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LA CLASE

Educación Ambiental

Arne Naess


Lo superficial y lo profundo, movimiento ecológico de gran alcance

Resumen.1

Las políticas ecológicas responsables, sólo en parte están vinculadas con la contaminación y el agotamiento de los recursos. Hay asuntos profundos los cuales trastocan principios de la diversidad, complejidad, autonomía, descentralización, simbiosis, igualitarismo y desclasamiento o marginación social.

El surgimiento de los ecologistas desde su primera oscuridad relativa, marca un momento crucial en nuestras comunidades científicas. Pero su mensaje es confundido y mal interpretado. Un superficial, pero dentro de poco, un poderoso movimiento, y un profundo, pero no menos prestigioso movimiento compite por nuestra atención. Haré un esfuerzo por caracterizar a ambos.

1. El movimiento de la Ecología Superficial.

La lucha contra la contaminación y el agotamiento de los recursos. El objetivo central: la salud y el enriquecimiento de la gente en los países desarrollados.

2. El movimiento de la Ecología Profunda:

(1) Rechazo de la imagen del Hombre-ambiente en favor de lo relacional. Imagen de campo-completo. Los organismos como nudos en la Red biosférica o el campo de las relaciones intrínsecas. Una relación intrínseca entre dos cosas A y B es tal que la relación perteneciente a las definiciones o constituciones básicas de A y B, así que, sin la relación, A y B, ya no son las mismas cosas. El modelo del campo completo disuelve no solamente el concepto del Hombre-Ambiente, sino cada concepto específico de las cosas en su medio, excepto cuando hablamos de manera superficial o en un nivel preliminar de comunicación.

(2) El igualitarismo biosférico, en principio. La cláusula “en principio” ha sido introducida porque cualquier práctica realista necesita alguna mortal, explotación y represión. El trabajador del campo ecológico (ecólogos y ecologistas) adquiere un profundo respeto arraigado e inclusive veneración, por caminos y formas de la vida. Su alcance en su entendimiento desde su interior, una clase de entendimiento que otros reservan para un compañero y para una estrecha sección de caminos y formas de vida. Para el trabajador del campo ecológico, la igualdad de derechos para vivir y florecer es un valor axiomático claramente intuitivo. Su restricción a los humanos es un antropocentrismo con efectos perjudiciales sobre la calidad de vida de los mismos humanos. Esta calidad depende en parte del profundo placer y la satisfacción que recibimos desde el cercano parentesco con otras formas de vida. El intento por ignorar nuestra dependencia y establecer un papel esclavo-amo ha contribuido a la enajenación del hombre de sí mismo.

El igualitarismo ecológico implica la reinterpretación de una futura investigación de la variable “nivel de multitud”, por lo que, generalmente la multitud de mamíferos y la pérdida de la calidad de vida es tomada seriamente, no solamente la multitud humana. (La investigación sobre los altos requerimientos del espacio libre por parte de ciertos mamíferos ha, incidentalmente, sugerido que los teóricos del urbanismo han subestimado por mucho tiempo el espacio vital del Hombre. Los síntomas conductuales de la multitud {neurosis, agresividad, pérdida de las tradiciones…} son en gran parte lo mismo entre los mamíferos).

(3) Principios de diversidad y de simbiosis. La diversidad realza las capacidades de la sobrevivencia, las oportunidades de nuevos modos de vida, la riqueza de formas. Y la denominada lucha por la vida, y la sobrevivencia de los más aptos, debe ser interpretada en el sentido de habilidad para coexistir y cooperar en las complejas relaciones, más que en la habilidad para asesinar, explotar y reprimir. “Vive y deja vivir” es un principio ecológico más poderoso que “cualquiera de tu o yo”.

Las tendencias más recientes reducen la multiplicidad de los tipos de formas de vida, y además proporcionan la destrucción entre las comunidades de las mismas especies. Sin embargo, hay actitudes ecológicamente inspiradas en favor de diversos estilos de vida, de culturas, de ocupaciones y de economías. Ellas mantienen la lucha contra la invasión económica, cultural, así como militar, y se oponen a la aniquilación de los mares y de las ballenas, tanto como de las tribus o culturas.

(4) Actitud anti-clase. La diversidad de estilos de vida es en parte debido a (la prometida o no prometida) explotación y represión sobre las partes de ciertos grupos. El explotador vive de manera distinta que el explotado, pero ambos son afectados en sus capacidades de autorrealización. El principio de diversidad no cubre las diferencias, esto se debe a ciertas actitudes o de conductas bloqueadas o restringidas. Los principios del igualitarismo ecológico y de la simbiosis, apoyan la misma postura anti-clase. La actitud ecológica favorece la extensión de los tres principios para cualquiera de los conflictos de grupo, incluyendo los actuales que se dan entre las naciones desarrolladas y las naciones en vías de desarrollo. Los tres principios además favorecen una extrema precaución hacia cualquiera de los planes para el futuro, excepto aquellos que son coherentes con la amplia y externa diversidad de grupos sin clase.

