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Usos múltiples

Mentes peligrosas

Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán
Armando Meixueiro Hernández


La Secuela inconveniente o un Al Gore recargado y con más filo

(Mi padre) me enseño muchas lecciones acerca de la naturaleza. Me mostró cómo contribuir a preservar el suelo utilizando rocas y ramas para impedir que los arroyuelos de agua de lluvia se llevarán el mantillo. Actualmente cuando camino por la que ahora es mi granja, con mis hijos y nietos, yo enseño las mismas lecciones que me regalo mi padre acerca de nuestro deber de cuidar la tierra. Al Gore (2007).

Hemos señalado en otros espacios sobre la película La verdad Incómoda (Guggenheim, D. EUA:2006), sus innumerables logros de diferente tipo: está bien realizada dentro de un género definido; es pertinente y hermosa como pieza comunicativa; llena de información, historias y uso de múltiples recursos cinematográficos; tiene implicaciones personales y políticas de un vicepresidente de los Estados Unidos de Norteamérica- hecho en sí mismo pocas veces visto en el cine-; que en forma científica y didáctica explica de una forma clara, que puede ser entendida por una gran cantidad de gente de todo el mundo; que se tuvo que realizar un libro Una verdad incómoda para las futuras generaciones. Los peligros del calentamiento global explicado a los jóvenes para ampliar el impacto; que gobiernos del mundo reprodujeron el documental y lo hicieron llegar a las escuelas, etc.

Otro logro fue que el documental se hizo acreedor al Oscar (2007) como mejor largometraje documental, así mismo, el director y el protagonista se pasearon por la alfombra roja del festival de Cannes. Y sin duda, el más importante logro: empujó a Al Gore junto con los trabajos del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático al Premio Nobel de la Paz en el 2007.

Todo lo anterior posibilitó que el cambio climático comenzará a rebasar la discusión científica y académica para colocarse en la plática de las personas, las clases en las escuelas, los movimientos ambientales y de las agendas de la política ambiental del planeta el gran problema de nuestro tiempo que es cambio climático. No fue solo La verdad incómoda, pero el film se sumó con gran eficiencia a sensibilizar el asunto del cambio climático en el contexto de la primera década del siglo XXI.

Al Gore, desde antes del documental en cuestión, se convirtió en un conferencista mundial (él asegura que por que la suprema corte de los Estados Unidos, que valido la elección del 2000, así se lo mandato) sobre el cambio climático. Un speaker, es una especie de rock star, profesional que recorre los auditorios del mundo con un tema, pero que además inspira, motiva, es flexible, ameno e introduce anécdotas y chistes en su charla, etc. De hecho la columna vertebral de del aquel primer documental era justamente una conferencia dictada en muchos países.

Después de mencionar tantos logros de La verdad incómoda nos preguntamos: ¿valía la pena otro documental sobre el mismo tema con este consagrado conferencista y —como él mismo se nombra— político en recuperación?

La respuesta, cuando llego a las salas cinematográficas de México, dudábamos que fuera un sí. Éramos escépticos ante ésta, como ante tantas segundas partes cinematográficas. Sin embargo, ha corrido mucha agua (en todos los sentidos) desde aquel primer y exitoso documental.

En la actualidad Al Gore lejos de lo que pareciera, al tener tantas medallas ambientales mundiales en el pecho, vive la descalificación y amenaza constante de quien llegó al poder en el 2016; uno de los peores negacionistas del cambio climático, el muy controvertido Donald Trump. En lo general nos parece que después de ver y escuchar los argumentos absolutamente pertinentes de esta secuela cinematográfica es, en efecto, incomoda, necesaria y con mucho filo. Porque, consideramos que es indispensable insistir ante un tema no resuelto. También porque el documental es un ajuste de cuentas con los que siguen apostando a la energía fósil, pero también un potente documento de los cambios incontenibles hacia otras formas de energía que se han dado en el mundo, en los últimos tres lustros, ya del siglo XXI

La primera parte del La verdad incómoda 2, como la llamaron en Hispanoamérica ( La secuela inconveniente, Bonni Cohen, Jon Shenk: Estados Unidos de Norteamérica: 2017) comienza con una serie de informes científicos que revitalizan y validan los síntomas del cambio climático: en las últimas décadas se han presentado los días más cálidos en general y en determinadas zonas y ciudades; el derretimiento de los glaciares, el incremento de los cuerpos de agua, el crecimiento de la fuerza devastadora de tifones y huracanes.

