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LA CLASE

Educación Ambiental

Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán

Texto leído por Rafael Tonatiuh Ramírez en la inauguración del V Coloquio Nacional de Estudiantes y egresados de Programas Académicos de Educación Ambiental, en la Centenaria Preparatoria de La Universidad de Guadalajara, el día 16 de junio del 2016.

Educación ambiental y movimientos sociales: el V Coloquio de EA en el contexto actual de México*

El ambientalismo es un movimiento
social que, nacido de esta época de crisis
civilizatoria marcada por la degradación
ambiental, el individualismo, la
fragmentación del mundo y la exclusión
social, nos convoca a pensar sobre el
futuro de la vida, a cuestionar el modelo
de desarrollo prevaleciente y el concepto
mismo de desarrollo, para enfrentar los
límites de la relación de la humanidad
con el planeta. La ética de la
sustentabilidad nos confronta con el
vínculo de la sociedad con la naturaleza,
con la condición humana y el sentido de
la vida. Manifiesto por la Vida

Muy queridos representantes de las tres Universidades convocantes, invitados de honor, estimadísimos profesores e investigadores , muy queridos egresados y estudiantes de Programas Académicos de Educación Ambiental, alumnos y maestros de otras instituciones y organizaciones de la sociedad civil, que nos acompañan en este magnífico recinto universitario con más de 100 años de historia y que hoy nos acoge.

Como es de su conocimiento, por largo tiempo he vivido preso, cautivo o mejor con libertad condicionada dentro de un programa académico de posgrado que tiene como fin último formar educadores ambientales, esto es : generar el eslabón que nos remplace y vigorice nuestro campo. Un cuarto de siglo, en el que fui testigo desde el interior de los muros, como el que el posgrado en México, se fue modificando del prestigiado sitio de ser dominio de un saber, base para la investigación o incubadora de maestros; a nicho, indicador, padrón, programa, eficiencia, productividad, calidad, certificación, trayectoria, tutoría y otras linduras tan obsesivas, como ariscas y escurridizas. Tan lucidoras como inequitativas, desiguales y por momentos inalcanzables estrellas del firmamento de los puntos.

Por esta detención no forzada y sus modificaciones considero tener el derecho a tratar de explicarme, y compartir que pasó en este tiempo, en estas dos décadas y un lustro, que tienen de antigüedad las Maestrías de Educación Ambiental de nuestro país, que dicho sea de paso somos potencia planetaria en este campo. Muy pocos países del mundo tienen tres programas tan bien diferenciados como los nuestros y además intentando compartir juntos.

En esos veinticinco años —los de vida de los Programas aquí reunidos— la sociedad en nuestro planeta cambio dramáticamente. Poco quedó intacto de esa devastadora década de los ochenta del siglo pasado, que comenzó con la caída de los precios del crudo petrolero, cimento el regreso del mercado y el liberalismo político y finalizaría con las tropas norteamericanas bombardeando la hermana república de Panamá. Aquellos años ochenta a los que les seguimos pagando tributo, por un pasado que no se va, lamentablemente.

Son muchas las variables que entraron en juego, a veces desquiciando , otras intentando reordenar el caos, de las que podemos destacar: el cambio del orden mundial posterior al fin de la guerra fría y la caída del muro de Berlín; el nuevo reposicionamiento económico financiero con una Europa unida por lo menos en términos económicos; la centralidad de China y otras economías emergentes al posicionarse como fuertes núcleos productivos; la disminución en casi todo el planeta del Estado como garante de bien común, el derecho y los mínimos de bienestar; y su contraparte: el mercado, la globalización y la rentabilidad como crucero y guía de una sociedad que se fue radicalizando hacia la competencia, el consumo suntuario, y de marcas depredadoras, la evasión compulsiva y un individualismo de hábitos personales, apolíticos, relativistas y en muchos sentidos irresponsables, que terminó por trastocar —en este cuarto de siglo— la mayoría de las instituciones que habían adquirido cierta solidez en la modernidad, como: la familia, las escuelas, los partidos políticos y las organizaciones sociales y laborales.

Nosotros ponderamos que en la mar de desconcierto que trajo esos cambios pusieron en la superficie a veces renovadas, otras resistiendo o encabezando tres categorías sustantivas, que han estado en la cresta de la ola desde entonces, a veces tratando de explicar, otras de describir, proponer y también promover o direccionar el cambio social, con diferentes resultados, a saber: la comunicación, los movimientos sociales y la irrupción definitiva de la educación ambiental en nuestro país.

