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Deserciones

Afilar las garras al Puma

Joel Ortega Juárez


EL 68 desde la mirada de un brigadista

Cuando partimos hacia Europa dejamos un país, al regreso era completamente distinto. Es 14 de agosto de 1968 tenía 3 semanas fuera del país. Salimos el 25 de julio de ese año crucial. Íbamos rumbo al noveno Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes en Sofía Bulgaria. Era la primera vez que cruzaba el charco. Hicimos escala en el aeropuerto de Santo Domingo en la República Dominicana. Un recorrido en sentido contrario al que realizó Cristóbal Colón. De La Isla partimos rumbo a Madrid, llegamos al aeropuerto de Barajas. España vivía en pleno franquismo. De Madrid enfilamos rumbo a Viena, llegamos ahí para tomar un tren rumbo a Sofía. Era un tren checo, iba dentro del mismo la delegación de Checoslovaquia. Todos jóvenes. Había trabajadores, profesionales, estudiantes, dirigentes de la juventud comunista y muchos más, llenos de esperanza, de alegría, de euforia por el rumbo del socialismo con rostro humano, que estaban protagonizando todos ellos, esos días en Checoslovaquia.

Al cruzar la frontera la policía húngara intentó detener al tren, por que exigía borrar las pintas que estaban en los vagones. Las leyendas decían socialismo democrático, libertad en Checo, svoboda y otras semejantes. Fue muy emocionante viajar con los checos varios de días, atravesar primero Hungría, después parte de Rumanía y finalmente Bulgaria.

MIENTRAS NOSOTROS HACÍAMOS LA TRAVESÍA DEL DANUBIO, EN MÉXICO SE INICIABA UNA TRAVESÍA LIBERTARIA.

Al día siguiente, de haber iniciado el vuelo desde el aeropuerto de la Ciudad de México rumbo a Europa, el 26 de Julio, comenzaron los combates entre estudiantes y granaderos, en una manifestación en el Hemiciclo a Juárez de la Alameda, los estudiantes se movilizaron en favor y en recuerdo de la Revolución Cubana, los granaderos los reprimieron salvajemente. De manera inexplicable en torno a la manifestación, los basureros estaban repletos de piedras. Misteriosamente se comenzaron a lanzar piedras contra los comercios de Avenida Juárez. Joyerías, dulcerías, tiendas de recuerdos, turísticos y demás, empezaron a sufrir ataques procedentes de personas desconocidas.

Los estudiantes trataron de llegar al zócalo. Avanzaron por Madero al llegar a la calle de Palma, fueron brutalmente agredidos por la policía.

Simultáneamente, en otras calles del centro se produjeron choques y persecuciones contra los estudiantes y éstos se refugiaron en sus escuelas. La preparatoria 1 y 3 nocturna, ubicadas en el mismo edificio que fue sede de la Universidad Nacional y la Preparatoria 2 de licenciado Verdad, llamada de Iniciación Universitaria, porque incluía estudiantes desde la secundaria. Todas las prepas del centro se convirtieron en barricadas, los estudiantes pusieron camiones atravesados que luego incendiaron con bombas Molotov, para defenderse de la policía. Lograron resistir varias noches la misma noche del 26 de julio, la siguiente del 27, la del 28, la del 29 y el 30 en la madrugada llegó el ejército y disparó una bazuca contra la centenaria puerta de Justo Sierra. Esta agresión produjo un enorme descontento entre los estudiantes e incluso entre las autoridades universitarias. El rector Javier Barros Sierra izó la bandera a media asta y llamó a una manifestación en contra de la represión el primero de agosto de 1968.

SE INICIABA LA PRIMAVERA DE LA LIBERTAD EN EL 68.

Sin la convocatoria del rector a la marcha del primero de agosto, quizá la matanza se hubiera producido el día 2 de Agosto y no el 2 de octubre.

La participación del rector Barros Sierra fue fundamental para el movimiento, fue un gran paraguas, que protegió a los estudiantes de la ira represora del estado encabezada por el presidente Gustavo Díaz Ordaz y todos sus funcionarios, principalmente Luis Echeverría Álvarez, Alfonso Corona del Rosal, el secretario de la defensa Marcelino García Barragán y todo su gabinete.

