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LA CLASE

Tema del mes

Alí Yólotl Sánchez Ramírez


De bote pronto

Los últimos meses que he vivido han estado plagados de cambios abruptos, no porque me haya cortado el cabello y modificado la forma de vestir; sino porque mis intereses filosóficos y formas de interpretar el(los) mundo(s) han sido radicalmente reformuladas.

Cada día que pasa no dejó de pensar en el horizonte hermenéutico. La percepción e interpretación regidas por el filtro de lo cotidiano, lo coloquial, la cultura y la interseccionalidad (género, sexo, raza, nacionalidad, edad y demás corporalidades simbólicas). Hay quienes nacimos con mayores barreras para empatizar y ese tipo de ejercicios racionales nos ayudan mucho. En espacial si hemos perdido la fe en la objetividad y somos guiados por la subjetividad. O lo que es igual «ir a la deriva de la ciencia a las humanidades» (No porque en una no haya la otra).

Estos días he vivido la condición de extranjero, cosa que me ha ayudado a entender muchas cosas, al grado de pensar que he aprendido más de filosofía en las calles de Bogotá que en la Universidad (jajaja lo siento es culpa de la praxis).

Ha sido un repensar constante acerca de la nación, la ciudad, la historia, las estructuras sociales que son cimientos de un conjunto híbrido, mestizo, plural y alebrijico. Si hay algo que nos gusta a los biólogos evolutivos es poder notar las diferencias/similitudes y modificaciones/herencias. Y está ciudad es prima-hermana de nosotros; un deleite de la variación cultural y la evolución polisémica.

«Sí señor» (como dicen por acá a cada rato), Bogotá es una ciudad llena de gente trabajadora, amable y plural. Hay de todo, como en mí amada CDMX y en ese de todo caben muchas cosas, de toda estirpe; pero en fin, un par de visitas a sus museos y unas vueltas por la ciudad no me han convertido en parcero, pero me han enseñado mucho, sobre todo de nuestros pasados compartidos y nuestros presentes coexistentes.

Ya subiré fotos, que estos días han sido agotadores física y mentalmente, gracias a las caminatas locas que nos aventamos y la hermeneutización de la filosofía de la ciencia y la filosofía política de la ciencia (¡Gracias Ambrosio!).

Alí Yólotl Sánchez Ramírez
Estudiante de Biología de La Universidad Nacional Autónoma de México

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