69abe744-8e02-42e9-ac97-d78650eefa90
LA CLASE


Jesús Caballero y Díaz


70 Aniversario de la Escuela de periodismo Carlos Septién García

Asistí al acto cultural de esta celebración el jueves 23 de mayo de este 2019 a invitación de Gabriel Páramo, compartí con su comunidad el 70 aniversario de su Escuela de periodismo Carlos Septién García, sus directivos, sus profesores, sus estudiantes y su egresados formularon un intenso programa de análisis de su historia, de su tradición y evolución curricular, del perfil de egresión, y las herramientas del nuevo periodista digital y con ello los retos y desafíos del periodismo en la era digital, revisaron también el futuro de los diarios impresos y el papel del periodista en el México actual, explicaron el rol de las plataformas digitales para el periodismo, y formularon un nuevo concepto del profesional: el periodismo emprendedor, camino de paso desde el empleado actual al nuevo y propio patrón, fue examinada la situación actual de desventaja de la radio pública en desventaja para la parte más empobrecida y marginada de la sociedad, y especial atención tuvo el periodismo especializado en cultura, brillantemente documentado por sus ponentes.

El evento fue montado por los profesores y los alumnos de la Escuela, supe que programaron el evento, diseñaron las líneas de los contenidos que serían la agenda de la conmemoración, confirmé en mi presencia que colaboraban tanto en la recepción, como en la estructura de la programación de todo el evento, así como el protagonismo en la participación en las mesas de análisis, en la fotografía y la grabación, para mi una lección de una nueva educación superior que combina la academia con la práctica de la comunicación de manera vital.

Los alumnos de la Escuela armaron y publicaron un periódico taller nombrado: “Diálogos, 70 aniversario 1949-2019, TRADICIÓN, ACTUALIDAD Y FUTURO DEL PERIODISMO “ con un mensaje editorial de su director Víctor Hugo Villava de quien destacó las siguientes notas: El trabajo de los estudiantes, directores, egresados, invitados y personal de distintas áreas durante estas décadas , se traduce en las fortalezas que hoy le permiten a la escuela estar vigente y proyectarse hacia un futuro para continuar con la misión que le da sentido, con plena conciencia de mejorar procesos de investigación, de incorporar formas sistemáticas de abordar las nuevas tecnologías de la información en su vida académica, sin perder de vista el seguir fortaleciendo aquellos mecanismos que garanticen una cultura de respeto y de no discriminación, con la voluntad de formar profesionistas con un amplio perfil de servidor de la sociedad.

El documento registra el editorial, y los capítulos siguientes: La responsabilidad social del periodista, Las conferencias de inicio de la educación superior del periodista, Un recorrido de las siete décadas de existencia de la Escuela con las fechas de los acontecimientos significativos en un abanico gráfico, Colaboraciones especiales y entrevistas con ex alumnos , periodistas y destacadas personalidades de México que dieron razón de lo aprendido, de lo vivido y de lo recomendable a los estudiantes y aspirantes. Aquí una selección de su contenido.

El profesor Manuel Pérez Miranda pilar histórico de la Escuela nos recuerda el origen de su existencia y las razones de su permanencia que fundamentan y dan razón de las siete décadas de una misión que ha sido irrenunciable como el pasado, “Por los años cuarenta algunos medios postulaban que la práctica del periodismo hacía al periodista, sin embargo ya la sociedadad reclamaba nuevas posibilidades de la comunicación, se advertía la necesidad de los conocimientos universitarios para desenvolver con mayor éxito la responsabilidad social del periodista, algunos centros escolares se esforzaron en lograr mejores mallas curriculares para convertir el oficio de informar en una carrera superior que la mayoría llamó: Ciencias de la Comunicación.

El profesor Pérez Miranda recordó a los fundadores de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García´: Luis Beltrán y Mendoza, Alejandro Avilés y Fernando Díez de Urdanivia, fue la primera en su tipo ya que su plan de estudios tuvo como base la enseñanza de los géneros periodísticos y su integración curricular productora del nuevo protagonista del periodismo.