A principios de la décadas de los noventa la comunicación en la civilización y en los medios mostraba el agotamiento que se debatía entre las máscaras tradicionales y lo modernas; medios de comunicación y comunicación corporativas dominadas por el verticalismo, la repetición y la sordera. La lejanía de las audiencias a las que solo se les veía como público cautivo y consumidor al que había que seducir.

Con la irrupción de la red y los aparatos inteligentes, la comunicación se aceleró y rebaso poniendo en marchar a la humanidad a otro ritmo: el del vértigo de las redes, la comunicación inmediata y la disponibilidad lejana y móvil ; las computadoras personales, los celulares inteligentes y las tablet y la obsolescencia tecnológica como destino inmediato y fatal; la irrupción de prosumidores (creadores de contenidos y pocas veces de agendas públicas) y audiencias- unas participativas y otras pasivas- unas inteligentes y propositivas , muchas ausentes y evasivas. Hecho comunicativo sin precedentes en la historia de la humanidad.

A ese ritmo pero en forma muy sutil, casi incomunicada o enmudecida, vivimos hoy en nuestro México, la continuidad de un despojo histórico. Harvey le nombra acumulación por despojo:

Este despojo acontece por siglos. No se refiere solo a los recursos naturales. El despojo es también interno. Es el de la expulsión forzada de campesinos y pueblos originarios; el de la pérdida de los derechos sobre lo común; el de la transformación de las diversas relaciones de propiedad a una sola: la privada; el de la supresión de formas de producción y consumo alternativas; el de la monetización del intercambio; el de la esclavitud y su comercio; el de la deuda, y, finalmente, el del sistema crediticio (Harvey, “The ‘New’ Imperialism: Accumulation by Dispossession”).

Contreras y Alzaga (2016) resumen como se fue imponiendo en el México reciente esta continuación del despojo histórico (e insistimos: silencio) y como los movimiento populares ha sido incapaz, todavía, de contenerlo:

De 1970 a 1982 México vería los últimos vestigios de economía mixta y nacionalismo. Los sustituye una política peor: el neoliberalismo lleno de promesas que fue desmantelando al Estado social, el paraestatal y la relativa soberanía exterior. Hubo grandes luchas contra la política neoliberal: en las elecciones de 1988, 2006 y 2012; la reforma eléctrica la frena el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) en 1999, a la reforma petrolera la impide la lucha ideológica en 2008. Las luchas del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), mineros, maestros, migrantes de la primavera de 2006 en Estados Unidos (EU), Ayotzinapa y otras. Pero fueron insuficientes.

Por esta insuficiencia se hace necesario dar otras batallas en otros campos, como en el nuestro. Basta de silencio. Como el que aquí y con este lema nos convoca: educación ambiental y movimientos sociales.

Hace algunos años, en Jalapa, Veracruz, en un curso que dictó —hasta que quedó afónico— el Dr. Marcos Reigota escuché al que con mucho merecimiento será galardonado el día de mañana, mi tocayo el Dr. Helio García decir que la Educación Ambiental es un movimiento social. Fue categórico este también preso a cadena perpetua de la educación ambiental: El único movimiento ambiental con presencia en el tiempo y el espacio en nuestro país es este. Qué orgulloso me sentí cuando lo dijo Helio, pero ¿Será cierto? ¿Somos realmente un movimiento social los educadores ambientales? Me pregunté desde entonces.

Si seguimos la voz de los expertos en el tema tendremos que abrir los oídos al sociólogo Alain Touraine que define a los movimientos sociales como: la conducta colectiva organizada de un actor luchando contra su adversario por la dirección social de la historicidad en una colectividad concreta, tendríamos que decir que en efecto, hace más de veinticinco años los educadores ambientales, particularmente los que se han formado en programas académicos, se fueron dado cuenta que los Quijotes en el tema ambiental , están descartados o, más bien, eran aceptados si convencían o educaban a Sancho Panzas con todo y burro, Dulcinea y aunque fuera Rocinante de participar en un curso, taller, práctica o conferencia o de entregar alguna lectura comentada en la plataforma electrónica . O de presentar un ponencia en un Coloquio; y como se puede observar; ya vemos que no estamos solo. Que el cautiverio de algo ha servido y el compartir lo educativo ambiental ha crecido.

La educación ambiental siempre es de más de dos que tienen que ponerse de acuerdo. Su vocación por necesidad es de sumar, de dialogar, de generar conversación y hasta coloquios nacionales, y está claro el contrincante, que son múltiples tanques —los panser, que jamás hubiera soñado Joseph Goebbels, en la locura Nazi— que arrasa a su paso vida y vidas sin que nada al parecer la detenga.

