Urgencia_y_utopia
LA CLASE

Educación Ambiental



Mensaje a los participantes en el VI coloquio, de parte de Elba Castro y Javier Reyes, de la maestría en educación ambiental de la universidad de Guadalajara

Estimadas y estimados asistentes al VI Coloquio:

Lamentablemente no hemos podido compartir con ustedes este evento, pero estamos seguros que generarán un encuentro que será eco de lo mucho que se hace y carta de navegación para llegar a los puertos que se sueñan.

Educar en México hoy, más allá de la calidad de los enfoques pedagógicos y los contenidos, nos demanda esforzarnos por extraer lo mejor de lo humano, en una nación enferma y consumida por lo peor que lleva en su sangre. Enfrentamos el apremio por decodificar los días de muerte, por leer el sufrimiento que vivimos. Nos urge crear una nueva y esperanzada realidad a partir del dolor que palpita en nuestro país.

En este sentido, los participantes en este Coloquio sin duda asumen que la educación ambiental puede ser un sortilegio para evitar el jaque mate que nos quieren imponer el sistema político corrompido y la violencia salvaje del crimen organizado.

La educación ambiental representa un aliento vivo, un lugar privilegiado para germinar mejores escenarios. Como educadores ambientales valoramos y atesoramos las posibilidades del viento. Es decir, las oportunidades de saltar fronteras y de recorrer mejores territorios.

La educación ambiental es una textura que se ha fabricado con la palabra que crítica y propone y con la acción que corrige y abre nuevos senderos. Esto no hubiera sido posible sin espacios de diálogo; entre ellos, el evento con más permanencia en este campo: los Coloquios de estudiantes y egresados de programas de educación ambiental, que hoy llega a su sexta edición.

Muchas felicidades a la UPN y a la UACM por demostrar que, a pesar de las dificultades, todavía es posible llenarse los bolsillos de convicciones, que aún se puede fortalecer lo mejor de la esencia humana en el encuentro con los otros, como lo propicia este Coloquio. Nuestro profundo reconocimiento a Lucy Olvera y a su equipo, quienes nos han venido enseñando que es posible desplegar banderas de futuro en medio de una tierra horadada brutalmente por la violencia de los últimos años.

Nuestros mejores deseos para que en este Coloquio vibre en el ánimo el compromiso por la búsqueda de un mundo que brille aún en medio de la noche. Enhorabuena.

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