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Usos múltiples

Mentes peligrosas

Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán


Diez películas mexicanas, que no pasará Netflix esta temporada

Prefacio

Esta lista comenzó por un reto en una red social (postear 10 películas) y por una necesidad: dar a conocer películas mexicanas de todos los tiempos que merecen ser vistas.

Como se ha decretado socialmente que ahora el cine lo tenemos que ver en las modernas plataformas rentadas, señalamos que la mayoría de estas obras no están ahora. El plan es que estén para los que programan estos contenidos esos espacios sepan que el cine está cumpliendo 120 años; no nació ayer, ni todo es norteamericano.

Los hermanos del Hierro de Ismael Rodríguez

Primera película. Los hermanos del Hierro (1961). En esta y todas las otras recomendaciones daré mis razones. La primera es lo increíble de la producción que incluye la dirección de Ismael Rodríguez (el mismo que dirigió la mayor parte de la obra de Pedro Infante), la fotografía de Rosalío Solano, la música de Raúl Lavista. Y el increíble guión de Ricardo Garibay, que describe como se puede educar hasta para odiar y las repercusiones que tiene este acto. Los actores Antonio Aguilar, Julio Alemán, Columba Domínguez y el mismo Indio Fernández, etc. tienen un excelente desempeño, muy por arriba de lo que ofrecerían después en el cine mexicano, en el que considero el mejor chili western de todos los tiempos. En síntesis tal vez son elementos que estuvieron presentes en la cinematografía nacional de finales de los cincuenta y principios de los sesenta, pero en esta cinta la conjunción en magnífica.

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Luz silenciosa de Carlos Reygadas

Segunda película. Luz silenciosa (2007). La cinta es un ciclo completo, complejo y estético, de, como lo asegura el realizador Carlos Reygadas: la oscuridad que va de la madrugada hasta el amanecer de las cosas; es la representación imposible de la realidad bajo la creación del tiempo fílmico. A pesar de esa imposibilidad vemos el retrato íntimo en ficción de un grupo menonitas de Chihuahua, México, más allá de los mitos; a un hombre que se debate entre el amor a su familia y la pasión humana; en un contexto cultural poco conocido de nuestro México profundo. Vemos, además, costumbres particulares y valores universales y una concepción profunda de lo espiritual. Lo más notable de este multi-premiado director de cine.

Campeón sin corona, de Alejandro Galindo

Tercera película. He decidido que sean películas mexicanas que representen el trayecto por décadas del mismo. Por eso hoy recomiendo Campeón sin corona (1946), por varias razones. Es una de las primeras películas en que la mancuerda Alejando Galindo, como director, y David Silva, actor, trabajan juntos exitosamente, los dos recibirán Ariel por su desempeño en este film. Retrata sobre todo en los diálogos los barrios de la ciudad de México, de la primera mitad del siglo XX. Es la historia del talento natural que tienen muchos mexicanos, que recorre el camino de vender nieves a aspirar a ser campeón del mundo. Está inspirada en la historia real del boxeador “Chango” Casanova. Tiene una inmensa cantidad de actores de primera línea que funcionan como de soporte en el que destaca Fernando Soto " Mantequilla". Ayala Blanco, en La aventura del cine mexicano, la trabaja desde la perspectiva del complejo de inferioridad, usando a Samuel Ramos como base teórica. Para nosotros es la historia de " ya merito ", digamos de un mexicano cualquiera, que tiene capacidades o competencias para destacar pero algo (contexto social, cultura, circunstancia, mentalidad, ambición, vicios, etc.) Imposibilita que suceda. Por cierto también recomendamos, apropósito del mundial de fútbol, el libro Breve historia del ya merito, compilado por Rodrigo Márquez

Cadena perpetua de Arturo Ripstein

Cuarta película. De la década de los años setenta del siglo XX, se podrían recomendar varias películas mexicanas , por ejemplo las de Felipe Cazals ( como: Las poquianchis :1976; El apando :1975; Canoa :1975; Emiliano Zapata :1970, algunas de Arturo Ripstein ( El castillo de la Pureza :1972 o El Lugar sin límites:1977) tal vez alguna de Jaime Humberto Hermosillo ( seguramente, La pasión según Berenice: 1975) o algo de las imprescindibles como Las Actas de Marusia (1975) del realizador chileno Miguel Littín, totalmente realizada en México y con talento nacional, que hasta el festival Cannes fue a dar y también a los premios Oscares.

