Usos múltiples

El tímbre de las ocho

Armando Meixueiro Hernández
Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán


Estar juntos: constituir y reconstituir rituales y tradiciones culturales

La estación del metro camarones en la ciudad de México es profunda como cráter de un volcán. Para salir a la superficie del pueblo de Azcapotzalco deben ascenderse cuatro escaleras eléctricas y emerger cual minero después de la jornada. El profesor César Labastida no lo sabía y estaba sorprendido. Nunca había visitado esa estación, no conocía ese barrio, pero se encaminaba a la Galería Café El Tintanismo, lugar en el que presentarían dos libros sus amigos de la revista Pálido punto de luz.

Saliendo de la estación Camarones, César Labastida se dejó orientar por el waze, utilizando los pocos datos que le quedaban en su celular. Caminando a ciegas, llegó a la Galería que luce un decorado peculiar. Su amigo Tonatiuh ya le había anticipado que se trataba de uno de los pocos espacios culturales que posee la zona norte, y que ya comenzaba a ganar fama por su perfil popular, artístico y de rescate de las tradiciones.

El Tintanismo es un edificio antiguo, pequeño y acogedor. En sus paredes se exhiben pinturas y artesanías que van desde las obligadas representaciones de Tintán, fotografías, óleos de artistas, luchadores y serigrafías posmodernas; hasta expresiones tridimensionales como Catrinas, vasijas de barro, sombreros, figuras de caballos… En el reducido estrado se presentan recitales de música, de poesía; se realizan actuaciones, proyecciones de cine, performances y bailes. Además de conferencias, lecturas y, por supuesto, presentaciones de libros.

Al llegar a la Galería Café, el profesor Labastida tropieza en el patio de la entrada con un mostrador en el que acomodan libros con los títulos de Educar con dignidad y de Veredas en la Educación ambiental. Avanza hacia el interior del recinto y encuentra todas las mesas ocupadas. Ve gente de pie, conversando, esperando. Hay un bullicio envolvente, abrigador. En la tarima ya están cuatro personas preparándose para iniciar el evento. Reconoce entre ellas al ambientalista Víctor Toledo y al periodista y profesor Joel Ortega. Abajo, distingue a su amigo y colega Tonatiuh, conectando un proyector sobre una mesa.

El profesor César Labastida observa una silla vacía en la mesa donde un par de muchachas departen con cerveza artesanal y botanas. Les solicita amablemente sentarse en ese lugar y las jóvenes lo aceptan. César les hace saber que es amigo de los coordinadores de los libros que están por presentarse y descubre que ellas son estudiantes del “Dr. Tonatiuh Ramírez y del Mtro. Armando Meixueiro en la Universidad Pedagógica Nacional.”

El evento está por iniciar, ya está listo el micrófono y el profesor Tonatiuh anuncia la primera llamada. El público dirige su mirada hacia el estrado. Los presentadores se relajan con refrescos y cervezas, saludan y platican con desparpajo. De entre la gente, asoma con premura el maestro Armando y se dirige a la tarima. Abraza y estrecha manos a los amigos. Y portando un resplandeciente traje y corbata azul, Rafael Tonatiuh se para frente al público y expresa:

—Ésta es la tercera llamada… Ya está con nosotros mi pana, mi colega Armando Metxueiro, así que comenzamos…

Tonatiuh y Armando, se colocan de pie, flanqueando a las cuatro personas que están sentadas en las sillas de la tarima.

—Agradecemos mucho esta asistencia tan numerosa. —explica Tonatiuh. —No imaginamos que se llenaría. Gracias.

Y a continuación va describiendo el vínculo académico y afectivo que lo liga con cada uno de los participantes: Joel Ortega, Alfredo Villegas, Armando Zamora y Víctor Toledo. Luego le concede la palabra a su pana, quién reseña el proyecto editorial y la constitución de ambos libros.

Alfredo Villegas, maestro y profesor de la normal superior, habla del libro Educar con dignidad. Explica que contiene varias colaboraciones hechas por profesores y estudiantes universitarios que reflexionan sobre educación, a contra corriente de la supuesta reforma educativa. Y resalta los escritos de Pablo Fernández sobre la experiencia docente en una institución privada y el de Ariadne Sahori Martínez, alumna de la Universidad Anáhuac, que lo ha sorprendido al abordar el tema del movimiento estudiantil del 68. “¿Cómo es que una estudiante de escuela privada ha planteado un ensayo tan crítico sobre un asunto polémico y fundamental para la educación en México?,” se pregunta.

Joel Ortega abunda, con su característico estilo informado y coloquial, en el tema del movimiento del 68 y en la sorpresa que representa que una joven de generaciones posteriores hubiera tocado ese tópico, contextualizando el suceso no sólo en México, sino como un hecho más general e histórico, que había ocurrido en otros lugares como Uruguay, Francia por supuesto, Brasil y Alemania.

Después toma la palabra Armando Zamora, autor del libro Veredas en la educación ambiental y cuenta cómo había conformado el texto, cómo conoció personalmente a Víctor Manuel Toledo y cómo es que él aceptó escribir el prólogo.

Al final, platica Víctor Manuel Toledo agradeciendo la invitación y señalando que vivimos un momento similar al del 68, donde han emergido diversas protestas y manifestaciones en todo el mundo. Expresa que coincide con Joel Ortega en que más allá de las revoluciones políticas estamos en un momento de cambios culturales, y que el papel del docente es fundamental para esas transformaciones.

—Yo creo que si por un lado los pueblos indígenas son las reservas civilizatorias y espirituales de México, los maestros son su resistencia fundamental. —expresa contundente, Toledo y concluye. —Hoy en día, en el país, la principal resistencia ante esta destrucción que vemos en todos los sentidos del neoliberalismo está en los maestros.

El profesor César Labastida, mientras escucha, se percata que en ese espacio, pequeño pero entrañable, se está desarrollando un ritual festivo que hace converger a diferentes personas vinculadas por un pretexto común. Pero que el evento no se reduce al libro en sí, sino que trasciende y devela un conjunto de relaciones, afectivas, académicas, culturales que le dan un verdadero sentido de comunidad a ese momento. Como seguramente ocurría con tribus alrededor de una fogata, con espectadores presenciando el antiguo teatro griego, o en la Academia de Platón, en los cantares de gesta en la Edad Media, en las ceremonias religiosas, en los conciertos musicales del Renacimiento, en los carnavales…

“Los rituales y las tradiciones festivas”, piensa Labastida, “tienen ese fin: congregar, estar juntos.”

—Además me congratulo de estar ahora en un sector del magisterio, —expresa Víctor Toledo. —que son los educadores ambientales, que creo que son todavía más bravos que los otros maestros…

Como una ráfaga de luz, se enciende en la mente de César Labastida la idea de formación que ya rondaba en él, desde antiguas pesquisas: “Claro, la formación no es un acto de poseer o adquirir sólo conocimientos, la formación supone un acto de constituir y reconstituir rituales y tradiciones culturales”

Después de calurosos aplausos, sobre la mesa en la que está sentado el profesor César Labastida, con dos jóvenes estudiantes que no conocía hace algunas horas, departe y comparte, ahora, con fervor inusitado.

Armando Meixueiro Hernández
Director de Pálido Punto de Luz

Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán
Director de Pálido Punto de Luz

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