Por eso estamos aquí. Porque estamos convencidos que la dirección de la historia no se ha mandatado, de una vez y para siempre, que el accidente actual de neoliberalismo y sus superfluas, vacías e insustentables conductas y gobiernos lejanos y torpes, son solo un sesgo histórico. Que lo dado, se sigue cocinando y configurando. Damos muestra aquí de algunos ejemplos de los ingredientes de la coyuntura histórica actual de movilización social:

1.- Por quinto año consecutivo, el 21 de mayo en cuarenta países y 600 ciudades del mundo se realizó, una movilización global que alertó sobre los peligros del monopolio Monsanto que produce las semillas transgénicas que pretende imponer la multinacional de los agro-negocios exterminando las formas tradicionales de producción. (Sarmiento: 2016). La sociedad se informa, se moviliza y resiste. Del mismo modo,el 5 de junio, artistas tomaron la estafeta con el pretexto de la celebración de la Pachamama.

2.- Cuatro movimientos sociales en el México de último lustro han sacudido la estructura social nacional y quedarán más en la memoria en tanto se han querido minimizar, reprimir u olvidar : el 132 que se planteó el objetivo de imposibilitar la llegada de Peña Nieto a la Presidencia de la República; movimiento magisterial nacional (con diferentes etapas 2013-2016) para contener una insensata reforma laboral aún a costa de sangre; la exigencia por la presentación con vida de los 43 estudiantes desaparecidos en Ayotzinapa, en el Estado Guerrero, y ; el movimiento estudiantil de los alumnos del Politécnico o de los maestros de la Universidad Veracruzana.

Casi todos estos movimientos usaron novedosas estrategias de comunicación, educación y movilización. Todos enfrentaron la cerrazón y con frecuencia la represión de un estado que no dialoga y tiende al autoritarismo. No esta demás decir que no hay argumentos en el gobierno, sino chantajes, desprestigio y represión.

3.- Efectivamente, México se mueve, pero no necesita que le den cuerda o botas o marketing políticos de dinosaurios, para caminar.

Con el mes de mayo, este año se nos vino el calor, las lluvias y el feliz regreso público del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional, -que es tal vez el movimiento social más emblemático de una globalización desde abajo y el más potente e icónico en la década de los noventa del siglo pasado a escala planetaria,-hace unos días lanzó un comunicado en el que apoyaba al movimiento magisterial:

La mal llamada ‘reforma educativa’ no es educativa, es laboral. Si fuera educativa se habría tomado el parecer del magisterio y de las familias.  Cuando el gobierno se niega a dialogar sobre la reforma con el magisterio y las familias, está reconociendo que no se trata de mejorar la educación, sino de ‘ajustar la nómina’ —que es como el capital llama a los despidos

No son los Zapatistas lo únicos que se han movilizado en contra de esta Reforma Educativa. El 30 de mayo pasado, el rector de una de las tres Universidades convocantes a este Coloquio Nacional de Educación Ambiental, el Dr. Hugo Aboites, —que también a vuelo de pájaro recordamos que inauguró el IV Coloquio Nacional EA, hace dos años—, entregó a la Secretaría de Educación Pública, en representación de prestigiados profesores, académicos e investigadores de diversas Instituciones de Educación Superior un pronunciamiento en el que exigían a las autoridades respetar el legítimo derecho del profesorado para expresarse de manera crítica ante las políticas oficiales:

El documento manifiesta una preocupación:

ante el adverso clima social que han generado las reiteradas y cada vez más graves acciones represivas del gobierno mexicano hacia el magisterio nacional. Además de la aplicación de una ley claramente atentatoria de los derechos constitucionales —tanto laborales como humanos— del profesorado de la educación pública, en las últimas semanas se han incrementado acciones judiciales y policiacas contrarias a la integridad ciudadana de maestras y maestros de todo el país.

Tambien mentes particulares se han sumado a esta lucha entre el poder vertical desde arriba y la educación publica a la que tiene derecho la sociedad civi . Andrea Barcenas(2016) por ejemplo, en su último articulo sobre maestros poderosos, es rotunda, hasta el negacionismo:

La reforma educativa no existe: es sólo un nombre que disfraza la guerra contra los maestros para desmantelar el sistema educativo nacional y abrir las puertas de par en par a empresarios interesados en dirigir y hacer negocios con la educación.

También socialmente, se ha construido el acontecimiento diciéndonos que es la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, los que generan caos y desorden. El investigador educativo Roberto Rodriguez dice que el fondo es otro.

Los paros, marchas, manifestaciones y bloqueos en varias ciudades del país, incluida la capital, son la cara más visible de su inconformidad en contra del régimen laboral asociado al programa de la reforma.