Relata el profesor Pérez Miranda el desarrollo de esa nueva condición académica, de una brillante manera: “el programa se iniciaba con la materia de Redacción periodística y con ella se pretendía que fuéramos precisos en el relato de los hechos y en el uso de las palabras, concisos en el número de los vocablos empleados para informar y “macizos” en su estructuración para que el lector los entendiera en su primera lectura. Tanto se enfatizó en esa fórmula (ser precisos, concisos y macizos) que algunos alumnos la consideraron de su propia autoría.
Enseguida se enseñaba la noticia veraz de hechos reales, oportuna, en el momento que debe saberse y objetiva, sin invenciones, ni fragmentaciones.

Después se estudiaba a fondo la entrevista, útil para conocer a los protagonistas de los hechos: cómo piensan, cómo actúan, quiénes son y hacia donde se dirigen.

El siguiente género era la crónica, es la narración secuencial y pormenorizada que ayuda a comprender quienes y como intervienen en los sucesos de interés general y cuál es su relevancia.

Con los anteriores conocimientos iniciábamos el estudio del reportaje, llamado: el género rey, que es el resultado de la investigación de un hecho consumado por personas, así como en lugares y documentos para tener una amplia visión del del por qué y para qué ocurrió.
Después no avocábamos a los géneros de opinión: la columna, el artículo y el editorial (en masculino porque es la voz de la casa editorial donde se publica y se da a conocer su postura ante los acontecimientos que conmueven a la sociedad). Y posteriormente aprendimos a elaborar el el ensayo periodístico.

El profesor Perez Miranda concluye el examen de la parte fundamental de la carrera: “Todos estos géneros se contextualizan con distintas materias cuya finalidad era ayudarnos a entender la vida política, económica y social del país.”

“Pero estas lecciones eran apenas la primera parte del bagaje requerido para un trabajo profesional. La segunda parte se adquiere con disciplina y perseverancia en la práctica, esto es, en la calle, esa otra gran escuela del reportero, en una redacción y ante un micrófono. Además, el periodista tiene la obligación de hacer del estudio su alimento diario; la lectura de los periódicos es la clave para que comprenda a un mundo en constante transformación y también lo es el consumo de la buena literatura, de la cual se extrae un vocabulario ágil y rico.”

El profesor Pérez Miranda nos recuerda las palabras del maestro Septién que definen el rol del periodismo en la vida nacional: “La verdad es que un Estado se hallaría en mejores condiciones de decidir sobre los pasos de su patria, si el pueblo que lo sustenta es un pueblo alerta, enterado, sagaz por el conocimiento y juicio de los hechos. Quienes hayan de emprender la carrera periodística deberán tener presente esta fundamental importancia de la información verídica y fiel. El servicio que se da a los semejantes es el cumplimiento de la responsabilidad social del periodista…el periodista satisfará en toda la nobilísima necesidad de la inteligencia para conocer la verdad del acontecer humano y al hacerlo con respeto y oportunidad estar ensanchando cotidianamente los dominios de la verdad y preparando las voluntades para el servicio del bien.”

Recogí en las palabras de los maestros Pérez Miranda y Septién la suma de los valores culturales que arman el diseño del programa educador de esta escuela de periodismo y que son el alma de su quehacer hasta el presente, así lo reconocen sus egresados de renombre en la comunicación nacional e internacional. Aquí algunos de ellos:
Salvador Aguilera: En el periodismo nunca terminas de aprender, la Septién fue enseñanza, aprendizaje, grandeza periodística, lugar para estudiar con pasión.

Luisa Cantú: …
“aprendí de manera disciplinada lo que había de saber, la pirámide invertida, que es una nota, un reportaje y ya de ahí, si uno quería hacer una crónica, entrevista o multimedia era cosa tuya, pero tenías las bases para romper con los esquemas tradicionales…la clase de redes sociales y la parte digital. Hay maestros muy jóvenes que están innovando los medios de comunicación, creo que la escuela me dió las bases y la calle me dió la personalidad para yo usarla a mi manera.

