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Deserciones

Mirador del Norte

G. Arturo Limón D.


Ansiedad e incertidumbre

UN TRIBUTO

Al talento de un hombre inteligente, lucido , sencillo y cordial que ha desaparecido a la joven edad expresada por él de 91 años en ella denotaban gran vitalidad con su existencia, que mostraba con su ejemplo que el ser humano solo se agota cuando se rinde ante la vida, a los sueños a la utopía, empero cuando como él se lucha por todo ello, se es capaz de trascender cuando se autoconstruye, construyendo a otros y quien es capaz de dejar a su paso como los hizo el maestro Sygmund Bauman (19 de noviembre de 1925 – 9 de enero de 2017) esa estela irreprochable, de pensamiento y acción que hacen todos aquellos que no solo pasan, sino honran la vida, Descanse en Paz.

REFLEXION

“Mi papel como pensador no es señalar qué es una sociedad feliz y qué leyes hay que aprobar para llegar a ese lugar, sino interpretar la sociedad, averiguar qué se esconde tras las reglas que cumplen sus ciudadanos, descubrir los acuerdos tácitos y los mecanismos automáticos que convierten las palabras en acciones concretas. En definitiva, ayudar a los ciudadanos a entender lo que ocurre para que tomen sus propias decisiones. Sí, entiendo que es difícil encontrar sentido a la vida, pero es menos difícil si sabes cómo funciona la realidad que si eres un ignorante”.

Zygmunt Bauman

EL LEGADO

“Falleció uno de los pensadores más destacados del siglo XX. En su casa de Leeds, esta tarde ha dejado de existir Zygmunt Bauman, cuyos análisis permanecerán latentes en la sociedad consumista que tanto le gustaba analizar.

Nacido en Polonia un 19 de noviembre de 1925, Zygmunt Bauman fue un sociólogo, filósofo y ensayista que marcó la dirección del pensamiento moderno. Más que un profesional de la Sociología o la Filosofía, Bauman fue un pensador con nacionalidad polaca pero ciudadanía universal, pues sus análisis llegaron hasta el más pequeño rincón del mundo.

Desde 1950 su obra analiza la modernidad y posmodernidad, el socialismo, las clases sociales, el consumismo y a la sociedad misma. Con un punto de vista crítico e incisivo, Bauman se ganó todos los elogios de la élite mundial con su concepto de “modernidad líquida” con el que caracterizada a las actuales sociedades globales.

Entre su amplia colección de textos, se destacan Amor líquido: acerca de la fragilidad de los vínculos humanos, Ética posmoderna y Ceguera moral: la pérdida de sensibilidad en la modernidad líquida como análisis fácilmente aplicables a cualquier sociedad.

Para recordar a este intelectual, en la siguiente infografía me parece hoy en este tributo compartir 10 de sus frases más destacadas, que resumen el pensamiento del padre de la modernidad líquida.

“Nos hallamos en una situación en la que, de modo constante, se nos incentiva y predispone a actuar de manera egocéntrica y materialista”.

“Con nuestro culto a la satisfacción inmediata, muchos de nosotros hemos perdido la capacidad de esperar”.

“El amor no encuentra su sentido en el ansia de cosas ya hechas, completas y terminadas, sino en el impulso a participar en la construcción de esas cosas”.

“Todas las medidas emprendidas en nombre del «rescate de la economía» se convierten, como tocadas por una varita mágica, en medidas que sirven para enriquecer a los ricos y empobrecer a los pobres”.

“Mientras está vivo, el amor está siempre al borde de la derrota”.

“Lo que antes era un proyecto para “toda la vida” hoy se ha convertido en un atributo del momento. Una vez diseñado, el futuro ya no es “para siempre”, sino que necesita ser montado y desmontado continuamente”.

“El arte de romper relaciones y salir ileso de ellas supera ampliamente el arte de componer relaciones”.

