Cruz
Usos múltiples

El timbre de las ocho

Armando Meixueiro Hernández
Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán


Paradoja de la vida y la muerte humanas

Sonora era uno de los Estados de la República Mexicana que aún desconocía. A César Labastida, ese territorio no le había llamado mucho la atención, tanto por la lejanía, como por la falta de información, que siempre ha llegado al centro del país en retazos y distorsionada. De personajes ilustres en ese Estado, sólo recordaba un par de nombres que le torcían el estómago: Plutarco Elías Calles y Álvaro Obregón.

Rafael Tonatiuh, colega del profesor Labastida y amigo de la Revista Pálido punto de luz, lo estaba invitando a un Coloquio de Educación ambiental en Puerto Peñasco, Sonora.
—… Pero, Rafa, ¿qué voy a hacer allí? ¿En qué puedo participar si no soy educador ambiental y desconozco el tema?
—No te preocupes, César, lo que queremos es que hables un poco de cine y educación como lo hiciste en el Coloquio de Guadalajara, ¿te acuerdas? Y tendremos la presentación de un documental sobre narcotráfico en el que podrías ayudar a contextualizar, como comunicólogo… Además, es buena oportunidad para conocer el lugar, me han dicho que está chingón.
—Okey, ¿pero estás seguro de invitarme?
—Sí, César, no te hagas el difícil como Armando. Googlea sobre la vaquita marina y la totoaba, y con eso te puedes ir dando una idea…

El profesor César, entre nervioso y entusiasmado, busca información sobre Puerto Peñasco y sobre Sonora. Encuentra que la región está ubicada en la axila de la Península de Baja California, entre el mar de Cortés y el desierto de Altar. Ese contraste le hace abrir el ojo. Luego, identifica y selecciona algunos documentales sobre esa región y sus problemas. De inmediato, César Labastida se dispone a preparar y actualizar su presentación sobre cine y educación.

  • *. *

César Labastida Esqueda viaja a Puerto Peñasco, Sonora, donde participará en el Primer Coloquio Regional de Educación ambiental. El comité organizador los recibe en Mexicali y lleva a los participantes del coloquio a la zona del Volcán el Pinacate y a Puerto Peñasco. También, en ese viaje conocerán la Reserva de la Biosfera del Gran desierto de Altar. El grupo de académicos invitados al Coloquio la han pasado verdaderamente bien: los han tratado muy bien y la comida (mariscos, pescado y carne) ha estado maravillosa. En el cráter del volcán El elegante, el profesor César Labastida camina por un sendero interpretativo que le brinda información sobre la vida en el desierto.

César, mientras camina por la orilla superior de ese inmenso cráter, piensa en muchas cosas sobre la flora y la fauna del lugar, como por ejemplo la Gobernadora, planta muy extendida en el desierto que contiene propiedades antiobióticas y que crece separadas entre sí, debido a que deben competir por el agua en ese ecosistema. Además reflexiona sobre la fauna: conejos, venados, coyotes, insectos y aves que sobreviven ahí. Así, el profesor Labastida descubre que el desierto de Altar es el desierto con mayor biodiversidad en el planeta.

En su camino por el cráter, César ve un par de cruces metálicas que contrastan con el paisaje, y eso lo lleva a pensar en cómo el ser humano a intervenido en una naturaleza agreste y hostil. La paradoja de la vida y de la muerte. La humanidad disputándose la vida, sobreponiéndose a la extinción, exterminando otras especies: El ser humano como “La Gobernadora” del planeta Tierra, extendiéndose desde el desierto hasta transformar todo en un páramo. Y reconoce también en la humanidad, como en la planta “Gobernadora”, ese potencial antibiótico, compitiendo con los organismos de su misma especie. Extinguiéndose así mismo. La paradoja de la vida y la muerte humanas. Sólo así es como puede entender César Labastida las agresiones de una sociedad y de los gobiernos que se esmeran por liquidar a los ciudadanos que defienden sus territorios.

“Una vida dada en defensa de la vida”, medita el profesor Labastida, un tanto deprimido.

Ya por la tarde César decide no ir en busca de las dunas como estaba programado en el tour académico. Sigue reflexionando, y mientras sacia la sed con un jugo de piña, ve la inmensidad del área y su belleza. En ese marco, recuerda el texto de Lorena Martínez en Oye cómo va, libro que le habían obsequiado sus amigos de Pálido punto de luz hacía un par de años. El texto que rememora César, alude a la documentación sobre ambientalistas que han dado su vida por defender su territorio.

Ahora, Labastida presencia una bella puesta de sol. Recuerda que los crímenes y asesinatos contra seres humanos no han parado. Ayer en Michoacán, hoy en la Sierra de Puebla, mañana en Oaxaca y más tarde en la Tarahumara: “dar la vida por la vida”, vuelve a resonar en su mente.

En el desierto de Altar, la luz se va extinguiendo, y una sombra inevitable devora sin piedad una población de “Gobernadoras” que, separadas y engreídas, suspiran por seguir viviendo.

Armando Meixueiro Hernández
Director de Pálido Punto de Luz

Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán
Director de Pálido Punto de Luz

Agregar comentario