6409_const
Sala de Maestros


Jesús Caballero y Díaz


El niño Dios te escrituró un establo... Y los veneros de petróleo el diablo

Ramón López Velarde en La Suave Patria reveló el mundo moderno como circunstancia mexicana de dominación económica y política, Fue en 1921 en la creación de la Secretaría de Educación Pública quién descubrió a los ojos de los lectores de la primera revista dirigida al magisterio nacional el gran problema que la patria mexicana viviría en el siglo XX: el dominio ajeno de la riqueza petrolera nacional y la dependencia conquistadora del gran capital trans-petrolero…

El porfiriato en sus últimos años advirtió la necesidad de equilibrar el dominio europeo industrial y financiero con las concesiones ferroviarias de explotación minera y petrolera a la economía y la política norteamericanas, fue un mal negocio que pareció otra etapa del expansionismo yanqui, hubo al final una retracción que condicionó esa participación, cuando los grupos petroleros aqui instalados, no solo se llevaban el petróleo sino que considerábamos también propietarios del suelo del país, el gobierno americano los apoyaba como parte de su programa expansionista. El territorio nacional motivo de la concesión petrolera, significaba para ellos el dominio político del suelo petrolero, muchos escritores proponen que ese concepto contrariaba el mexicano de la soberanía nacional aplicado a las empresas norteamericanos por el presidente Porfirio Díaz lo que motivó real u ocultamente la intervención gubernamental americana en la liquidación del porfirismo y propició la Revolución Mexicana de1910.

En efecto, Norteamérica vivía la expansión de su desarrollo industrial y de la transportación ferroviaria, naviera y automoviistica fuentes mayores de lconsumo petrolero. Su explotación petrolera fue la primera en su género, ¿sería suficiente? ¡no! Pues su futuro revelaba que dicho combustible sería el nuevo oro de la economía mundial: ”el oro negro” y quien lo concentrara y lo distribuyera haría de esa nación una potencia mundial.

Así que el retiro de las concesiones que consideraban la apropiación del territorio nacional, según los americanos hizo considerar al gobierno porfirirista que la explotación americana del petróleo en tierras mexicanas era una amenaza a la soberanía nacional, y por primera vez la defensa del suelo, sus profundidades y productos naturales fueron la ocasión de una defensa estatal de la soberanía nacional; los americanos y su gobierno desde luego no aceptaron dicha expresión soberana del gobierno mexicano y según ellos afirman, decidieron apoyar a quienes se contrariaron con el gobierno porfiriano para impedirla.

En ese tiempo las compañías petroleras: americanas, inglesa y holandesas compartían el queso de la explotación petrolera en México y todas demandaron al gobierno de Díaz el reconocimiento a su soberanía particular sobre las regiones explotadas, modalidad impuesta por el dominio colonial e imperial europeo desde finales del siglo XVIII. Eran apoyados por sus gobiernos que así entendían la extensión de su dominio imperial. Si algo debemos de reconocer a Porfiro Díaz fue esta última y única expresión de la defensa de la soberanía nacional de su gobierno.

El problema suscitado por el negocio petrolero fue una pesadilla para el estado mexicano, pues Victoriano Huerta y el embajador norteamericano acordaron reconocer el dominio extranjero de la propiedad nacional con el beneplácito del gobierno norteamericano; pero en el período militar de la Revolución Mexicana desde el original Plan de Guadalupe con que Venustiano Carranza convocó a derrocar el gobierno espurio de Victoriano Huerta dió un mal aviso a los extranjeros y buscaron presionar a Carranza a partir de que fue nombrado presidente constitucional por las bandas revolucionarias de todo el país.

El gobierno americano recibió la solicitudes de apoyo de las compañías petroleras, mismas que operaban en su propio territorio americano, las amenazas pasaron de diplomáticas a apoyos de las facciones rivales revolucionas de Carranza de las Divisiones del Noroeste de Obregón, De la huerta y Elías Calles y del Norte encabezada por Francisco Villa, pasando también a la presencia armada en 1914 en la que su Marina Armada atacó puertos de Tampico y Veracruz, el cual fue después invadido a pesar del esfuerzo heroico de los veracruzanos y la ausenciade apoyo del presidente Carranza.

También Carranza se vio debilitado moral y políticamente ante el ataque definitivo al Movimiento Agrario de Emiliano Zapata , a quien mandó a liquidar a sus agentes gubernamentales, lo cual lograron , mas no pudieron impedir la presencia de la facción zapatista en la defensa del Plan de Ayala convocado por el difunto líder agrario Emiliano Zapata ya que sus proposiciones llegaron al Congreso Constituyente al imponerse el texto del actual artículo 27 constitucional de 1917.