(5) Lucha contra la contaminación y el agotamiento de los recursos. En este combate los ecologistas han encontrado poderosos aliados, pero algunas veces en detrimento de su total posición. Esto sucede cuando la atención se enfoca sobre la contaminación y el agotamiento de los recursos más que en otros aspectos, o cuando los proyectos puestos en operación, los cuales buscan reducir la contaminación pero incrementan males de otros tipos. Entonces, si el precio de las necesidades vitales necesita incrementarse debido a la instalación de mecanismos anticontaminantes, las diferencias de clase también se incrementan. Una ética de la responsabilidad también implica que los ecologistas no sirvan al movimiento ecológico superficial sino al profundo. Esto es, no sólo debe considerarse el punto 5, sino los siete en su conjunto.

Los ecologistas son informantes irremplazables en cualquier sociedad, cualquiera que sea su posición política. Si están bien organizados, tienen el poder para rechazar empleos en los cuales se sometan a instituciones o a planes con perspectivas ecológicas limitadas. Como sucede actualmente, algunas veces los ecologistas sirven a amos quienes deliberadamente ignoran perspectivas más amplias.

(6) Complejidad, no complicación. La teoría de los ecosistemas contiene una importante distinción entre lo que es complicado sin ninguna Gestalt o principios unificadores —podemos pensar en descubrir nuestro camino a través de una ciudad caótica— y que es compleja. Una multiplicidad de más o menos legítimos factores interactuantes pueden operar juntos para formar una unidad, un sistema. Podemos hacer un zapato o usar un mapa o integrar una variedad de actividades dentro de un patrón rutinario. Los organismos, estilos de vida e interacciones en la biosfera en general, exhiben complejidades tales como un asombroso alto nivel como para pintar el punto de vista general de los ecologistas. Dicha complejidad hace pensar en términos de vastos sistemas inevitables. Esto además se hizo para una aguda y estable percepción, de la profunda ignorancia humana de las relaciones biosféricas y por lo tanto de los efectos de perturbación.

Aplicado a los humanos, el principio de la complejidad-no-complicación, favorece la división del trabajo, no su fragmentación. Favorece las acciones integradas en las cuales la persona en su conjunto es activa, y no solamente basada en reacciones. Esto favorece a economías complejas, a una variedad de sentidos de vida. (Combinaciones de la actividad industrial, agrícola y de trabajo manual e intelectual, de ocupaciones especializadas y no especializadas, de la actividad urbana y no urbana, del trabajo en la ciudad y recreación en la naturaleza, con recreación en la ciudad y el trabajo dentro de la naturaleza…)

Esto favorece a la técnica suave y “a la futura investigación suave”, menos pronóstico y mayor claridad de posibilidades. Más sensibilidad hacia la continuidad y tradiciones vivas, y —lo que es más importante— hacia nuestro estado de ignorancia.

La instrumentación de políticas ecológicamente responsables requieren en este siglo un crecimiento exponencial de habilidades técnicas e inventiva, pero en nuevas direcciones, direcciones las cuales actualmente no son consistentes y apoyadas liberalmente por los órganos políticos de investigación de nuestras naciones-Estado.

(7) Autonomía local y descentralización. La vulnerabilidad de una forma de vida es altamente proporcional al peso de las influencias lejanas, del exterior de la región local en que esa forma ha obtenido un equilibrio ecológico. Esta tendencia apoya nuestros esfuerzos para fortalecer el autogobierno local y la autosufiencia material y mental. Pero todos estos esfuerzos presuponen un incentivo hacia la descentralización. Los problemas de contaminación, incluyendo la térmica y la recirculación de materiales, también nos lleva en esta dirección, ya que incrementa la autonomía local, si somos capaces de mantener otros factores constantes, reduciendo el consumo de energía. (Compárese una localidad autosuficiente con una que requiere la importación de comestibles, materiales para construcción, combustibles y trabajo manufacturado provenientes de otros continentes. La primera puede usar solamente 5 por ciento de la energía usada por la segunda) La autonomía local es fortalecida por una reducción en el número de vínculos en la cadena jerárquica de decisión. (Por ejemplo, una cadena consiste de un consejo local, con uno municipal, y una persona que toma decisiones en el más alto nivel nacional, una institución estatal en una federación, una institución gubernamental federal, una coalición de naciones y de instituciones; es decir, EEC2 a los más altos niveles y una institución global, pueden reducirse para formar un consejo local, una institución de ámbito nacional y una institución global.) Inclusive si una decisión sigue la mayoría de las reglas paso a paso, muchos intereses locales pueden ser dejados de lado si éstos son extensos.

Recapitulando, entonces, esto debe, ser llevado en mente, ya que las normas y tendencias del movimiento de la Ecología Profunda no derivan de la ecología por lógica o inducción. El conocimiento ecológico y el estilo de vida del ecólogo y/o ecologista han sugerido, inspirado y fortificado las perspectivas del movimiento de la Ecología Profunda. Muchas de las aseveraciones señaladas en el estudio de los siete puntos, más bien son vagas generalizaciones, sólo sostenibles si son más precisas en ciertas direcciones. Pero toda esta inspiración sobre el mundo, desde la ecología ha mostrado extraordinarias convergencias. El estudio no pretende ser más que una de las posibles codificaciones condensadas de esas convergencias.