Sin embargo, creo que por el momento actual y el discurso anti-corrupción del nuevo presidente de México, me quedo con Cadena perpetua (Ripstein, A.:1978), por varias razones: tiene un increíble guión de Vicente Leñero, manejado en varios tiempos, que ya lo quisieran la mayoría de las series televisivas. Por ese elemento anticipa por casi dos décadas ese estilo de película que usa tanto González Iñárritu. Tal vez la mejor actuación de Pedro Armendáriz Jr. como el padrote/ladrón/preso/recaudador de pagos/ladrón y sobre todo por la descripción de la corrupción como un hecho casi inevitable y cotidiano, que nos envuelve y no nos permite escapar hasta destrozarnos.

Hay otras películas clásicas sobre la corrupción como Serpico (Lumet, S: 1973) o las recientes Crimen en el Cairo (Saleh: 2017) o la también mexicana La cuarta compañía (Arreola-Galván: 2016) que de igual manera retratan este tumor social, pero Cadena perpetua es mayor sobre todo por la caracterización de los personajes, la violencia y los escenarios. Está basada en la nada despreciable novela corta Lo de antes de Luis Spota

Ciudad de Ciegos, de Alberto Cortés

Quinta película. Después de una década de los ochenta del siglo XX con una crisis económica que impactó en todos los niveles y ámbitos de la vida nacional (década perdida la llamaron los Cepalinos) del que el cine mexicano no salió tan bien librado, comienza los noventa con varias promesas de las cuales algunas se concretarían en otras obras de estos mismos realizadores, ejemplo de ellas fue Rojo Amanecer ( Fons, J: 1990) La mujer de Benjamín ( Carrera, C: 1991), El bulto (Retes, G.1992), Sólo con tu pareja (Cuarón A. 1991), etc.

En 1990 también se realiza el film Ciudad de Ciegos (Cortés, A) que es la que recomendaremos. Es la historia de un departamento en la Colonia Condesa en la Ciudad de México a lo largo de 30 años, de 1956 al temblor de 1985, contada con 10 historias que tienen poco en común, acaso una ruptura o un inmenso suspiro por la rebelión. Es la historia íntima del centro urbano de un México que no dejó de transformarse en esas tres décadas. Es la posibilidad experimental de contar desde un fractal de cemento y acero, friccionado cinematográficamente, como cambian modas, gustos, aficiones, emociones, placeres y odios, sobre todo de la inasible clase media mexicana siempre mutante. No esta demás decir que recomendamos seguir los cambios de la mujer en esos seis lustro; de verdad sorprendentes. El reparto también está lleno de jóvenes talentos que tendrían larga vida artística.

Distinto Amanecer, de Julio Bracho

Sexta película. Como es sabido la época de oro del cine nacional ( 1940-1949) se dio por la conjunción de varios factores: los pasos hacia atrás que se ve obligado a dar, el cine norteamericano, en relación a la producción , por su intervención en la segunda guerra mundial, por lo que el mercado latinoamericano de cine y sobre todo las audiencias volvieron sus ojos hacia el cine nacional; una oportunidad a nuevos productores y realizadores que vieron en el cine posibilidades creativas o de rentabilidad; la consolidación de una real industria cinematográfica con una gran cantidad de trabajadores y especialistas de todos las áreas ( edición, fotografía, iluminación, música, etc. ); actores estelares que fueron desarrollando una carrera aquí o en Hollywood; una diversidad de temáticas, tramas, géneros y contenidos.

Por lo anterior brilla e ilumina Distinto Amanecer ( Bracho, J: 1943), que contiene casi todos los elementos anteriores: que está considerada cinematográficamente como un thriller ( o cine negro), la trama es compleja pero explicada en términos sencillos: involucra varios planos narrativos, el asesinato del líder sindical por parte de un gobernador corrupto; el héroe en que trata de denunciar este delito —Octavio (Pedro Armendáriz)— al llevar los papeles que involucran al gobernador en el delito; la relación con sus amigos de la era de estudiantes ( Andrea Palma y Alberto Galán) los afectos y distancia entre ellos y también cómo se involucran en el problema; la decadencia de un matrimonio, la imposibilidad de los amores platónicos y hasta los errores que se cometen en la fuga. Es una película urbana excelente, casi sin antecedentes y lamentablemente sin que existan otras obras posteriores de esta naturaleza en el cine mexicano.

