Vigilar%20y%20castigar
LA CLASE

Tema del mes

Alberto Navarro


El poder de castigar

El poder son acciones sobre otras
acciones a fin de interferir con ellas.
Michel Foucault

Aunque el nombre de Michel Foucault1 (1926-1984) resulta familiar a muchos especialistas en las ciencias sociales actuales, para quienes vienen haciendo carrera en la vida intelectual, el solo nombre de este autor no dice lo suficiente. Nos muestra que las ideas básicas que la gente considera verdades permanentes sobre la naturaleza humana y la sociedad, son en realidad entidades historiográficas variables, sus estudios ponen en tela de juicio al filósofo Kart Marx y a Sigmound Freud. A él, hay que agregar algunos datos para situarlo y entender la importancia que bien pudiera llevarlo a ser considerado, en la historia de las letras francesas, como uno de esos grandes filósofos que han destacado haciendo avanzar intelectualmente a la humanidad, a la altura del filósofo Jean-Paul Sartre.

Michel Foucault (1926-1984), filósofo francés que intentó mostrar que las ideas básicas que la gente considera verdades permanentes sobre la naturaleza humana y la sociedad cambian a lo largo de la historia. Sus estudios pusieron en tela de juicio la influencia del filósofo político alemán Karl Marx y del psicoanalista austriaco Sigmund Freud. Foucault aportó nuevos conceptos que desafiaron las convicciones de la gente sobre las instituciones educativas, la cárcel, la policía, la seguridad, el cuidado de los enfermos mentales, los derechos de los homosexuales y el bienestar humano.

Nacido en Poitiers, Foucault estudió filosofía occidental y psicología en la École Normale Supérieure de París. Durante la década de 1960, encabezó los departamentos de filosofía de las Universidades de Clermont-Ferrand y Vincennes (conocida de forma oficial como Centro Universitario Experimental de Vincennes). En 1970 fue elegido para el puesto académico más prestigioso en Francia, en el Collège de France, con el título de profesor de Historia de los Sistemas de Pensamiento. Durante las décadas de 1970 y 1980, su reputación internacional creció gracias a las numerosas conferencias y cursos que impartió por todo el mundo.

Las principales influencias en el pensamiento de Foucault fueron los filósofos alemanes Friedrich Nietzsche y Martin Heidegger. Nietzsche mantenía que la conducta humana está motivada por una voluntad de poder y que los valores tradicionales habían perdido su antiguo dominio opresivo sobre la sociedad. Heidegger criticó lo que llamó “nuestro actual entendimiento de ser tecnológico”. El pensamiento de Foucault exploró los modelos cambiantes de poder dentro de la sociedad y cómo el poder se relaciona con la persona. Investigó las reglas cambiantes que gobiernan las afirmaciones que pueden ser tomadas de forma seria como verdaderas o falsas en distintos momentos de la historia. Estudió también cómo las prácticas diarias permiten a la gente definir sus identidades y sistematizar el conocimiento; los hechos pueden ser entendidos como productos de la naturaleza, del esfuerzo humano o de Dios. Foucault afirmaba que la concepción de las cosas tiene sus ventajas y sus peligros. El pensamiento de Foucault se desarrolló en tres etapas. La primera, en Locura y civilización (1960), que escribió mientras era lector en la Universidad de Uppsala, en Suecia, reflejó cómo en el mundo occidental la locura —que alguna vez se pensó infundida por inspiración divina— llegó a ser considerada como enfermedad mental. En esta obra intentó exponer la fuerza creativa de la locura que había sido reprimida tradicionalmente por las sociedades occidentales. En su segunda etapa escribió Las palabras y las cosas (1966), una de sus obras más importantes.

La última etapa de Foucault empezó con la publicación de Vigilar y castigar, en 1975. Se preguntaba en este ensayo si el encarcelamiento es un castigo más humano que la tortura, pero se ocupa más de la forma en que la sociedad ordena y controla a los individuos adiestrando sus cuerpos; por ejemplo, un entrenamiento básico puede disciplinar y preparar a una persona para ser un soldado. Los últimos tres libros de Foucault— Historia de la sexualidad, Volumen I: Introducción (1976), El uso del placer (1984) y La preocupación de sí mismo (1984) son parte de una truncada historia de la sexualidad. En estos libros, Foucault rastrea las etapas por las que la gente ha llegado a comprenderse a sí misma en las sociedades occidentales como seres sexuales, y relaciona el concepto sexual que cada uno tiene de sí mismo con la vida moral y ética del individuo.

