6085_cuando_los_hombres_se_siembran
Deserciones

Mirador del Norte

G. Arturo Limón D.


Madera, cuando los hombres se siembran

Tres años después del medio siglo, es justo preguntar; Fue Madera, el asalto que detonó la insurgencia

REFLEXION

Hace 53 años, un grupo de jóvenes y adultos conscientes de que había en Chihuahua la necesidad de cambiar situaciones de real injusticia, se lanzaron a una lucha intentando transformar la realidad social de despojo e injusticia imperante misma que se vivía en el noroeste de la entidad, sus nombres y la crónicas de lo sucedido esa mañana de 23 de septiembre de 1965 en el poblado de Madera Chihuahua es ya parte de la historia de nuestro país.

La memoria de ese hecho ocurrido la mañana de ese día, sacudió a Chihuahua y transformó a México de algún modo, de la crónica de esa realidad viene a mi mente y el detalle de algunos hechos que aún permanecen en mi memoria cuando tras la lectura de un libro leído en la década de los años 70 en el verano de 1972, cuando visite por primera vez Chihuahua, y lo leí al encontrarlo en la biblioteca de mi suegro en Temósachic, justo a 50 kilómetros de Madera.

Recuerdo exactamente su título Madera, recuerdo a su autor, el maestro José Santos Valdés García de León su vida como la de los maestros estuvo llena de luces y sombras parte de lo luminoso de su existir fue escribir el testimonio que deja en claro la motivación de los hombres y mujeres que desde entonces han luchado desde Madera y todo México por mejorar el oprobioso sistema que aun deja ver su rostro en casos como los 43 jóvenes desaparecidos de Ayotzinapa.

Este día 23 de septiembre justo al cumplirse 53 años del asalto al Cuartel de Madera y quiero refrendar lo dicho hace tres años al acompañar a familiares y amigos que nos dimos cita en esa localidad en un numero de más de doscientas personas nos dimos cita en el panteón de Ciudad Madera sé que lo expresado ahí en esa ocasión y durante los años que han transcurrido desde ese hecho memorable, llenaría no un artículo sino un libro y se han escrito ya varios de ellos, así que solo diré tres cosas;

1.-Los combatientes de Madera no se sacrificaron, se sembraron para una conciencia social que está viva desde Guerrero hasta Tijuana y de Coahuila a Oaxaca, van a pasar muchos, muchos años para que esa memoria caiga en el olvido.

2.-Los hombres y mujeres del Alba, no se han ido con Montemayor y Gámiz, con la muerte están siendo paridos en la conciencia social siempre.

3.- los combatientes de madera fueron semilla que trajo frutos y que este 2018 a 53 años de haber sido alborada de lucha sabe que a ellos de una u otra manera se adiciona el este año ya cincuentenario movimiento estudiantil del 68 y sus jóvenes martires, se suma también al sismo del 85 y sus solidarios hombres y mujeres que llegaron al límite por servir a sus hermanos en la tragedia, misma que se replicó en 2017 y antes de ellos y jamás olvidados los 43 jóvenes de Ayotzinapa, quienes son hermanos no presentes, pero vigentes en la memoria colectiva y profunda que no los dejará morir.

Por ellos y más allá de las promesas por cumplir y por vivir, es hora de que reiteremos que hay que luchar siempre… por llegar ¡hasta la victoria Siempre! Haciendo que estas palabra sean más que una expresión, una intención de lucha y es un credo de vida.

LA TERCA MEMORIA

“Flores serranas, humildes, amanecen cada 23 de septiembre, desde hace 13 años, sobre la plancha de cemento que cubre una de las pobres tumbas del camposanto local: es la fosa común a la que fueron arrojados, sin caja, los cuerpos de 7 de los 8 guerrilleros muertos por el ejército cuando trataron de tomar por asalto el cuartel de esta antigua estación maderera situada en las estribaciones de la tarahumara, a 300 kilómetros al noroeste de la ciudad de Chihuahua

Seis Cruces de madera Seis nombre: Arturo Gámiz, Pablo Gómez, Antonio Scobell, Miguel Quiñones, Oscar Sandoval, Rafael Martínez Valdivia Falta una cruz y un nombre: el de Emilio Gámiz, hermano de Arturo Los restos del octavo guerrillero muerto Salomón Gaytán, se encuentran en otra tumba, distante unos 4 metros