Alejandro Cacho recomendó tres puntos a los estudiantes: 1. Lean todo lo que puedan, es importante tener el más sólido bagaje cultural en cualquier disciplina; 2. Hablar idiomas por lo menos uno más, y 3. Nunca se olviden de la esencia del periodismo. Disfruten de su etapa de estudiantes, no pierdan nunca la ilusión…sean ambiciosos y échenle ganas y no echen en saco roto la preparación, no pierdan el tiempo , a mí me ayudó empezar a trabajar desde muy joven.

Mara Patricia Castañeda: a nosotros nos tocaron muchos reporteros como maestros y con gran conocimiento y con apetito de enseñar…siempre nos hablaron con objetividad, vimos teoría de la comunicación, ética, ortografía, a ser muy claros en el mensaje, como lo dábamos, a quien nos dirigimos y que cada empresa tiene su objetividad.

La maestra Dolores Castro Varela con más de 50 años de conocer a la Escuela, la felicita: “ porque la conozco hasta sus raíces y sé que sí sus raíces son las mismas su florecimiento tiene que ser cada vez mayor, aunque el florecimiento que ha logrado vale mucho la pena. Sobre lo que se dice del periodista que solo le interesa el aquí y el ahora, pero eso solo es una falsedad… porque necesita saber qué aquí y qué ahora; porque la noticia forma parte de un modo de ser de toda comunidad , y hay un porqué y un cómo y no es que se vuelva poeta el periodista- aunque no haría mal- , pero si que tenga un sentido de la realidad que le haga penetrar por una parte la noticia para saber qué fue lo que pasó, y por otra parte por qué, cómo pasó” .La doctora Castro Varela añade: vale la pena analizar porqué en la época actual hay tanta violencia, quizá tiene que ver con que ahora uno se puede informar de manera inmediata, pero también la gente está mas informada, pero menos formada en los valores, en la familia, en la sociedad.”

Maricarmen Cortés apunta: Es importante especializarse en el periodismo, en la medida en que te especialices, te colocas mejor. Recuerdo a mi maestro en la Septién, Fernando Mota, quien me dio noticia, entrevista, aprendí mucho con él, nos obligaba a leer, a discernir, a pensar. Fue un excelente profesor. Recuerdo a la Septién con mucho cariño, aprendí a escribir. El maestro Manuel Pérez Miranda nos obligaba a redactar. La Septién para mí una muy buena escuela de formación, de oficio.

Álvaro Cueva a los estudiantes:” los felicito por tomar la decisión de estudiar periodismo, por estar ahí y los invito a que peleen como salvajes, como animales para colocarse en el medio que más les guste, en el medio de su preferencia ¿Por qué? Porqué necesitamos guerreros en el periodismo, necesitamos nuevas camadas que manejen los formatos de toda la vida, más los nuevos formatos; que sean verdaderos especialistas y que cumplan con las nuevas plataformas del periodismo.”
Socorro Díaz Palacios sobre el periodismo dijo:” para tener éxito en el periodismo escrito, en televisión o en la radio hay que partir de la idea de que entre el comunicador y su público hay una invisible pero real barrera de comunicación y que la gran tarea es romper esa barrera y que la gente lea, lo vea, lo escuche de principio a fin y lo convenza de lo que está diciendo.”

Vanesa Hauc, en unas palabras dirigidas a la comunidad de la Septién planteó:” Nunca antes en la historia de nuestra labor había sido tan importante cuestionar a los líderes que están haciendo un buen trabajo, de una manera honesta y correcta… Para mirar los datos y estar atentos de que lo que se está publicando está correcto, para asegurarnos de llevar la información más certera, clara a nuestra audiencia, para dotarla con las herramientas necesarias para vivir en un país, en un mundo que sea sano y seguro, sustentable para sus hijos. Con equidad.”

