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Sala de Maestros

Maestros en la historia

Jesús Caballero y Díaz


El campo mexicano y los campesinos indígenas

Emiliano Zapata fue elegido por el presidente López Obrador como señero de su primer año de gobierno por haber sido el protagonista de la rebelión campesina contra s injusticias de las políticas antipopulares del porfirismo, develó ante la nación, el pueblo vencedor en la lid democrática de 1910 en encono con el cual fue apoyada la burguesía mexicana para despojar a las comunidades indígenas y campesinas de sus tierras y sus riquezas naturales continuando la injusticia con la cual, México se hizo una nación independiente y soberana, las clases sociales que lograron la independencia fueron los latifundistas, los empresarios y los comerciantes criollos y mestizos que dominaban la economía novohispana, tras doscientos años de independencia nacional esa relación de clases se ha mantenido a pesar de la Revolución de 1910 y su componente crítico que le dió sentido social a la construcción democrática del México Constitucional de 1917.

En este año 2019 subsisten con dificultad sesenta millones de mexicanos, casi todos campesinos en una miseria que se contrasta con la riqueza del uno por ciento de la población actual y el presidente se ha propuesto construir con esta clase social la solución de su triste e histórica condición.

Con la pretensión de dar a conocer elementos de información que describen quinientos años de esa presenta ustedes mis lectores una selección de notas de estudio sobre esta injusta condición, para que ustedes formulen otras preguntas y otras lecturas que enriquezcan sus propias conclusiones

T.G. Powell, un estudiante norteamericano de la Universidad de Texas logró una generosa beca del Foreign Area Felloship Program, para las investigaciones que concluyeron en el estudio que denominó: El liberalismoi mexicano y el campesinado en el centro de México(1870-1876),Sepsetentas 122, 1974 la tesis principal que resultó de sus estudios es que: “los liberales reformistas mexicanos demostraron poca comprensión hacia el campesinado y que, mediante la prosecución de una política que desorganizó la vida tradicional de las comunidades indígenas acentuó la enajenación y miseria del grupo étnico mayoritario del país”. El autor se concentró en el centro de la República, la parte de la Mesa Central que comprende los estados de México, Hidalgo y Morelos y el Distrito Federal.

La importancia del estado de Morelos en este estudio fue que: “desde la conquista los españoles convirtieron a Morelos en una importante zona productora de azúcar que siguió siéndolo después de la independencia. Durante la primera década del siglo XX *los hacendados azucareros agrandaron sus propiedades a expensas de los campesinos morelenses, hecho que precipitó la insurrección dirigida por Emiliano Zapata. el estado lleva el nombre de otro jefe guerrillero mexicano, José María Morelos (1765-1815)”*.

José Ángel Aguilar en su libro Zapata (selección de textos) de la Biblioteca del Instituto Nacional de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana aporta un documento que es la clave de la inclusión del programa revolucionario zapatista traicionado por Madero, Huerta y Carranza denominado: DECRETO DE LA NACIONALIZACIÓN DE BIENES DE LOS ENEMIGOS DE LA REVOLUCION:

El C. General Emiliano Zapata, Jefe Supremo de la Revolución de la República, a sus habitantes hace saber:

En atención a que los malos mexicanos que apoyaron a y sostuvieron a los gobiernos pasados siguen en su labor obstruccionista oponiéndose con cuantos medios encuentran a su alcance, a la realización de los principios proclamados por la revolución y contenidos del Plan de Ayala, retardando el triunfo completo de las reformas agrarias, de conformidad con las facultades de que me hallo investido, he tenido a bien decretar los siguientes:

Artículo I. se nacionalizan los bienes de los enemigos de la Revolución que defiende el Plan de Ayala y que directa o indirectamente se hayan opuesto y sigan oponiéndose a la acción de sus principios, de conformidad con el artículo VIII de dicho Plan y VI del decreto de 5 de abril de 1914.

Artículo II. Los generales y coroneles del ejército Libertador, de acuerdo con el Cuartel General de la Revolución, fijarán las cédulas de nacionalización, tanto a la fincas rústicas como a las urbanas.

Artículo III. Las autoridades municipales tomarán nota de los bienes nacionalizados, después de hacer la declaración pública del acta de nacionalización darán cuenta detallada al Cuartel General de la Revolución de la clase y condiciones de las propiedades que sean, así como de los nombres de sus antiguos dueños o poseedores.

Artículo IV. Las propiedades rústicas nacionalizadas pasarán a poder de los pueblos que no tengan tierras que cultivar y carezcan de otros elementos de labranza, se destinarán a la protección de huérfanos y viudas de aquellos que han sucumbido en la lucha que se sostiene por el triunfo de los ideales invocados en el Plan de Ayala.