Las solicitudes de reconocimiento de titularidad territorial de las empresas petroleras, el regreso de las recuperadas por el gobierno porfiriano no fue bien recibido por Carranza, entre 1914 y 1917. El gobierno americano mantenía la presión. las facciones revolucionarias mexicanas intentaban un nuevo gobierno de fuerte orientación social fue una lucha interna en México que culminó con la Convocatoria a la construcción de una nueva Constitución Mexicana que expresase los nuevos pactos y sus aspiraciones para el futuro mexicano.

La Constitución de 1917 definió la postura de México ante el mundo, la soberanía nacional era el sujeto constituyente de Querétaro en febrero de 1917, el cual mandató la existencia constitucional de defensa de tal virtud republicana estatal y en el artículo 27 constitucional se declararon los términos territoriales, espaciales de dominio soberano nacional de nuestra geografía: terrestre, profunda, aérea, insular y marítima. Tal soberanía fue expresada en el artículo 39 constitucional que expresa que la soberanía radica en el pueblo, quien mandata a su gobierno para el propio beneficio popular.. lo que contrarió enormemente a los norteamericanos que ya consideraban una invasión definitiva.

El impacto internacional del movimiento constitucional mexicano no alegró a los petroleros, ni a su gobierno norteamericano, el cual tras las amenazas de participar en la primera guerra mundial en Europa hecha para el control de las fuentes de la industria petrolera de todo el mundo y particularmente de las de Medio oriente, la costa occidental del Asia Menor, la Península Arábiga, las zonas orientales del Mar Negro también incluirían a las reservas mexicana y sudamericanas recién descubiertas y apenas explotadas. La máscara de las guerras internas de los europeos no pudieron ocultar sus nuevos intereses coloniales: la industria del petróleo era el bono de su desarrollo industrial y comercial, fue una lucha a muerte, murieron millones de paisanos y de militares de los países y estados combatientes, los Estados Unidos participaron militarmente apoyando al imperio británico y surtiendo recursos financieros y armamentísticos a los estados combatientes: el petróleo fue la fuente de la discordia la geografía petrolera fue dividida entre americanos y europeos: América para los norteamericanos. El medio oriente para los británicos, los franceses y los rusos. la colonización de la industria petrolera fue determinante: habría petróleo para todos los países industriales y sus alrededores.

En México a partir de 1920 se definió el primer período constitucional que algunos llamaron de “La reconstrucción de México” gobernado por el triángulo sonorense de Obregón, Elías Calles y de la Huerta. Los Estados Unidos no toleraron los textos soberanistas de artículo 27 constitucional intentaron desconocerlo internacionalmente, que reconociéramos lo pactado antes de las decisiones porfiristas finales presionaron ferozmente, amenazando al nuevo régimen y a los mexicanos y aquellos se empeñaban en retener las primeras explotaciones petroleras y mineras. Presionaron al Presidente Obregón cuando rompiendo la promesa revolucionaria de no reelección se postuló para un segundo cuatrienio y lo obligaron a pactar el apoyo a su presidencia mediante la concesión de un nuevo pacto industrial y comercial: México sería un proveedor de materias primas como el petróleo y los minerales a cambio de consumir los productos industriales norteamericanos. Las condiciones del Pacto de Bucareli pretendieron ser secretas en perjuicio del conocimiento de los mexicanos, transacción que por su secrecía descubierta fue manejada siempre a favor de las empresas americanas, por el ocultamiento político mexicano de manera que favorecer a algún grupo de su cercanía, por ahi se manifestaban los mexicanos Cedillo, Peláez y Henríquez Guzmán.

Al morir Obregón continuaron las presiones sobre los gobiernos de Emilio Portes Gil, de Plutarco Elías Calles, de Abelardo Rodríguez a partir de 1929 la crisis de Wall Sreet, llamada: “La gran depresión” en la que se desapreciaron, se depreciaron todas las marcas mayores del país en la Bolsa deWall Street, la industria no tuvo financiamiento de Wall Street. Se suspendió la producción industrial, la actividad de las empresas de servicio, en consecuencia se perdieron ingresos y clientelas y todos los trabajadores de todas las empresas fallidas, sin más, perdieron sus empleos sus ingresos: hubo hambruna, desesperanza, violencia Tal crisis americana fue el modelo de las subsecuentes crisis de Wall Street en los siglos XX y XXI,

