Celestin_freinet
Tarea

Cuentos en el muro

Katerin Ponce


La escuela viva

Celestin Freinet, un hombre de 30 años, nacido en Francia un 16 de Octubre de 1896, de complexión delgada y con problemas para caminar y hablar bien, se encontraba en la escuela en 1926 dando clases a un grupo de alumnos humildes que vivían en el campo.

—niños, el día de hoy saldremos de paseo por las montañas— dijo Freinet con gran entusiasmo.

—¿Por qué hablas así?—preguntó un niño mientras caminaba junto a él

—Durante la primera guerra mundial me reclutaron como soldado, tuve un accidente en ese acontecimiento, tal vez te lo explique cuando seas más grande— respondió amablemente.

Durante su caminata los niños se encontraban brincoteando, cantando, jugando, cuando de repente se escuchó a lo lejos un grito de emoción

—“¡Wooow!”— se admiró Antoine.

Alertas por el grito, todos intentaban encontrar de dónde surgió esa inesperada reacción de sorpresa.

—¡Vengan, corran, miren esto!— gritaba Antoine a sus compañeros

—¿¡Qué pasa!?— se acercaban su compañeros a quien panza abajo se encontraba viendo un caracol que se arrastraba lentamente por el césped.

—¿Qué cosa es eso?— preguntaban los niños a Freinet, como si éste tuviese la respuesta inmediata— ¿Será un bicho?—

—Por qué no lo observan un rato?, anoten todas las características de ese animal que tanto llamó su atención.

Pronto los niños se encontraban escribiendo y observando al molusco. Celestin decidió implementar un modelo educativo que consistiera en la cooperación, y que estuviera enfocado en el uso de la imprenta en la escuela, hacía que los niños experimentaran en su entorno natural, sin crear ambientes, todo partía de las necesidades del muchacho o niño, en ese aspecto no concordaba con su compañera María Montessori, quien hacía hincapié en crear ambientes para el aprendizaje de los niños, aunque coincide en que el niño debe tener libertad al realizar una tarea y el “maestro” debería de ser únicamente una guía o un”modelo”

Después de dos horas de seguir en la caminata, otro niño llamado Alexander, encontró una rana saltando; Freinet al notar la admiración y curiosidad de los niños, pensó en una técnica para potenciar las habilidades cognoscitivas, técnica que llamaría muy pronto cálculo viviente.

Llegando a la escuela, Freinet reflexionó sobre el entorno en el que se desarrollaban los niños, llegando a la conclusión de que la escuela tendría que tener el objetivo de orientar las experiencias, como la que tuvo con sus alumnos y enriquecerla mediante el “trabajo” desarrollado en común por todos los muchachos, aunque para que se tuviera más presente, tendría que tener en carácter de juego.

La huella que dejó Freinet fue de tal magnitud en sus aprendices que en conmemoración, realizaron películas en su honor, dos en especial que llevan por nombre La lengua de las mariposas y la segunda L’ecole buissonniere (la escuela del ausentismo).

Finalmente en 1966, a la edad de 70 años Freinet murió dejando su pedagogía y sus técnicas para que fueran empleadas.

Katerin Ponce
Estudiante de la licenciatura en Pedagogía. Universidad Pedagógica Nacional. UPN095 Azcapotzalco

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