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Tarea

Cuentos en el muro

Mayra Amacalli Morales Roldan


Un recorrido buscando la libertad: Don Milani (Guión)

Era un día cálido en Florencia, Italia, la fecha en el calendario marcaba el  27 de mayo de 1923. Con emoción sus padres, Albano Milani y Alicia Weiss vieron nacer a un pequeño bebé, al que nombraron: Lorenzo Carlo Domenico Milano Comparetti.

Albano Milani:
(Contento y con una sonrisa)
¡Alicia, nuestro hijo será alguien muy importante!

Alicia Weiss:
(Feliz mirando a su hijito)
Sí querido Albano. Aprenderá de literatura y tendrá un gran bagaje cultural.

Algunos años después y con la Gran Depresión estadounidense de 1929 que había arrastrado a Italia a una crisis económica y financiera, obligaron a la familia a trasladarse a Milán.
p=. Lorenzo Milani:
(Desconcertado y caminando hacía su nueva casa)
Mamá, ahora que nos mudamos tendré que ir hasta Senova por mis problemas respiratorios.

Alicia Weiss:
(Caminando de la mano con su hija y un poco angustiada)
Lo sé hijo, pero con el régimen consolidándose debemos hacer sacrificios.

Ante el creciente antisemitismo, sus padres decidieron casarse por la Iglesia católica y bautizar tanto a él como a sus hermanos.

La infancia de Milani, se había caracterizado por su personalidad risueña e inteligente. En mayo de 1941 se graduó de la secundaria Liceo Clásico Berchet.

Lorenzo Milani:
(Triste y pensativo)
Ojalá mis padres entendieran que no quiero ir a la Universidad.

Lorenzo decidió inscribirse en un curso de pintura. En septiembre de 1941, ingresó  en la Academia de Bellas Artes de Brera.

Eva tea:
(Dando clase en la academia)
Me impresiona tu habilidad por hablar tantos idiomas,
como el hebreo, alemán, inglés, francés, español y latín.

Lorenzo Milani:
¡Gracias Eva! Es por ti que surgió mi interés por el arte sagrado y la liturgia.

En su etapa como pintor, Milani se enamoró de una bella pelirroja, llamada Tiziana Fantini. La confianza entre ambos haría de Tiziana una testigo privilegiada del cambio interno que ya estaba aconteciendo en las ideas de Milani.

Tiziana Fantini:
(Sorprendida y con voz quebrada)
Lo siento Lorenzo, pero ya estoy comprometida.

Lorenzo Milani:
(Triste)
Lo sé querida, pero me gusta tu compañía,
además compartimos la pasión por el arte
y una actitud de oposición al régimen fascista.

Mientras Lorenzo solo asistió al primer año de la Academia, Tiziana Fantini terminó el curso y se convirtió en pintora por primera vez en Milán. Sin embargo su vida sentimental no se limitó a su relación de amistad con la pintora. El florentino conoció a Carla Sborgi, con la que tuvo una intensa relación, aunque nunca fueron novios.

Lorenzo Milani:
(Pensativo y solo)
Odio haber dejado a mi amada, pero era lo mejor.
Yo quiero ingresar al seminario.

En el verano de 1942, durante unas vacaciones en una casa de campo en Montespertoli, se encontró con un misal, del que quedó fascinado. Pero debido a la guerra, Lorenzo tuvo que abandonar Milán y mudarse nuevamente con su familia a Florencia.

Lorenzo Milani:
La lectura de la misa me inspira,
esta vez estudiaré la liturgia y sus contenidos.

En 1943, Lorenzo ingresó en el seminario Diocesano de Florencia, en el recibió el Orden Sacerdotal, cuatro años más tarde es ordenado sacerdote. Es enviado Calenzano, hasta 1954.

Párroco:
(Furioso y dirigiéndose a Lorenzo)
Lo siento Lorenzo, pero esto es una Iglesia,
no puedes venir con tus locas ideas de libertad.
¡Te irás a Barbania!

Lorenzo Milani:
(Desconcertado, pero con mirada segura)
Claro que me iré, pero eso no cambiara mi forma de pensar.

Lorenzo llegó a la parroquia de Barbiana en 1954, en los montes de Mugello a 45 km de Florencia, en donde de forma privada y libre ejerció de maestro. Sin carretera, ni luz, ni agua, ni teléfono, su voz se hizo oír hasta fuera de Italia como ciudadano, maestro y cura.

Lorenzo Milani:
(Pensativo y emocionado)
Crearé una escuela en la que puedan asistir los hijos
de los campesinos de esta comunidad y la  llamare:
“Escuela de Barbiana”.

Don Lorenzo Milani fue creador de un método pedagógico de educación muy distinta de los sistemas tradicionales. Se convirtió en todo un movimiento educativo laico a favor de los pobres y en contra del fracaso escolar.

Silvano:
Oiga don Milani. ¿Por qué surgió su idea de crear esta escuela?

Lorenzo Milani:
Bueno Silvano, considero que todo el mundo tiene derecho
al saber y a la educación, la escuela debe garantizar este derecho.