Al Gore, en los casos que va dando cuenta, vuelve a apostar a la complejidad, por ejemplo, se pregunta: ¿a dónde va toda esta agua? Y contesta: A Miami. Al Gore demuestra que el incremento en nivel mar está propiciando inundaciones en los EUA (otro ejemplo es Houston) y en otras partes del mundo como Tlacoban City en Filipinas en la que una combinación de viento y agua, convertidos en tifones mato a miles de personas. Al Gore remata este caso con una afirmación: los más afectados ambientalmente siempre serán los más pobres. Otro caso que está presente, es la aparición de nuevas enfermedades en todo el mundo.

Es muy interesante como el vicepresidente del país mejor armado del planeta, en este documental, se atreve a usar términos como crisis de civilización y conectarla con una crisis ambiental, los intereses económicos y la democracia: – ¿Quién está decidiendo por el mundo? – se pregunta

  • ¿Por qué en partido Republicano, los representantes, no tocan el tema del cambio climático? Y hace más preguntas:
    • Si no existe el cambio climático, ¿por qué China si está haciendo esfuerzos para reducir el CO2?

También nos sorprende Al Gore, al hablar de su misión de vida y de que todavía hay esperanza. De cómo se ha vuelto un capacitador y formador del cambio climático, no solo en conferencia, sino en donde es requerido.
Hay relatos más completos en La verdad incómoda 2 como por ejemplo el esfuerzo que se hizo en la administración de Clinton para revivir el Programa Aeroespacial Discovery y que quedo en el olvido en las posteriores administraciones. Nos gusta el ejemplo que da sobre la famosa canica azul, el pálido punto de luz que es la tierra en la mar cósmica. Proyecto que revivirá en la administración del presidente Obama.

El caso más espectacular y ejemplar del film es, sin lugar a dudas, lo que pasó para llegar al acuerdo histórico de Paris (2015) que suscribieron más de 190 países, para reducir la producción de gases de efecto invernadero (GEI).

El caso se inicia con el proyecto de construcción de 400 nuevas plantas de carbón sucio en la India. Los diplomáticos hindús argumentan dos cosas innegables: que van por ese tipo de energías porque quieren tener la oportunidad que tuvo Estados Unidos hace 150 años y que no tienen de otra dada la gran población Hindú y que no tiene algún tipo de financiamiento para la generación masiva de energía limpia. Esto sucede pocos días antes de la Cop 21(Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático) y se volverá un problema a la hora de tratar de lograr un acuerdo planetario. A lo anterior hay sumarle los ataques terroristas que precedieron esta reunión en Paris. El ambiente de esta Cumbre no era distinto a las 20 anteriores en las que no se logró un acuerdo vinculante planetario.

Es muy interesante —aunque un poco exagerado, en el logro del objetivo final de la Cumbre— lo que observamos de la participación del político en la negociación en plena reunión internacional. El trabajo de pasillo, las llamadas telefónicas y la mediación que realiza con los diplomáticos hindús, los proveedores de financiamiento y los desarrolladores de energía, es en sí misma, una clase de cabildeo político ambiental.

Al final del film nos detona y nos preguntamos, en plenas elecciones políticas en nuestro país: ¿Cómo andamos nosotros, en México, en la reducción de los gases de efecto invernadero como respuesta a lo acordado en aquella Cop. 21 y en producción de energía más limpia de uso generalizado?; ¿si el debate y las posteriores políticas públicas irán más allá de quien debe ser el propietario de la energía fósil, que se encuentra en las aguas profundas o a muchos metros de la superficie terrestre?

Referencias.

  • Gore A. (2007). Una verdad incómoda para las futuras generaciones. Los peligros del calentamiento global explicado a los jóvenes. Editorial Gedisa. España.

Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán
Director de Pálido Punto de Luz

Armando Meixueiro Hernández
Director de Pálido Punto de Luz

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