En todos los libros de este último periodo, Foucault intenta mostrar que la sociedad occidental ha desarrollado un nuevo tipo de poder, al que llamó bio-poder, es decir, un nuevo sistema de control que los conceptos tradicionales de autoridad son incapaces de entender y criticar. En vez de ser represivo, este nuevo poder realza la vida. Foucault anima a la gente a resistir ante el estado del bienestar desarrollando una ética individual en la que cada uno lleve su vida de tal forma que los demás puedan respetarla y admirarla.

Es bien asentida la consideración del Filósofo Michel Foucault, que difunde en su libro Vigilar y Castigar2 nacimiento de la prisión, fundamento y antítesis sobre el que se entreteje este trabajo, ya que de esta exposición nacen otras, y otras interrogantes, como: ¿no es ejercer el poder al castigar con el abandono?, ¿con la displicencia?, ¿al el ignorar?, ¿no lo es también la indiferencia?, ¿no es ejercer el poder, hacer los Estados fallidos?

De ahí que nos pareciera importante resaltar la parte fundamental del contra-poder de la acción violenta, que es la desobediencia a todo lo que es injusto, inhumano e ilegítimo. A primera vista parecería que hacemos referencia a un término que estamos acostumbrados a usar con frecuencia, pero la complejidad que tiene el desobedecer en estas condiciones es grande.

Todo el orden social en que estamos construidos desde la familia, la escuela, la política, etc. Está articulado alrededor de un valor esencial, como afirma Juan Carlos Marín3: “la obediencia anticipada a ejercer un castigo cuando una autoridad nos lo demanda”, donde “el poder del castigo en realidad encubre a un enfrentamiento y aparece como un acto de justicia”. O sea, estamos entrenados desde que nacemos a ver la obediencia —en su calidad de principio abstracto y absoluto— como un importante valor social, y a castigar ciegamente según nos lo pida quien sea para nosotros una autoridad “con un poder legal” en ese momento, a la que asumimos como si fuera también legítima. Entonces, implícitamente, se normaliza, se legaliza, la relación entre el obedecer, el vigilar, el castigar y la autoridad. De ahí que sea más fácil siempre asumir la actitud pasiva de obedecer: porque es premiada como “virtud”, porque es normalizada socialmente (“todos lo hacen”), porque nos mantiene distantes de cualquier castigo, porque finalmente reproduce un ordenamiento social al cual se está adscrito y en el que se cree ciegamente que es el mejor y, no el contra-poder que desde el “principio de la historia”, es el único realmente viable.

Bien, abordemos el tema paulatinamente desglosando cada una de las interrogantes anteriormente planteadas, ahora veámoslo desde lo general a lo particular, en lo que respecta al orbe, un mundo con grandes avances tecnológicos, avances que están fincados en una elite de naciones que se les ha dado por llamarle de primer mundo (¿qué no hay un solo mundo?)

¿En que consiste la forma en la que se categoriza a los habitantes de este mundo?, pues bien, las grandes diferencias no estriban en el conocimiento que cada uno otorguemos, a los valores de relación familiar, social, natural, o de nuestra cosmovisión, simple y llanamente las categorías están asignadas por los estados económicamente poderosos, ellos nos dan la categoría que ellos deciden, con base a la cantidad o calidad de pobreza que tienen las naciones, dicho de otra manera, ellos ponen las reglas del juego; ellos tienen el poder de empobrecer a las naciones.

Castigar con el abandono

Todo esto conlleva hacia una diferenciación marcada entre los países ricos y naciones pobres, es aquí donde retomamos nuestro tema fundamental sobre el que gira este documento, dentro del cual nos surgen las siguientes interrogantes: ¿no sería humano que si un país que tiene todo el desarrollo científico y tecnológico pusiera un poco más de atención y de ayuda económica científica y tecnológica a los países necesitados y no ejercer su poder castigándolos con el abandono científico y tecnológico que ellos poseen?, ¿no sería más redituable incluso para ellos el que los países que explotan fuesen más estables económicamente, apoyados en un considerado desarrollo sustentable basado en la educación?