Un buen día, don Milani se encontraba con sus alumnos leyendo el periódico. Entonces a  Silvano le surgieron varias dudas sobre la escuela de Barbiana y su método pedagógico, así que decidió hacerle un entrevista al párroco para realizar un informe.

Lorenzo Milani:
Chicos, recuerden preguntar cualquier cosa que no entiendan.

Silvano:
(Alzando la mano y pensativo)
Yo tengo varias preguntas don Milani, ¿podría contestarlas?

Lorenzo Milani:
Por supuesto que sí Silvano, las que guste.

Silvano:
(Emocionando)
¿Porque decidió poner el horario de la escuela?

Lorenzo Milani:
Ustedes vienen a la escuela 363 días y tienen distintas
clases 12 horas diarias, porque trató de recuperar conocimientos
que no tenían porque ustedes solo se dedicaban a trabajar
en el campo.

Silvano:
(Sorprendido)
Increible, no lo había pensado de esa forma don Milani.
Creí que solo quería tratarnos como unos adultos.
¿Cuál es su propuesta de enseñanza?

Lorenzo Milani:
A veces resulta difícil entenderlo Silvano.
Yo no considero al sistema educativo, creo que la
educación debe ser gratuita. También creo que el Italiano
debe ser la única materia obligatoria, pero como has
visto mi forma de enseñar abarca todas las materias.

Silvano:
(Atento a la explicación)
Sabiendo esto, podría decirme, ¿Qué método utiliza para enseñarnos?

Lorenzo Milani:
En mi método no existe la típica relación del
maestro-alumno. Ustedes mismos son quienes deben
recuperar conocimientos y ayudarse unos con otros
para que aprendan juntos.

Silvano:
¡Orale! Es por eso que los grandes nos enseñan cosas
que no sabemos y hacemos círculos de estudio.
Oiga don Milani ¿Cuál es su principal objetivo por educarnos?

Lorenzo Milani:
(Pensativo)
Mira Silvano, quizá mis estrategias de educación no son formales,
pero si les enseñó distintos oficios es porque estoy seguro
de que les servirán para desarrollarse en el futuro.
Me interesa que adquieran conciencia social
y cultura de trabajo.

Silvano:
Entiendo, por eso nos enseña cosas que nos servirán
para trabajar cuando seamos adultos.
Pero don Lorenzo, usted es sacerdote. ¿Por qué
no nos enseña religión?

Lorenzo Milani:
Bueno Silvano, soy creyente y tengo fe, pero la
educación debe ser libre.

Silvano:
Gracias por contestar mis preguntas don Milani.
Me gustaría realizar un informe sobre esta valiosa entrevista.

Al finalizar la entrevista que Silvano le hizo a don Lorenzo, siguieron sus actividades. En la escuela de Barbiana nunca hubo clases iguales, siempre había algo distinto que enseñar. El sacerdote decía que sus estudiantes poseían un tipo de cultura diferente, más extensa.
Un día de invierno don Lorenzo les pidió a los niños que expusieran dos obras asociadas a su modelo pedagógico.

Edoardo:
(Nervioso)
Yo traje una pintura, se trata de Diógenes de Sinope
sentado en su tinaja, de Jean León Gérome (1860).
Diógenes siempre estuvo a favor de la independencia
y libertad del ser humano.

Aldeviano:
(Seguro y feliz de exponer)
Mi pintura es de un pintor mexicano, llamado Diego Rivera.
El cuadro se llama “Liberación del peón” (1930).

En los años posteriores don Milani cayó gravemente enfermo, a principios de 1967 su enfermedad empeoró, un día el sacerdote llegó a la clase con los análisis de sangre.

Lorenzo Milani:
Bueno, debo decirles que tengo un linfogranuloma,
es decir, leucemia.

Alumnos:
(desconcertados se ven unos con otros)

Lorenzo Milani:
Veo que no han entendido la palabra, vayan y
busquen su significado en la enciclopedia.

De forma tranquila, don Milani preparó a sus chicos para el día de su muerte, falleció el 26 de junio de 1967 a la edad de 44 años. El sacerdote solicitó que lo enterraran en Barbiana vestido con hábito sacerdotal y sus botas de montaña.
Con la publicación del libro “carta a una maestra” (1967) permitieron a Paulo Freire conocer el éxito de la escuela de Barbiana, por eso en 1970, tras uno de sus viajes a Ginebra, el pedagogo brasileño decidió visitar Italia para conocer un poco del método pedagógico de Lorenzo Milani. Sabía que el sacerdote había fallecido, así que contactó a un estudiante de la escuela y en Florencia se encontró con Silvano y decidió hacerle algunas preguntas.

Paulo Freire:
Te agradezco que aceptaras contarme tu experiencia
en la escuela de Barbiana de don Lorenzo Milani.
¿Por qué crees que creó esta escuela?

Silvano:
¡Es un placer!. Cuando don Lorenzo llegó a Barbiana
recorrió los dos km que separan la carretera de la
pequeña iglesia, se encontró con los niños, que eran
hijos de los campesinos agricultores del lugar, apartir de ahi
surgió su interés por crear la escuela.

