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Usos múltiples

Mentes peligrosas

Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán
Armando Meixueiro Hernández


Sergio y Sergei o la dignidad de tres islas derrumbadas

En el periodo especial1, en la década de los noventa del siglo pasado, en la República de Cuba, vive Sergio, maestro universitario y padre soltero de la niña mulata Mariana. Vive además con su madre, dado que la esposa ha muerto en el parto de la niña. Él tiene un posgrado en Filosofía marxista en la Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas (URSS) y trata de entender la transformación que esta viviendo su país. Es un radio aficionado que con un equipo anticuado que establece comunicación con el exterior de la isla, en una época anterior a la generalización del internet.

Contacta con un científico polaco- norteamericano, —amigo de su padre—que vive en Nueva York. Peter es un resentido con el socialismo: el estalinismo mató a sus padres.

Pero también contacta con un astronauta ruso, el Sergei Asimov (el título de la película), que orbita en satélite en el espacio. De hecho, rompe el récord de tiempo en espacio en esa misión.

Son tres solitarios, cada uno en una su propia isla, que aparte de la radio afición tienen en común, los cambios sociales que van afectando su forma de entenderse y comprender el mundo. Se van a interconectar en forma definitiva en ese tiempo.

En Sergio y Sergei (Ernesto Daranas, Cuba: 2018) asistimos a la remembranza —con voz en off femenina e imágenes de la época— del desmoronamiento de la identidad socialista, después de la caída del muro de Berlín, tal como se vivió en tres escenarios: en la Habana, Cuba, en la época en que la carencia se hizo presente, pero que se decidió seguir la ruta de la revolución socialista; en la ex URSS, en el que el cambio fue de tal magnitud que se empezaron a minimizar proyectos, como la batalla espacial desarrollada en la MIR, que fueron durante mucho tiempo estratégicos, en la conquista del espacio, y; la especulación sobre la verdad sobre la llegada del hombre a la luna.

Lo que sorprende es como son controlados estos personajes. La vigilancia a la que ha estado sometida la sociedad, sea cual sea la ideología o creencias, que se detente, parece ser una constante en la historia de la humanidad. En tiempos de auge económico y también de carestía. Vigilar y perseguir parece ser una consigna universal.

En los tres escenarios el miedo de los gobiernos hace que regulen los diálogos o comunicados que van teniendo tanto Peter en Nueva York, como Sergei desde el espacio con el profesor Sergio. Son escuchados, regulados y a menudo reprimidos por el uso de una frecuencia que dista de ser eficiente u eficaz. Siempre la trasmisión se pierde o apenas se distingue, dadas las limitaciones que enfrentan los actores de los tres escenarios.

La película de un humor permanente va atando la circunstancia de los tres, volviéndolos héroes anónimos de una circunstancia peculiar, que bien no pudo suceder como se cuenta en la película, pero sirve de pretexto para contar un trozo de la historia de lo que quedo del socialismo real.

También sorprende que el cine cubano se anime a relatar el tsunami social que vivió, sin el apoyo de la ex URSS, en el que la educación comienza a dejar de ser el pilar del desarrollo, que las personas mayores regresaron a trabajar después de la jubilación en forma clandestina, de cómo solucionaban los problemas sociales como la alimentación en formas de comercio alternativo o como los sueños volvieron a estar en hacer una barca que navegaría hacia los Estados Unidos de Norteamérica. El cine cubano se ha caracterizado justo por ser un cine crítico que denunciado cuestiones como el machismo, la burocracia, la persecución por preferencia sexual y la situación económica por la que han pasado antes y después de este periodo especial.

1 La década de los 90 en Cuba es conocida como el período especial en tiempos de paz, un período muy exigente y severo para la economía cubana. Empezó cuando la Unión Soviética cayó en diciembre de 1991. Con la ruina de uno de los mayores y mejores partidarios económicos de su producción azucarera, Cuba fue forzada a una existencia económica escasa. Aunque este título, período especial, parece indicar un momento celebrado en la historia cubana, la verdad es que es un eufemismo para una economía difícil, aislada del resto del mundo. Castro decidió que la población cubana tenía que enfrentar este desafío con una voluntad de hierro, creando una campaña política para subrayar la importancia de apoyar los ideales revolucionarios y su responsabilidad como compañeros cubanos
http://acceso.ku.edu/unidad3/almanaque/periodo.shtml

Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán
Director de Pálido Punto de Luz

Armando Meixueiro Hernández
Director de Pálido Punto de Luz

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