descalificación, de reprobación, de certificación y titulación eludían la educación política como algo comunista, algo prohibido al pueblo mexicano.

Con Luis Villoro descubrí que: " todo poder por constituir ha tratado de legitimarse primero en una creencia religiosa, después en una doctrina filosófica buscando en la visión de un mundo utópico. El discurso filosófico a la releva de la religión ha estado encargado de otorgarle ese sentido: es un pensamiento de dominio. “Por otro lado la filosofía ha sido vista como un ejercicio corrosivo del poder”…Desde Grecia el filósofo aparece como un personaje inconforme, cínico, extravagante, o bien desdeñoso de la cosa pública, introductor de peligrosas novedades… En efecto la actividad filosófica auténtica, la que no se limita a reiterar pensamientos establecidos, no puede menos de ejercerse en libertad de toda sujeción a las creencias aceptadas por la comunidad: es un pensamiento de liberación."

Por mi vida escolar y mi trabajo profesional me desenvolví en una función de estado: la educación pública desde la escuela primaria hasta la administración educativa pasando por las docencias primaria, secundaria, normal y universitaria, así que un día me pregunté: ¿tiene el gobierno de la Republica autoridad para ejercer la función social educadora? Volví a leer la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de cabo a rabo y me encontré “la perla negra de un gran tesoro”: el artículo 39 constitucional: La soberanía nacional reside esencial y originalmente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de este. El pueblo tienen el derecho inalienable de alterar o modificar la forma de gobierno."

Las palabras oleaban en mis desvelos: soberanía nacional, pueblo, gobierno, poder público, derecho inalienable. Constitución política, me decía: barajémoslas más despacio: así que el gobierno no es la autoridad suprema, lo es el pueblo, tenedor esencial y original de la soberanía nacional y todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de este, el colmo de los bienes: el pueblo tiene el derecho inalienable de alterar y modificar la forma de gobierno.

Así que Hidalgo tenía esta razón: “Muera el mal gobierno” el gran pueblo de México que se unió a este grito estaba comprendido por pueblos indígenas explotados, las castas infamadas, los obreros esclavizados y los criollos desconocidos, No tardó mucho en declarar obsoletas tales formas de esclavitud, su ejército fue el pueblo en armas para conquistar el poder político y económico, la soberanía moral e intelectual. Morelos por encargo de Hidalgo se encargó de la campaña revolucionaria independiente del Sur, se manifestó como estratega de una victoria nacional, lo militar, muchas veces exitoso fue el medio para constituir por primera vez la vida política soberana nacional en la Constitución de Apatzingán, en la cual estableció principios que determinaron en aquel momento el futuro del pueblo mexicano como estado soberano y el gobierno como siervo de la nación, abolió la esclavitud, la infamia de las castas, propuso la igualdad política de todos los mexicanos sin excepción en un hermoso texto: La Constitución Política de la América Mexicana con el preludio de una confesión personal que llamó: Los Sentimientos de la Nación.

Así el pueblo mexicano adquirió conciencia como nación soberana, tardaron 10 años para establecer formalmente La Constitución Política de la República Mexicana, no hubo vuelta atrás: Constituyentes de1812 en Cádiz, España, en Apatzingán, Iguala y Córdoba, México definieron la vida pública soberana de nuestro pueblo de lo que somos y lo que queremos ser, no fue fácil sostener esta utopía, algunos criollos conservadores reclamaban la tutela borbónica española o cualquier europea, los consideraban posibles títeres de sus ambiciones, tardaron cuarenta años en lograrlo, pero Maximiliano resultó un liberal moderno y lo abandonaron, triunfaron los mexicanos liberales defensores de la soberanía nacional con el pueblo mestizo en armas.

Es importante mostrar como la educación ayudó a realizar esta utopía nunca faltaron las rebeliones indígenas durante la colonia por el mal gobierno y la falta de respeto a la personalidad de los indígenas, a pesar de los reconocimientos formales de la corona austriaca a sus derechos sobre la tierra y su tesoro que fueron objeto de la rapiña de los criollos hacendados e industriales. En ciudad de México y Guanajuato las escuelas de artes y de minería contribuyeron a formación artística y científica de los criollos, la educación superior jesuítica crio una generación de estudiosos sobre los asuntos mexicanos, la ilustración llegó a sus mesas, a sus tertulias, incluso a sus aspiraciones independentistas, La Universidad Real y Pontificia de México formó a los intelectuales de la independencia, al lograrla transformaron algunos seminarios de las ciudades grandes como Institutos Literarios y Científicos de ahí surgieron las huestes liberales que hicieron la nueva vida cultural, el descubrimiento de la vida propia a través del arte ,la literatura: el paisaje humano histórico mexicano se descubría en esa obra cultural, se amplió el periodismo por las capitales de los estados, hombres y mujeres publicaron; los alumnos del Instituto Literario de Toluca: Altamirano, Mateos, Riva Palacio , discípulos de Ignacio Ramírez desarrollaron una inmensa obra literaria que descubrieron la vida nacional como objeto de sus estudios y su actividad poética, novelística, dramática e histórica además de ser políticos de avanzada y militares triunfantes frente a los invasores franceses. El pueblo Mexicano no solo era protagonista de su triunfante vida política, ahora también de los dramas, las historias, las canciones, los poemas, los ensayos de la famosa República de las Letras fundad en la paz republicana por Ignacio M. Altamirano.