Toda la estructura del Estado, las cámaras de diputados y de senadores, la prensa escrita, la radio, la televisión, las cámaras patronales, los sindicatos charros, todo el gran aparato de Estado y los poderes fácticos se opusieron y combatieron a los estudiantes; el sistema apoyó todas las medidas represivas del gobierno, incluso las que significaron matanzas de estudiantes inermes, que serían calificadas más de 40 años después como un genocidio.

Mientras ocurrían los combates en las calles de la Ciudad de México, en Sofía asistíamos a cada acto del Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, a denunciar la matanza y la represión contra los estudiantes mexicanos.

Nos convertimos en la primer brigada internacional.

Entonces, descubrí cosas que me parecían imposibles. Los jóvenes y estudiantes europeos convocaron a una manifestación, frente a la embajada de los Estados Unidos en Sofía. Mi gran sorpresa fue que la policía, del supuesto estado socialista, reprimió la movilización, utilizando instrumentos represivos similares a los que empleaba la policía mexicana; garrotes, gases lacrimógenos etcétera, fueron usados para dispersar a los jóvenes que condenaban la invasión norteamericana en Vietnam y apoyaban al Vietcong.

En el festival tuvimos inmensas e intensas experiencias.

Conocí personalmente a delegados de Al Fatha encabezados por su jefe, Yasser Arafat, se hospedaban en el mismo edificio en el que estaba la delegación mexicana, en una especie de Villa Olímpica de Sofía.

Yasser Arafat despertaba temprano a las 5 de la mañana, para encabezar a la delegación Palestina, que hacía ejercicios militares, en torno a los edificios de la villa juvenil de Sofía. Entre los milicianos de Al Fatah había mujeres muy guapas, cubiertas a medio rostro, con la clásica prenda de los musulmanes, el hiyab y otras con la burka que cubre el cuerpo completamente. En la manifestación frente a la embajada de los Estados Unidos, un orador italiano arengaba: noi siamo la generación del Vietnam heroico, Nosotros somos la generación del Viet Nam Heroico.

NOI SIAMO LA GENERACIÓN DEL VIETNAM HEROICO.

Navegábamos con el viento a nuestro favor.

Nuestra embarcación, estaba alimentada por los vientos libertarios de la independencia de los países de África. Por las luchas de Liberación en el sudeste asiático. Por la ventisca libertaria de los barbudos, quienes recientemente habían tomado el poder en Cuba.

Por la gran ola libertaria del movimiento estudiantil a nivel planetario, que comenzó en mayo en París, Francia y que se expresó en casi 64 países de todo el planeta. Lo mismo en Europa occidental, Francia,Alemania, Italia; en la Europa mediterránea España, Portugal y Grecia.

No sólo en la Europa occidental, de los países capitalistas desarrollados hubo movimientos estudiantiles. También se manifestaron los estudiantes y los jóvenes en contra del estado autoritario de los países socialistas. Por supuesto que el movimiento estudiantil también se expresó en los países del llamado Tercer Mundo. En África del Norte, en la llamada África Negra, en Asia y desde luego en América Latina, especialmente en Uruguay, Argentina, Brasil, Venezuela, Chile, Colombia, Guatemala y México.

Justo a tres días de regresar a México, el 18 de agosto fue invadida Checoslovaquia por las tropas del Pacto de Varsovia. Este hecho criminal contra el proceso democrático en Checoslovaquia, fue uno de los golpes más severos en contra de una generación que tenía puestas grandes esperanzas en el socialismo soviético. Peor todavía, fue cuando Fidel Castro apoyó la intervención de las tropas Pacto de Varsovia en Checoslovaquia, comandadas por Moscú. Se inició un largo proceso de desviación perversión y traición de Fidel Castro a la revolución cubana, que encabezó en su nacimiento.

La gran fortuna de haber estado en los mismos días en Europa siendo la primer brigada Internacional del 68 y luego la incorporación intensa y absoluta al movimiento en México, son parte de mis grandes patrimonios.

LA NOCHE DEL 14 DE AGOSTO, REGRESÉ A MÉXICO

La noche del 14 de agosto , cuando regresamos a México, nos fueron a recibir al aeropuerto varias decenas de compañeros estudiantes de la UNAM, especialmente de Economía. Tomaron un camión y lleno de estudiantes llegaron al aeropuerto, para evitar una posible detención de los jóvenes que veníamos regresando de Bulgaria. Al salir de migración y de la última puerta del aeropuerto estaba mi papá al que le entregué mi maleta y no lo volví a ver hasta después de el 2 de octubre.

