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LA CLASE

Educación Ambiental

Wilberth Adolfo Ordoñez Molina


En defensa de la casa común

El pensamiento de los hombres ha dado varios giros, de tal forma que puede ser clasificada por etapas y comprendida según los tiempos en los que ésta se presenta. De tal forma que podemos entender que las preocupaciones sociales están siempre en el actuar del hombre, con el fin de crear espacios que dignifiquen ya sea al pensamiento o al hombre mismo.

Durante años el hombre privilegiaba el pensamiento natural, la base del conocimiento estaba en la contemplación del orden que la naturaleza presentaba, el hombre era pate de este orden y por lo tanto armonizaba su vida entorno a lo natural. Sin embargo el pensamiento natural se transforma en un Teocentrismo, donde el pensamiento se centra en la divinidad y el hombre pasa a un segundo plano y se pone como dueño de su entorno, el hombre a imagen de Dios se considera dueño del mundo y dominador de todo cuanto existe, es la medida de las cosas.

Pasando el tiempo, el pensamiento y el conocimiento se centran en la razón, la ciencia se encarga de explicar el orden de la naturaleza y las consecuencias de sus actos. La razón es la medida de la moralidad humana, gracias a ella se pueda entender los actos y las funciones del hombre en cuanto a su relación con el otro y su entorno.

Esta comprensión del mundo desde la ciencia y la razón pone al hombre frente a un crecimiento social y un desarrollo humano que transforma todo su ser y actuar. El hombre se enfrenta a una nueva interpretación del mundo y de su propio ser, la filosofía, la sociología, la antropología, la comunicación, cambian sus códigos y su forma de mirar al mundo, entra en juego nuevos elementos que complementan al ser del hombre; la economía, que aunque estaba presente en la vida social, ahora se pone como centro del desarrollo humano. El capital explicado por el marxismo, transforma el pensamiento y la estructura de todas las sociedades. Es ahora el punto de partida para la comprensión del ser del sujeto.

Este capital y su desarrollo puede ser estudiada desde diversas teorías, como el marxismo, la teoría de masa, teoría de la globalización, teorías críticas, entre otras, la misma teología nos presenta formas de interpretar este desarrollo social y la forma de relacionarse con el entorno.

Hoy tenemos dos formas de mirar ese desarrollo social, desde la teoría crítica de Frankfurt y la teología del papa Francisco en su encíclica Laudato sí. Una tarea compleja de mirar al mundo, sin embargo, una propuesta nueva de comprender las acciones ante el desarrollo y la conservación del entorno o como nos dice la encíclica: “En defensa de la casa común”.

En este trabajo, se presentará principalmente la visión del papa Francisco en su encíclica Laudato si, en comparación con la teoría crítica de Frankfurt.

Transformación de la casa común

El mundo ha cambiado radicalmente gracias a los avances tecnológicos, hoy se ha roto las barrearas del silencio y se ha traspasado los límites del espacio y del tiempo, los hombres se comunican y se transportan de un lugar a otro muchas veces sin dejar el espacio en el que se encuentran.

Estos cambios o transformaciones han modificado la forma de ser y de pensar de cada uno de los hombres, convirtiéndonos en sujetos consumistas y objetos de consumo, haciendo del hombre un ente sin trascendencia.

Con paternal preocupación, nos invitó a tomar conciencia de que la creación se ve perjudicada «donde nosotros mismos somos las últimas instancias, donde el conjunto es simplemente una propiedad nuestra y el consumo es sólo para nosotros mismos. El derroche de la creación comienza donde no reconocemos ya ninguna instancia por encima de nosotros, sino que sólo nos vemos a nosotros mismos». (Papa Francisco, 2015)

El dejar a un lado su deseo de trascendencia los hombre se centran y se obsesionan en esta tierra y se olvidan de su cuidado, la sociedad se centra en el consumo de las industrias culturales, y se olvida de mantener la casa común, las reflexiones de la escuela de Frankfurt, ahora deben ser retomadas en cuanto a la crítica del capitalismo, es claro entender que la sociedad se ha olvidado de mirar su entorno y de criticar los elementos que lo encadenan a una compra compulsiva de bienes que muchas veces no son del todo necesarias.

La educación se ha banalizado, algunos jóvenes se olvidan de la critica, porque es más fácil el consumir que el analizar y juzgar los actos que se realizan por el bien de la sociedad que permita una ruptura a la tradición individualista que hoy por hoy es una realidad y una acción común. Sin embargo existen otros jóvenes que se cuestionan y reclaman un cambio. “Ellos se preguntan cómo es posible que se pretenda construir un futuro mejor sin pensar en la crisis del ambiente y en el sufrimientos de los excluidos”. (Papa Francisco, 2015. p.13)

El pensamiento pontificio, ante la realidad social propone dos valores: la valentía y la esperanza. Valores que deben ayudar al mundo en su cambio y su permanencia. Mirar el mundo en su probable decadencia es la preocupación del documento, el pontífice quiere hacer consciente al hombre de su creciente y excesiva producción de toneladas de residuos por año que se tiran en la tierra convirtiéndola en un depósito de basura. (Papa Francisco, 2015). Estos residuos que al descomponerse generan gases de efecto invernadero que destruyen parte de nuestro entono y que cambia los ecosistemas transformando también los estilos de vida de muchos seres e incluso terminando con la vida de algunas especias vegetales y animales.