¿Acaso creen los dirigentes de los países ricos que por no tener el modo de vida americano los demás ciudadanos de los países no piensan, no sienten, no sufren hambre, no quieren un mejor sistema y estilo de vida para sus familias y “para todo el mundo”?, pero este es un tema demasiado escabroso en dónde intervienen intereses del poder del capital que ellos tratan como secreto máximo, porque de alguna manera se relacionan en formas intricadas en las que tratan de ocultar la verdad sobre sus intereses económicos en todos y cada uno de los países del orbe.

Hagamos un poco de historia en relación a la forma en la que ha evolucionado la explotación de la naturaleza en América Latina, como comenta Agustín Cueva (2002)4(4), refiriéndose al Virreinato de la Nueva España, por ejemplo, sabemos que en apenas en tres años, de 1821 a 1823, emigraron riquezas líquidas equivalentes a veinte millones de libras esterlinas5 riquezas que se obtuvieron de los recursos naturales y humanos de México, enseñándonos históricamente ellos, los países realmente poderosos, que si necesitan algo para su país simplemente hacen “arreglos, acuerdos, o tratados” con los países débiles, con la “promesa de ayudarlos, de tecnologías de transferencia, etc. ” entretejiendo las formas más confusas de la maldad humana, toman lo necesario para asegurar el abastecimiento de insumos para su nación y una ves que agotaron las riquezas naturales de los pueblos, los abandonan dejando tras de si un sinnúmero de adversidades, calamidades que tendrán que enfrentar los países ya ahora mucho más pobres, sin tecnologías de transferencia, sin sus bienes naturales, sin las promesas cumplidas, arruinados y en total desolación, y no conformes con esto, evitan el desarrollo de los mismos, condicionándoles prestamos para que se apliquen en los sectores que ellos les pactan y que estratégicamente impidan el desarrollo educativo, tecnológico, científico, económico y social con el fin de preservar su dominio, endeudándolos perpetuamente, sin la más mínima posibilidad de permitir que su economía se estabilice y los abandonan y castigan ejerciendo el “Bio-poder”, un nuevo y lóbrego sistema de control humano.

Como comentábamos, una vez que cumplen con la devastación total de las riquezas naturales de los países los abandonan y solo voltean la vista… si se altera el orden o si se manifiesta en descontento la población, lo que: acarrea la violencia total y devastadora de los países con tecnología de punta “aplicando esta” en contra de los países que no están de acuerdo en proporcionarles sus riquezas naturales, quedando los pueblos… “abandonados y castigados con la más violenta manifestación del poder”.

Ahora toquemos el tema pensando en la célula social, que es el conjunto de personas que vienen de la misma sangre, “la familia” el que no la proteja el estado, en materia de Salud, Seguridad social, economía y educación; en síntesis, el abandonarla en su totalidad, ¿no es castigarla?; ¿no son estos Estados Fallidos?

Denostando el Poder al Castigar con displicencia

La educación ambiental debe contar con marcos de referencia que le permitan orientar sus acciones; como son: el problema del poder, la política, la organización social, la cuestión cultural, el desarrollo de la conciencia, de la técnica y las representaciones de carácter ideológico.

Abordemos este tema estructurando las bases en un análisis histórico del hombre-naturaleza: considerando valores y formas de vida de los distintos grupos sociales.

El enfoque histórico social encierra el progreso del régimen capitalista, ya que algunos de los orígenes de los problemas ambientales emanan de la ideología de éste sistema hacia la naturaleza, al pensar que naturaleza es solo recurso natural para cubrir las necesidades del hombre, (antropocentrismo) repercutiendo en la dinámica social, económica, política, cultural y psicológica de personas que se encuentran en tal evolución del progreso. El papel de la educación es el de paulatinamente ir vinculado la transformación valores y formas de vida, no solo de la naturaleza, sino de concebir sociedad y hombres.

Con el recuerdo de la displicencia histórica ante el ecocidio que ha acarreado el hombre con el poder de una postura antropocéntrica hacia la naturaleza, ¿no la ha castigado históricamente en muchos espacios a través del tiempo?, los incendios forestales se han convertido en una verdadera plaga para América Central, una de las regiones con mayor biodiversidad de la Tierra y también de las más pobres. El fuego amenaza cada año a los 18,1 millones de hectáreas de bosques de Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá, donde se calcula que existe siete por ciento de la biodiversidad mundial. Los afectados por ello no son sólo la flora, la fauna, el agua, el aire y los suelos sino también miles de los 36 millones de centroamericanos, que pierden recursos económicos y sufren problemas de salud por la toxicidad del humo.

