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Deserciones

Mirador del Norte

G. Arturo Limón D.


Hasta siempre Comandante

Aquí comparto esos testimonios llegados desde cualquier lugar del mundo para rendir a un año de su partida física un tributo a la memoria de Fidel a quien aquí se le nombra como…

El de las tempestades en el pecho

Con este verso del poeta cubano Ángel Augier rendimos tributo al líder de la Revolución Cubana, Comandante Fidel Castro, a un año de su partida. Este Especial ha sido posible gracias a la colaboración del Capítulo Cubano de la Red de Intelectuales y Artistas En Defensa de la Humanidad.

La noticia de su partida se convirtió en un boomerang, que retornó en forma de voces estremecidas desde muchos lugares del mundo. A un año de aquel 25 de noviembre, intelectuales y artistas de varios países, convocados por el Capítulo Cubano de la Red de Intelectuales en Defensa de la Humanidad, desenvuelven en palabras los sentimientos provocados por aquel suceso. Como si tomasen para empezar la frase de Gabriel García Márquez, “el Fidel que yo conozco”, dejan aquí su testimonio sobre las dimensiones del líder cubano que tuvieron más cerca.

Lo que cada cual expresa presento aquí tres expresiones de las muchas que hoy se darán por la ausencia de quien supo estar para todos y quedo en TODOS LOS QUE LO SUPIMOS VER.

En nombre de la humanidad y la salvación. Danny Glover

Todavía tengo claros recuerdos de mi primera toma de conciencia real sobre Fidel y la Revolución cubana, cuando era un muchacho de apenas 12 años. Estaba junto a mis padres y sus compañeros sindicalistas en su trabajo del correo, en San Francisco, California, viendo emocionado proyecciones audiovisuales televisadas y comentarios acerca de la victoria insurgente progresista, liderada por Fidel, contra la dictadura de Batista.

El diálogo visual entre Fidel y la multitud de voces y rostros cubanos fue eléctrico e inspirador. Para la generación de mis padres, que luchaban por los Derechos Civiles y para mi generación emergente de Poder Negro, multicultural, progresista, de justicia social y el movimiento de solidaridad sindical, las imágenes de un Fidel al mando y el sincero tono persuasivo de su voz, se cernían de modo audaz, valiente y ético.

En este primer aniversario de la muerte física de Fidel es muy relevante, y sobre todo beneficioso, recordar y hacer hincapié en su enfoque serio y optimista sobre vivir y morir. Pienso sobre todo en su contribución directa en el terreno conquistado, gracias a lo cual existe en el mundo de hoy la humanidad transformadora y progresista de Cuba y de nuestra diversa cultura.

Fidel fue un líder catalizador. Fue firme en convocar a los ciudadanos cubanos, a los gobiernos y a los movimientos sociales progresistas de todo el mundo para enfrentar proactivamente y resolver la regla de la clase oligárquica, la injusta deuda nacional, la pobreza y la enfermedad generalizada, la intensificada discriminación racial y de género y las guerras injustas. Él condujo con autorreflexión crítica hacia nuevas perspectivas y enfoques radicales y proyectó políticas públicas y de gobierno para canalizar el conocimiento, la cultura y las ciencias en beneficio de toda la humanidad.

Conmemoramos la vida de Fidel como un espíritu que vive entre nosotros y que todavía inspira y guía, entre los millones de ciudadanos progresistas y revolucionarios, a los movimientos sociales y a los gobiernos para que la humanidad avance hacia la justicia social y cultural, el bienestar económico, la estabilidad ambiental y la paz.

Fidel, ¡en nombre de la humanidad y la salvación de nuestro planeta, seguimos adelante!

¡FIDEL, EL INMORIBLE! Hildebrando Pérez Grande


Despedida de fidel Plaza de la Revolución José Martí, vigilia al Comandante en Jefe.
Foto:Youtube

Impresionante, conmovedor y a la vez estimulante fue la ceremonia que vivimos en la Plaza de la Revolución en la que el pueblo cubano y los invitados que llegamos desde los cuatro puntos cardinales despedíamos al Comandante Fidel Castro Ruz. Un mar de gente trataba de ocultar su tristeza oceánica, disimular una lágrima imprevista, y mirar, con temprana melancolía, la estatua del Apóstol que presidía los ideales y las convicciones de un pueblo digno, soberano y combativo: siempre respaldado con los inmensos retratos de Camino y el Che.

En el salón Granma están las cenizas del estadista, del guerrillero invicto, del ingenioso conductor de una revolución que nos reconcilia con la condición humana, del padre y amigo entrañable. La notable periodista argentina Stella Calloni, con quien tuvimos la fortuna de estar en más de una ocasión con Fidel, acaso adivinando mi desolación infinita, escucho que me dice con ternura, como para darme ánimos:

“contemplando a todo este pueblo, puedo decir que Fidel es un inmorible”. Yo no sé si existe esa palabra, pero sí sé que ahora, Fidel, el comandante, El Caballo, galopa para siempre por confines insospechados, porque en verdad es un inmorible, como el sol.

Bien dice Pepe Mujica que tan sólo de ver a Fidel, de conversar con él, era como rejuvenecer, de empaparse de esperanzas para continuar nuestras luchas por un mundo mejor. Fidel se ha ido, pero escuchamos su tambor, su voz amable que nos dice como nadie: “Desmaya, eso, muchacho, desmaya” cuando andábamos extraviados en nuestras apresuradas apreciaciones.