Esa misma noche llegamos a Economía, empezamos a participar en muchas reuniones de las brigadas y del comité de lucha. Nos enteramos al día siguiente, en una reunión del Comité Coordinador de la de la UNAM, que ante la aprobación del Consejo universitario de las demandas del CNH, exceptuando la del la libertad a los presos políticos no universitarios, Gilberto Guevara había propuesto que se hiciera cargo el consejo universitario del pliego petitorio. A esta postura nos opusimos y logramos derrotarla. Aunque era muy importante, que el Consejo Universitario hubiera hecho suyas las principales demandas del Pliego Petitorio, no podíamos permitir que la condición fuese no asumir la defensa de la libertad de los presos políticos, no universitarios , como eran Valentín Campa y Demetrio Vallejo, porque aceptar eso significaba mutilar el contenido independiente del Pliego Petitorio.

HASTA EL 18 DE SEPTIEMBRE, PERMANECÍ DENTRO DE CIUDAD UNIVERSITARIA

Desde esa noche hasta el 18 de septiembre, permanecí dentro de Ciudad Universitaria, haciendo guardias, participando en las asambleas, discutiendo en las reuniones del activo de la Juventud Comunista en la Universidad, yendo en brigadas a todas partes, a los sindicatos, a los mercados, a las calles, a recolectar víveres y monedas. Todo el tiempo estábamos, discutiendo, dialogando con mis compañeros. Especialmente con Miguel Eduardo Valle, El Búho, que era el delegado de Economía al CNH, por parte de la corriente de la Juventud Comunista en esa escuela.

FUI UN BRIGADISTA TANTO EN EUROPA COMO EN MÉXICO

Fui un brigadista tanto en Europa como en México del inmenso y gran movimiento libertario del 68. Gocé la fiesta de la Libertad. Disfruté esa gesta como cualquier joven rebelde. Como dijo el Búho en su discurso del Zócalo la libertad no se olvida.

Ese aliento libertario, es para mí, el recuerdo más importante del movimiento del 68, es la alegría de andar por las calles gritando nuestras consignas, encontrar en muchas partes el apoyo, los gestos de solidaridad de la población.

Narro ahora tres de esos gestos.

Una ocasión fuimos en brigada a Coyoacán y decidimos ir a la fábrica del papel que está cerca de la Plaza de la Conchita, a pedir que nos donaran papel para los volantes y los distintos escritos que realizábamos. Entramos a la gerencia, nos recibió un español y para mi sorpresa nos dotó de rollos inmensos de papel, de más de una tonelada, cada uno.

Otra vez, fuimos a hacer un mitin a la salida de los trabajadores de la Compañía Mexicana de Luz y Fuerza Motriz, estaba en Melchor Ocampo esquina con Marina Nacional, llevábamos un camión de la Escuela Nacional de Economía, desde su techo y con un megáfono, arengué a los trabajadores y los invité a ir a la manifestación del 13 de septiembre.

Mi sorpresa fue que ese día en la plaza del museo Antropología, había más de 400 electricistas, con sus mantas, sus carteles, dispuestos a marchar con nosotros.

Una vez, íbamos rumbo a Ciudad Universitaria Miguel Eduardo Valle El Búho y yo, en el viejo Ford 49 de mi familia. En la Glorieta de los Hongos, cometí una infracción al rebasar equivocadamente un carro, nos detuvieron los patrulleros. El Búho de manera audaz, los encaró y les dijo: tenemos prisa, porque vamos a la reunión del Consejo Nacional de huelga en Ciudad Universitaria. Pensé, es una estupidez del Búho, nos van a detener. Para mi sorpresa, cuando supieron que éramos estudiantes e íbamos al CNH, la patrulla nos escoltó por un largo trecho.

Decenas, cientos, miles de experiencias, como esa las vivimos los brigadistas por toda la ciudad, a lo largo del movimiento.