Nosotros, también creemos que eso es lo que está en juego: golpear a los maestros laboralmente como una aportación de este gobierno de bien portados al neoliberalismo, tan bien educado y cumplidor. Esta clase política, son los alumnos aplicados del gobierno planetario del capital financiero. Responden a sus mandatos sin cuestionamiento alguno, como por ejemplo, somos el país que en los últimos meses más a devaluado más su moneda y, con toda seguridad razonan: si logramos que este millón y medio de ser humanos- profesores de oficio- pasen por el embudo de una evaluación absurda ¿que no podremos hacer con los millones restantes?

Pero tengo noticias, no solo el magisterio está movilizado en más de la mitad de los estados del país. No solo es el tema educativo: el movimiento #Yosoymédico17 convocó a un paro nacional el próximo 22 de junio. Ese día solo trabajarán los servicios de salud de emergencia.

Los motivos que los impulsan a ello son tres y vean ustedes la contundencia: el rechazo al Sistema Universal de Salud, denunciar agresiones contra personal médico y pedir un freno contra la criminalización de los médicos.

Sin embargo, el principal motivo es la nueva propuesta del Sistema Universal de Salud, porque enmascara un afán privatizador.

El movimiento médico es categórico: No queremos esa reforma (…) al gobierno se le ocurrió hacerla sin tener en cuanta al gremio médico especializado

Por nuestra parte, los educadores ambientales, también con la mar picada y en contra de la política ambiental, dirigida por ineptos, decidimos que este año (2016), que nuestra voluntad de ser un movimiento social sería manifiesta con presencia, continuidad visibilidad, causa, identidad y organización. Tres ejemplos al respecto son la realización de este Coloquio que esta por alcanzar una década, también la realización del primer congreso nacional en Tuxtla Gutierrez en noviembre y una movilización política ante un atentado institucional. Permítanme ser más explícito en este último punto.

En los últimos días de año pasado el Centro de Educación y Capacitación para el Desarrollo Sustentable (CECADESU) con el pretexto del recorte al gasto social, fue golpeado prácticamente hasta el exterminio. Este Centro que gozo de momentos luminosos para nuestro campo desde la reflexión, el acompañamiento hasta el financiamiento de proyectos y programas, era una de las instituciones que quedaban de una política pública ambiental-social que ha ido quedando en el olvido.

Los educadores ambientales comenzamos un largo proceso en los primeros meses de este año (2016) de desplegados, cartas, información y cohesión. Hicimos llegar una carta al Secretario de Medio ambiente, que puntualizaba, claras exigencias, como la siguiente:

Generar y difundir ampliamente las políticas públicas y estrategias con las que se impulsará el fortalecimiento, profesionalización e institucionalización de la educación ambiental en México.

4.- La existencia de una modernidad alternativa que ya está en el campo y algunos rasgos urbanos, que a veces es polémica, zapatista y verde, de la cual no hablaré, porque seguramente será retomada por nuestro conferencista magistral en unos momentos, el muy prestigiado Dr. Víctor Manuel Toledo.

Estas son pues nuestras primeras ideas, que pueden servir o no en los días por venir, que el asunto del Coloquio es poner a circular ideas y a ver que sale de ese movimiento.

Por último, queremos agradecer al equipo de la U de G, al de UACM y a la UPN 095 por la organización y a todos ustedes por estar aquí y ahora en movimiento y listos para las ideas, pensamos con+József Bíró+ que hay ideas para pensar el mundo, ideas para comprender el mundo, ideas para cambiar el mundo e ideas para convivir en el mundo.

Que se llene de todas ellas este V Coloquio Nacional de Educación Ambiental y que eduquemos para transformar.

Muchas gracias y bienvenidos.

Referencias

  • Barcenas A. (2016). Maestros Poderosos. En La Jornada 14 de mayo del 2016. México.
  • Bíró , J. (2016). Las ideas en aforismos. En Revista Babelia El país España. 30 de mayo del 2016. México.
  • Contreras J. L. y Alzaga O. (2016). ¿Podrá resurgir el movimiento obrero en el neoliberalismo. En Periódico La Jornada 30 de abril. Sección opinión. . México.
  • Leff E. et al. (2002). Manifiesto por la vida. Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente. México.
  • Mandujano I. (2016). Ejército Zapatista de Liberación Nacional expresa apoyo al magisterio en su lucha contra la reforma educativa. Revista Proceso, 30 de mayo. México

Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán
Director de Pálido Punto de Luz

Irene Montesde Oca Rosales. 13 de Julio de 2016 22:52

Me emociona, me conmueve y me llena de orgullo el haber tenido como profesor al Doctor Rafael Tonatiuh Ramírez; su claridad y contundencia son inobjetables. Su discurso no tiene desperdicio. Felicidades Doctor !!!

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