4360_dr_helio_garcia_campos
LA CLASE

Educación Ambiental

Elba Castro Rosales
Javier Reyes Ruiz


Semblanza al distinguido Educador Ambiental con la medalla de honor al mérito y trayectoria de vida, que entregan bianualmente los programas académicos de posgrado (2016): Doctor Helio García Campos

Nació educador y xalapeño, jalador de veras.

Egresó la Universidad Veracruzana como Biólogo; lo cual se le nota y merecidamente lo presume. Después, corrigió su trayectoria e hizo una maestría en educación ambiental en la Universidad de Guadalajara. Luego enderezó más su rumbo y cursó su doctorado en educación ambiental en la Universidad de Santiago de Compostela, España.

Nunca conforme con lo que mucho sabe, también se ha formado en temas como agroforestería, desarrollo rural y agricultura orgánica. Y pisa con confianza y conocimiento en territorios ligados a la interculturalidad, el cambio climático, la etnoecología y el patrimonio biocultural. Pero, además, todo mundo sospecha que también domina otras nigromancias, como la educación ambiental, que hoy lo premia. Ser multitemático no lo ha hecho disperso, sino un envidiable marinero de una libertad zigzagueante.

Por su calidad académica, profesional y personal ha sido jaloneado hacia muy distintos espacios laborales: ha sido permanentemente miembro destacado de organismos civiles, en especial de Sendas A. C.; ha trabajado en el gobierno federal como subdirector de programas comunitarios de la Semarnat, también fue asesor de la Legislatura que elaboró la reforma de la Ley Estatal del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente de Veracruz; fue subdirector de Ecología Municipal de Xalapa y desde hace unos años es académico y funcionario de la Universidad Veracruzana. Ha sido activo partícipe en procesos de consulta pública, director de programas de desarrollo comunitario y un activista con larga presencia en Los Tuxtlas.

Cuando no está produciendo clandestinamente vino de naranja, asesora la realización de proyectos ambientales y genera espacios públicos participativos para la gestión ambiental en su estado natal.

Docente de corazón y palabra, ha impartido 17 cursos dirigidos a promotores, funcionarios, estudiantes y a quien se deje, así que cuídense de él estos días.

A pesar de su talante bullanguero y bohemio, le ha robado horas a la parranda para producir investigación, de tal forma que ha sido integrante o coordinador de proyectos de investigación en redes académicas con Universidades, como las de Compostela, Veracruzana, Intercultural Veracruzana y la de Guadalajara (aplausos), además de la Fundación Rockefeller. De tales procesos y de sus reflexiones, aderezadas con mezcal, ha producido 47 publicaciones entre libros, artículos y capítulos de libros.

Se sospecha que es miembro de distintas organizaciones, algunas conocidas y otras sospechosas, pero lo que se tiene registrado públicamente es que ha participado en 17 redes, colectivos, consejos y academias que tienen presencia local, estatal, nacional e internacional y en varias de ellas es miembro fundador. Pueden conversar con él en xalapeño, castellano, inglés, francés y gallego. Pero además es traductor certificado del idioma de Alvarado, Veracruz, en versión lépera.

Como se puede apreciar, Helio García Campos es un tipo de vanguardia. Hoy es el coordinador del Centro de Ecoalfabetización y Diálogo de Saberes de la Universidad Veracruzana y antes fue Secretario Académico de la Universidad Veracruzana Intercultural. Y cómo no mencionar los software que maneja, entre ellos: el Office, el Atlas, Mindmanager, la plataforma Moodle de acceso libre y el Nudist in vivo (eso dice su Curriculum Vitae del Conacyt, nos excusamos de cualquier uso que él haga con este último programa).

Estamos premiando, entonces, a un colega que es una fusión bien lograda de académico de la Universidad Veracruzana y compa multifuncional de las ONG y lugares circunvecinos. Solidario en las malas y en las peores, es también un buen Head Hunter que ubica ambientalistas estrafalarios y chidos que protestan contra todo. Seguro aquí encontrará varios y buenos candidatos.

Su estilo de tesis de doctorado fue un ejercicio iconoclasta al emplear el enfoque de la autoetnografía. Es decir, es un provocador que corrió el riesgo de convertirse en prófugo de la academia.

Se sospecha que a pesar de sus méritos académicos, más que la opinión de sus colegas intelectuales, le importa el juicio que de él hagan los modistos de gorras y sombreros.

Por si fuera poco, es un músico destacado de Xalapa, bongosero de corazón, que ha contribuido al patrimonio cultural de la vida nocturna de su ciudad.

Bien se dice: cada quien es poeta, o no, de su propia vida. Helio sí lo ha sido, en él se aglutina lo deseable de un educador ambiental: acción y pensamiento, rebeldía y congruencia, profesionalismo y buen humor.

Su trayecto de vida no es tan aburrido como para aparecer en Wikipedia. Él, más bien, aparece en la lista de quienes enseñan a mantenerse despiertos frente al canto de la vida. Por eso, hoy no se premia sólo a la intensa trayectoria de un educador ambiental, sino a la persona, al buen amigo, al compañero solidario, al activista incansable.

Si alguien tiene una objeción para que Helio García Campos reciba este premio, abandone la sala inmediatamente. Si tiene una duda, pregúntele al de al lado, que seguro será un fan de este señor.

Felicidades Helio y gracias por darle sustancia vital a esta Medalla al Mérito de la Educación Ambiental.

Elba Castro Rosales

Javier Reyes Ruiz
Tiene el grado de Doctor y es educador ambiental, todo terreno. Ha trabajado la promotoría ambiental en Organizaciones no gubernamentales. Actualmente es profesor-investigador de la Universidad de Guadalajara en la Maestría en Educación Ambiental.

Agregar comentario