Había seguido por la prensa el mayo francés. A pesar de las inmensas manifestaciones y la huelga de ocho millones de trabajadores, no fue posible derrotar al poder. El general De Gaulle convocó un referéndum y lo ganó.

En Checoslovaquia, Dubcek fue derrotado, las tropas del Pacto de Varsovia aplastaron el gran movimiento de socialismo con rostro humano. Ni siquiera un Estado apoyado por la sociedad, es decir los trabajadores, los universitarios, las mujeres, los jóvenes y con una gran simpatía internacional, pudo vencer al poder soviético.

Quizá, por eso, aunque estaba profundamente entusiasmado, eufórico, como miles de estudiantes, sin embargo estaba consciente que era prácticamente imposible derrotar al gobierno.

ESTABA CONSCIENTE QUE ERA PRÁCTICAMENTE IMPOSIBLE DERROTAR AL GOBIERNO.

Después de la inmensa marcha del 13 de septiembre, faltaban unas 4 semanas para que comenzarán los juegos olímpicos.

El movimiento estaba entrando a un callejón sin salida.

Si no había diálogo con el gobierno, era casi inevitable, que éste actuara con toda su capacidad de fuerza represiva y usara al ejército para aplastar al movimiento.

La mayoría de los estudiantes y sus dirigentes, pensaban que era imposible que el ejército actuará contra los estudiantes. Creían ingenuamente que lo soldados eran pueblo uniformado, que no se atreverían a disparar contra los estudiantes. Fue el error más grande, cometido por el movimiento y su dirección.

Después de la marcha del 13 de septiembre debimos entender y atender el llamado del rector para levantar la huelga.

Era imposible. A quien propusiera eso, lo tacharían de traidor en el movimiento.

Discutimos intensa y acaloradamente en la Juventud Comunista.

No nos atrevimos a llevar la propuesta de levantar la huelga a las asambleas de las escuelas.

El gobierno estaba cada vez más agresivo, más intransigente, ametrallaba las escuelas, detenían a los brigadistas. Sus periódicos nos calumniaban, nos acusaban de ser parte de una conjura comunista.

DEBIMOS ENTENDER Y ATENDER EL LLAMADO DEL RECTOR PARA LEVANTAR LA HUELGA.

Los minutos, las horas, los días, corrían cada vez más rápido hacia la fecha del 12 de octubre.

El 18 de septiembre, en la noche en un operativo impresionante, el ejército tomó la ciudad universitaria.

Calcularon que ahí detendrían a todos los dirigentes del Consejo Nacional de Huelga, dando un golpe mortal al movimiento.

Se equivocaron. Minutos después de la ocupación de ciudad universitaria, circulaban miles de volantes denunciando al gobierno.

Cada vez, era más evidente que el Estado, iba a tratar de frenar al movimiento a costa de lo que fuera.

Durante la ocupación militar de Ciudad Universitaria, vivimos días de gran tensión. Miles de activistas vivían en la clandestinidad.

Por toda la ciudad había brigadistas, trabajan con sus mimeógrafos días y noches enteras y reproducían miles de volantes.

Por todas partes había camiones y patrullas incendiados por las bombas molotov, que lanzaban los estudiantes para defender sus escuelas.

La ciudad de México y algunas otras del interior, vivían una auténtica rebelión estudiantil. Estos días de septiembre de ocupación militar de la UNAM, del Politécnico y de otras escuelas, se fue gestando un inmenso caudal de rebelión y de subversión en el movimiento estudiantil.

Es totalmente parcial, decir que el movimiento de 68, era un movimiento institucional de jóvenes con su constitución debajo del brazo.

EL 68 NO ERA UN MOVIMIENTO INSTITUCIONAL DE JÓVENES CON SU CONSTITUCIÓN DEBAJO DEL BRAZO.

Si hubiera habido una dirección, un partido, un grupo que llamara a una rebelión armada, quizá se hubiesen producido enfrentamientos impresionantes, dentro y fuera de la ciudad de México. Esto no ocurrió.

Los estudiantes eran vistos por la población, con respeto pero con miedo.

En la batalla de propaganda el gobierno estaba ganando la pelea, muchas personas, pensaban que era el momento de poner fin a los desmanes de los estudiantes y exigían que actuará el gobierno con firmeza poniendo fin esa actividad que ponía en riesgo la paz social.