La producción en México también sufrió, solo que la reforma agraria ,el reparto agrícola produjo bienes de consumo que paliaron un tanto la crisis, pero las industrias petroleras redoblaron las exigencias a nuestros gobiernos, a los propietarios de terrenos petroleros, incluso suspendieron el pago a los impuestos, el pago a los campesinos afectados por la venta de sus propiedades y los derrames petroleros en sus parcelas y sus propiedades, las represas y las vías fluviales, amén de que los trabajadores de la industria petrolera percibieron salarios menores a los dispuestos a nivel nacional por el gobierno cardenista, eran incluso inferiores a los otorgados a los explotados trabajadores estadounidenses, tiempo de trabajo impago que sumado a la falta de pago de las contribuciones obligatorias al gobierno, incluso contratadas, sistema que incrementaba la riqueza del capital norteamericano y empobrecía las arcas familiares y gubernamentales. familias mexicanas y a sus gobiernos, sometiendo temerariamente a la soberanía nacional. López Velarde tenía razón en 1921 cuando en su “suave Patria” escribió: “ El niño Dios nos escrituró un establo” ( el campo y la producción agrícola con el trabajo campesino)” y los veneros de petróleo el diablo” (la explotación extranjera de las materias primas mexicanas , principalmente: el petróleo, para los extranjeros nada menos que “el oro negro del siglo XX” lo cual para los mexicanos fue el infierno del despojo económico y la humillación de la soberanía nacional..

La recuperación americana económica y social durante los años treinta del Siglo XX fue posible por el gobierno del presidente Roosevelt quien para revertir su dolorosa situación nacional formuló un ambicioso programa de salvación, lo llamo ”El New deal” :el nuevo pacto social entre todos los factores de la producción, identificaron posibles causas, se propusieron gigantescos remedios como el desarrollo de nuevas áreas del país, construcción de represas gigantesca, de sistemas de producción de electricidad, de nuevas carreteras, de nuevas ciudades atravesando el medio oeste y las vías fluviales de los ríos Misisipi y Missouri. El cine americano pasó de Nueva York a California. la inversión fue mayúscula, y aunque los préstamos de la Reserva Federal al gobierno fueron mediados por la banca de Wall Street hubo mucho trabajo manual, de campo, favorecedor de nuevas empresa industriales, nuevos créditos para la producción y el comercio se expresaron en los renglones luminosos de la gran manzana, así como los créditos individuales, y hubo para los jóvenes mas plazas en las nuevas universidades, en los equipos deportivos, se erigieron estadios por todo el país, ligas grandiosas de béisbol, de basquetbol y de futbol americano. América pareció despertar, saliendo de la gran depresión.

En medio de esta nueva e increíble prosperidad, en Texas se fraguaba una tempestad: fue un tornado que destruyó su presencia y su influencia en la nación mexicana: la Expropiación Petrolera por el Presidente Lázaro Cárdenas el Río, su gobierno y todo el pueblo de México, en vista del incumplimiento de las reglas pactadas: de cuidado del medio ambiente, de no abrir nuevos pozos sin prevenir al gobierno mexicano, de pagar correctamente a los propietarios y usuarios de los terrenos petroleros en explotación, de pagar los impuestos al gobierno y en ese instante una fuerte razón: el pago decente de los salarios a los trabajadores petroleros mexicanos. Lo cual, fue negado arbitrariamente por los representantes de las petroleras extranjeras en el país y apoyados por sus centrales americanas.

El Departamento de Estado siempre vigilante a favor de los empresarios no pudo apoyarlos, y finalmente al presidente Roosevelt no los apoyo. El presidente Roosevelt se enfrentaba a la posibilidad de una segunda guerra mundial, entre los europeos, con la intervención del Imperio japonés, vio con simpatía la política cardenista e influyó en la aceptación de las condiciones que el gobierno mexicano del presidente Lázaro Cárdenas del Río propuso a las compañías para el pago de sus pretensiones como en un acto de compraventa: el precio por las compañías propuesto como compensación y no por las inversiones extranjeras durante su estancia anterior en el país, sino por los ingresos que hubieran percibido en un futuro próximo.se habló de futuros, nunca reconocieron la suma total de los volúmenes extraídos y exportados a sus países de origen.

Antes del anuncio de la participación americana en aquella presunta Segunda Guerra Mundial, México también exportó petróleo hacia los países europeos, sin faltar a los alemanes, América del Norte no se decidía a intervenir, pero su economía lo presionaba para participar y si todo saliera bien, convertirse en el líder de la economía mundial. Nuevas condiciones con las que el comercio mexicano del petróleo recuperó divisas y nuestro gobierno prestigio internacional.