“Practicar el arte de la vida, hacer de la propia vida una “obra de arte” equivale en nuestro mundo moderno líquido a permanecer en un estado de transformación permanente, a redefinirse perpetuamente transformándose (o al menos intentándolo) en alguien distinto del que se ha ido hasta ahora”.

“Uno de los efectos fundamentales de equiparar la felicidad con la compra de artículos que se espera que generen felicidad consiste en eliminar la posibilidad de que este tipo de búsqueda de la felicidad llegue algún día a su fin”.

“Además de tratarse de una economía del exceso y los desechos, el consumismo es también, y justamente por esa razón, una economía del engaño. Apuesta a la irracionalidad de los consumidores, y no a sus decisiones bien informadas tomadas en frío; apuesta a despertar la emoción consumista, y no a cultivar la razón”.

ANSIEDAD EN EL INTERREGNO

Se va Obama llega Trump pero todo seguirá igual lamentablemente; ¿o acaso no es Obama el Premio Nobel que nunca cerró la prisión de Guantanamo, el que separó y deportó a casi dos millones de mexicanos dividiendo familias y el que ha dado la orden a través de su comando en la OTAN a los soldados que aparecieron la noche del jueves madrugada del viernes en Polonia trayéndonos los peores remedos de la Guerra Fria?

Nunca como aquí cabe la frase de Robert Redford al cierre de la película desconocida en Estados Unidos enlatada dirían en otros tiempos, y que puede ver usted en You Tube de título El incidente de Oglala, una masacre de indígenas Sioux en Dakota en los años 70 s esta película producida por él quien dice ; “Las mentiras cambian, pero el genocidio permanece” tienen hoy día una universalidad que estremece.

Como estremece el advertir estos dos signos de los tiempos ansiedad e incertidumbre que diré de entrada que su vertebración se teje en un par de hilos conductores que me preocupan y a partir de esta colaboración de arranque anual, me ocuparan de sobremanera ya que su recurrencia en mis trabajos he decidido será una constante, los definiré claramente, les llamo la mordedura de la serpiente que postra hoy a la humanidad toda, y cuyos colmillos sin más ambages diré son; el egoísmo y la avaricia.

PLANTEO UNO EN LA ADVERTENCIA

En un desalentador pronóstico, Stephen Hawking ha advertido que nos encontramos en el “momento más peligroso del desarrollo de la humanidad”.

A través de un largo artículo de opinión, el célebre profesor de Cambridge escribió que “ahora tenemos la tecnología para destruir el planeta en el que vivimos, pero no hemos desarrollado la capacidad de escapar de él”.

“Quizás dentro de unos cientos de años, hayamos establecido colonias humanas en las estrellas, pero por ahora solo tenemos un planeta, y tenemos que trabajar en conjunto para protegerlo”, explicó.

En el artículo publicado en The Guardian, el autor de Breve historia del tiempo ha vertido su postura frente al Brexit y a la reciente elección de Donald Trump en los Estados Unidos en medio de una “creciente desigualdad económica en todo el mundo”.

“Si queremos lograrlo, los líderes mundiales tienen que reconocer que han fracasado y que están fallándole a la mayoría”, escribió. “Con unos recursos cada vez más concentrados en las manos de unos pocos, vamos a tener que aprender a compartir mucho más de lo que lo hacemos en la actualidad”.

El profesor Hawking agregó que es comprensible que los votantes estén “buscando un nuevo contrato social”, pues “la gente solo puede ver cómo mengua, no únicamente su nivel de vida, sino sus posibilidades para ganarse la vida”.

DOS TRUMP, LA INCERTIDUMBRE.

Su llegada fue advertida magistralmente no solo por Michael Moore sino por Daniel Innerarity, refiriendolo muy bien en el diario internacional El País desde la campaña cuando señala;

“El pabellón de los desconcertados está formado por gente de variada procedencia, tanto de derechas como de izquierdas, los conservadores clásicos y los pijos progresistas, el Partido Republicano americano y los Clinton, los socialdemócratas y los democristianos europeos… En tiempos de fragmentación, lo único transversal es el desconcierto, aunque a la derecha le suele durar menos.