En aquellos días viví intensamente todo. Durante las guardias nocturnas, discutimos todo. La revolución cultural china, la revolución cubana, el estancamiento en la Unión Soviética, la coexistencia pacífica, el feminismo, las luchas de los negros en los Estados Unidos, la reforma universitaria en la UNAM y en todas las universidades del país. Hablábamos también de cómo sería la revolución socialista en México. Qué y cómo sería la contribución del movimiento a esa revolución.

Creíamos que después de las huelgas estudiantiles, vendrían las huelgas de los trabajadores y después de esto vendrían levantamientos en todas las ciudades de el país.

Otros discutían simplemente, como se resolverían los 6 puntos del pliego petitorio.

También discutimos mucho la invasión del pacto de Varsovia a Checoslovaquia. Recuerdo la asamblea del 18 de agosto cuando el maestro Ángel Bassols, hijo del gran Narciso Bassols, a interrumpió la discusión de la Asamblea conjunta de Profesores y Estudiantes, porque acaba de invadir el Pacto de Varsovia a Checoslovaquia. Esto cambia todo, nos decía el maestro y tenía razón. Se modificaba absolutamente todo en el movimiento de 68 mexicano, pero también en todo el escenario mundial.

Cuestionar, discutir, criticar, contestar, decían los franceses.

CUESTIONAR, DISCUTIR, CRITICAR, CONTESTAR DECÍAN LOS FRANCESES.

La contestatión, es la palabra de orden del Mayo francés.

Discutíamos qué rumbo tendría el movimiento. Cómo conseguir la unión obrero estudiantil. Qué hacer para romper la muralla del charrismo, que nos impedía entrar al movimiento obrero. Discutíamos si la experiencia de Topilejo, era el principio de una forma de organización, de articulación del movimiento estudiantil con el movimiento popular. Los más radicales proponían ir más allá de los seis puntos del pliego petitorio e incluir demandas salariales para que los trabajadores se pudieran sumar al movimiento, tal como lo proponía Víctor Rico Galán desde Lecumberri. En fin, nada se tenía por sagrado, todo se discutía, todo se impugnaba, todo se dudaba, todo se cuestionaba.

Pero no sólo se discutía y se argumentaba. En las brigadas, en las asambleas en todas partes, sobre todo se actuaba.

Si los porros estaban rompiendo la huelga en la Prepa 2, tomábamos un autobús de la UNAM y nos íbamos directo a las calles de licenciado Verdad y Guatemala y al llegar ahí les hacíamos frente a los porros. Lográbamos que salieran huyendo, fracasaban en el intento de tomar nuestras escuelas, gracias a la respuesta combativa de brigadistas y dirigentes como El Búho.

SURGIERON POR TODAS PARTES BRIGADAS CON BOMBAS MOLOTOV

Cuando el ejército tomó la Ciudad Universitaria, surgieron por todas partes brigadas con bombas Molotov, que lanzaban contra los camiones, contra las patrullas, contra los trolebuses y una vez que estos vehículos estaban en llamas, se ponían de barricadas para defender las escuelas.

Para algunos en el movimiento, estas acciones de resistencia, eran el principio de una rebelión general, que surgiría en todas las ciudades.

Después de la masacre en Tlatelolco el 2 de octubre vino un lamentable repliegue del movimiento. Al día siguiente en Ciudad Universitaria, sólo había unas cuantas decenas de brigadistas y prácticamente era imposible hacer una asamblea.

Toda represión trae consigo una debilidad del movimiento y por lo tanto también una discusión, cada vez más agria para encontrar al culpable de la postración del movimiento. Aparecieron terribles fenómenos de división, de calumnia, de desprestigio a los dirigentes y específicamente a los que habían sobrevivido y se mantenían luchando fuera de la cárcel.

Fueron días muy tristes muy amargos. Los pocos miembros de la Juventud Comunista que estábamos fuera de la cárcel y continuábamos en el movimiento, éramos acusados, de traición, de vender el movimiento por unas cuantas curules.

HABÍA UN CLIMA DE TERROR, SUFRÍAMOS LOS ATAQUES DEL GOBIERNO

Había un clima de terror, sufríamos los ataques del gobierno, pero también las acusaciones de los grupos que manipulaban, desde la cárcel los antiguos dirigentes del CNH, de los llamados vacas sagradas, eran ellos los que acusaban a los pescados, miembros del PC, de ser traidores.