Cuates de Australia, de Everardo González

Séptima película. Un género imprescindible del cine mexicano es el documental. Tenemos una capacidad narrativa histórica y de potencial en ese rubro reconocido en el planeta entero, esto tal vez se deba a lo maravilloso que es describir realidades hermosas o duras de nuestro México. Históricamente son recomendables documentales clásicos como Torero (Velo, C:1956), El grito (López , L:1968), Poetas campesinos (Echeverría N:1980) y más recientemente Presunto culpable (Hernández R. y Smith G: 2008), Quebranto ( Fiesco R: 2013), En el hoyo ( Rulfo JC :2006), Romper el cerco (Défossé, N y Viveros, M), Mi vida dentro (Gaja, L:2008), La maleta mexicana (Ziff.T, 2011), El paciente interno (Solar, A:2012), Bellas de Noche (Cuevas MJ:2016),Tempestad (Huezo, T: 2016), Sierra Norte por la Vida (Ramírez, J:2014), Llévate mis amores (González Villaseñor, A:2014), todos estos documentales de una increíble manufactura.

A nosotros nos interesa la obra de un todavía joven y destacado documentalista, Everardo González. Que ya tiene obras mayores como: La canción del pulque (2003) Ladrones Viejos; las leyendas del artegio (2007), Cielo Abierto (2011), El paso (2016), La Libertad de diablo (2017) por su diversidad temática, mirada profunda y consistencia a lo largo de los años. Obras que le han merecido reconocimientos en todo el mundo, por ejemplo, este año el Ariel a mejor documental.

Sin embargo, recomendamos de este mismo director Cuates de Australia (2011) por las siguientes razones:

  • Es reciente, se realizó en ésta década.
  • Es la historia de una pequeña comunidad en una área semi-desértica en el estado de Coahuila que se integra y se desintegra todos los años, dado que dependen de un cuerpo de agua que se va agotando, llegando a la sequía y regresa con las lluvias. Los habitantes viven ahí hasta la última gota, que comparten con su familia y animales y regresan al siguiente año.
  • El retrato de los habitantes es de una proximidad sorprendente.
  • Describe y anticipa sobre una realidad poco conocida en México. 
  • Desde el punto de vista ambiental tiene muchas aristas: los efectos del cambio climático en una pequeña población, la vida en las grandes extensiones de zonas áridas en México, la importancia de los recursos naturales y su cuidado, etc.

Al parecer —según lo ha comentado el director— el documental ayudó a modificar la realidad: logró mejoras en la comunidad. Creemos que este es el más caro anhelo del arte: colaborar a transformar una realidad adversa.

Macario, de Roberto Gavaldón

Octava película. Macario (1959). Roberto Gavaldón es, sin lugar a dudas, uno de los mayores directores de cine que han nacido en México (1909, Ciudad Jiménez, Chihuahua), por su pulcritud, eficiencia y profundidad en el tratamiento de los temas. Según Ariel Zuñiga, son tres sus obsesiones cinematográficas: la otredad, la fatalidad del destino y la muerte, y lo inexorable de la marcha del tiempo y sus efectos en las personas. Un cine de claroscuros que se aproxima a los tormentos del alma humana. Su obra como realizador cinematográfico (1944-1976) es significativamente grande, prolífica, larga y potente, y estas tres ideas fijas se repiten en obras como: La barraca (1944), La otra (1946), En la palma de tu mano (1950), La noche avanza (1951), El rebozo de Soledad (1952), El niño y la niebla (1953), El siete de copas (1960), Rosa Blanca (1961) y El gallo de oro ( 1964) . Es cierto, que también realizó muchas películas comerciales que cuesta trabajo recordar y se le podría reprochar eso, pero no hay director —casi ningún— de cine del mundo que no lo haya hecho una película por dinero por grande y artístico que sea.

La película Macario está basada en un relato de B. Traven, que dice la leyenda “tropicalizó “de un cuento alemán para hacerlo una novela corta mexicana. De la película Macario nos gustan, varios componentes:

  • Los giros del destino en la trama. La evolución y caída, por ejemplo, del mismo Macario. La toma de decisiones ante lo inevitable.
  • La gran metáfora de la salud encerrada en el agua guardada en el guaje, y administrada por Macario y la muerte misma.
  • Como nos iguala la enfermedad. La clase social no define quien vive y quien muere.
  • La suerte, a veces limitada y otras ilimitada, de un pobre campesino que solo espera de la vida comer un pavo completo.
  • La indiscutible fotografía de Gabriel Figueroa, siempre maestro, pero aquí llega a una de sus cúspides.
  • La frágil línea entre el sueño y la realidad.
  • La actuación de López Tarso, pero también de casi todos los actores de cuadro.
  • La ambientación tanto de la época colonial, como del mundo en el bosque del campesino que recoge leña.
  • La representación del mundo simbólico: la gruta con las veladoras que representan la vida y los personajes del diablo dios y la muerte (un destacadísimo Enrique Lucero).