Manuel Rondero García dijo. “la importancia y necesidad de seguir siendo reportero es que no se te olvide de donde partes, de dónde vienes, finalmente uno es el que transmite. Me da pena cuando veo a algunos reporteros en televisión porque soy un crítico desenfadado de la televisión y mi crítica es como decía el maestro Alejandro Avilés. “criticar es lo más fácil, pero criticar no significa eso, criticar es valorar algo a la luz de la razón, sin razón no puede haber crítica”. No puedes ser despiadado porque tienes un micrófono, o porque tengas la posibilidad de escribir, nunca puedes perder ese equilibrio, eso es lo que pasa ahora, se confunde ser reportero con ser juez.

Juan Bolívar Santana desde Santo Domingo expone: Guardo eterna gratitud por la recepción y el trato que me dieron en los años sesenta. En sus aulas capturé las herramientas, la pasión y la hipoteca social del periodismo. Agradezco a profesores como Alejandro Avilés, Manuel Pérez Miranda, Vicente Leñero, Lolita Cordero, Horacio Guajardo, Miguel Ángel Granados Chapa, Miguel Mansur, Carlos Alvear y Jesús Pavlo Tenorio. Lo que he sido en el periodismo lo debo en gran parte a la comunidad de la Septién García, los profesores y compañeros que me enseñaron la ética profesional, la solidaridad y el valor civil. Saludo a las generaciones que en el último medio siglo han mantenido el prestigio de esta academia.

Alberto Barranco Chavarría en Ecos de la Septién platica: “el folleto promocional mas que un imán era un reto: queremos alumnos que quieran oírlo todo, conocerlo todo, saberlo todo…” “la posibilidad de estar, de ser parte, del escudriñarlas técnicas, explorar las materias y hablarse de tú con el poder, sin perder la distancia. En sus 70 años la Escuela de Periodismo Carlos Septién García ha sido más que venero para engrosar la nómina de las empresas periodísticas, radiofónicas o televisoras, es ser forjadora de pasiones, de ideas, espíritus en la búsqueda incansable de la verdad.

No es solo la habilidad para estar en el momento justo o la tenacidad para encontrar la veta. Es la hazaña de darle voz a quien no la tiene, el señalamiento valiente, documentando de la injusticia, el abuso, la podredumbre. El periodista es un servidor social cuya arma elemental es la crítica. Ni dogmas, ni tabúes, ni doctrinas. La fama es efímera, lo que trasciende es el compromiso. El oficio, dicen, es el más peligroso del mundo; pero también el más satisfactorio.

Agradezco a la comunidad septienista su información escrita que me permitió recordar sus orígenes y admirar su evolución, su filosofía, su pedagogía, su didáctica, sus formas de aprendizaje y sus compromisos escolares con el nuevo oficio de periodista en siglo XXI: el tránsito del periodismo escrito, radiofónico y televisivo al predominio de las redes sociales, de la tecnología, la telefonía personal con el dominio de la información y la ausencia de la formación. Un campo de batalla para los profesionales de la comunicación con retos de supervivencia, trascendencia y de reconocimiento social, político y cultural. No en balde Barranco Chavarría reconoce como al oficio del periodismo como el más peligroso del mundo. Con todo, su tradición, sus valores científicos y sociales coinciden al proponer el objetivo final de los estudios del periodista y la participación en los medios: consiste “en documentar verazmente el alzar la voz de los los ciudadanos frente a los poderes opresores de la vida democrática y de las libertades y derechos de las personas”.

Larga vida a esta autónoma comunidad educativa, que estas cualidades sigan dignificando la profesión del periodismo mexicano y que las huellas de sus fundadores y sus nuevos contingentes académicos y estudiantiles les permitan descubrir y recorrer los nuevos caminos del periodismo al servicio de la verdad y el bien de la sociedad y ser protagonista en la construcción del mejor futuro de los mexicanos.

“Ver video”:https://www.youtube.com/watch?v=isrjcadr_Ds

“Ver video”:https://www.youtube.com/watch?v=kcE5BtjuX0M

Jesús Caballero y Díaz
Maestro y formador de docentes

Agregar comentario