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Sala de Maestros

Maestros en la historia

Jesús Caballero y Díaz


La educación para la segunda mitad del siglo XXI

¿Qué ofrece el mundo actual a la educación de la juventud para la segunda mitad del siglo XXI?

Max Keisser entrevista a un joven pupilo de su nueva empresa, tiene quince años, quien domina las nuevas inversiones, las nuevas maneras de acumular capital, las nuevas tecnologías financieras, las de las nuevas monedas, que sobreviven sobre la compra-venta de su única mercancía: las criptodivisas. El nuevo capital se acumula, la competencia se amplía, obliga a nuevas visiones para imponerse. El mercado de las criptodivisas se ha construido rápidamente creciendo al margen del aun existente mercado del dólar norteamericano, del creciente dominio nacional del rublo y del imperial control de la moneda china.

El joven se abstrae desde los ocho años en el dominio de su tablet, pasando de los juegos infantiles y su monótono dispendio de energía a la exploración de la toda la información que contiene la red, incluso la construcción de su propia e intrincada estructura matemática; a los quince, confiesa que descubre el mercado de las criptodivisas, el juego de la bolsa, el dominio de mundial del dólar estadounidense y la crisis del mismo, su autofagia, cifrado en el nuevo mercado de la información monetaria y sus recursos matemáticos. Los algoritmos de su acumulación.

Harvard, Yale y todas las universidades se quedaron a la orilla del camino, continúan formando a futuros empleados de empresas que caducan sin esperanzas de supervivencia, el niño no quiso espera en el sacrificio de sus brillantes “15” en esas prestigiosas y caras cavernas universitarias norteamericanas, ante él, la nueva y verdadera universidad abierta es la red, intrincada, tramposa, pero accesible posibilidad que según él fue la educación inicial y lo extraordinario se escapó de las mecánicas reglas de los juegos de de guerra que los construyen y descubrió “el hilo de Ariadna” las reglas de su construcción, sus algoritmos, y se dedicó a reconocerlos, a estudiarlos, a ocupar un espacio disponible en la misma red, a dominarlos, a formularlos: todo posible en el pluriverso de Internet.

Internet es nueva pluriversidad, se constituye en el nuevo mundo escolar, de las nuevas juventudes, no domesticadas por el caduco sistema escolar universitario inventado por el capitalismo para domesticar a su mercancía humana desechable. Una nueva pedagogía construida por cada joven abierto —no domesticado— es capaz de explorar el minotaúrico laberinto cibernético en sus propias tripas, que tuvo “el hilo de Ariadna” en sus manos: escaparse de su escolaridad esa ruina arqueológica que es la universidad actual, entrando y saliendo de sus misterios y descubriendo el modo de construir otros nuevos. Hoy el joven es la apuesta al futuro de un grupo de brillantes estudiosos de la economía mundial: la pareja Herbert-Keisser. El quinceañero propone exponer lo aprendido para formar a nuevas generaciones, esto es , ir más allá del habitual y aburrido modo de acumular capital monetario: formar un capital humano, una nueva generación capaz de comunicarse entre sí: una inteligencia social, ayer, hoy eludida ( ex ludus).

Harvard y todas costosas universidades de la “Ivy league” y sus constelaciones patitos: maquinitas de reproducción pasaron a ser objeto de estudio de los nuevos arqueólogos , ejemplos de su ineficacia es la fuga de los cerebros que crearon la tecnología actual, los nuevos movimientos de las bolsas de valores y las nuevas criptodivisas que ya perdieron sus su carácter misterioso. Las nuevas posibilidades educativas ya no son una especialidad inaccesible, ninguna información es criptica, las claves son discernibles; la caverna de Platón da la clave de su nuevas posibilidades, siempre las ofreció, entrar y salir de ella para ver y entender, para entender y comunicar, para comunicar y construir las nuevas posibilidades de la cultura y del hombre.

Los problemas que dejó la acumulación capitalista del siglo XXI, aun existen y sus soluciones ya están al alcance de quienes no se queden en el fondo oscuro de la caverna universitaria, acá afuera, en el luminoso exterior del mundo cibernético están las anchas posibilidades, los nuevos retos, los nuevos caminos, los nuevos públicos, las nuevas comunicaciones, hay que hallarlas tras sus soluciones escondidas , no tanto que no puedan ser descubiertas pues permanecen casi en la nueva Pluriversidad. Lo pueden hacer mentes jóvenes muy abiertas.

El peligro consiste en que los controladores actuales de la red continúan construyendo algoritmos para acumular capital, para explotar a los usuarios de la red, prostituyendo sus posibilidades reales: el esclavismo, el servilismo, la proletarización continúan siendo el capital a acumular. Sus reglas nuevas muestran su imperial interés de sobreponerse, de crear miseria, de obtener capital por su empleo, su oferta; reducida a explotar la nueva mercancía: la información producida por sus usuarios en su particular beneficio. El capitalismo no ha muerto continua en el dominio de los nuevos medios de producción, los de información, el mercado mundial: el mundo productor, aunque también los excluidos, los marginados, siguen siendo mercancía reciclable para su explotación. El nuevo poder político al contar con estos medios no se escapa de la propia paradoja de exprimir la fuente de su mercado: el capital humano, al quedarse sin productores y sin consumidores su apocalipsis construido afanosamente les, nos espera.

Esta es la contrariedad real, que se opone al descubrimiento de los jóvenes creadores, a final de cuentas los nuevos “Minos” creen en el dominio de sus laberintos , en la inevitable caída en el fondo de laberinto de los nuevos incautos, los genios qu lo retan creen obtener ”el hilo de Ariadna” para salir de él. Todo parece conspirar a favor de la acumulación de capital, deberá imponerse, sin embargo su distribución, eso será su liquidación. El nuevo paradigma del conocimiento y de la vida social está destinado a ser: el dominio social de la Pluriversidad construida por todos..

La pregunta es :¿podrán las universitarias actuales dejar de ser las sinagogas académicas regidas por sus ruinosos rabinos?,y ¿por las empresas mercantiles universitarias que explotan a las familias que ocupan sus servicios y a sus proletarios profesores, o ¿de constituirse en el asilo de ancianos académicos que no quieren jubilarse, aunque ya no tengan la capacidad de romper los paradigmas de los que explotan sus últimas migajas?

La sociedad, la humanidad, las nuevas generaciones tienen en sus manos las posibilidades de cambiar el viejo paradigma de la educación para la explotación del productor, lástima que soy un chocho de ochenta y un años y nada puedo recomendar, acaso como Sócrates, solamente responder al último de Apolo, transmitido por su oráculo de Delfos para averiguar dónde se encuentran y quienes serán quienes tengan en sus manos el nuevo paradigma y la posibilidad de sostenerlo?

Jesús Caballero y Díaz

20 de abril de 2018 en el Pueblo indígena de la Candelaria

Coyoacán, Ciudad de México.

Jesús Caballero y Díaz
Maestro y formador de docentes

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