El gran Calavera de Luis Buñuel

Novena película. El gran calavera (Buñuel, L: 1949). En esta colección de recomendaciones de diez películas mexicanas hay pecados que no se pueden cometer, ellos son: a) no mencionar un film del género comedia, y b) no incluir una película de Buñuel.

El mundial de fútbol (2018) una vez más nos demuestra que todavía los personajes de Roberto Gómez Bolaño o Mario Moreno, viajan, son conocidos y apropiados por el mundo entero.

Pero podría ser inmensa la lista de comediantes en el cine mexicanos, más allá de de estas dos personalidades, por ejemplo: Manuel Medel, Fernando Soto ‘Mantequilla’, Óscar Pulido, Armando Soto La Marina ‘El Chicote’ y Carlos López ‘El Chaflán, Antonio Espino ´Clavillazo´, Adalberto Martínez ´Resortes´, Delia Magaña y Amelia Wilhelmy, Mauricio Garcés, Manolín y Shilinsky, Sara García, Famie Kauffman ’Vitola’, Oscar y Jorge Ortíz de Pinedo, Joaquín Pardavé, Alfonso Arau, Sergio Corona, Enrique Cuenca y Eduardo Manzano (Los Polivoces), Héctor y Alejandro Suárez, Héctor Lechuga, Manuel y Ramón Valdés, Gaspar Henaine ‘Capulina’ , Lalo Él mimo¨,Jorge Arvizu ’El Tata, María Victoria, Carmen Salinas, Omar Chaparro, Eugenio Derbez ,Martha Higareda, Daniel Giménez Cacho, Salma Hayek, Damián Alcázar, Bruno Bichir, Miguel Rodarte, Adrián Uribe y Karla Souza y un largo etcétera que podría llegar con mucha facilidad a cien actores comediantes del cine mexicano.

Mención aparte, por supuesto, el inmenso Germán Valdés ´Tin Tan¨ con dos obras supremas: El Rey del Barrio y Calabacitas tiernas, ambas de Gilberto Martínez Solares (1949).

De Buñuel, lo primero que hay que decir es que aunque nacido en Calanda, España (1900) realiza gran parte de su producción cinematográfica en México, con talento nacional, en esta humilde lista podría haber aparecido: Los olvidados (1950), El (1953), Nazarín (1959), Viridiana (1961), entre otras.

De El gran calavera , nos gusta el tono precisamente de comedia ligera y familiar (en cualquier sentido) realizada bajo pedido y inspirada en una obra de teatro de Adolfo Torrado, pero ubicado en una ambiente mexicano por el que sería el guionista de cabecera de Buñuel: Luis Alcoriza. Los diálogos y las constantes quejas de la familia que juega a ser pobre son muy simpáticos.

En el film podemos apreciar innumerables guiños del Buñuel previo (surrealista) y el vigor del que vendrá. Con el protagónico de Fernando Soler y con la soberbia actuación de otro grande del cine mexicano Andrés Soler.

También es una comedia de enredos en la que al cambiar la condición social de la familia, transforma toda percepción de vida y valores.

Creo que también esta en plan grande Rubén Rojo, como el joven emprendedor y enamorado. La escena de la boda y los anuncios, no tiene desperdicio. 

En 2013, Gary Alazraki, estrenó con mucho éxito comercial un remake de esta obra, rebautizada como: Nosotros los Nobles, pieza que sin duda tiene momentos estelares (como el papel e inventos de Javi, interpretado por Luis Gerardo Méndez o una de las grandes actuaciones de Gonzalo Vega). Pero no sería mal ejercicio ver las dos películas y que cada quién saque sus conclusiones.

Reed, México Insurgente, de Paul Leduc

Décima y última película. Reed. México Insurgente (Leduc, P: 1973). Nos encanta creer que ya llegamos a la necesaria cuarta transformación del país. Esto da por terminada la tercera. La de la revolución mexicana. Como es sabido existe música, pintura, literatura, teatro, ensayo histórico, danza, y por supuesto cine sobre la revolución mexicana. De hecho, creo que comparadas con las etapas anteriores el cine sobre la revolución mexicana es muy superior en cantidad y calidad a toda la rica historia de México. Prácticamente cada década del cine, desde el proceso, mismo, ha aportado piezas cinematográficas. De 1919 al 2013.

