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Usos múltiples

Mentes peligrosas

Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán
Armando Meixueiro Hernández


Chernóbil o a un paso del abismo nuclear

En medio de la noche oí un ruido. Miré por la ventana…él me vio: cierra las ventanillas y acuéstate. Hay un incendio en la central. Vendré pronto. No vi la explosión. Solo las llamas. Todo parecía iluminado… El cielo entero… Unas llamas altas. Y hollín. Un calor horroroso.

Y él seguía sin regresar. El hollín era porque ardía el alquitrán; el techo de la central estaba cubierto de asfalto. Sobre el que la gente andaba, como él después recordaba, igual que sobre resina. Sofocaban las llamas. Tiraban el grafito ardiendo con los pies… Se fueron sin los trajes de lona; se fueron para allá tal como iban, en camisa. Nadie les aviso; los llamaron a un incendio normal…

Svetlana Aleksiévich (Voces de Chernóbil)

I

El 26 de abril de 1986, un reactor nuclear (el numerado con el 4) en la Central Nuclear V.I. Lenin, en Ucrania en la ex —Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), sufrió un accidente catastrófico y explotó, contra todo pronóstico del gobierno comandado por Mijaíl Gorbachov, que gozaba de una aparente prosperidad.

Este hecho tuvo consecuencias, por los efectos de la radiación, alarmantes para este país, Europa y una considerable parte del mundo. Las causas todavía hoy se discuten pero hay coincidencia en algunas razones: el lugar y la construcción de la central no eran los apropiados; la toma de decisiones en el momento de la crisis fueron erróneas por el tipo de personas que estaban al mando; no había el suficiente control y supervisión para este tipo de energía en la URSS. Chernóbil estuvo muy cerca de volverse el principio del fin de la especie humana. Ese año la nube radioactiva paseó por el planeta, ante la impotencia de la humanidad. Esa es la gran lección de esta mini-serie.

II

Debido a lo anterior, en la década de los ochenta del siglo pasado cuando todavía el socialismo se pensaba como una alternativa al capitalismo y se tenía algo de esperanza en este modelo, la ciencia ambiental ilustraba y denunciaba los límites del mismo con el caso Chernóbil.

La denuncia se fundaba en los peligros del uso de la energía nuclear, pero se extendía hacia el frágil modelo de sociedad que más que escapar a la civilización occidental era otro rostro del autoritarismo y el sin sentido, además de ser competitivo, que entendía a la naturaleza como una fuente de abastecimiento y, por tanto, una externalidad. Es decir, nada distinto al capitalismo.

III

La potente empresa de entretenimiento HBO (Home Box Office- Warner media), produjo la mini-serie Chernóbil que vuelve a poner en el centro lo que paso hace más de tres décadas en esa central nuclear.

La irrupción de este formato televisivo, las series, viene a cubrir lo que para un amplio sector de las audiencias mediáticas, antes lo hicieran los noticieros, las películas, los comics o incluso las telenovelas. Formatos para entretener, que también podrían dejar ver algo de certezas sobre el mundo real. Los espacios televisivos en los que la gente se ve seducida por estilos de vida suculentos o lo que debe repudiar. Lo amable y lo odiable, con la accesibilidad de los modernas plataformas de streaming.

Las series en la actualidad tienen esa función mediática de catalizar socialmente, en dos de sus acepciones: acelera o retarda reacciones y, la segunda, atraer, agrupar opiniones o acciones. En series las nuevas audiencias ven una realidad, sintetizada, seductora, concreta, adictiva, potenciada y, sin lugar a dudas, sesgada. Pero la certezas —la proximidad a verdades— se asoman en las series en: los relatos históricos, de narcotraficantes, mafiosos, cárceles privadas, agencias de publicidad, terapias, cirugías plásticas, médicos irónicos o en urgencias, mujeres desesperadas, hermanos dueños de equipos de futbol, artistas entre la fama y ocaso, deportistas mentirosos o virtuosos, familias y amigos de muchos tipos, en fin, en las historias subordinadas nos retratan una verdad que siempre se puede profundizar en otra temporada, si la serie alcanza el éxito o el paraíso del rating.

Por eso las series se han hecho de otro ingrediente poderoso para atrapar audiencias: la investigación. Con ella buscan la verisimilitud que de fundamento a la exhibición o la denuncia. Las series con esta base tienen también dosis de certeza a veces ilustrativa, didáctica y otras desgarradoras como esta serie producida por HBO.

IV

Chernóbil, en términos educativos ambientales, es un caso que se usa frecuentemente, en el que se insiste en separar los hechos de las opiniones y en términos de orden de la información, que se analicen los antecedentes, el periodo de latencia previó a la crisis, la detonación del problema, los efectos que se desembocaron y las posibles soluciones.