Por lo general, los conservadores se llevan mejor con la incertidumbre y no tienen demasiadas pretensiones de formular una teoría de la sociedad, mientras las cosas funcionen. La izquierda suele sufrir más con la falta de claridad y tarda mucho tiempo en comprender por qué los trabajadores votan a la extrema derecha. De ahí el amplio debate acerca de qué debe hacer la izquierda (los liberales, los demócratas, los socialistas o los progresistas) para recuperar alguna capacidad estratégica en medio de una situación que ni comprende ni, por supuesto, controla. De todas maneras, puede que la distinción entre la derecha y la izquierda sea menos relevante que la diferencia entre quienes lo han entendido (Trump y Sanders) y quienes no han entendido nada (los demócratas y los republicanos clásicos).

¿Cómo se explica este desconcierto? Mi hipótesis es que tiene su origen en la fragmentación de nuestras sociedades. Vivimos en comunidades atravesadas por fracturas múltiples, en Estados Unidos concretamente, entre las ciudades de la costa y el interior del país, entre la población blanca y las minorías, la ética protestante del trabajo y una cultura de la abundancia y la diversión… Al mismo tiempo, los medios, los tradicionales y las redes sociales, han acelerado esta fragmentación de las identidades culturales y políticas; especialmente las redes sociales permiten la creación de comunidades abstractas y homogéneas en unos enclaves de opinión donde se refleja la autosegregación psíquica de las comunidades ideológicas.

El pabellón de los desconcertados está formado por gente variada, desde conservadores clásicos hasta jóvenes seudo progresistas

Una de las consecuencias de esta ruptura es la incapacidad de entenderse unos a otros, no solamente desde el punto de vista de compartir objetivos comunes, sino también desde el meramente cognitivo: hacerse cargo de lo que les pasa a los otros, de las razones de su malestar, antes de denigrar el hecho de que no tengan soluciones verdaderas a ese malestar o se dejen seducir por ofertas políticas que no representan ninguna solución. Por un lado, ese grupo de americanos blancos, mayores, salidos de las clases medias superiores y movidos por un espíritu de resentimiento racial contra la América de las minorías que Barack Obama encarnaba, que se sienten irritados con la inmigración y el comercio internacional. Por otro, la secesión de una minoría civilizada que se distancia de las pulsiones populistas no tanto porque tiene una idea superior de democracia como porque no sufre las amenazas de precariedad a los más golpeados por la crisis ni comprende los temores de los de abajo. Las élites dirigentes no están entendiendo bien lo que ocurre en el seno de nuestras sociedades, probablemente porque ellos se encuentran en unos entornos cerrados que les impiden entender otras situaciones. No hay experiencias compartidas ni visión de conjunto; tan solo la comodidad privada, de una parte, y el sufrimiento invisible, de la otra. Quienes se han turnado en la dirección de los asuntos públicos no han entendido lo corrosivo que está resultando para la democracia una persistente desigualdad y la diferencia de oportunidades. Las múltiples convulsiones experimentadas por la sociedad americana (con sus equivalentes en otros lugares del mundo), desde el Tea Party hasta Trump o, en el extremo contrario, los movimientos Occupy Wall Street y el éxito inesperado de Bernie Sanders, son los síntomas de una desafección de los americanos por una modernidad forzada, mientras que la élite y su formidable aparato de propaganda repite una y otra vez que no hay otro horizonte posible.

El desconcierto en el que vivimos tiene su origen en la fragmentación de las sociedades

Las élites argumentan que ciertas reacciones no son razonables ni ofrecen las soluciones adecuadas, y es cierto, pero eso no les exime de la responsabilidad de indagar en las causas de ese malestar y pensar que tal vez estén haciendo algo mal. Insistir en que la política es representativa, que la globalización ofrece muchas oportunidades y el racismo es malo, es algo que solo vale para tener razón, pero no sirve para hacerse cargo de por qué resulta tan irritante el elitismo político, qué dimensiones de la globalización representan una amenaza real para mucha gente y qué aspectos del conflicto multicultural deben resolverse con algo más que buenas intenciones.