Los historiadores no se han puesto de acuerdo ni siquiera en cuando terminó por lo sui géneris de este suceso. Por lo que es muy probable que, también se diga, que ha terminado el primero de julio de este mismo año. Lo que es cierto, sin duda, es que la revolución mexicana que comenzó en 1910, es una constante del cine mexicano.

Algunas obras que refieren este acontecimiento son las siguientes

La banda del automóvil gris (Rosas, E: 1919).

Los solemnes funerales del general Obregón (Toscano, S: 1928) S: Alas de la gloria (Alvarez, A:(1929).

¡Qué viva México! (Eisenstein, S: 1932), El prisionero trece (1933), El compadre Mendoza (1934) ¡Vámonos con Pancho Villa! (1936), las tres obras de Fernado de Fuentes

Flor Silvestre (Fernandez, E: 1943), Enamorada (Fernandez E: 1946).

Memorias de un mexicano (Toscano C. y Toscano S: 1950), La escondida (Gavaldón R: 1956), Así era Pancho Villa ( Rodríguez, I.: 1957), El impostor, (Fernández: E:1956).

La sombra del caudillo (Bracho, J: 1960), La soldadera (Bolaños, J: 1966), Valentín de la Sierra (Cardona, E: 1968)

Emiliano Zapata (Cazals , F: 1970); Los de abajo (González, S: 1976), Las Fuerzas Vivas (Alcoriza, L. 1975), Longitud de Guerra (Martínez G: 1976), Cuartelazo (Isaac, A: 1977), La casta divina (Pastor, J: 1977)

Serie Biografía del Poder (Krauze, E: 1985), Héroes anónimos ( Aupart, R: 1985)

Como agua para chocolate (Arau, A. 1992), Entre Pancho Villa y una mujer desnuda (Berman, S Tardán I: 1996), Un embrujo (Carrera, C: 1998). Villistas de Hueso colorado (Aupart , R: 1999)

Los últimos zapatistas: héroes olvidados (Taboada, F: 2000), Chicogrande (Cazals, F: 2009).

La Cámara Casasola (Montes de Oca, R: 2010) Revolución (Reygadas y otros directores: 2010) El atentado (Fons, J: 2010), El infierno (Estrada, L: 2010), Los últimos cristeros (Meyer, M: 2011). Pancho Villla (Taibo II, P.I: History Channel :2012), Ciudadano Buelna (Cazals, F:2013).

Reed. México Insurgente, es una obra importante por las siguientes razones.

  • Es la vida en México, excelentemente narrada, del escritor y periodista norteamericano de izquierda John Reed, desde 1913 ( en plena Revolución) y que está basada en el libro México Insurgente del mismo escritor
  • Tiene un tono de documental, aunque es una ficción, y sigue las entrevistas del periodista con militares de diferentes rangos, no solo lo generales de alto rango. Entrevista a Tomas Urbina, Francisco Villa, Felipe Ángeles, Venustiano Carranza, pero también a gente de la tropa y maestros. Hace evidente lo poco claro que tenían sus objetivos los revolucionarios, pero deja ver que sus causas son incuestionables.
  • También retrata los diálogos con quien son sus amigos, en la revuelta, en los que confianza sus anhelos, miedos y referentes, sus implicaciones personales.
  • Los diálogos suenan creíbles y naturales en esto tuvo mucho que ver que el guión es de los dramaturgos Emilio Carballido y Juan Tovar.
  • Es un documento humano: no se pondera o se descalifica a los protagonistas revolucionarios se les humaniza en un contexto de guerra.
  • La fotografía se transformó en posproducción a un sepia lo que ayuda porque recuerda las fotos del archivo Casasola.
  • El reparto recupera jóvenes actores como Eduardo López Rojas o Ernesto Gómez Cruz (dos de los cuatro Caifanes cinematográficos) o el escritor chiapaneco Eraclio Zepeda, como Villa y un protagónico de Claudio Obregón en su mejor momento histriónico, representando sin forzar la actuación al periodista que todavía, años después, documentará el movimiento bolchevique (Los diez días que conmovieron al mundo) y será enterrado en la Necrópolis de la Muralla del Kremlin, con honores.

Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán
Director de Pálido Punto de Luz

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