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Usos múltiples


Michel Foucault


Tácticas Punitivas en la historia

Me parece que podemos identificar cuatro grandes formas de tácticas punitivas, que definiré por verbos más que por sustantivos.

1) Excluir. Este término se utiliza aquí en sentido estricto. La intención, mediante esta táctica punitiva, es prohibir la presencia de un individuo en los lugares comunitarios o sagrados, cancelar o prohibir a su respecto todas las reglas de la hospitalidad. Se trata de privarlo de su casa, de suprimir incluso la realidad de su hogar, como cuando se quema la casa de un desterrado y también —según un derecho medieval que se prolongó mucho tiempo hasta llegar a las prácticas revolucionarias— [cuando se] incendia el techo de la casa de la persona a quien se quiere desterrar. Esta táctica se llevó a la práctica de manera muy privilegiada en la penalidad griega arcaica.

2) Organizar una indemnización, imponer una compensación. En esta táctica, la ruptura de la regla y la infracción van a generar dos procederes: [por un lado,] la aparición de alguien, individuo o grupo, que se va a constituir como víctima del daño y podrá, debido a ello, pedir una reparación; la falta[, por otro lado,] va a suscitar una serie de obligaciones [para] la persona a quien se considera infractora. Así, en torno de la infracción no va a haber un fenómeno de vacío como en el primer caso, sino la constitución de toda una red específica de obligaciones, comparable a una deuda que haya que reembolsar o un daño que haya que reparar. Quien ha contravenido las reglas queda así atrapado a la fuerza en un conjunto de compromisos que lo obligan. En este caso hay una táctica diferente de la anterior: en la primera, se trata de romper todos los lazos con el individuo, todos los lazos que lo mantienen dentro del poder; ahora, al contrario, se trata de inmovilizar al infractor dentro de una red de obligaciones multiplicadas, elevadas en comparación con la red tradicional en la que él se encuentra.

3) Marcar: dejar una cicatriz, poner un signo en el cuerpo; en síntesis, imponer a ese cuerpo una disminución virtual o visible, o bien, de no atentar contra el cuerpo real del individuo, infligir una mancha simbólica a su nombre, humillar a su personaje, hacer mella en su estatus. […] El individuo que haya cometido la infracción quedará así marcado por un elemento de memoria y reconocimiento. En este sistema la infracción ya no es lo que debe repararse, compensarse, reequilibrarse y por lo tanto, hasta cierto punto, borrarse; es al contrario lo que debe subrayarse, lo que debe escapar al olvido, quedar fijado en una especie de monumento, aun cuando este sea cicatriz, amputación, algo que gira alrededor de la vergüenza o la infamia. Es lo que sucede con los rostros expuestos en la picota, las manos cortadas de los ladrones. […] En la cicatriz o la amputación lo visible no es solo la falta, es el soberano. Esta táctica de la marcación fue preponderante en Occidente desde fines de la alta Edad Media hasta el siglo XVIII.

4) Encerrar. Táctica que practicamos, cuya introducción definitiva se situaría en el paso del siglo XVIII al siglo XIX. Hablaremos de las condiciones políticas del encierro considerado en su forma más general y de sus efectos de saber.
Si hablé ante todo de esas tácticas, fue con el deseo de dilucidar la siguiente cuestión: ¿qué formas de poder se ponen efectivamente en juego para que a las infracciones que ponen en tela de juicio sus leyes, sus reglas, su ejercicio, aquel responda por tácticas como la exclusión, la marca, la indemnización o el encierro? Si me consagro a dichas tácticas, y principalmente al encierro, no es para tratar de reconstituir el conjunto de las representaciones jurídicas y morales que supuestamente sostienen y justifican esas prácticas penales; lo hago porque a partir de ahí querría definir las relaciones de poder efectivamente puestas en acción a través de ellas.

En otras palabras, querría abordar estas tácticas como analizadores de las relaciones de poder, y no como reveladores de una ideología.[…] Quiero decir que para hacer el análisis de un sistema penal, lo que debe ponerse de manifiesto en primer término es la naturaleza de las luchas que, en una sociedad, se desarrollan en torno del poder.

Referencia

  • Michel Foucault (1973). La Sociedad Punitiva. Fondo de Cultura Económica.

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