6089_roma_cuaron
Usos múltiples

Mentes peligrosas

Ma. Dolores Sánchez Vicario


Roma. Un emotivo homenaje a la memoria desde el corazón

Roma ha sido un proyecto guardado con recelo.  Relatado en blanco y negro rescata un ambiente íntimo de la clase media de los habitantes de la Ciudad de México. Trabajando la nostalgia del color para el recuerdo, como si se viera una película de la Época de Oro del Cine Mexicano, el director nos recrea su infancia conectada profunda y agradecidamente con su nana Cleo, la sirvienta indígena de una familia de clase media, quien es a la que dedica esta cinta.

Señala Cuarón, “Cuando creces con alguien que amas, en realidad no cuestionas su identidad. Y este proceso me forzó a ver a Cleo o Libo como una mujer, con toda una complejidad alrededor, que pertenece a las clases bajas, con orígenes indígenas”1.

Cleo no es la única mujer que representa al matriarcado en esta cinta. La propia ama de casa, Sofía, la madre de cuatro niños, comparte con ella el sentimiento de abandono de un hombre; la primera sufre el desencanto de un primer amor que la embaraza, la niega y la maltrata, que no alcanza a ver con vida el fruto de un ya mal nacido amor; la otra padece el silencio de un hombre harto y aburrido de las costumbres sociales en las que ya no cree ni confía y huye del nido con un disimulo cobarde.

Un sociedad que vive su sisma interior mientras el fútbol, los terremotos y los problemas sociales hacen de su contexto de una problemática más seria y más dolorosa en lo profundo de la estabilidad social como lo es el círculo familiar.

Esta inquietante aventura se convirtió en un dolor de cabeza para muchos de los creativos y participantes. Eugenio Caballero quien se destaca como el responsable del diseño de arte, se encargó de recrear frente a la cámara el México de principios de los setenta. Y señala. "Lo que hicimos fue hablar mucho de listas específicas que se tenían”2. El diseñador solo conoció la historia completa cuando ya se había iniciado el rodaje y con los espacios perfectamente señalados y determinados.

Las listas específicas a las que se refiere el diseñador eran en realidad recuerdos de la infancia de los Cuarón. Roma, que hace referencia a un céntrico barrio de Ciudad de México, nos cuenta la historia de una familia de clase media de la capital mexicana antes de la matanza del jueves de Corpus, de junio de 1971.

Y entre toda esta temática deslumbra una continua referencia al matriarcado, a mujeres que se ayudan entre sí, que afrontan de modo valiente los inesperados cambios de la vida o que lloran en las calles mientras los hombres mueren y matan en las protestas.

No se queda en un retrato inocente sino que muestra toda la problemática que rodeó a la niñera, interpretada por una extraordinaria novel Yalitza Aparicio. Cleo vio su vida truncada por un embarazo inesperado. La vida confortable y aparentemente segura y cobijada de Sofía enfrentada a una nueva y solitaria realidad con responsabilidades completas. Es la historia de dos mujeres diferentes a las que aúna el abandono de un hombre: la criada y la propia ama del hogar, la madre, interpretada delicadamente por Marina de Tavira.

Roma es un viaje en la retrospectiva de una generación superviviente de las crisis socio-político-económicas de una nación que se fragmenta desde sus células más íntimas.

En definitiva, Cuarón hace un homenaje a su memoria para dibujar hechos de hace casi medio siglo con un ilusionado y agradecido toque de nostalgia, Todo a pesar de que, según afirmó, logró recrear el hogar de su niñez, recopilar muchos de los muebles y utilerías originales y agrupar a un reparto casi “idéntico” al original.

En el matriarcado de finales del siglo XX son las mujeres quienes enfrentarán los nuevos retos para levantar las razones de la vida, cuando es una animosa Sofía quien dice a su familia que “vivirán nuevas aventuras”, las aventuras del porvenir.

1 Adolfo López y Agencias, “Roma tiene sigiloso estreno en salas de la CDMX”, El Sol de Puebla, 30 de agosto de 2018, sección Tendencias.

2 EL PAÍS. México inunda Venecia de cine

Ma. Dolores Sánchez Vicario
Es diseñadora de escenografía, vestuario, iluminación y productora escénica. Cuenta con una experiencia profesional de 25 años. Ha diseñado más de 70 proyectos de puestas en escena para grupos privados e independientes, así como para universidades de la República Mexicana. Como exponente ha participado en conferencias, círculos y locutorios especializados en las diferentes áreas del ámbito escénico. Participó en la Cuadrienal Internacional de Escenografía, versión 07, en la ciudad de Praga. En la actualidad es directora general de la agrupación teatral Talacha Escénica, S.C.

Agregar comentario