Las soluciones al desconcierto actual solo se solucionarían con el entendimiento común, compartiendo experiencias y sentimientos

El problema es que tampoco la gente es necesariamente más sabia que sus representantes, por lo que esa fórmula de elitismo invertido que es el populismo no soluciona nada. El problema de fondo es la falta de mundo común. Las soluciones solo se alumbrarán compartiendo experiencias, es decir, emociones y razones; si, en vez de seguir enfrentando las razones de los de arriba con las pulsiones de los de abajo, aquellos interpretan adecuadamente las irritaciones de estos, condición indispensable para que los irritados puedan confiar en las intenciones y capacidades de quienes les representan”

CASO TRES, ¿ES EL GASOLINAZO, LA GOTA QUE PUEDE DERRAMAR EL VASO?

“El niño Dios te escrituro un establo y los veneros de petróleo el diablo”

Este fragmento expresado en su Suave Patria por el genial poeta zacatecano Ramón López Velarde pareciera fue realizado como una predicción que deseásemos fuese admonición ya que en México concurre para nuestra desgracia, algo que acrisola y trasciende la vidente predicción de la imprevisión ambiental junto con la casi diabólica avaricia del llevar al extremos de esquilmar a los más desposeídos que en nuestro país de una manera u otra parecemos ser cada vez más todos, en México se hace evidente la falta de empatía que la lectura de Daniel Innerarity señala se da entre la elites voraces y los desposeídos, aqui se encarna en nuestra nación de una manera casi proverbial, aquí baste decir, se nos pide pagar medicinas, carne, leche, huevos y ahora gasolina a precio internacional, con un ínfimo salario mínimo nacional que apenas compraría en los nuevos precios que han entrado en vigor a partir de este enero que podrían comprar un galón de gasolina o menos, dependiendo de la oscilación del precio cuando en Texas se pueden llenar 3 galones por el dinero que un trabajador recibe por una hora de salario 7.25 dólar y ya que hablamos de Texas dire, estado identificado usufructuario principal de nuestro petróleo gracias a la dupla Carlos Salinas y George Bush Sr. y a la operación implementada por Enrique Peña Nieto y Emilio Lozoya Austin ( que apellido de paradoja) principales operadores/desmanteladores de PEMEX de la mal llamada Reforma Energética, misma que tiene en jaque al país y señalo que solo deseo que estas torpes y abusivas medidas de un aumento tan lesivo a la economía de mis hermanos y tan cargado de avaricia por otros pocos, no despierten al “México Bronco” que nadie queremos ver.

COROLARIO

Sobre el análisis de los 100 días del gobierno de Javier Corral se ha escrito ya y se escribirá más estos días, prefiero esperar 100 días más para opinar en mi colaboración cercan a esa fehca, pero si puedo ahora reflexionar y hablando de Bauman y los espacios vacíos del Interregno él solía decir; “yo suelo usar el concepto de interregno, del filósofo italiano Antonio Gramsci. La antigua forma de hacer las cosas ya no funciona, pero aún no hemos encontrado la nueva forma de funcionar. Así que hay un vacío entre las reglas que ya no sirven y las que aún tenemos que imaginar. Lo que tú haces es señalar las contradicciones de unos líderes frente a otros, preguntar quién es mejor… Eso está bien, pero el verdadero debate es cómo llenar este vacío.”

Sin embargo es recomendable decir que es hora de entrar en escena ya pasaron 100 días.

G. Arturo Limón D.
G. Arturo Limón D. Miembro del Cuerpo académico de Sustentabilidad UNAM, y Miembro de la Comisión de Educación en Mesoamérica de la UICN. Profesor investigador de la Universidad Pedagógica Nacional de Chihuahua UPNECH

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