Algunos presos usaron a sus familiares, incluso a sus madres, para que recorrieran las casas de los militantes de la Juventud Comunista y les presionaban para romper con la organización y con los dirigentes burócratas de la juventud comunista y del partido comunista. Algunos queridos compañeros de muchos años, como Eduardo Valle el Búho, fueron objeto de la manipulación y renunciaron a la Juventud Comunista. Fue un golpe muy fuerte para mí, muy doloroso, muy triste, experimentar esa guerra interna de acusaciones de calumnias e incluso de agresiones físicas.

Algunas veces visitando a los compañeros presos en Lecumberri, tuvimos que soportar con tranquilidad los insultos de los compañeros contra nosotros, a pesar de estar ahí dándoles toda nuestra solidaridad, nuestro apoyo y arriesgando nuestra libertad al ir a verlos a la cárcel.

Nada les importaba, se consideraban dueños de la verdad y por lo tanto dispuestos hacer lo que fuera para mantener su control del movimiento. A costa de calumniar, difamar e insultar.

HABÍA BASE PARA CUESTIONAR, CRITICAR E IMPUGNAR AL PARTIDO COMUNISTA MEXICANO.

Había base para cuestionar, criticar e impugnar al Partido Comunista Mexicano. Sobre todo porque los partidos comunistas europeos, entre ellos el francés y otros se pusieron en contra del movimiento y usaron a los trabajadores para golpear a los activistas estudiantiles en París y en el resto de ciudades obreras de Francia.

También usaban una declaración absurda, estúpida de la dirección del Partido Comunista Mexicano al principio del movimiento, cuando le respondió al presidente Díaz Ordaz, quien ofrecía su mano tendida, diciendo que estaba el partido comunista dispuesto a tomarle la palabra y su mano para encontrar una salida al movimiento. Esa declaración del Presídium del Comité Central del Partido Comunista nos causó un enorme desprestigio en el movimiento estudiantil. La presión de la de los activistas de la juventud comunista de la UNAM hizo retroceder al comité central y pudimos echar abajo esa política de mano tendida.

HABÍA UNA GRAN TENSIÓN ENTRE LAS MILITANTES ACTIVISTAS EN EL SENO DEL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL Y LA BUROCRACIA DIRIGENTE DE LA JUVENTUD COMUNISTA

Había una gran tensión, entre las militantes activistas en el seno del movimiento estudiantil y la burocracia dirigente de la juventud comunista estaba aislada arrinconada en los locales del partido comunista.

Unos días antes del 2 de octubre, nos reunimos con el núcleo dirigente del PCM. Estaba Arnoldo Martínez Verdugo, el encuentro fue en la casa de Eduardo Montes, en una unidad habitacional situada en avenida Cuitláhuac. La cita se hizo con muchas medidas de seguridad. Los dirigentes nos dijeron que había información de que las tendencias más “duras” del gobierno estaban presionando para dar “una solución militar represiva de grandes dimensiones”. La propuesta de la Dirección era realizar una Huelga de Hambre encabezada por los presos políticos, mayoritariamente militantes del PCM, que se anunciaría en Tlatelolco el 2 de octubre.

Nunca entendí o no quise asumir la gravedad del asunto.

La mañana del 2 de octubre se supo que habría una reunión entre los negociadores del gobierno, recién designados Jorge De la Vega y Andrés Caso con representantes del CNH. Tanto esa reunión, como el hecho de que el ejército había salido de la UNAM el día 30; me hicieron pensar que habían sido derrotados “los halcones” dentro del gobierno. Las “palomas” se habían impuesto.

LA MATANZA DEL 2 DE OCTUBRE, FORMA PARTE DEL GENOCIDIO

Salimos rumbo a Tlatelolco con cierto optimismo. Íbamos en el Fiat de mi hermano Carlos, profesor normalista y estudiante de Arquitectura en la UNAM, también iba mi otro hermano, César profesor normalista, también, estudiante de Vocacional o Físico Matemáticas en el IPN. Salimos de la casa de mis padres en la colonia Popotla. Tomamos rumbo a Tlatelolco por Avenida Los Gallos y luego viramos hacia Manuel González. Al llegar a esa avenida nos topamos con decenas de camiones del Ejército en una fila enorme que se extendía de Insurgentes hasta a la prolongación de Reforma, es decir toda la parte posterior a la Unidad Habitacional Tlatelolco. Nos asustamos.

