Murdoch
Deserciones

Afilar las garras al Puma

Joel Ortega Juárez


Murdoch: come el pastel de la humildad

Así tituló uno de los pasquines londinense la comparecencia al parlamento inglés de Rupert Murdoch, magnate mediático. En chilango, se pudo haber encabezado “Recibió una sopa de su propio chocolate”.

El escándalo en torno al News of the World, de enorme tiraje, ha llegado a momentos trágicos como lo es la muerte “inexplicable pero no sospechosa”, según Scotland Yard del periodista Sean Hoare, quien fue encontrado muerto en su domicilio londinense en la mañana del lunes, este hombre fue quien contó a Nick Davis, el periodista de The Guardian que lleva años investigando el espionaje telefónico, cómo se practicaba el periodismo amarillo de Murdoch.

La crisis de este gran consorcio informativo bajo la empresa News Corporation, que incluye  a la cadena Fox de TV, ya tiene varias bajas: el cierre del tabloide News of the World, en los días recientes después de más de un siglo de practicar un periodismo amarillista como ninguno; la destitución de Rebekah Brooks, su exdirectora, quien además fue detenida el pasado 17 de julio; también Les Hinton director ejecutivo de Dow Jones y editor de The Wall Street Journal dimitió el 15 de julio y hay otros destacados integrantes de la policía metropolitana de Londres que renunciaron como Paul Stephenson y John Yates, número dos de Scotland Yard.

El escándalo alcanza también a Gordon Brown ex primer ministro laborista (2007-2010) a quien News of the World espió sus cuentas bancarias y publicó un informe médico de su hijo enfermo y al actual primer ministro David Cameron del Partido conservador, quien nombró a Andy Coulson ex director del pasquín mencionado, su portavoz en 2007.

Todo este impresionante lodazal que incluso se extendió hasta España, donde el expresidente Jose María Aznar llegó a ser parte del consejo de News Corporation, recibiendo por ello honorarios de cientos de miles de euros anuales: es una expresión más de la decadencia de las oligarquías políticas, mediáticas y financieras de los principales países capitalistas del mundo.

Este fenómeno sí solo se denuncia como prueba irrefutable de cómo operan los grupos de poder formal y fáctico en el conjunto del sistema capitalista mundial; equivale a decir que el sol sale todos los días. Eso no basta.

El desafío del movimiento anticapitalista  es trascender las grandes movilizaciones, como la de hace 10 años en Génova y las actuales de los indignados, para consolidarse como opción permanente, capaz de erosionar al sistema.

27/VII/2011

Joel Ortega Juárez
Economista y pensador social

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