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LA CLASE

Tema del mes

Enrique Dussel


1492 El encubrimiento del Otro (Palabras preliminares)

Se trata de ir hacia el origen del “Mito de la Modernidad”. La Modernidad tiene un “concepto” emancipador racional que afirmaremos, que subsumiremos. Pero, al mismo tiempo, desarrolla un “mito” irracional, de justificación de la violencia, que deberemos negar, superar. Los postmodernos critican la razón moderna como razón, nosotros criticaremos a la razón moderna por encubrir un mito irracional. La necesidad de la “superación” de la Modernidad es lo que intentamos mostrar en estas conferencias. “La Trans-Modernidad: un proyecto futuro” podría titularse este ciclo de conferencias. Como se trata sólo de una introducción, un prolegómeno, hemos pensado darle más bien un carácter histórico.

1492, según nuestra tesis central, es la fecha del “nacimiento” de la Modernidad(1); aunque su gestación como el feto lleve un tiempo de crecimiento intrauterino. La Modernidad se originó en las ciudades europeas medievales, libres, centros de enorme creatividad. Pero “nació” cuando Europa pudo confrontarse con “el Otro” y controlarlo, vencerlo, violentarlo; cuando pudo definirse como un “ego” des-cubridor, conquistador, colonizador de la Alteridad constitutiva de la misma Modernidad. De todas maneras, ese Otro no fue “des-cubierto” como Otro, sino que fue “en-cubierto” como “lo Mismo” que Europa ya era desde siempre. De manera que 1492 será el momento del “nacimiento” de la Modernidad como concepto, el momento concreto del “origen” de un “mito” de violencia sacrificial muy particular y, al mismo tiempo, un proceso de “en-cubrimiento” de lo no-europeo.

Por dictar estas conferencias en Frankfurt, queremos referirnos a algunos de los grandes pensadores de esta ciudad; desde Hegel -que tiene su juvenil etapa de Frankfurt -, hasta la así llamada “Escuela de Frankfurt” que lleva su nombre (2). En estas conferencias se tratará de introducir desde una reflexión sobre un hecho histórico, un discurso que deberá desarrollarse en el futuro en un sentido más crítico aún. Se trata de clarificar la posibilidad de un diálogo intercultural, interfilosófico, que hemos ya iniciado con Karl-Otto Apel. Para muchos, como para Montaigne o Richard Rorty, la existencia empírica de diversas culturas, “mundos de la vida (Lebenswelten)” son incomunicables, inconmensurables. La tarea, repito, deberá consistir en desarrollar una “teoría” o “filosofía del diálogo” -como parte de una “Filosofía de la Liberación” del oprimido, del incomunicado, del excluido, del “Otro” -, sobre las condiciones de posibilidad histórica hermenéutica de la “comunicación” intercultural. La dilosofía trascendental apelliana tiene dificultad en este nivel, ya que se encuentra en el ámbito del discutido problema de la “aplicación (Anwendung)” de los principios éticos. En cambio, para la “Filosofía de la Liberación”, que parte desde la Alteridad, desde el “compelido”(3) o el “excluído” (la cultura dominada y explotada), de lo concreto-histórico, se trata de mostrar esas condiciones de posibilidad del dialogar, desde la afirmación de la Alteridad, y, al mismo tiempo, desde la negatividad, desde su imposibilidad empírica concreta, al menos como punto de partida, de que “el-Otro-excluído” y “dominado” pueda efectivamente intervenir, no digo en una “argumentación”, ni siquiera en una “conversación” -como propone Rorty, porque él mismo, que niega la posibilidad de un diálogo propiamente racional (que es lo que intentamos), tampoco toma en serio la situación asimétrica del excluído, del Otro(4).

Quiero dejar constancia que escribo estas Palabras Preliminares aquí en Sevilla, al comenzar la redacción de estas conferencias. Esta, que fue tierra de moros, de musulmanes hasta aquel trágico 6 de enero de l492 en que los Reyes Católicos ocuparon la refinada Granada, entregada por Boabdil, el último sultán que pisó tierra europea, como término final de la Edad Media. En el campamento de los bárbaros cristianos (si se los compara con la sutileza, educación, modales de la sociedad del antiguo kalifato de Córdoba), caminaba apresurado “vendiendo” su idea a los Reyes (¿qué otra cosa son las Capitulaciones de Santa Fe?), un atrevido navegante del Mediterráneo -habría de ser el último navegante de un Mediterráneo occidental y periférico del mundo musulmán – que intentaba lanzarse hacia la India por el Mar Océano, sólo un mar secundario hasta ese momento, llamado Atlántico.