Al llegar a la Plaza de las Tres Culturas me dirigí hacia los bajos del Edificio Chihuahua donde se iba instalar el micrófono para los oradores del CNH. Les comenté a los compañeros que estábamos prácticamente rodeados por el ejército y que debería suspenderse la manifestación al Casco, para evitar la represión.

Los compañeros del CNH, me dijeron que ya habían decidido solamente hacer el Mitin y no salir en manifestación al Casco de Santo Tomás. Me pareció muy prudente.

Nos inquietó mucho que habían tipos, rapados como militares en las entradas a los elevadores del Edificio Chihuahua. Eso indicaba que podrían intentar detener a los compañeros del CNH.

Algunos compañeros de la JC de la Escuela Nacional de Economía, estábamos exactamente abajo del Chihuahua a unos metros de los elevadores. Entre otros recuerdo a Miguel Ángel Salvoch, Enrique Del Val, Bonfilio Cervantes Tavera, Alfonso Vadillo y Nachito éstos dos se retiraron un poco antes, porque iban en una brigada a Xochimilco. Arriba estaba el Búho, dado que iba a ser uno de los oradores.

CUANDO YA ESTABA TERMINANDO EL MITIN, VIMOS VENIR POR EL PUENTE DE SAN JUAN DE LETRÁN A LOS SOLDADOS.

Cuando ya estaba terminando el Mitin, vimos venir por el Puente de San Juan de Letrán a los soldados. Avanzaban con los fusiles en sus brazos, caminando por un sendero estrecho situado entre la Vocacional 7 y los edificios habitacionales entre ellos el 2 de Abril y los vestigios prehispánicos. Al verlos venir quien tenía el micrófono llamó a la calma y candorosamente “a evitar la provocación”.

Mucha gente entró en pánico y muchos corrían precisamente en dirección a los soldados.

Miguel Ángel Salvoch, hacía cadenas con sus vigorosos brazos, como pude me solté y sin pensarlo mucho me dirigí hacia la parte oriente, rumbo a avenida Reforma, corriendo por los pasillos entre los edificios. Íbamos varios, entre ellos mis dos hermanos y un primo que iba por primera vez a una movilización.

Logramos llegar a la Avenida Reforma, justamente cuando avanzaba un convoy de jeeps militares cerrando el cerco, también estaba transitando un camión de pasajeros

CRUZAMOS LA AVENIDA REFORMA BAJO LA LLUVIA DE BALAS DEL HELICÓPTERO

Por instantes teníamos que tomar una decisión. Regresarnos a la Unidad y tratar de refugiarnos en algún Edificio, arriesgándonos a ser detenidos cuando “peinaran” la Unidad Tlatelolco, subirnos al camión sí es que hacía la parada el chofer o cruzar la avenida Reforma bajo la lluvia de balas del helicóptero. Esto fue lo que hicimos. Corrimos y en la carrera vi caer a varios, sin saber si estaban heridos o muertos. No había tiempo de detenerse a ver qué pasaba. Milagrosamente pudimos atravesar Reforma. En las vecindades contiguas a la Avenida recién abierta , sus habitantes nos dieron refugio, permanecimos unos 30 o 45 minutos. Se escuchaban los disparos por doquier. Los soldados andaban patrullando las calles en busca de estudiantes. La gente nos protegía en sus pequeñas viviendas y nos ofrecían café y bolillos “ pal susto”. Cuando se percataron que no había soldados nos dijeron salgan y corran lo más rápido que puedan.

Por las calles cercanas a Peralvillo, logramos tomar un Taxi y salimos de la zona.