La humanidad se ha olvidado que una actitud displicente hacia la naturaleza, es un proceso que se está revirtiendo continuamente contra todos los seres humanos, en donde hemos cambiado el clima, transformado la precipitación pluvial en lluvia ácida, hemos perjudicado los ríos, los lagos, los mares, hemos creado un agujero en la capa de Ozono, también perdido un sinnúmero de espacies animales, y vegetales y en la que se ha modificado la naturaleza en procesos que muchos de ellos son irreversibles por el cambio total o parcial de los diferentes hábitats. Y la mayoría de los seres humanos hemos hecho gala del poder con la displicencia, a pesar de estar concientes en mayor o menor grado de un deterioro gradual pero siempre en asenso del ecosistema, basada en una dominación constante, global, masiva, no razonada desmedida, y fundada bajo la forma de arranque del dueño, y de su antojo.

Carnicerías en todas partes del mundo con el único fin de lucir sobre los hombros pieles de animales que liquidan por miles en una temporada o el tráfico de especies, siendo este el tercer negocio más lucrativo del mundo solo superado por las ganancias que proporcionan las armas y las drogas. Sudamérica, África y Asia son los más grandes vendedores. Los más grandes compradores principales son los Estados Unidos de Norteamérica, Japón, Emiratos Árabes Unidos y Europa, (Catalapiedra Ricardo)6 con la tolerancia por displicencia de toda la humanidad, nadie interviene para detener estas matanzas quizá… porque se afectan intereses, porque es peligroso, o… en fin este es uno de los muchos errores que se castigan aplicando el poder de la displicencia.

Castigar por ignorar

Abordando la teoría de Louis Althusser7 en su tratado de ideología y estado; nos menciona la diferencia esencial entre aparato ideológico y aparato represivo del estado, cabe señalar en este punto que el aparato represivo del estado funciona con el poder de la violencia y el aparato ideológico del Estado, funciona mediante el poder de la ideología, como los serían en este caso la violencia religiosa, la escolar, la familiar, la jurídica la sindical, la cultural, la de los medios de información, la política, etc., entonces porque el estado con base al cumplimiento “Ideológico”, no educa, con planes y programas que incluyan estudios significativos; oculta la verdad, que es una forma de fomentar la corrupción y la ignorancia, una artimaña ruin, siempre sesgada hacia el engaño para tranquilizar a la ciudadanía, en resumen, no se encarga de cumplir con su función que es la de suministrarle una educación digna al pueblo, de la cuál se genera una conciencia real de la relación “ser-naturaleza y todas las implicaciones que esto conlleva”… será porque el aparato represivo del Estado, manejado por las dinastías capitalistas, dirige las políticas del aparato ideológico del Estado, coartando cualquier intento por salir del subdesarrollo y la ignorancia en el país.

Lo cuál nos lleva a pensar si es importante para el Estado en esta contradicción político-económica, el que nuestra nación sea un país ignorante y ¿porque?, ¿castigan ignorándo?

Suponemos que la génesis del pensamiento de estas dinastías políticas, de estos aparatos represivos e ideológicos del Estado especulan o conjeturan que mientras menos culto sea un sujeto social y más hambriento, menos conflictos nacionales existirán, puesto que en lugar de cavilar en la raíz de las verdaderas razones políticas de su pobreza, utilizará el tiempo en subsanar todas sus carencias con sub-empleos en los que apenas subsisten ellos y sus familias; es más fácil; se le engaña, lo cuál es una falacia, por lo que se hace alusión a las palabras del Subcomandante Marcos (del EZLN) como un ejemplo tácito del error del gobierno: “Nos quieren hacer espectáculo, noticia pasajera, momentáneos, instantáneos, fugaces, desechables, prescindibles, “olvidables”. ¿Cuándo ha sido moda la historia? ¿Cuándo ha estado en venta la memoria? ¿Cuándo el pasado es momentáneo? ¿Cuándo la sabiduría es soluble e instantánea? ¿Cuándo la firmeza es fugaz? ¿Cuándo son desechables los cimientos? ¿Cuándo se prescinde del mañana?”. Es más cómodo ignorar al ignorante y por eso lo inhabilitan pero también aplican sobre todo la férrea bota del poder, y castigan al país, a su país deteniendo el curso del avance y desarrollo, poniendo en riesgo la estabilidad social del país como ahora se está manifestando (cincuenta y tantos mil muertos en México… en nuestro querido México).

