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Usos múltiples


Gabriel García Ayala


Mes del Comic

Octubre es el mes del cómic. (Cómics, tebeos, fumetti o bande dessinée como se les conoce en otras latitudes) Al respecto cabe destacar que en apariencia algunas historietas son inocentes.

En realidad no es así. Por ejemplo, durante la época del fascismo italiano surgió un personaje llamado Dick Fulmine, basado en la figura del boxeador de peso completo Primo Carnera. A través del personaje de la historieta se justificaba el surgimiento del fascismo en Italia. Después, por los años sesenta hubo otra historieta llamada “El halcón negro”. Los héroes lo conformaban un grupo multinacional de soldados. El más simpático era André, un francés que a la menor provocación decía mon dieu.

Era la época de la guerra fría y adivinen: los enemigos eran los rusos. Claro que cuando yo leía esas historietas no tenía idea alguna de lo que era la guerra fría. Aquí en México entre 1936 y 1954 hubo una revista llamada Pepín, que tuvo un éxito desmesurado y por lo tanto una enorme influencia social, según supe. Mi madre la leyó en su infancia. Me dijo que no se perdía una sola entrega. Tal vez de ella heredé el gusto por leer historietas que han evolucionado en cuanto a la temática y a los dibujos.

¡Qué lejos están de aquellas ediciones que leía en mi adolescencia! Entre esas historietas destacaban, por ejemplo: Los súpersabios, La familia Burrón, Alma Grande (que después pasó al cine), Tawa, un héroe tipo Tarzán; Chanoc, cuyo autor falleció en fecha reciente; Kaliman y su pequeño Solín; El charrito de oro. Y las historietas importadas: Red Ryder, Cisco Kid, creado por el estupendo narrador de historias cortas O’Henry, quien describió a su personaje como Mexican caballero, personaje que después pasó al cine en una treintena de películas; Hopalong Cassidy, El pequeño Hayawata, historia basada en el líder de las naciones indígenas en Estados Unidos, Roy Rogers, que existió en la realidad, fue actor y cantante; y todas las historietas de la Marvel. Claro está, sin olvidar Lágrimas y risas, de Yolanda Vargas Dulché

Gabriel García Ayala

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