Educacion_del_nino
LA CLASE

Tema del mes

Pita Laddaga


Educar: Familia, tradiciones y comunidad

A medida que crece, la vida social del niño va abarcando círculos más amplios. Uno de esos círculos es la familia extensa.

Es fundamental que el niño conozca a su familia, que se relacione con sus abuelos, primos, tíos y otros parientes de una manera personal, que los busque, les pregunte y los quiera. Estos vínculos pueden llegar a ser muy importantes para él.

Las fiestas tradicionales, los bailes, las ceremonias y los aniversarios son ocasiones excelentes para que el niño conviva con sus familiares y se haga consciente de que pertenece a una familia y ocupa una posición dentro de ella.

La familia es un testigo vivo de la historia del niño, de sus orígenes y sus tradiciones.

Cuando los hijos son adoptados, la historia de la familia que lo adopta le proporciona origen, apoyo, seguridad y confianza.

Las costumbres, anécdotas y usos familiares permiten al niño hacerse una idea del espíritu de continuidad que se da a lo largo de las generaciones.

Conforme va creciendo, el niño empieza a interesarse por su procedencia. Necesita saber de donde viene, como se formó su familia. Quiere conocer los cuándo, los porqué, los cómo y los dónde.

Compartir las costumbres de platicar  y revisar de vez en cuando los álbumes de fotografías y ver cómo éramos de pequeños, reconocer al abuelo en su juventud, saber qué aspecto tenía el bisabuelo que no conoció, da a nuestro hijo momentos de verdadera alegría.

Es recomendable dar oportunidades a nuestro hijo de escuchar a los abuelos narrar sus andanzas juveniles, sus juegos y travesuras de la niñez; de saber cómo se vivía en tiempos de los bisabuelos; en que trabajan los adultos de la familia, cómo eran las calles, los hogares, los coches; de que manera se relacionaban muchachos y muchachas, dónde se veían y qué hacían los domingos.

Además de escuchar, al niño le gusta contar a sus familiares sus propios relatos; tiene gran necesidad de elaborar versiones personales de los hechos y de hacer suyas las historias que va conociendo.

Así va construyendo su historia, se pone en contacto con los valores que vienen del pasado y lo hacen ser lo que es y adquiere la conciencia de que forma parte de una tradición que él tendrá que continuar.

El niño tienen mucho que recibir de su familia, pero también mucho que dar.

El niño aprende en su familia a pensar en los demás, a entender la necesidad de ocuparse de otras personas, a acompañarnos y a participar  en las atenciones y cuidados a los miembros de la familia: puede acompañar a la abuela si está sola o cortar flores para su cumpleaños, hacer un dibujo para adornar la casa del primo recién casado; escribir una carta al tío que trabaja en otra región y que quizá se sienta solo.

Interesarnos unos por otros nos ayuda a todos, nos acerca a los demás y nos da un sentido de familia y comunidad.

Nuestro  hijo también es miembro de una comunidad

Al niño le afecta todo lo que sucede en la sociedad en la que vive y, por lo tanto, tiene derecho a opinar sobre lo que ahí sucede; a ser tomado en cuenta, a compartir con los otros miembros de esa sociedad las acciones que tienen que ver con la vida comunitaria.

Los niños no sólo desean conocer el mundo, necesitan también actuar en él

Es natural que los niños  se esfuercen por formar parte de lo que les interesa y les atañe; que busquen  colaborar con los otros niños y adultos, y se organicen para luchar no sólo por sus propios intereses, sino por objetivos mucho más vastos y generosos.

Toda comunidad presenta necesidades que sus miembros tienen que atender

La responsabilidad de los padres es dar facilidades y alentar a nuestros hijos a participar en la solución de esas necesidades. Por eso debemos compartir con ellos el compromiso de estar al tanto de los problemas y carencias de nuestro medio, así como motivarlos a conocer lo que sucede a su alrededor, a proponer acciones y a comprometerse a realizar la parte que le corresponde.

Desde luego, los padres también tenemos que actuar, mantener el compromiso con el grupo que elegimos, y no dejarlo para “cuando se pueda”

Pita Laddaga

Agregar comentario