Castigar Ignorando

Las autoridades encargadas de la seguridad social en el país cuanto años han castigado al país ignorado el reclamo, suplicas y lamentos del pueblo por los robos, asesinatos, secuestros que en su mayoría permanecen impunes (caso Chihuahua cientos de genocidios de indocumentados que tratan de pasar a los Estados Unidos de Norteamérica, a buscar una mejor calidad de vida dado que, como ya comentamos en nuestro país no se nos ha educado sobre la base de la relación verdadera en la que se debe entablar correctamente la interdependencia “hombre-naturaleza”, siendo asesinados miles de ciudadanos mexicanos en los últimos ocho años que equivale a cientos de paisanos muertos cada año y tan solo 16 cadáveres que nos regresan de nuestros coterráneos mensualmente, ¿y a quién le importan si son ciudadanos hombres y mujeres de desecho? y en lugar de tomar cartas en el asunto y que se aplique todo el peso de la “ley” sobre los asesinos norteamericanos o mexicanos , no importa el origen… la justicia no tiene fronteras, no, no actúan en México prefieren deslindar responsabilidades entre las instancias rectoras de la seguridad federal y estatal callar, ¡nuestro gobierno tiene una inmensa zona del silencio!, una vez más, tienen el poder de callar y castigar ignorando.

El caso de Chiapas, (muertos en Acteal); Guerrero (Aguas Blancas) ¿no es acaso ignorado por las autoridades del país? solo se volteó a observarlos cuando se alteró el orden como reclamo a su pobreza, fincada en la ignorancia, porque en este país nadie puede encolerizarse por no tener una vida digna para él y su familia… pero ya era tarde y se les castigó, ahora es otra práctica de castigo, sin perderlos de vista pero… siguen siendo ignorados.

Todas estas intrincadas técnicas son empleadas como el hombre máquina (L’homme-machine) 2 de uno de los más notables exponentes del materialismo antirreligioso Julien Offroy de la Mettrie, en donde el hombre es a la ves una reducción materialista del alma y una teoría general de la educación, en el centro de las cuales domina la noción de docilidad que une al cuerpo analizable, el cuerpo manipulable en donde es dócil un cuerpo que puede ser sometido por el poder, que puede ser utilizado, que puede ser transformado y perfeccionado hasta que asuma “su abandono” y al mismo tiempo, asumir la ruptura total de él, con él mismo y con su medio ambiente.

En síntesis el poder de castigar es un razonamiento apodíctico, un conflicto multifactorial; económico, sociológico, educativo; de la relación hombre-naturaleza, del ejercer o aplicar contundentemente el poder, de la lucha de clases, es: un reclamo a la pobreza, que podría terminar si se escuchara y se les atendiera con una percepción panóptica de la realidad, con una voluntad moral, con respeto y entendimiento, solo si los gobiernos cumplieran con sus obligaciones; tarea compleja, que es la de servir a sus pueblos, no con soberbia, embustes ni triquiñuelas sino con una actitud racional y crítica, (Karl R. Popper)8 con ética, con entrega basada en la honestidad y humildad… eterna utopía que conlleva siempre a oscuros caminos del poder de castigar.

Fuentes:

1 Michel Foucault. (1926-1984) Microsoft Encarta Biblioteca de consulta 2002 19993-2001Microsoft corporation.

2 Michel Foucault. (1926-1984) VIGILAR Y CASTIGAR, nacimiento de la prisión. Edición siglo XXI, 2003.

3 Juan Carlos Marín. Los hechos armados. Argentina 1973-1976. La acumulación primitiva del genocidio. Bs. As., PICASO, La Rosa Blindada, 1996,  pp. 17-41

4 El desarrollo del capitalismo en América Latina, Cueva Agustín 2002

5 Según datos de Sergio de La Peña en la formación del capitalismo en México, México, siglo XXI, 1985, p. 96.

6 Catalapiedra Ricardo. www.LacorrienteAlterna .com, septiembre 2002.

7 Louis Althusser. (1918-1990) Sobre la Ideología y el Estado, en escritos Laia, Barcelona 1974, p. 122-123

8 Karl Raimund. Popper. (1902-1974)La lógica de la investigación científica, Tecnos, Madrid, 1977, p. 17.

29/VII/2011

Alberto Navarro
Jugó Fut bol Americano en los Guerreros Aztecas, es Cirujano Dentista, Educador Ambiental y profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Agregar comentario