¿Dónde está Fidel?, preguntó Daniel Ortega. “Aquí”. Era un huracán sonoro que venía del batey humilde, de los mambises aguerridos, del malecón amoroso, de la Sierra Maestra, de Alegría de Pio, de Girón, del período especial. “Aquí” dijo el pueblo martiano, agradecido, que no despedía sino saludaba a su hijo inmortal. Y aquí estamos con Fidel, en estas altas horas de dolor y de esperanza. Aquí estamos para luchar contra el bloqueo del imperio, aquí estamos para demandar la vuelta a la patria cubana de Guantánamo. Aquí estamos, siempre solidarios frente a las amenazas, las agresiones, las provocaciones. ¡Viva Cuba! ¡Siempre es 26!

La humanidad tiene una deuda con Fidel. Beto Almeida

El presidente Lula, en viaje por varios países africanos, declaró, al lado del negro bahiano Gilberto Gil, su ministro de Cultura, que Brasil tenía una gran deuda con África y que era necesario pagarla. Tomó medidas concretas que beneficiaron, en diversos aspectos, la economía de varios países del continente.

Lula expandía así una política que Brasil venía implementando, incluso bajo gobiernos del ciclo militar, cuando Geisel decidió que Brasil sería el primero en reconocer la independencia de Angola, presidida por el poeta guerrillero marxista, Agostinho Neto, del MPLA (Movimiento Popular de Liberación de Angola).

Sólo que desde el triunfo de la Revolución cubana, en 1959, el país había extendido sus brazos solidarios a las naciones africanas en lucha contra el colonialismo, empezando por las brigadas médicas enviadas a la recién triunfante revolución argelina, aunque en Cuba buena parte de los médicos con que contaba, abandonaron el país para sabotear la revolución.

Bajo el liderazgo de Fidel Castro, hombres y mujeres estuvieron en varios países de África, luchando contra el imperialismo y llevando salud y educación.

Ciertamente, la página más épica escrita por la Cuba de Fidel en África se relaciona con la ayuda cubana a Angola, agredida por el ejército sudafricano y por las tropas mercenarias de UNITA y de la FNLA, financiadas ambas por el imperialismo. Más de 400 mil cubanos estuvieron luchando en Angola durante años, desde que Fidel decide atender un pedido de ayuda de Agostinho Neto, pues la capital angoleña, Luanda, estaba bajo riesgo de caer en manos de los mercenarios imperialistas. Fidel dirigía las operaciones militares personalmente, hasta que la victoria final se logró en Cuito Cuanavale, con todos los riesgos, incluido que Sudáfrica, con el apoyo de Israel, amenazará con el lanzamiento de una bomba nuclear contra tropas cubanas y angoleñas.

Esta victoria tiene la marca de toda una generación de cubanos, de todo un pueblo que vivió la guerra libertaria como un compromiso de vida o muerte, pero sobre todo, con el sentido del deber de pagar aquella deuda histórica. Luego de la victoria de Cuba en Angola y la liberación de Namibia del imperialismo sudafricano, Nelson Mandela, tras ser liberado declaró: “El comienzo del fin del apartheid fue la victoria de Cuito Cuanavale. ¡Debemos el fin del apartheid a Cuba!”.

En fin, ante burdas y venenosas manipulaciones para intentar etiquetar a Fidel como un dictador, la gran verdad histórica que emerge de esta gigantesca solidaridad cubana con el continente africano, es que la Cuba de Fidel fue el único país en levantarse en armas contra el cruel régimen del apartheid que la Comunidad Internacional en buena medida condenaba. Sin embargo, solo Cuba llegó a transformar la condena en una acción concreta de lucha internacionalista.

Fidel y la Revolución cubana ya ofrecieron al mundo, infinitos de ejemplos de compromiso de lucha práctica y efectiva contra la opresión, contra la pobreza, contra la incultura y las enfermedades. Se estiman que más de 55 mil cubanos trabajan en mas de 70 países del mundo, miles de profesionales se formaron en medicina en la Escuela Latinoamericana de Medicina, lo que revela, indiscutiblemente, que Cuba, a pesar del bloqueo criminal que sufre, incluso con sus limitaciones económicas, comparte sus modestos recursos con decenas y decenas de naciones. Mientras Estados Unidos exporta armas, soldados y muerte, Cuba lleva cultura, salud y libertad a los cuatro rincones del mundo por donde pueda estar presente.

Cualquier homenaje al Comandante Fidel Castro quedará siempre lejos de su estatura como ciudadano del mundo. Fidel llevó a Cuba a la práctica de un internacionalismo proletario, humanitario y revolucionario, por lo que, se puede afirmar sin sombra de dudas, tomando la postura de Lula frente a África, que la humanidad tiene una deuda con la Revolución Cubana, pero especialmente con el Comandante Fidel Castro.

COROLARIO

Para mí fue y es, un modelo de ser humano único en su capacidad de darse a otros al servir a muchos en Angola, Chernóbil, Bolivia, y muchos otros espacios donde hoy miles de médicos educados en su escuela de medicina de Cuba son de alguna manera un poco, un mucho él.

Para mí fue y es un combatiente de las ideas hasta el fin.

Para mí fue y es un estadista que supo ver en los niños la semilla de los frutos dulces que puede traernos el futuro cuando les cuidamos.

Para mí fue sencillamente FIDEL y sigue siendo porque de alguna manera a un años El está PRESENTE

G. Arturo Limón D.
G. Arturo Limón D. Miembro del Cuerpo académico de Sustentabilidad UNAM, y Miembro de la Comisión de Educación en Mesoamérica de la UICN. Profesor investigador de la Universidad Pedagógica Nacional de Chihuahua UPNECH

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