Articulo V. Las propiedades urbanas y demás intereses de esta especie nacionalizados a los enemigos de la Revolución agraria se destinarán a la formación de instituciones bancarias dedicadas al fomento de la agricultura, con el fin de evitar que los pequeños agricultores sean sacrificados por los usureros y conseguir por ese medio que a toda costa prosperen, así como para pagar pensiones a las viudas y huérfanos de quienes han muerto en la lucha que se sostiene.

Artículo VI. Los terrenos, montes y aguas nacionalizados a los enemigos de la causa que se defiende serán distribuidos en comunidad para lo pueblos que lo pretenda y en fraccionamiento para los que asilo deseen.
Artículo VII. Los terrenos, montes y aguas nacionalizadas no podrán ser vendidos ni enajenados en ninguna forma, siendo nulos todos los contratos o transacciones que tiendan a enajenar tales bienes.

Artículo VIII. Los bienes rústicos que se repartan por el sistema de fraccionamiento sólo podrán cambiar de poseedores por transmisión legítima de padres a hijos, quedando sujetos, en cualquier otro caso, a los efectos del artículo anterior.

Artículo IX. El presente decreto surtirá desde luego. Reforma, Libertad, Justicia y Ley. Dado en el Cuartel General en Cuernavaca, a ocho días de septiembre de 1914.- El General en Jefe del Ejército Libertador.- Emiliano Zapata.

Octavio Paz en su en su clásico libro El Laberinto de la soledad, COLECCION POPULAR, FONDO DE CULTURA ECONÓMICA, 1973 examina las causas profundas de la Revolución que se confunden con la vida misma del México actual."Distingue a nuestro movimiento la carencia de un sistema ideológico previo y el hambre de tierras. Los campesinos mexicanos hacen la revolución, no solo para obtener mejores condiciones de vida, sino para recuperar las tierras que en el transcurso de la colonia y del siglo XIX les habían arrebatado encomenderos y llatifundistas”.

“El zapatismo fue una vuelta a la más antigua y permanente de nuestras tradiciones. En un sentido profundo niega la obra de la Reforma pues constituye un retorno a ese mundo del que de un solo tajo quisieron desprenderse los liberales. La revolución se convierte en una tentativa para reintegrarnos a nuestro pasado. O como diría Leopoldo Zea, por asimilar nuestra historia, por hace de ella algo vivo: un pasado hecho ya presente, contrasta esta voluntad de integración y de regreso a las fuentes, con la actitud de los intelectuales de la época que no solamente se mostraron incapaces de adivinar el sentido del movimiento revolucionario; sino que seguían especulando con ideas que no tenían otra función que la de máscaras. La restauración de la propiedad comunal entrañaba la liquidación del feudalismo y debería haber determinado el acceso al poder de la burguesía. El imperialismo no nos dejó acceder a “la normalidad histórica” y las clases dirigentes de México no tuvieron más misión que colaborar como administradoras asociadas con un poder extraño, y en esta situación de ambigüedad histórica residió el peligro del actual neo-porfirismo: banqueros e intermediarios se apoderaron del estado gobernando al país con la máscara de la Revolución.

Patricia Galeana en un artículo Cultura y Derechos de los Pueblos indígenas de México publicado en el no. 56 de CUADERNOS AMERICANOS NUEVA ÉPOCA 1996 escribe "después de haberse reconocido la calidad humana de los indígenas americanos y la obligación de evangelizarlos, surgió la posición proteccionista desde el propio siglo XVI, cuando para detener la violencia propia de la conquista, que sumió en la desolación a los dueños ooriginarios de estas tierras, surgió la voz de los misioneros defensores de los indígenas como Bartolomé de las Casas y Motolinía. Una consecuencia de la defensa… fueron leyes protectoras para los indígenas, las cuales los consideraban como menores de edad, así tuvieran 80 años”.

“El régimen colonial creó las repúblicas de indios, en las que se respetaba su organización comunal, pero se les segregaba en las congregaciones: una especie de reservaciones en donde se los controlaba mejor para la explotación de su trabajo.

“Con la independencia, los insurgentes buscaron precisamente suprimir la sociedad estratificada de la época colonial. Miguel Hidalgo abolió la esclavitud, José María Morelos ratificó esta medida y suprimió las castas, con el expreso fin preciso de terminar con cualquier diferencia entre los mexicanos por razón de su origen racial; se indicóió así la política liberacionista e igualitaria”.

“Los liberales buscaron convertir a los indígenas en el paradigma que significaba la figura de Benito Juárez, cambiar su mentalidad, occidentalizarlos para participar en la concepción liberal del progreso…pretendieron convertirlos en pequeños propietarios y acabar con la propiedad comunal. se trataba de un enfoque no proteccionista, sino liberacionista”…”Desde otro punto de vista Maximiliano quiso específicamente mejorar las condiciones de los indígenas, a quienes consideraba los verdaderos dueños de estas tierras…la línea proteccionista, pero bajo la óptica liberal; uno de los resultados mas importantes fue la abolición del peonaje que había subsistido hasta ese momento”.