Todos ellos y cuando menos 5 compañeros más, pretendieron tomar por asalto el rústico cuartel militar de esta población, en la madrugada del 23 de septiembre de 1965 Fue el epílogo de una larga lucha, iniciada en movilizaciones campesinas en demanda de tierra y agotada en una efímera campaña guerrillera, la primera de inspiración socialista en el país

Lo ocurrido aquella madrugada es sin duda lo más importante, o lo único importante tal vez, vivido por Madera, un pueblo sin concierto, oloroso a leña quemada, que hoy tiene 12,000 habitantes. Región maderera esta, el bosque ha sido para los campesinos la vida, pero también la explotación y la muerte Y el motivo de una larga, inacabable lucha

Lucha en la que tuvieron una intensa, significativa participación aquellos atacantes del cuartel casi todos ellos habían militado o dirigido organizaciones campesinas, estudiantiles y políticas que formaban parte de un creciente movimiento de masas en el norte del país

Arturo Gámiz, Pablo Gómez, ambos profesores y el segundo de ellos también médico, quienes encabezaron la guerrilla que atacó el cuartel de Madera, fueron miembros del Partido Popular Socialista, aunque disidentes finalmente de su dirección nacional Ambos fueron también activos dirigentes de la UGOCM en Chihuahua y organizaron importantes movilizaciones campesinas en demanda de tierras que encontraron una creciente represión por parte de las autoridades estatales

Con excepción del doctor Gómez que tenía al morir 40 años de edad, se trataban de jóvenes cuyas edades fluctuaban entre los 20 y los 25 años de edad

Se sabe que en la acción armada del 23 de septiembre de 1965 tomaron parte también Guadalupe Scobell, Ramón Mendoza y tres más conocidos sólo por sus alias: “Matías”, “Hugo”, y “Luis” Los 5 lograron escapar después del enfrentamiento

Aunque la decisión de tomar las armas parecía ser respuesta a la actitud cerrada y represiva de las autoridades, en especial el gobernador Práxedes Giner Durán, viejo general villista al que acusaban de proteger a los caciques, en realidad el grupo encabezado por Gámiz y Gómez tenía concepciones bastante más amplias de las meras reivindicaciones campesinas, concretas, por las que había venido luchando Así se deduce de los documentos producidos en dos “reuniones de la sierra” realizadas mucho tiempo antes a los hechos de Madera, donde se plantea la lucha armada como única alternativa para lograr una transformación radical de las estructuras sociopolíticas del país

En el último de esos documentos inéditos se concluye en efecto que “únicamente mediante la revolución armada podrá el pueblo mexicano liberarse”

…viejos campesinos de Madera coinciden en que “los guerrilleros eran gente que no le hacían ningún mal a nadie y que luchaban por los campesinos”, dice José Anastasio Cuenca

…A la vieja Dolores Mena de Bohórquez le duele todavía el recuerdo de aquellos ocho cadáveres ensangrentados a los que los soldados “echaron arriba de una troca, como si fueran cachos de madera”

Los cuerpos de Arturo Gámiz y Pablo Gómez iban a ser trasladados en avión a Chihuahua Estaban ya en el rústico aeropuerto de la población metidos en bolsas, pero llegó el gobernador Giner Durán y ordenó que todos los cadáveres fueran sepultados ahí mismo en una fosa común

“Era tierra lo que peleaban, ¿no? ¡Pues dénles tierra hasta que se harten!” , dijo el gobernador

Y los cuerpos fueron arrojados como fardos a la fosa abierta por tres soldados en el panteón de Madera, mientras que los cinco militares caídos en la acción eran sepultados con honores y con la bendición del cura local, José Rodríguez Piña, que en cambio se negó a hacer lo mismo con los cadáveres de los guerrilleros.” 1

COROLARIO

Un buen signo de los tiempos es la decisión tomada en el Congreso de la Nación de que; El movimiento estudiantil de 1968 quedará inscrito con letras de oro a lado de héroes históricos como Miguel Hidalgo, Francisco I. Madero y Emiliano Zapata en el muro del palacio legislativo de San Lázaro.

1 Crónica del asalto al cuartel de Madera, el 23 de septiembre de 1965 según la narra Francisco Ortiz Pinchetti en Proceso Septiembre, 1978 (fragmentos)

G. Arturo Limón D.
G. Arturo Limón D. Miembro del Cuerpo académico de Sustentabilidad UNAM, y Miembro de la Comisión de Educación en Mesoamérica de la UICN. Profesor investigador de la Universidad Pedagógica Nacional de Chihuahua UPNECH

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