Desde la escuela crítica, Herbert Marcuse en su texto el Hombre Unidimencional menciona que el hombre es capaz de contener un cambio cualitativo para el futuro previsible, así como de romper esta contención y hacer estallar a la sociedad. Sin embargo, parece que los medios manipulan a la sociedad y contienen o impulsan a los hombres a su destrucción según sea el caso.

El ambiente humano y el ambiente natural se degradan juntos y los medios están en función de la generación de mayor capital sin importar las consecuencias. El documento insiste en la preocupación del cuidado de los marginados, en este caso de la casa común que está en decadencia gracias al mal manejo de los recursos naturales actuando como dioses, dueños del lugar en el que estamos solamente para compartir y crecer en dignidad, nos dice el Papa en el capítulo II de Laudato, si (Papa Francisco, 2015).

Gracias al desarrollo y a las nuevas tecnologías las preocupaciones cambian, de tal forma que hoy, es más importante el estar en las pantallas que mirar el entorno. La sociedad parece estar dividida, preocupa el perfil del Facebook, pero que todos vean que la naturaleza es parte de la preocupación social aunque sea solo moda frente al mundo.

Esto demuestra la decadencia de nuestras prioridades. El capital es la medida de la preocupación social, al hombre le inquieta lo que al capital le preocupa, realmente son pocos los que se preocupan por la conservación del mundo. Esta conservación está ligada a la cultura religiosa pero que no debe coartar la libertad, sino que debe de iluminar la percepción de tal forma que se pueda restituir la dignidad del hombre y de su entorno (Habermas, 2006)

Esta casa común está en decadencia, y debemos restituirla y es necesario reconstruir la integridad de cada sujeto para que pueda mirar la necesidad de componer su entorno.

Un pensamiento integral

La escuela Critica de Frankfurt, que nos presenta una realidad centrada en la preocupación del desarrollo del capital y el crecimiento de las tecnologías, que pueden desestabilizar el entorno y la integridad del sujeto, hoy es una posible realidad, el hombre está preocupado por la generación del bien que estar bien.

Los cambios al entorno de la esfera pública y de los espacios comunes de la opinión que hablaba Habermas y que hoy se ven virtualizados, hacen que los espacios reales sean olvidados y desde luego abandonados a su suerte. Hoy importa más la realidad virtual y la mejora en los gráficos que la contemplación de un espacio natural.

Laudato si, presenta la posibilidad de mirar el entorno y de generar una forma de pensar desde el espacio común hacia la posibilidad de crear un nuevo espacio donde el hombre se vea integrado y dignificado, sin olvidar el desarrollo pero que no sea la base de su propia realización.

Crear un pensamiento crítico que unifique el ser y que hacer del sujeto, sin privilegiar el capital que solo es una parte de una estructura social que se ve injertada en una casa común llamada tierra, ni que sea solo basada en la fe que podría ser entendida como una actitud religiosa y que sea causa de rechazo por los no creyentes.

Un pensamiento integrador desde la filosofía y la fe que muestre al hombre la capacidad de entender el mundo que le toca vivir sin que sea manipulado por los grandes capitales que en ocasiones ven al hombre como objeto de consumo, transformando todo su entorno en un bien común manipulable y destructible.

El hombre debe de generar una nueva forma de pensar, rescatando su entorno, su casa común. No desde el sentimentalismo barato que se puede convertir en moda, sino desde la razón crítica y ética de que renueva las cosas y que consolida actitudes, para renovar la casa en la que nos toca vivir y que le llamamos tierra.

Los críticos nos muestran que el capital no es la solución a nuestros problemas, sino que en ocasiones son las causas de los mismos. El desarrollo no es malo o bueno, todo depende del uso que se le dé. El mundo necesita críticos que pongan el valor adecuado a las cosas y que el hombre mire de nuevo el entorno que le toca vivir.

Es necesario dejar a un lado los lentes de realidad virtual y aprender a mirar la realidad y descubrir que no estamos solos, sino que formamos parte de un todo, desde el otro hasta la naturaleza que nos provee de lo necesario para subsistir. Respetemos nuestro entorno y revaloremos a la tecnología.

Referencias

  • Francisco. (2015). Laudato, sí. Paulinas
  • Habermas, J. (2006).99 Entre naturalismo y religión. Barcelona. Paidós.
  • Marcuse, Herbert. (1993). El Hombre Unidimensional. México: Planeta.

Wilberth Adolfo Ordoñez Molina

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