“El programa liberal no logró lo que buscaba, por el contrario las comunidades indígenas fueron despojadas nuevamente, solo conocieron las leyes que los perjudicaban y no las que los defendían, se formaron a su costa nuevos y grandes latifundios y no se les permitió incorporarse como actores al desarrollo nacional.

La Revolución social de 1910 quiso saldar la deuda con los campesinos indígenas retribuyéndoles los derechos y sus tierras, reasumió la posición proteccionista…han transcurrido casi 500 años desde la consumación de la conquista hasta nuestros días (fines del siglo XX) hay grandes rezagos en las comunidades, las cuales siguen sufriendo de marginación, pobreza extrema y analfabetismo”.

Adolfo Gilly en el libro denominado INTERPPRETACIONES de la Revolución Mexicana, NUEVA IMAGEN 1997 escribe en el primer capítulo: la guerra de clases en la revolución mexicana (Revolución permanente y autoorganización de las masas): "No es un buen método comenzar por clasificar a la revolución mexicana por ponerle nombre o etiquetas…Nombrar viene después: lo primero es comprender que fué la revolución. que aparece ante todo como una violentísima irrupción de las masas de México, fuera de la estructura de la dominación estatal y contra ella, que altera y y transforma de abajo a arriba todas las relaciones sociales del país durante los diez años de intensa actividad revolucionaria. Esa actividad tiene un motor central: la revolución se presenta como una gigantesca guerra campesina por la tierra que llevada por su dinámica pone en cuestión el poder y la estructura del estado, controlado hasta entonces por un bloque de poder en el cual la hegemonía indiscutible la detentaban los terratenientes”.

“La base de masas de los tres principales ejércitos revolucionarios: el de Obregón, el de Villa y el de Zapata…la constituyó el campesinado insurrecto: el obregonismo era un desgajamiento de ese estado que tenía su base material y de continuidad histórica salariales y capitalistas en el campo mucho mas desarrollada, los campesinos y trabajadores del Villismo querían no solo la tierra, querían la justicia, pero no las imaginaban fuera del marco de las relaciones de producción que habían crecido durante toda la época de Porfirio Díaz. El zapatismo no se planteaba, obviamente la cuestión del Estado, ni se proponía construir otro diferente, pero en su rechazo de todas las facciones de la burguesía, en su voluntad de autonomía irreductible se colocaba fuera del Estado. su forma de organización no se desprendía o se desgajaba de éste, tenía otras raíces. Y quien está fuera del Estado, si al mismo tiempo decide alzar las armas, se coloca automáticamente contra el estado.

Miguel León-Portilla en la Antigua y Nueva Palabra de los Pueblos Indígenas CUADERNOS AMERICANOS, NUEVA EPOCA NO. 56, 1996 recuerda una experiencia en San Cristóbal de las Casas el día 12 de octubre de 1984 reunidos varios lascasistas con tema de “Fray Bartolomé de las Casa: trascendencencia , obra y doctrina”, leí y comenté una carta originalmente escrita en náhuatl el dos de mayo de 1556 por prominentes personas indígenas dirigida al rey de España Felipe II cuyo contenido era de queja y petición en estos términos: “son muchos los agraviosy molestias que recibimos de los españoles por estar entre nosotros y nosotros entre ellos…padecemos cada día tantas necesidades y somos tan agraviados que en breve tiempo nos acabaremos, según cada día nos vamos consumiendo y acabando porque nos echan de nuestras tierras y despojan de lo que es nuestro… Tenemos muy grave necesidad de una persona que sea protector nuestro…la cual de a Vuestra Majestad relación verdadera de todas nuestras necesidades…Por tanto pedimos y suplicamos nos señale al Obispo de Chiapas don Fray Bartolomé de las Casas para que tome este cargo de ser nuestro protector… y si acaso el dicho Obispo estuviera impedido por muerte o enfermedad, suplicamos a Vuestra Majestad que nos señale entonces a una principal persona de toda cristiandad y bondad a la que recurramos”, concluida otra intervención, entró un grupo de tzotziles que pidió ser escuchado. Lo que sucedió después fue el meollo de la carta que comenté en esa fecha, en en almque¡por supuesto! quienes presidíamos la reunión les dimos la palabra, y hablaron en tzotzil: ”sabemos que están hablando de Fray Bartolomé de las Casas que había sido defensor de los los indígenas y que hacia tiempo había muerto. Luego más directamente se dirigieron a nosotros, nos instieron al preguntar: “¿a quien podrían dirgirse ahora para que su palabra fuera escuchada y sus necesidades atendidas?.”Y fue claro que no a los mestizos del lugarque en pleno siglo veinte aun los consideraban “indios molestos”.