En segundo lugar, esto debe ser ampliamente valorado ya que el significado de los dogmas del movimiento de la Ecología Profunda es claro y enérgicamente normativos. Expresan un sistema prioritario de valores, sólo en parte basados en resultados (o falta de ellos, compárese el punto 6) de la investigación científica. Actualmente, los ecologistas tratan de influenciar en gran medida a los cuerpos políticos de decisión a través de amenazas, a través de predicciones con respecto a los contaminantes y el agotamiento de los recursos, sabiendo que los tomadores de decisiones aceptan al menos ciertas normas mínimas con respecto a la salud y la justa distribución de la riqueza. Es claro que hay un vasto número de gente en todos los países, e inclusive un considerable número de personas en el poder, quienes aceptan como válido extender las normas y los valores característicos del movimiento de la Ecología Profunda. Hay políticas potenciales en este movimiento que no deben pasar de lado y quienes tienen poco qué hacer con la contaminación y el agotamiento de los recursos. Al trazar posibles futuros, las normas deben ser usadas y elaboradas libremente.

En tercer lugar, hasta aquí, los movimientos ecológicos que merecen nuestra atención, son ecofilosóficos más que ecológicos. La Ecología es una ciencia limitada que usa métodos científicos. La Filosofía es el foro más general de debate acerca de los fundamentos tanto descriptivos como prescriptivos, y la filosofía política es una de sus subsecciones. Por una ecosofía quiero decir una filosofía de la armonía ecológica o el equilibrio. Una filosofía es un tipo de sabiduría de la sofia3, es abiertamente normativa, y contiene ambas normas, reglas y postulados proclamación de valores prioritarios e hipótesis relacionadas con el estado de los asuntos en nuestro universo. La sabiduría es una política sabia, prescripción, no sólo descripción y predicción científica.

Los detalles de una ecosofía mostrarán muchas variaciones debidas a diferencias significativas con respecto no sólo a los “hechos” de contaminación, recursos, población, etc., sino también de los valores prioritarios. Sin embargo, actualmente, los siete puntos citados proporcionan un marco teórico unificador para sistemas ecosóficos.

En la teoría general de sistemas, éstos, la mayor parte de las veces son concebidos en términos de aspectos causales o funcionales, interactuantes o interrelacionados. Una ecosofia como quiera verse, es más como un sistema del tipo construido por Aristóteles o Spinoza. Esto está expresado verbalmente como un conjunto de oraciones con una variedad de funciones, descriptivas y prescriptivas. La relación básica entre un conjunto de premisas y una serie de conclusiones vienen siendo la relación de derivación. Las nociones relevantes de derivación pueden ser clasificadas de acuerdo con el rigor, con deducciones lógicas y matemáticas encabezando la lista, pero además cuando está implícitamente tomada como garantía. Una exposición de una ecosofía, necesariamente debe no sólo ser moderadamente precisa, considerando el vasto ámbito de material relevante ecológico y normativo (social, político y ético). En este momento, la ecosofía debe usar adecuadamente los modelos de los sistemas, con bosquejos de aproximaciones de sistematizaciones globales. Es el carácter global, no precisamente el detalle, lo que distingue una ecosofía. Ésta articula e integra los esfuerzos de un equipo ecológico ideal, un equipo que comprenda no sólo a los científicos de una extrema variedad de disciplinas, sino también estudiantes de la política y activos tomadores de decisiones.

Bajo el nombre de ecologismo existen varias desviaciones, desde el movimiento profundo han venido ganando, primeramente con una presión sobre la contaminación y agotamiento de los recursos, pero también con un descuido de las grandes diferencias entre países sub y desarrollados en favor de una vaga aproximación global. La aproximación global es esencial, pero con diferencias regionales que deben en gran parte determinarse por políticas en los próximos años.

Bibliografía

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  • Shepard, Paul. Man in the landscape, A.A. Knopf, Nueva York.
Traductor:José Adrián Figueroa Hernández. Tomado de: Inquiry 16, 95-100. 1973

1 Es el resumen de una lectura introductoria a la 3er conferencia de investigación sobre el futuro del mundo, Bucarest, del 3 al 10 de septiembre de 1972. La lectura sería publicada como parte de las actas de la reunión.

2 N.T. tal vez las siglas signifiquen: Environmental Energy Council.

3 Lo que necesitamos hoy en día es una tremenda expansión del pensamiento ecológico a la cual la llamo ecosofia. Sofia viene del término griego sophia, “saber” el cual es relativo a la ética, normas, roles y prácticas. Ecosofia o ecología profunda, comprende entonces un cambio desde la ciencia a la “sabiduria” o conocimiento. Bodian Stephan 1995. Simple in means, rich in ends. An interview with Arne Naess. In: Session George (ed). Deep Ecology for the twenty-first. SHAM BHALA. BOSTON p. 27.

Arne Naess
Universidad de Ohio, E.U.

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