Poland_2018
Orientación educativa

Sentido Común

Hernán Sorhuet Gelós


Más alianzas estratégicas

La ciencia y los hechos nos demuestran cada día que debemos adaptarnos a la ocurrencia de eventos climáticos cada vez más frecuentes, intensos e impredecibles.

Por eso importa aplaudir, promover y apoyar tantas acciones tendientes a minimizar el origen del problema: la emisión de gases de invernadero (GEI).

En la primera quincena de diciembre se desarrolló en Katowice, Polonia la 24º Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, en la cual la inmensa mayoría de los países del mundo trabajaron para avanzar en el cumplimiento del Acuerdo de Paris, en materia de reducción de emisiones y de adaptación a los cambios en marcha.

Son asuntos de extrema complejidad porque, como sabemos, involucran los aspectos más sensibles de la vida de los pueblos (salud, economía, producción, desarrollo, comercio, energía, biodiversidad, etc.); y demandan la acción conjunta de todos los estamentos de la sociedad.

Nos interesa detenernos en dos aspectos del asunto que en una primera mirada pudieran parecer secundarios, pero que tienen mucha incidencia de la vida de las personas. Nos referimos al deporte y a la moda.

Como informó día atrás la latinoamericana Red de Comunicación en Cambio Climático (LatinClima), Naciones Unidas lanzó la Plataforma Deportiva para la Acción Climática. Consiste en un compromiso de organizaciones –como FIFA y UEFA-, equipos, atletas y aficionados para ayudar al cumplimiento de las metas fijadas en el Acuerdo de Paris.

Pretende lograr que en el futuro cercano los eventos deportivos se desarrollen de manera más sostenible, reduciendo sus emisiones de GEI, pero sobretodo aprovechando la enorme popularidad que tienen  las competencias deportivas en todo el orbe, para crear mayor conciencia sobre la amenaza climática y la incidencia de nuestras acciones en el problema.

Por su parte el mundo de la vestimenta impulsa la llamada Carta de la Industria de la Moda para la Acción Climática, que desde el inicio cuenta con el apoyo de más de cuarenta marcas (Adidas, Gap, Levi Strauss & Co., Puma, etc.), minoristas y proveedores internacionales -varias de las grandes textiles chinas, etc. Se trata de un pacto voluntario para la lucha contra el calentamiento global, que con mucha sabiduría toma en cuenta toda la cadena de producción de la moda, lo cual le otorga una extraordinaria amplificación a la acción.  Más del 90% del total de las emisiones de GEI que produce esa actividad (huella de carbono) se genera en las cadenas de suministros (LatinClima).

Sus pretensiones son ambiciosas. Intentan reducir sus emisiones de GEI en un 30% a 2030 y alcanzar la neutralización para 2050, a través de reconversiones profundas en el uso de las fuentes energéticas y de la cadena de producción desde las propias materias primas; la búsqueda y selección de materiales sostenibles; del uso de sistemas de transporte bajos en generación de carbono; y de campañas de concienciación dirigida a los clientes.

Resulta muy alentador y estimulante comprobar cómo se esparce el compromiso de trabajar a conciencia para reducir la huella de carbono en todos los ámbitos de las actividades humanas. Es el único camino que permitirá cambios significativos en la reversión del calentamiento global.

Columna publicada en el diario EL PAIS de Montevideo el 2/1/2019

Hernán Sorhuet Gelós
Destacado conferencista y escritor uruguayo. Educador, comunicólogo y periodista ambiental. En su vasta obra de libros de Educación Ambiental para niños, incluye temas como el cambio climático, la biodiversidad y los residuos sólidos.

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