MIS COMPAÑEROS MIGUEL ÁNGEL SALVOCH, ENRIQUE DEL VAL Y BONFILIO VIVIERON UN VERDADERO INFIERNO. SALVOCH FUE HERIDO POR UNA BALA

Mis compañeros Miguel Ángel Salvoch, Enrique del Val y Bonfilio vivieron un verdadero infierno. Salvoch fue herido por una bala que le pasó en sedal por el cuero cabelludo y sangraba, con todo el rostro teñido de rojo. Lograron Del Val y Bonfilio subirlo a una ambulancia militar, pero cuando llegó al Hospital Militar, los oficiales gritaron “qué hace éste cabrón aquí, regrésenlo a Tlatelolco”. Con la angustia de Del Val y Bonfilio, volvieron a conseguir subirlo ahora en una ambulancia de la Cruz Roja. Al llegar al hospital, los agentes de gobernación querían detenerlo. Afortunadamente la herida era superficial y con un torniquete detuvieron la hemorragia. Miguel Ángel Salvoch salió libre a los pocos días.

Hay cientos de historias de lo ocurrido a los brigadistas esa noche funesta. Me remito a dar mi testimonio.

Debo decir que la dimensión de la matanza en Tlatelolco, fue considerada como delito de lesa humanidad y calificada la política del Estado mexicano como genocidio, según la legislación internacional de derechos humanos.

LUIS ECHEVERRÍA, FUE ACUSADO, PROCESADO Y SENTENCIADO COMO REO DEL DELITO DE GENOCIDIO Y PASÓ CASI TRES AÑO BAJO ARRESTO DOMICILIARIO.

El propio Luis Echeverría, quien era Secretario de Gobernación en esos años del gobierno de Gustavo Díaz Ordaz, fue acusado, procesado y sentenciado como reo del delito de genocidio y pasó casi tres años bajo arresto domiciliario.

Un hecho de gran importancia logrado gracias a la Fiscalía contra los delitos del Estado creada por Vicente Fox, de la que formé parte en el Comité Ciudadano, encargado de participar como testigo de las indagaciones.

La presión de los militares y de muchos sectores del poder, consiguieron que los jueces le dieran un Amparo a Echeverría, con lo que se le levantó la prisión domiciliaria.

Vicente Fox disolvió la Fiscalía, para obtener los votos del PRI en la Cámara de Diputados, para darle la presidencia a Felipe Calderón.

Fue una gran traición.

Sigue pendiente la justicia. Esa es una tarea del momento y una excelente manera de conmemorar los 50 años del gran movimiento libertario mundial del 68.

Como en todas las luchas y movimientos existen intereses opuestos entre los activistas y los dirigentes de los aparatos.

La tensión entre la base Comunista y los dirigentes del PC, se hizo más fuerte después de la matanza del 2 de octubre.

Muchos compañeros, empezaron a plantear que no quedaba más vía que tomar las armas y enfrentarse al Estado, porque había una situación casi dictatorial y no se podía realizar actividad política de manera pacífica

Era difícil refutar este razonamiento. Había en la cárcel muchos compañeros de distintas escuelas de la UNAM y el politécnico que eran militantes de la juventud Comunista y estaban sometidos a la prisión.

LOS DÍAS INMEDIATOS POSTERIORES A LA MATANZA DEL 2 DE OCTUBRE FUERON DE TERROR

Los días inmediatos posteriores a la matanza del 2 de octubre fueron de terror. Los compañeros y familiares de los que quedaron detenidos en Tlatelolco, íbamos de hospital en hospital, de prisión en prisión e incluso al servicio médico forense para ver si encontrábamos a los compañeros que habían caído presos en Tlatelolco.

Se entiende la furia, la ira contra el gobierno, contra el estado, contra el ejército, contra la policía. Contra todo el poder autoritario del estado de la Revolución Mexicana, porque era insólito haber matado a decenas de estudiantes desarmados, que realizaban un mitin pacífico y que habían tenido como respuesta la movilización de tanques, camiones militares y helicópteros disparando armas de alto poder contra los manifestantes, que eran en su mayoría estudiantes de todas las escuelas del Politécnico, de las Normales, de Chapingo y de la UNAM e incluso de algunas universidades privadas como la Universidad Iberoamericana.

La influencia de Cuba la radicalización en todo el continente y la represión, hacían muy poderosa la corriente partidaria de la lucha armada.

La energía del movimiento su capacidad de resistencia y la actuación permanente de un pequeño grupo de activistas hizo posible que a menos de tres años volviera a renacer el movimiento estudiantil el 10 de junio de 1971.

Joel Ortega Juárez
Economista y pensador social

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