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Usos múltiples

Mentes peligrosas

Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán
Armando Meixueiro Hernández


Los pensamientos del papa Francisco sobre la pobreza y el ambiente, que Wenders documenta

Me sorprendió su amabilidad y su falta de miedo. Notas cuando hablas con él que tiene los pies en el suelo. Habla desde una confianza muy sólida. Es inmensamente optimista. Yo mismo lo soy, pero nunca he conocido a nadie con tanto poder emocional en su enfoque positivo hacia los problemas del mundo.

Win Wenders

Son deslumbrantes los últimos films del Win Wenders, que apuestan al rescate humano de personalidades tan sensibles, creativas e inteligentes como Pina, Sebastião Salgado y del Papa Francisco. Son obras paradójicas: profundas casi rozando la espiritualidad, pero narradas con la ligereza que regalan los hombres y mujeres buenos y claros en sus obras. Son piezas de comunicación también universales por los valores sociales, estéticos, éticos y retratos sobre preservación de lo estrictamente humano. A veces al interior de la obra, pr ejemplo, de una vida en la danza contemporánea alemana o de los diferentes proyectos fotográficos que levantan imágenes en el mundo entero o en el trayecto existencial misionero como el de Bergoglio.

En esta ocasión seguimos el documental El papa Francisco, un hombre de palabra (Italia- Suiza- Alemania- Francia: 2018), aproximándonos justamente sus afirmaciones, casi aforismos, que sobre la pobreza y el ambiente que sostiene en diferentes discursos el Sumo Pontífice.

Este recorrido comienza en 1999 en la Plaza de Mayo de Buenos Aires, Argentina, que se encuentra llena, el entonces obispo invita a la gente —que ha llegado de todas partes de la ciudad a escuchar la misa— a no darse simplemente la mano, sino fundirse en un abrazo. Y dice lo que reconocemos como un primer aforismo lleno de sabiduría:

En la ciudad hay gente, familias que están desunidas, corazones que están distanciadas o peleados. Nosotros somos hermanos y les quiero pedir otro gesto, en esta celebración del padre, que nos haga sentir hermanos, pero a la vez sea un gesto de levadura, de fermento, cuando nos demos un abrazo, dándonos la paz demos un signo a la ciudad que es mejor estar unidos como hermanos que estar distanciados, peleados , enojados.

Fiel a su estilo Wenders recorre con el personaje diferentes etapas, lugares y muchas facetas, como el primer pequeño y humilde discurso, en la Plaza de San Pedro en el Vaticano en el 2013, después del humo blanco y de que es nombrado y acepta ser el sustituto de Benedicto XVI, que había renunciado, meses atrás, al papado. El acto es coronado al asumir el nombre de Francisco. Símbolo católico de la pobreza.

El documental se sostiene en distintas entrevistas que funcionan como hilo conductor que los directores tienen, con el Sumo Pontífice, de forma personal en el que escuchamos la lucidez de su prédica.

El mundo de hoy, en su mayoría, es un mundo sordo. Y creo que entre nosotros los sacerdotes hay muchos sordos, Cuando yo les digo que se involucren la vida de la gente. Les estoy hablando de cercanía Que hablen poco,, escuchar mucho, digan lo justo y miren siempre a los ojos. Esa cercanía en el sacerdote, provoca una actitud de ternura espiritual; es la que tiene Dios con nosotros.

Seguimos al papa Francisco en un juego de preguntas y respuestas que le hacen niñas en un auditorio, sobre cómo se preparó para ser papa o porque renuncio a la riqueza y al lujo que brindan una posición como la que detenta. ¿Por qué su renuncia a la riqueza?, Fráncico contesta:

Nuestros tiempos son de tal pobreza en el mundo ¡es un escándalo! Un mundo que tiene tanta riqueza, para darle de comer a todos, no puedes entender cómo puede haber tanto niño hambriento, tanto niño sin educación. ¡Tantos pobres! ¡La pobreza de hoy es un atropello! Todos deberíamos considerar en convertirnos un poco más pobres. Es algo que todos debemos hacer. No tengo tantas cosas y volverse un poco más pobre.

El asunto de la pobreza para Francisco es fundamental, asegura que desde la primera entrevista habló de una Iglesia pobre para los pobres y citando la Biblia argumenta que del amo Dios o el amo el dinero, el elige al primero y remata irrefutablemente, La gran tentación, a lo largo de la historia, por los cristianos y en general los hombres, fue la de las riquezas. Para el papa Francisco en la iglesia han sucumbido y sucumben a ese poderoso deseo y otros.