Paulo Freire:
(Atento)
Vaya, parece que a don Milani le gustaba caminar.
¿Qué hizo para que decidiera asistir a su escuela?

Silvano:
Don Lorenzo convenció a nuestros padres de enviarnos
a la escuela, les dijo que tendríamos instrucción técnica
y que la educación era obligatoria y gratuita.

Paulo Freire:
¿Cómo eran las clases que se impartían?

Silvano:
No se parecía en nada a un colegio, no había pupitres, ni pizarras
las clases eran al aire libre de abril a octubre
y en invierno en el presbiterio.
Sabe don Paulo, creo que don Lorenzo se parecía mucho a usted.

Paulo Freire:
(Sorprendido)
¿De verdad? ¿Por qué lo dices?

Silvano:
Don Lorenzo decía que todos estaban capacitados
para los estudios, así que les permitía a todos los niños
de pueblos vecinos el acceso a la escuela.
Al igual que usted creía que se debía pensar en
educar a los menos afortunados.

Paulo Freire:
Tienes razón, por eso surgió mi interés por conocer
su método pedagógico. Mi propuesta es que
las personas aprendan por sí mismas, para que
esto les permita liberarse de la dominación.

Silvano:
Así es, bueno a don Lorenzo también le
interesaba que nos liberaremos del control social.
También creo que sus métodos son similares porque ambos
buscaban que los individuos adquieren un compromiso social
y defendían los derechos de los marginados.

Paulo Freire:
Exactamente, mi estimado Silvano.
Recuerdo haber leído que don Lorenzo decía que uno de
los objetivos de su escuela era “Dar voz a los sin voz”.
¿Podrías contarme alguna anécdota de alguna clase?

Silvano:
(Pënsativo)
Bueno don Lorenzo no paraba, recuerdo que en las
clases si alguien no comprendía algo paraba la clase
hasta que todos entendieran el problema, la suma o la
forma en que se realizaba la ecuación, el sacerdote era
capaz de pasarse todo el día explicando el tema hasta que
todos lo entendieran a fondo.
Su sistema pedagógico hacía que nos interesamos
en profundidad sobre cualquier cosa, alentaba
a los que más sabían para que enseñaran a los novatos.

Paulo Freire:
Comprendo, es así que todos se ayudan y aprenden en
conjunto. ¡Es maravilloso! Este sistema permite
ser más responsable.

Silvano:
Si, por supuesto.

Paulo Freire:
Bien, me gustaría que me contaras,
¿Por qué no se siguió con la escuela de Barbiana
después de la muerte de don Lorenzo?

Silvano:
Don Lorenzo no quería que la escuela continuara.
En el último año antes de su muerte no aceptó a
ningún alumno. Sin embargo nos dijo que
siguieramos enseñando a los niños necesitados de
educación, pero que no hiciéramos un culto de don Milani.

Paulo Freire:
¿Ustedes no pensaron en seguir con la escuela de Barbiana?

Silvano:
Decidimos mantener cerrada la escuela,
porque al morir don Milani sabíamos que todo
había terminado. Pero compartimos nuestra experiencia
aprendida en la escuela, la transferimos a la realidad,
a la ciudad, a la patria, a los sindicatos.

Paulo Freire:
Entiendo, ¿a qué te dedicas?

Silvano:
Quise ser maestro, fui a la escuela oficial de Florencia
y obtuve mi diploma. ¡Pero dios! El sistema educativo
es traumante. Ahora trabajo en el sistema jurídico
de la  seguridad social.

Paulo Freire:
Veo que Don Milani preparó muy bien a tus compañeros
y a ti, todos obtuvieron empleos distintos e importantes.

Silvano:
Así es, el tipo de educación que nos dió se podría
decir que fue universal, aprendimos casi
cualquier cosa.

Paulo Freire:
(Feliz)
¿Qué crees que te ha aportado la escuela de Barbiana?

Silvano:
Me hizo ser responsable de mi aprendizaje,
ahora soy capaz de pensar críticamente,
me enseñó a no bajar la cabeza ante nadie
y poder expresar mi opinión, mis ideas y mis
sentimientos ante cualquier persona.

Paulo Freire:
Agradezco que compartieras la forma de enseñanza
de don Lorenzo. Es gratificante observar que
a pesar de que su pensamiento fue minoritario, ha alcanzado
altos niveles de comunicación, y esto sirvió para
que ustedes se interesen por enseñar a los que menos
tienen y hacerlo desde la conciencia.

Finalmente Paulo Freire concluyó con la entrevista que tuvo con Silvano. Realizó un análisis de la información que obtuvo y coincidió en que para construir la sociedad se debe hacer desde la conciencia de los problemas sociales que se viven a diario y que afectan de manera directa e indirecta a las aulas de clase. En este mismo año se trasladó a Ginebra donde trabajó en el Consejo Ecuménico de las Iglesias

Mayra Amacalli Morales Roldan
Estudiante de la licenciatura en Pedagogía. Universidad Pedagógica Nacional. UPN095 Azcapotzalco.

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