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Usos múltiples

Mentes peligrosas

Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán
Armando Meixueiro Hernández


Capitán fantástico o la sustentabilidad como eterno retorno

El secreto del eterno retorno consiste en que no expresa de ninguna manera un orden que se oponga al caos y que lo someta. Por el contrario, no es otra cosa que el caos, la potencia de afirmar el caos.

Gilles Deleuze, Lógica del sentido (1969)

En la época actual una familia —que en otras condiciones pasaría por una del promedio norteamericana— vive internada en un bosque en Portland en el Estado de Oregón, buscando vivir en armonía con ellos mismos y con la naturaleza. Son una familia de seis hijos, que por decisión del padre, Ben, el Capitán fantástico, y la madre han decidido emprender el viaje de retorno a lo natural. Vivir en aislamiento y educar a sus hijos en la naturaleza, en el que viven con algunos elementos del mundo moderno, pero separados de la civilización. Sin embargo, al morir la madre se ven obligadas a tomar una decisión sobre el regreso a la vida urbana.

Es la trama del Capitán fantástico (Ross, M, EUA: 2016) película independiente que toca muchas de las categorías que proponemos en esta sección, pero que hemos ubicado en el cine que promueve lo sustentable y que proponen un retorno contracultural a un mundo primigenio. Película que pasó por festivales importantes con cierto reconocimiento.

Hay varios elementos trascendentes que están en el centro de esta narración filmica como son: las distintas formas de vivir, la sobrevivencia de las instituciones, el consumo suntuario y escaso, las diferentes concepciones de la educación o la oposición al desarrollo tecnológico que juegan un papel determinante en este film.

La utopía del regreso a la naturaleza parece ser el corazón de la misma. La esperanza de que el regreso nos salvará de la destrucción moderna y posmoderna. El retronó a naturaleza nos cobijará de la caida. Solo en el aislamiento esta lo sano, lo vivible y lo espiritual; robinsonda en la que está empeñada esta película que muestra en diversas formas como ni la naturaleza ya es impoluta, ni es tan fácil la adaptación para quien ha crecido y se ha desarrollado en un mundo construido con base a la comodidad y el cierto nivel de bienestar occidental.

Nos vamos enterando en la trama, que la madre se ha suicidado y la familia tendrá que tomar en sus manos el funeral, lo que dará un giro en sus vidas.

La educación de los hijos es una constante a lo largo de la cinta. Por ejemplo en el diario vivir de la familia, en la comparación con niños de escuelas del sistema educativo como sucede al conocer a sus primos, o en la crítica de porque los padres ya no educan a sus hijos en occidente. Los hijos del Capitán fantástico leen y aprenden por gusto. Una niña al leer la novela de Vladimir Nabokov titulada Lolita le dice a su padre que odia y ama al autor ruso. Critican el marxismo. Saben de física cuántica, pero además saben cazar, por ejemplo, un venado y sobrevivir. Tienen suficientes conocimientos para entrar a una universidad de prestigio, se esfuerzan por ser autosuficientes, etc.

Pero, sabemos que no existe modelo educativo sin fractura. Los niños no saben relacionarse con otros chicos de su edad; ligar o establecer una amistad; no saben matar a un animal domesticado; les cuesta trabajo el contacto con los otros civilizados; ante la oportunidad de comer en un restaurante eligen lo más dañino.

El debate entre el mundo moderno decadente pero vivo y el alternativo construyéndose no abandona la trama y la alimenta constantemente. El Capitán Fantástico en su huida, ha negado este mundo, pero los hijos no lo conocen y a veces lo niegan y otras les parecen apetecibles algunas cosas.

El sueño de la utopía, si se quiere no acabada —como ninguna lo es— es también la posibilidad, la esperanza de un sueño sustentable que nos regala este film, no sin antes invitarnos a viajar en un viejo camión familiar, un road movie al centro de estos dos caminos : de vida humana grupal en un trozo del bosque y mostrarnos como una familia se relacionan con la naturaleza, a la permanecía de los elementos de la modernidad: el asfalto y la carretera, la luz eléctrica, la ciudad y los edificios, los videojuegos y los ritos familiares y un caos todavía reinante de familias conservadoras que habitan lujosas mansiones y que piensas que eso durará eternamente como seguro lo pensaban los habitantes de otras civilizaciones del pasado, que ya han sido olvidadas.

Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán
Director de Pálido Punto de Luz

Armando Meixueiro Hernández
Director de Pálido Punto de Luz

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