Estos renglones fueron producto de los recuerdos que desde los primeros años de mi vida escolar tuve de las conversaciones de mi padre con sus parientes, sus clientelas y sus amigos, entre ellos: alemanes, refugiados y palestinos. por mi parte me hice amigo del chino dueño del Café Alfonso decorado con fotografías en sepia de la Guerra de los chinos en la defensa de su país contra el invasor japonés, naturalmente Alfonso ponía como trapeadores a los nipones y como héroes us paisanos chinos. Yo no entendía que hacía entonces en nuetropaís; pero era un gran amigo me enseñó a apreciar el café, los frijoles y los keiks salados chinos.

La peluquería del barrio era un club donde los adultos jugaban ajedrez, dominó, damas chinas, solían cantar, y sobre todo comentaban lo que sabían de los enjuagues del cardenismo, con el gobierno de Roosevelt; de los petroleros, de sus mañas y de las porpias delos cómplices mexicanos que coludidoss con aquellos extranjeros casi despojan al país de esa parte del terirtorio nacionapor ellos explotado. Fué parami un placer que llegaran ella cada ocho y quince días sin faltar revistas como Sucesos, Jueves de Excelsior, Revista de revistasfue un grantiempo de lectura adulta que combinaba con mis leccciones escolares.Tambiénfue tiempo tiempo de disfrute del chismorreo adulto.hoy sientoque había en la flota de mi padre una gran conciencia social no solo marxista los adultos conversaban abiertamente de la política, de nuestra situación social, también de lo que se escapaba: de las corruptelas políticas y las utopías de los sidicalistas, mi padre me alentaba a escuchar esos debates y conversaciones, nuac ví un altercado, una insolencia entre ellos. poco a poco supe de lo que hablaban, del que sucedía en mi barrio y en mi calle, luego el mundo y claro en el,país. Fué un escenario de clase obrera,loceros del Ánfora choferes de los autobuses urbanos, empleados del poder judicial, incluso celadores de la penitenciaría de Lecumberri, profesionales delderecho penal,lacontabilidad, la medicina y hasta de la educación. Yo me sentía humildemente cardenista y con las películas mexcianas: muy nacionalista..

El Cine para mi familia y para mí fue un gran entretenimiento, no había para el teatro,comedias, melodramas y tragedías con las películas de mamá, también de ilustración después de las películas del “Cine de Oro Mexicano”, me mamaba con fruicción las peliculas de indios y vaqueros, cherifes y bandido, “los monitos” comics en blanco y negro, todos los noticieros americanos, británicos y hasta mexicanos sobre la Segunda Guerra Mundial y por esos tempos y esos avatares cayó en mis manos un libro singular : “Derrtota mudial” del vilipendiado escritor mexicano Salvador Borrego en el cual denunció el complot sionista como promotor de todfas las guerras mundiales en beneficio de su banca y de su presunto poder mundial. En ese momento, al princpio me parecio extraño,contestatario, no comprendía mucho, pero los amigos de mi padre me interrogaban como sinodalesmas como maestros camaradas ampliaban mis datos con sus explicaciones, vale decirles que unas eran francamente fascistas, otros comunistas , sin faltar lss católicos y sobre todos las nacionalistas muy izquierdistas: los cardenistas. Eso sí todos muy cuates.

Para mis lectores: Lecturas sobre el tema de la Expropiación petrolera, y la Segunda Guerra mundial que antes de los once años me faltaron, asi que estos renglones se los dedico a los maestros de “mis universidades” como diría Máximo Gorki. Gracias por sus lecturas, sus comentarios, sus perversas y dialécticas contradicicones y mis consecuentes preocupaciones y ahora, les toca a ustedes queridos lectores. Dense por ilustrado y s si por ahí encuentran a Lorenzo Meyer recuérdenle que publicó en 1981 la tercera edición de su libro: México y los Estados Unidos en el conflicto petrolero, Colmex. Tambié encuentren a Marc Ferro en su libro: COLONIZACION, UNA HISTORIA GLOBAL, del año 2000,editorial siglo XXI, tendrán en él un panorama del mundo moderno y de nuestra dependencia de Europa y de la banca mudial. Dos libros de LA HISTORIA ECONOMICA DE MEXICO coordinada por Enrique Semo: De la independencia a la Revolución por Guillermo Beato; así como: Las industrias, SIGLOS del XVI al XX de Manuel Plana., UNAM,OCÉANO, 2000.. Por mi parte: ¡hasta moxtla.!

Jesús Caballero y Díaz
Pueblo de la Candelaria, Coyoacán
Ciudad de México, 20 de marzo del 2019.

Jesús Caballero y Díaz
Maestro y formador de docentes

Agregar comentario