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Orientación educativa

Sentido Común

Mayra Amacalli Morales Roldan


Educación y resistencia

¡La educación no se vende, se cuida y se defiende! Con consignas en contra del gobierno federal de Enrique Peña Nieto maestros marchan en algunos estados de la República Mexicana asegurando que la reforma educativa es una mentira porque atenta con sus derechos laborales y no garantiza un cambio educativo. ¡Alerta roja, hemos declarado alerta roja!

Soy una estudiante que necesita conocer que pasa con sus profesores, así que he tomado la decisión de incluirme en esta lucha. Camino entre las calles de la Ciudad de México acompañando a los docentes que alzan la voz para que atiendan sus demandas. Hemos recorrido lugares emblemáticos como la Cámara de Diputados y el Senado. Han sido caminatas intensas, bajo el rayo del sol, soportando los desplantes y comentarios de las personas que no entienden el valor de nuestra lucha. Los profesores decidieron instalar un campamento en el Zócalo, en la plaza central. Nuestro contingente incluye profesores de Estados como Oaxaca, Veracruz, Michoacán, Guerrero y Chiapas, como consecuencia miles de estudiantes siguen sin clases, pero es necesario luchar por nuestra educación y por nuestros derechos.

Una mañana de agosto de 2013 en una pequeña casa de campaña instalada en la plancha del zócalo capitalino me acerco a una profesora y le pido que me explique la reforma educativa, es una persona muy amable, asiente, me sonríe y comienza hablar. —Considero que la decisión de crear esta reforma ha sido avasalladora, sin embargo carece de análisis, de investigación y claro no nos toma en cuenta a nosotros los maestros que somos los responsables de educar a los niños en las aulas. Ignoran nuestra experiencia, carece de contenidos. También hacen responsable al magisterio del fracaso del aprendizaje en los estudiantes, desvaloran nuestro trabajo—La profesora hace una pausa, así que aprovecho para preguntarle por qué no están de acuerdo con la evaluación, ella me contesta lo siguiente:—El eje fundamental de la mal llamada reforma educativa es precisamente la evaluación, yo considero que es invalida y no confiable, porque lo único que se pretende es controlar a los maestros, además de que el organismo (INNE) que planean que nos evalúe carece de los instrumentos adecuados, no es lo mismo evaluar a un profesor de escuela rural que uno en la ciudad, además en estas evaluaciones no incluyen el hecho pedagógico que se lleva a cabo en las aulas y un examen escrito no demuestra los conocimientos o el control de grupo que un profesor puede tener.—Con algo de nostalgia y un poco de rabia asiento y tomo algunas notas, observo que a pesar de los años, los gobiernos siguen sin tomar en cuenta la opinión de su gente. Agradezco a la profesora, me despido y decido ir a reflexionar sobre lo que he aprendido.

Al atardecer, sentada al pie de la Catedral, bajo un cielo naranja y una puesta de sol, escribo en una pequeña libreta lo que percibo de la educación en México. Dentro de esta terrible realidad, ubico que nuestra educación pasó de ser pública a ser neoliberal. Desafortunadamente existe un gran índice de abandono escolar, hay una falta de acceso a infraestructura, calidad y recursos en las escuelas. Asimismo entiendo que las personas que más necesitan educación son aquellas a las que se les niega, grupos vulnerables como los pobres, las mujeres, indígenas, los abandonados. Los sistemas escolares son ineficientes, favorece la desigualdad y reduce la atención de los modelos sociales, deducen que la educación pública ha fracasado. Se impulsó la educación privada y favoreció la intervención de los organismos internacionales en el área pedagógica. A pesar de esta realidad que nos toca vivir estoy esperanzada, la lucha sigue, pasan los días, la situación empeora, los plantones no cesan, la represión comienza, el movimiento crece, sin embargo a pesar de la resistencia y los esfuerzos realizados por parte de los profesores, en septiembre de 2013 la Reforma educativa es aprobada.

Seis años más tarde; una mañana de mayo 2019 me encuentro en Palacio de Gobierno, estoy escuchando la conferencia del presidente Andrés Manuel López Obrador en la que habla de la abrogación de la reforma educativa de EPN. Tenía altas expectativas sobre esta nueva administración, pero ¡Oh sorpresa! No es lo que esperaba, resulta que la reforma educativa que plantea no es equivalente a su proyecto de cuarta transformación.

Al terminar la conferencia, camino hacía el metro a la estación zócalo línea 2, inmersa entre la gente voy perdida en mis pensamientos. Transbordo en Hidalgo, el calor es intenso, me dirijo a la línea 3 y bajo en la estación deportivo 18 de marzo, un chico sube vendiendo dulces, compro un chicle. Finalmente camino hacia la línea 6 y me bajo en vallejo, he llegado a mi destino. Un recorrido de 40 minutos.

Llego a casa, prendo mi computadora y abro mi blog al que titulé “Maqui y los educandos” comienzo a escribir y retomo el asunto que me aqueja, la nueva reforma educativa. “Queridos internautas, esta tarde daré mi sincera opinión sobre la propuesta de reforma educativa del presidente y por qué no considero que valla acorde con su plan de transformación. Si, se quita la evaluación a los profesores, pero esta vez lo llaman “procesos de selección y pretenden que exista una igualdad de condiciones entre los aspirantes, pero ¿cómo se logra si no hace un diagnóstico previo sobre los docentes que se encuentran en formación? Me parece bien que se rescaten las plazas de los profesores normalistas, pero ¿Qué pasa con los estudiantes de la Universidad Pedagógica Nacional? ellos también se forman como especialistas de la educación. Dentro de los cambios que sugieren no veo ninguno que trate los contenidos en los planes de estudio. Manifiesto que este nuevo gobierno tampoco entiende las necesidades educativas que requieren los estudiantes de nuestro país”

Días después, veo un comentario “cecitachivita: ¿qué es lo que tu consideras que se debe tomar en cuenta para hablar de una buena educación? Preparo una taza de café, me siento en el escritorio, las palabras fluyen, es sencillo, en los últimos meses en clases con mis compañeras y profesor hemos discutido sobre la educación y la sociedad en América Latina.

“Hola cecitachivita, contestando a tu cuestionamiento puedo decir con franqueza que el país está al revés, los profesores, son los que deben hacerse cargo de los contenidos a enseñar, son ellos quienes dominan el hecho pedagógico, poseen la capacidad de integrar los planes y programas a diferencia de los organismos internacionales como la OCDE, el FMI o Mexicanos primero. Otro punto importante es que la escuela debe ser formadora de ciudadanos y el proceso educativo debe resaltar la formación y la construcción del conocimiento. Asimismo se requiere privilegiar el derecho de los educandos, orientarlos para que posean la capacidad de cuestionar y responder sobre su educación. Finalmente es preciso destacar y reivindicar el papel del maestro” Espero contestar tu pregunta, me despido, saludos cordiales.

Apago la computadora, entro a mi habitación color azul, me recuesto sobre mi cama con sabanas de colores, prendo mi celular y observo un mensaje de Whatsapp de un profesor; leo el encabezado de la noticia publicada en regeración.mx: UPN, académicos en paro activo contra despidos y por pagos atrasados”. Así es la lucha y la resistencia sigue, siempre sigue.

Mayra Amacalli Morales Roldan
Estudiante de la licenciatura en Pedagogía. Universidad Pedagógica Nacional. UPN095 Azcapotzalco.

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