En otro escenario, ante los cardenales de la iglesia, con un discurso casi científico compara a la iglesia con un cuerpo humano, que padece enfermedades como creerse inmortales, inmunes o hasta indispensable. Los invita auto-criticarse, renovarse, a hacerse chequeos, a actualizarse a sanar. Francisco es directo les comparte, a los mismos que lo eligieron, que hay otros padecimientos: la rivalidad y la vanagloria; círculo cerrado; de la cara lúgubre; la enfermedad de la esquizofrenia existencial; la enfermedad del Alzheimer espiritual y la enfermedad del acaparamiento de bines materiales; Mientras haya una iglesia que ponga su esperanza en la riqueza. Jesús no está allí. Es una Organización No gubernamental (ONG), de beneficencia o de cultura, pero no es la iglesia de Jesús. La pobreza esta en el centro del evangelio.

El trayecto continúa y el film va señalar varios ejemplos de su proximidad con la gente pobre. Por ejemplo en Río de Janeiro en Brasil, les habla de la generosidad de los pobres con los visitantes y les dice el famoso dicho de que siempre se puede echar más agua los frijoles, lo que siempre los hace menos pobres. Habla en otra respuesta de las tres T, para seguir denunciando el mundo del siglo XXI:

Más del 40% de los jóvenes del mundo de 25 o menos años no tienen trabajo ¿Qué hacen los jóvenes, sin empleo? ¿Qué futuro tienen? ¿ Qué camino de la vida escogen?. Esto es muy grave. Cuándo no se consigue el pan se pierde la dignidad. Ante esta tragedia, no debemos permanecer en silencio (…) La manera de escapar del consumismo, de la corrupción, de la competitividad, de estar esclavizado por el dinero, es lo concreto del trabajo cotidiano y las tres T. trabajo, tierra y techo. Techo es casa, Tierra es trabajo, hacerla fructificar, el trabajo es lo más noble que tiene el hombre imitar a Dios, creando con las manos.

Otro de sus focos misioneros es el asunto del daño al ambiente, nuestra casa en común como le gusta llamarla. Va a foros latinoamericanos y les habla de los no pocos agricultores sin tierra, familias sin techo, trabajadores sin derechos en la región. Es decir, de gente que no tiene las tres T. También les habla del daño a los ríos y cuerpos de agua y trata de empujar para lograr un cambio. Habla de exclusión y desigualdad a la que se le debe negar y transformar. Una economía que mata y destruye la madre tierra. Para Francisco la población y los ecosistemas son dos partes que van juntas y no se pueden separar. La madre-hermana Tierra, es el pobre más pobre del planeta, porque la hemos maltratado y saqueado, asegura.

En una noche sobre la catedral de San Pedro observamos una magnífica instalación de videos, fotos e imágenes que muestran diferentes objetos y seres vivos que representan al planeta. Francisco se escucha en voz en off afirmar lo cerca que están la ciencia y la teología en la Encíclica Laudato sí y se atreve a una interpretación:

Dios nos dio esta capacidad de investigación; la capacidad intelectual de buscar verdades. Obviamente que la historia bíblica de la creación, es una forma mítica de expresión, para explicar lo que paso, pero en un desarrollo, es una evolución. Dios cuando envió al hombre a dominar la Tierra, le entrega una incultura, entonces el hombre comenzó a transformar la incultura en cultura, esto es lo que entendemos como progreso en la ciencia, de las artes, de la tecnología, de la investigación científica. El hombre está transformando, este no saber, esta falta de cultura en cultura, todos estamos llamados para crear cultura. Pero cuando uno, gracias e esto, se siente potente y todo poderoso, entonces entra la tentación de ir más allá y destruir la cultura.

Francisco cierra poniendo el ejemplo del descubrimiento de la energía nuclear y como se desata la explosión en Hiroshima. Después ir a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y habla de la destrucción del ambiente y la exclusión. Descartados de la sociedad, obligados a vivir del descarte (desecho) y a padecer los efectos del descarte. Francisco llama a esto cultura o sociedad del desecho o del descarte. Habla de la armonía de la creación y da el ejemplo de la explotación minera que contamina con arsénico y otros venenos, que permiten los gobiernos. Hay que ir contra esas leyes que permiten eso, por la lógica del bien mayor, remata el papa Francisco.

El documental no se agota en esos dos temas. Aborda una gran cantidad de tópicos, por ejemplo: Las palabras de Francisco, el santo; del grave problema de la migración; la inter-comunión espiritual con otras iglesias; la humildad; la familia; los presos; los muros y los puentes; los enfermos terminales; la muerte propia, los jóvenes y las drogas; la homosexualidad; las armas y la violencia; de los problemas internos de la iglesia; de la velocidad del mundo moderno (vivimos con el acelerador al fondo desde la mañana hasta la noche, no somos máquinas, argumenta Francisco).

Es un documento bien hecho y completo, que viaja con el papa por el mundo en carreteras, cárceles, auditorios, aeropuertos, plazas, iglesias, niños cargados, aviones en los que da conferencias de prensa u observa los territorios, etc. En el film se pueden encontrar perlas del pensamiento de un líder mundial, muy contundente y sin duda uno de los latinoamericanos más importantes de los últimos tiempos.

Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán
Director de Pálido Punto de Luz

Armando Meixueiro Hernández
Director de Pálido Punto de Luz

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