Sin_pretextos
Tarea

Cuentos en el muro

Alondra Jaqueline García Ortega


Sin pretextos

Era un día caluroso y lleno de alegría en el hermoso kiosco de Zacatecas, Zacatecas, una hermosa vista que se comparte con todos los turistas y las personas locales que son afortunadas de saber y valorar lo que es la historia es su Ciudad. Pablo trabaja con sus hermanos pequeños, Pamela de 8 años y Pancho de 4 años, pero lo que los hacia únicos a estos tres hermanos era la cantidad de ganas que tenían para “trabajar”.

Los papás de Pablo, Pamela y Pancho un día decidieron darles una sorpresa y decirles que el día de hoy no iban a trabajar vendiendo dulces, iban a estar en casa jugando porque por tercera vez en el año iban a comer pollo, lo cual los tres niños estaban muy contentos porque comerían lo que sería un manjar para toda la familia.

Pablo, todos los días antes de irse a su escuela donde estudiaba la primaria, decía las oraciones para que a sus les fuera bien en su jornada laboral, su papá Enrique limpiando las calles y su mamá Angélica, lavando trastes en un restaurante.

El deseo más grande que Pablo anhelaba era no dejar de trabajar vendiendo dulces, porque él sabía que trabajando diario es como los sueños se hacen realidad, y la comida que le esperaba en casa no fue un impedimento para que Pablo dijera “no mamá, no papá yo quiero tener algo más siempre para ustedes” así se marchó junto con sus hermanos y emprendió con la canasta llena de dulces típicos de Zacatecas pero, no sin antes tomar su mochila y cumplir como un buen estudiante al hacer su tarea.

Los pretextos para ser un buen hijo, buen estudiante y un niño trabajador, nunca existieron en la vida de Pablo.

Alondra Jaqueline García Ortega

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