Leopoldo Zea recupera de Comte y de Marx tesis centrales que me ayudaron a entender este importante sujeto de la vida nacional, del primero: “Toda la historia, el pasado es vista como una serie de etapas en las que se va configurando la que ha de ser su culminación: la etapa positiva de la Humanidad. Tampoco aquí trasciende el hombre su propia humanidad, sólo efímero su ser particular, limitado, su individualidad, para sumarse, como un átomo, en esa inmensa abstracción que siendo todos los hombres, no es tampoco ninguno en particular: La Humanidad.”

De Marx propone Luis Villoro: "invierte la filosofía de Hegel pretendiendo romper con esas falsas formas de trascender lo humano llamadas espíritu o cultura. Ésta o aquél no son sino superestructuras, expresiones de algo como lo es el trabajo que realiza cada hombre. Pero no el trabajo en abstracto, sino el que realiza cada hombre en particular, con su sudor, con su desgaste personal. Es el conjunto de todos los diversos esfuerzos, el de todos los hombres que trabajan, el que origina el mundo de la cultura…El hombre es producto de la naturaleza, pero la naturaleza se convierte por el trabajo del hombre en producto del hombre .El hombre concreto, al actuar, no va creando un ente abstracto llamado espíritu, sino va creando el medio donde ha de actuar. La síntesis entre el pensamiento y la realidad es solo lograda por la acción; mediante ella el hombre se integra a la naturaleza y la naturaleza adquiere carácter humano. “No es la conciencia la que determina la vida-dice Marx- sino la vida la que determina la conciencia”…“La única y verdadera trascendencia la forman los otros, la sociedad, la comunidad porque en ella va también el bienestar de todos y cada uno de los hombres concretos, invertidos los términos de la filosofía hegeliana, la comunidad toma el lugar del espíritu”.

Esté argumento me permutó entender que el sujeto de la historia nacional debe ser el sujeto protagonista de la educación pública, proporcionada por el gobierno como servicio mandatado por el soberano, es decir el pueblo se educa para sostener su soberanía, su democracia, sus libertades personales , sus derechos humanos y sus derechos y obligaciones políticas, en consecuencia el pueblo mexicano ha sido maltratado por un gobierno que no atiende a su personalidad soberana, los maestros que entienden que se educan, educando al pueblo han asumido autónomamente la responsabilidad de educar a niños , jóvenes y adultos como protagonistas de esa soberanía popular, respetando su personalidad, reconociendo sus derechos educándolos para ejercer su ciudadanía democrática y también para gobernar sirviendo al pueblo, llegando el caso, este trabajo parecía haber tenido escasos frutos, aunque las recientes elecciones nos dieron una agradable sorpresa: 33 millones de votantes se impusieron los 27 restante de los otros partidos, no dudo que fue una hazaña singular del candidato ganador, pero no debemos desestimar la participación consciente, educada de cada uno de los sufragantes presidenciales.

Los maestros mexicanos han construido el edificio político y pedagógico de la educación nacional intencionalmente desde fines del siglo XIX donde la pedagogía se reconoció en la vida política a pesar de la dictadura porfirista, el genio de los maestros liberales y socialistas definió las nuevas relaciones de pueblo y gobierno en materia educativa, en Congresos Magisteriales rescataron el bienestar de los alumnos en escuelas dignas del pueblo infantil, aulas cómodas, mobiliario escolar adecuado, materiales y recursos educativos para una educación integral y sobre todo maestros preparados para servir a los educandos, a sus padres, a sus comunidades, al pueblo soberano y a los gobiernos mandatarlos en su obligación de establecer en su caso y de enriquecer ese servicio ya establecido, de servirlo en calidad. Ésta que he acabado de historiar. Enrique Dussel no se ha cansado de apoyar a la cuarta transformación, ahora proponiendo en el programa de los caricaturistas avenales que sus objetivos son de largo plazo como los de las otras tres transformaciones. Urge planear el corto plazo como base para las siguientes etapas y señaló una urgente: la educación del pueblo y sus cuadros dirigentes: en cada escuela un líder maduro, en cada aula un maestro responsable del respeto al ciudadano infantil, de su contribución al desarrollo de su inteligencia, su afecto y conciencia social, esto por la parte educativa y por la parte política urge, señaló: la formación de los cuadros que han de gobernar: los de los partidos políticos, particularmente el de la cuarta transformación, sobre todo en lo moral, en la capacidad para identificarse con el pueblo, apoyarlo en su valentía electoral y en su vigilancia a los gobiernos y enseñarlos a servir al otro, a los otros, a los niños, a los adultos, a los votantes. Tenemos las lecciones de los maestros rurales vasconcelistas, de sus misiones culturales, de las escuelas normales rurales, del apoyo de la educación superior a la media y a la básica en los recientes tiempos.

Como dice Marx: la única y valedera trascendencia la forman los otros, la sociedad, la comunidad, porque en ella va también el bienestar de todos y cada uno de los hombres concretos.

Pueblo de la Candelaria, Coyoacán

Ciudad de México, a 25 de septiembre del 2019

Jesús Caballero y Díaz
Maestro y formador de docentes

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