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Usos múltiples


Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán


La mujer indígena mexicana: del olvido a los significativos cambios actuales

Sobre la base de la diversidad de ecosistemas y biológica que existe en nuestro territorio, se constituyó en un periplo milenario poblacional, una gran diversidad cultural y étnica, que hasta nuestros días nos sigue caracterizando, debiendo ser uno- no siempre lo ha sido- de los grandes orgullos nacionales. Los muchos Méxicos contenidos en nuestra geografía, de los que alguna vez se habló y que siguen vivos.

Todavía hoy, existen más de sesenta y cinco grupos étnicos distribuidos en México que con su lenguaje, costumbres, cosmovisiones, identidad, principios, creaciones artísticas, religiosidad, fiestas, creencias, símbolos, prácticas comunitarias, ritos, saberes y resistencias, son, todos ellos, parte innegable del patrimonio intangible de sabiduría que tiene la especie humana.

En la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, desde el artículo segundo se destaca su relevancia. Recuperemos algunos de sus principios:

  • La Nación tiene una composición pluricultural sustentada originalmente en sus pueblos indígenas que son aquellos que descienden de poblaciones que habitaban en el territorio actual del país;
  • La conciencia de su identidad indígena deberá ser criterio fundamental para determinar a quiénes se aplican las disposiciones sobre pueblos indígenas;
  • El derecho de los pueblos indígenas a la libre determinación se ejercerá en un marco constitucional de autonomía que asegure la unidad nacional (decidir sus formas internas de convivencia y organización social, económica, política y cultural, la resolución de los conflictos internos, preservar su lengua, conservar su hábitat, etc.);
  • La Federación, los Estados y los Municipios, para promover la igualdad de oportunidades de los indígenas y eliminar cualquier práctica discriminatoria (lo que las obliga a: impulsar el desarrollo regional; incrementar el nivel escolar; posibilitar el acceso a servicios de salud, etc.)

Como se puede observar para nuestra vigente Carta Magna, que es el cimiento jurídico sobre el que se soportan las instituciones, las iniciativas de desarrollo nacional y las políticas públicas en los tres niveles de gobierno, los indígenas tienen en una gran relevancia en aspectos como la determinación histórica fundacional, la autonomía relativa y la incorporación real a las oportunidades que brinde la nación para su desarrollo particular.

Sin embargo, la realidad en su terquedad desigual nos sigue mostrando que es persistente el olvido al que hemos sometido a este importante segmento de la población en México:

La población indígena de México forma parte de los estratos más pobres y desfavorecidos de nuestra sociedad; con frecuencia, sus niveles de vida están por debajo de los promedios nacionales y regionales (…) La misma precariedad de las condiciones de vida y las alternativas posibles afectan de manera diferencial a las distintas culturas a las que pertenecen los pueblos indígenas, y también afectan en mayor medida a las mujeres.

Si lo vemos crudamente no es alentador el escenario para algunas: mujeres, pobres, indígenas y con desigualdad al interior de sus familias, todavía por ideas machistas. No es lugar aquí para exponer las profundas- y a veces absurdas- razones, históricas, sociales y culturales de esta cuádruple negación o marginación de la mujer indígena.

En el momento actual, aunque varían los datos- según la fuente de referencia- la Encuesta Inter-censal (INEGI: 2015) nos indica, un total de población indígena de 12 millones 25 mil 947 personas en México, que constituye el 10.1% de la población nacional. En este segmento ligeramente, pero son más ellas que ellos: 6 millones 146 mil 479 son mujeres (51.1%).

Dado lo que hemos venido argumentando nos permitimos preguntar, no sin vergüenza: ¿qué, a pesar de la adversidad, está haciendo ese dignísimo 5 por ciento de la población mexicana por incorporarse al desarrollo nacional o simplemente por salir de la marginación y sobrevivir? Y sorprende —como lo ha hecho a lo largo de la historia— la capacidad de resiliencia de las indígenas:

  • Proyectos productivos (artesanales, turísticos, agrícolas, ambientales, culturales, etc.), generadores de ingresos y de microempresas de las mujeres indígenas que suscitan los beneficios del empleo y la cooperación femenina, principalmente en Estados con mayor presencia, como Oaxaca Chiapas y Veracruz. Pero también en zonas específicas del Estado de México e Hidalgo. (García L y Jácome T:2006)
  • Si bien es cierto que el sistema educativo actual tiende a seguir manteniendo en los niveles más bajos de desarrollo educativo y de aprendizaje a los indígenas (Schmelkes, S: 2013), no se puede negar que la presencia de las mujeres indígenas en los distintos niveles del sistema es cada vez mayor, han colaborado en ese afán: la educación indígena, las Universidades Tecnológicas, las Universidades Interculturales Indígenas, las Estatales y Nacionales y proyectos educativos con jornaleras agrícolas y migrantes.

Se podrían argumentar muchas más pequeñas batallas que han ganado nuestras indígenas en su reapropiación y conciencia de sí mismas, por ejemplo, en la: participación en organizaciones de la sociedad civil; en movimientos sociales; en partidos políticos; en diferentes medios y redes colectivas; así mismo en: transformaciones familiares e ideológicas; en derechos laborales y jurídicos y en la vida cultural de nuestro país; y, muy significativo en el momento actual, en la aportación a las remesas que reciben sus familiares cuando han emigrado, etc.

Victorias todas ellas, si se quiere locales o humildes, pero son, sin proponérselo, tácticas en la gran transformación necesaria del país.

Referencia

  • García L y Jácome T. et. al. (2006). Las mujeres indígenas de México: su contexto socioeconómico. Instituto Nacional de las Mujeres. Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas. Consejo Nacional de Población. Secretaría de Salud. México.
  • Pineda R, Vizcarra B. et. al. (2006). Gobernabilidad y pobreza: proyectos productivos para mujeres indígenas mazahuas del Estado de México Indiana, núm. 23, 006, pp. 283-307 Ibero-Amerikanisches Institut Preußischer Kulturbesitz Berlin, Alemania
  • Schmelkes, S. (2013). Educación y pueblos indígenas: problemas de medición. Instituto Nacional de Evaluación Educativa. México.

http://www.ordenjuridico.gob.mx/constitucion.php

http://www.beta.inegi.org.mx/proyectos/enchogares/especiales/intercensal/

Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán
Director de Pálido Punto de Luz

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