León-Portilla concluyó que “hoy que se debaten temas cruciales relativos a la cultura, lengua y derechos de esos pueblos no solo es conveniente, sino necesario y urgente escuchar su palabra y contribuir a resolver sus problemas y necesidades”. Corresponde al estado mexicano y a la población no indígena prestar oídos a la nueva palabra de la población originaria. Solo dialogando con éstos podrán alcanzarse las tantas veces buscadas respuestas.

Enrique Semo en sus reflexiones sobre la revolución mexicana del libro: INTERPRETACIONES de la Revolución Mexicana, NUEVA IMAGEN, 1997 concluye: El éxito de la burguesía mexicana está en lo consolidado por el capitalismo, y en que la sociedad mexicana, hoy es una sociedad en la que el proletariado y los asalariados del campo forman la mayoría inmensa y decisiva de nuestro pueblo. *Aunque si se pregunta si la clase obrera es una clase políticamente organizada o si es capaz de dirigir una lucha con el propósito de cambiar a el estado, decimos que no. Eso significa que la clase obrera mexicana está por adquirir su presencia e independencia politica, su capacidad para dirigir un proceso, y que esto lo conseguirá en un proceso sumamente complejo contradictorio y bastante prolongado, en el cual fuera el proletariado el que marche a la cabeza de la revolución.

La próxima revolución (hoy la cuarta transformación, diría AMLO) será obra de un bloque histórico, de una alianza entre diferentes clases y fracciones de clase que hoy aparecen como aliados supeditados del bloque en el poder: la clase obrera, los campesinos pobres y medios, la intelectualidad trabajadora, la pequeña burguesía integrarán ese bloque. Pero su formación depende de un problema central: el desarrollo de la conciencia obrera, su liberación de la ideología burguesa y del reformismo. Y en ese proceso, la desmitificación de la revolución mexicana juega un papel central*.

Margarita Warnhotz Loch, la Tlacuila @ yotlacuila, El plumaje, codices geek, animal politico presenta este documento: PROPUESTA DEL MOVIMIENTO NACIONAL INDIGENISTA A AMLO. En días pasados en Jerez, Zacatecas el Movimiento Indígena Nacional entregó a Andrés Manuel López Obrador su propuesta para los pueblos originarios. El próximo presidente debe convertirse en un aliado de los pueblos indígenas. El Congreso Indígena Nacional le propone al presidente electo los siguientes puntos para mejorar su situación actual.

Que La Presidencia de la República convoque a un congreso nacional para formar la Coordinación Nacional Indígena que estaría integrada por representantes de los 68 pueblos indígenas de México. Esta Coordinación se encargaría de todos los asuntos relacionados por este sector de la población.

Que el total del presupuesto estatal para los pueblos indígenas se concentre en una sola entidad, consideran que es insuficiente y para colmo está dividido en varias dependencias del gobierno federal y estiman que: “a la comisión nacional para el desarrollo de los pueblos indígenas nunca jamás se le ha entregado más del presupuesto anual. La mayor parte se va a rubros que no sabemos en que se utilizan”
Que se reforme el artículo 27 constitucional para que retorne su espíritu original , es decir, que las tierras comunales y ejidales sean inembargables e inalienables y que los recursos naturales de los territorios indígenas sean administrados por las propias comunidades y pueblos indígenas

Que el presidente envíe al congreso una iniciativa de reforma constitucional para que se cree la Sexta Circunscripción Plurinominal Indígena en la que los pueblos estén representados por 50 diputados federales y 20 senadores, Asimismo plantean “la remunicipalización y redistritación electoral en zonas indígenas atendiendo a su situación geográfica y no tanto a su posición numérica y donde las condiciones objetivas así lo determinen impulsar la justicia y la representación política a través de nuestros sistemas normativos propios por usos y costumbres.”

Que se convoque a un nuevo Congreso Constituyente “para que sus integrantes elaboren una nueva constitución, para que los pueblos indígenas seamos contemplados y los principios de libre detrminación y los principos de libre determinación y la autonomía sean sus ejes rectores”.
Que el presidente de México se comprrometa a respetar las tierras y los territorios indígenas y a adoptar el principio de la consulta previa libre e informada y que se convierta en un aliado de los pueblos ante las pretensiones de las empresas mineras o de cualquier índole, que sin respetar nuestro derecho a la libre determinación y autonomía amenazan con despojarnos de nuestras tierras y territorios, asi como de nuestros recursos naturales amenazando la existencia de nuestros pueblos.

Año del general Emiliano Zapata.

Pueblo de la Candelaria, Coyoacán,

Ciudad de México, a 15 de febrero de 2019

Jesús Caballero y Díaz
Maestro y formador de docentes

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