En los antecedentes es pertinente revisar el origen, uso y abusos de la energía nuclear. Del descubrimiento científico y sus promesas energéticas, a las primeras pesadillas al final de la segunda guerra mundial, con la detonación de las bombas nucleares en un Japón ya derrotado. Seguir la evolución de las centrales nucleares en muchas partes del planeta. A pesar de la falta de respuestas ante, por ejemplo, qué hacer con los desechos radioactivos. Este paso de la energía nuclear tiene que entenderse en un contexto en que la energía es un elemento fundamental para el desarrollo, por lo que países como Estados Unidos, la URSS, Alemania, Japón van a apostar a la energía nuclear ante el tiempo limitado que ya se veía de la energía fósil.

Otro elemento del contexto es la llamada Guerra fría (1945- 1989) en que la energía nuclear se volvió la amenaza número uno de una potencia contra su rival. Esto es en la medida que el desarrollo de las armas nucleares se fue dando, por ejemplo, en los Estados Unidos, la contraparte URSS trataba de ponerse a la par. Los habitantes de este planeta están destinados a no debe olvidar que este armamento nuclear aún existe y es capaz de exterminar una considerable parte de la vida del planeta.

Han existido otros antecedentes directos de Chernóbil, por ejemplo, el accidente de Three Mile Island fue un accidente nuclear que sufrió la central nuclear del mismo nombre el 28 de marzo de 1979, considerado el más grave en la historia de los Estados Unidos1. Y otros sucesos nucleares posteriores, como el de Fukushima, Japón provocado por su tsunami en marzo del 2011.

V

La serie Chernóbil (Mazin, C. EUA- Reino Unido: 2019) está centrada en la crisis de la explosión del reactor nuclear, sus daños materiales y humanos y el seguimiento de un consultor físico nuclear que el gobierno soviético asignará llamado Valery Legasov y una científica, también física—nuclear, la Dra. Ulana Khomyuk, que en la realidad, no existió, pero es una síntesis del tipo ideal de los científicos soviéticos, que auxiliaron con información y argumentos en este caso.

De hecho la serie inicia con el suicidio del Dr. Legasov, lo que no entendemos en los primeros capítulos, dado que después de la explosión comienza el real problema para poder controlar el incendio dado que era muy difícil, por lo peligroso de la radioactividad. Legasov va colaborando en pensar e instrumentar una gran cantidad de decisiones para aminorar los daños. Es un héroe ante el desastre. El mismo país lo condecorará antes de enfermar de cáncer.

Pero no es el único héroe: miles de personas actuaron para tratar de controlar los daños: bomberos, médicos, enfermeras, ingenieros, científicos, amas de casa, cazadores de animales con efectos radioactivos, robots-humanos, miles de personas desplazadas y movilizadas. La URSS vivió, en la segunda mitad de la década de los ochenta, un ambiente de guerra, con enfermos, muertos y bajas todos los días, mientras el gobierno soviético se preocupaba por guardar silencio.

La serie magníficamente producida recrea la época, ciudades, el vestuario, los hospitales, parte de la central nuclear y el control de mando, las viviendas urbanas y rurales, artefactos, pero sobre todo es un retrato de una mentalidad; la del socialismo soviético, que no se permitía los errores y que por lo tanto había que matizar o negar los efectos radioactivos de la exposición. La mini-serie recrea muy bien el ejercicio del poder duro, vertical y sin límites de un gobierno sobre sus gobernados.

La serie documenta sobre todo el principio del fin del socialismo real. Los recursos, percepciones, impactos reales económicos, financieros y sobre todo humanos del accidente nuclear harán que la llamada potencia que dominó por décadas la Europa del este, muestre los síntomas inequívocos de una caída que se concretará menos de un lustro después.

La escena de la explicación del botón de emergencia en el juicio europeo, no tiene desperdicio y es un elemento fundamental para la resolución del caso.

El éxito mundial de la serie Chernóbil, pensamos, se debe a tres cosas:

1) Da con un blanco perfecto: el miedo a la energía nuclear, un fantasma que todavía ronda por el mundo y que la humanidad teme.

2) También a que no escatima recursos para narrar el acontecimiento como ya señalamos de la producción: grandes actores, fotografía ocre, diversos escenarios y un guion perfectamente balanceado, basado en el trabajo de la escritora bielorrusa- Premio Nobel de literatura, 2015 -Svetlana Aleksiévich, y, el último elemento:

3) Volver a evidenciar, pero desde más adentro, los errores que cometió el socialismo, ahora que el capitalismo se ha quedado sin respuestas. Otro fantasma, el socialista por venir, que sigue, a pesar de todo, recorriendo el planeta.

1 https://www.ecologistasenaccion.org/24/accidente-de-three-mile-island-harrisburg-1979/

Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán
Director de Pálido Punto de Luz

Armando Meixueiro Hernández
Director de Pálido Punto de Luz

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