Así como los cristianos ocuparon Málaga (ayer dí una conferencia en este puerto y pensaba en todo esto), cortando a cuchillo las cabezas de los andaluces musulmanes en l487, así también les acontecerá a los “indios”, habitantes y víctimas del nuevo continente “descubierto”(5). Alianzas y tratos nunca cumplidos, eliminación de las élites de los pueblos ocupados, torturas sin fin, exigencias para que traicionen a su religión y cultura bajo pena de muerte o expulsión, ocupación de tierras, repartimiento de los habitantes en manos de los capitanes cristianos de la “Reconquista”. El “método” violento se experimentó durante siglos aquí, en Andalucía. La violencia victimaria y sacrificial pretendidamente inocente inició su largo camino destructivo.
Junto al Guadalquivir, en Sevilla, a la sombra de la Torre del Oro -que nos recuerda el Siglo de “Oro”, la Costa “de las Perlas”, la Costa del “Oro” (Panamá), la Costa “Rica”, el Puerto “Rico”, la “Argentina” (de argentum, plata) (6) -, torre por la que “mucha de la plata que acá
se saca y va a esos Reynos (Europa), se beneficia con la sangre de los indios y va envuelta en sus -cueros”(7); torre por la que la riqueza indiana pasó hacia Flandes y después a Inglaterra; del Africa a la India y a la China; torre… donde un nuevo “dios” comenzó a ser idolátricamente adorado,… exigiendo víctimas a su violencia, y las sigue exigiendo en 1992.

Qué habremos de recordar el 12 de octubre de 1992, y en lo sucesivo, es el tema de estas conferencias. ¿Cuál debería ser nuestra opción racional o ética, ante un hecho que ciertamente marca un hito en la historia mundial, pero banalizado por la propaganda, por las disputas superficiales o los intereses políticos, eclesiales o financieros?

Desearía por último agradecer a la Johann Wolfgang Goethe-Universität de Frankfurt (Alemania), por haberme invitado a dictar estas ocho conferencias de octubre a diciembre de 1992 (8), también a la Universidad de Vanderbilt (Mashville, USA), donde enseñé en el semestre de otoño de 1991, y de manera muy especial al Departamento de Filosofía de la UAM/Iztapalapa y al Sistema Nacional de Investigaciones (México) que me han permitido poder ocuparme del tema.

Enrique Dussel México, 1992

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1. Sobre este tema hemos publicado en estos años algunos trabajos: “La cristiandad moderna ante el otro. Del indio rudo al bon sauvage” en Concilium 150 (1979), pp. 498-506; “Expansión de la cristiandad, su crisis y el momento presente”, en Concilium 164 (1981), pp.80-89; “Del descubrimiento al desencubrimiento. El camino hacia un desagravio histórico”, en Concordia
10 (Frankfurt) ( 1986), pp. 109- 1 16, y en “Otra visión del descubrimiento. El camino hacia un desagravio histórico”, en Cuadernos americanos. Nueva época (UNAM, México), vol. 3,9 (1988), pp. 34-41; “1492: Diversas posiciones ideológicas”, en 1492-1992: La interminable conquista. Emancipación e identidad de América Latina, México, 1990, pp. 77-97; “Las motivaciones reales de la conquista”, en Concilium 232 (1990), pp. 403-415.

2. Dicho sea de paso, fue un judío argentino de mi país de origen el que dio
el fondo inicial con el que pudo sufragarse los gastos económicos del instituto que fundó Horkheimer, entre otros. Es decir, el valor objetivado del gaucho y peón del campo argentino en las carnes de vacuno y en el trigo de las pampas, se transfirió a Alemania y dio origen a tan prestigiosa Escuela. Es en nombre de esos semi-indios, esos pobres, esos vaqueros de mi tierra, que dieron sus vidas, que se objetivó en las mercancías de los hacendados y terratenientes (como la familia fundadora del Instituto, que comerciaba con el imperio inglés), es en nombre de ellos y como pidiendo cuenta de cuál fue el uso que se dio al fruto de sus vidas, que me atrevo a dar estas conferencias ahora y aquí. Además, también a aquellas tierras, a Buenos Aires en 1870, un pobre carpintero (Tischler) socialista y luterano de Schweinfurt an Main (a pocos kilómetros de aquí), 1legaba pidiendo trabajo, seguridad y paz: se llamaba Johannes Kaspar Dussel. Fue recibido sin trabas, se le dieron todas las oportunidades, e hizo familia y murió en aquellas tierras; era mi bisabuelo. Mientras que cuando llegan a estas tierras alemanas, hoy, tantos extranjeros… se los repudia, expulsa y se los trata… ¡como turcos¡ ¡Se ha olvidado este país de 1a hospitalidad que se brindó a sus pobres en el siglo XIX en otras tierras!

3. Véase el sentido de “compellere” en la disputa del 1550 en Valladolid, Conferencia 5,

4. Su punto de partida es el “we liberal americans”, pero no un “nosotros los altecas ante Cortés”, o “nosotros los latinoamericanos ante un norteamericano en 1992”. En ese caso ni la conversación es posible.

5. Pedro de Alvarado usará el mismo modo de violencia sacrificial en la matanza del 23 de mayo de 1520 en México- Tenochtitlán.

6. Los europeos españoles veían riquezas donde no las había: el “espejismo” infinito del oro como dinero en aquel mercantilismo mundial naciente,

7. Carta del obispo Juan de Medina y Rincón, Michoacán, del 13 de octubre de 1583 (Archivo general de Indias, Sevilla, México 374),

8. He dictado conferencias sobre el sentido de 1492 en Sevilla y Pontevedra en España en octubre de 1991, en Maryknoll (New York, USA), en las “Cole Lectures” de la Vanderbilt University (Ten., USA), en la Universidad de Freiburg (Suiza), y en otras universidades de Alemania, Austria, México, Bolivia, Colombia, etcétera.

Enrique Dussel

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