Usos múltiples

El timbre de las ocho

Armando Meixueiro Hernández
Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán


Maestros con dignidad

Marchas, plantones, bloqueos y desalojos en la ciudad de México, Chiapas, Oaxaca, Tabasco… Y en otros lugares que no alcanzan la atención y el enfoque de las cámaras periodísticas, aunque en las redes sociales se multiplique viralmente la transmisión de manifestaciones y descontento social. Los medios oficiales y leales al gobierno informan que los provocadores son un reducido grupo de  maestros disidentes, rijosos y criminales que se parapetan tras las faldas de un denostado sindicato que se hace llamar CNTE. Los líderes magisteriales endurecen sus estrategias de manifestación y consideran justas sus acciones. El ambiente social se ha polarizado. Nochixtlán se vuelve el catalizador.

Sutano publica airadamente en su muro de la red social un video donde se muestra la militarización del centro de la ciudad de México y de Oaxaca.

Mengano le lanza moderado cohetón:
“¡ah cabrón!   ¿los 43 angelitos de Ayotzinapa también pintan en la reforma educativa?  ¡Al chile pelón!  ¿¿¿los polis tendrían que estar encuartelados ante las movilizaciones de los profes???  Espero la respuesta y enseguida la de los comerciantes vecinos de las zonas bloquedas…

Perengano se incluye en los comentarios y responde:
“La desgracia de México no es estar a favor o en contra de la situación que vive el país, sino la gran ignorancia de muchos sectores de la población sobre la situación histórica de represión, abandono, utilización de los pueblos como mercancía electorera que simplemente cuando dejan de servirle a quien ostenta el poder se vuelve desecho y hay que tirarlo. El problema no es de dinero, es de humanidad. El problema no es el comerciante, sino la regresión al feudalismo. El problema no es de los medios de comunicación, es de qué, de quién y cómo nos enteremos de las noticias. La gran bronca de México es que la educación fue diseñada no para pensar, sino para memorizar y repetir sin cuestionar, y que las Normales Rurales tienen un sistema completamente diferente al resto y se le llama HACER COMUNIDAD, pero qué difícil es entenderlos.”

Sutano, quien se sintió aludido escribe:
“Estimado Mengano, es una lástima que no hayas podido leer los textos que en otro post te había recomendado, pero se entiende en la medida en que las nuevas circunstancias laborales nos lo impiden.

“El problema de fondo es que no sólo pintan “los 43 angelitos de Ayotzinapa”. El problema es histórico como bien te señala Perengano, por tanto, también “pintan” los estudiantes del 68 y el 71, los ferrocarrileros, los periodistas del 76, los maestros de los 80’s, los universitarios de los 90’s, los electricistas, los campesinos, las comunidades indígenas encabezadas por el EZLN, los migrantes (nacionales, centroamericanos y sudamericanos)… Y no sólo es Ayotzinapa en Guerrero, también “pinta” Chiapas, Michoacán, Veracruz, Tabasco, Oaxaca…
“Dejo un texto reciente de Víctor M. Toledo que, creo, puede responder mejor a tus preguntas:”

http://www.jornada.unam.mx/2016/06/21/opinion/016a1pol

Mengano dice:
“No lei aquellos textos   pero si pude ver el video que publicas y por eso mi comentario,  entonces los polis de plano al cuartel ante el escenario de manifestantes????   por favor tambien quiero ver todos los videos de los maistros que agarran parejo con sus destrozos, y del caos vial mejor ni hablamos porque es otro episodio de la telenovela.”

Sutano vuelve a la carga:
“Es una lástima y una verdadera tragedia que en las sociedades del siglo XXI, (posmodernas, democráticas, globales y tecnologizadas) sólo nos estemos educando para ver videos y que estemos padeciendo un alzheimer social.”

Mengano reacciona:
“Perdón mi buen Sutano, pero el video tú lo publicaste y mi cuestionamiento a la intención del mismo es lo que sostengo.   Yo no promuevo polis,  yo no promuevo secretarios de educación,  ni promuevo al Presidente, no promuevo a Televisa y por lo tanto  las reformas en este país  son urgentes, pero también es mas que urgentes una revolución en el acomodo de objetivos de cada uno de nosotros,  yo no encuentro sentido alguno a los al menos 20 años de manifestaciones que para mi lejos de lograr un resultado concreto, son chantajes sistemáticos contra el sistema que sea, pero peor aún su práctica ha arrojado resultados extremadamente violentos, con afectación seria a la sociedad de carne y hueso y ejecutada por sujetos que tan solo traen consignas hechas a modo por líderes totalmente ajenos a las causas que ustedes invocan.”

Sutano entonces interroga:
“Perdón mi buen Mengano, sólo un par de preguntas: Cuando hablas de “la sociedad de carne y hueso ejecutada por sujetos que tan sólo traen consignas hechas a modo por líderes totalmente ajenos a las causas que ustedes invocan”, ¿a qué “sujetos” te refieres: a la OCDE, al FMI, al gobierno de EEUU, a nuestros gobernantes, a nuestros políticos, a los narcos, a nuestros empresarios?
“¿La “sociedad de carne y hueso” no son los estudiantes, los maestros, los campesinos, los ferrocarrileros, los electricistas, los niños y las niñas? ¿Quién es la sociedad de carne y hueso?”

El profesor César Labastida está abrumado con la situación. Le deprime la facilidad y superficialidad con que se juzga e interpreta la realidad, tanto en los medios de comunicación masiva como en la simplicidad de las redes sociales. “Por lo visto, la educación ha fracasado”, piensa, arrastrando toda esperanza. Y entonces se pregunta:  “¿Dónde están aquellos maestros con dignidad, comprometidos e inspiradores que podrían revertir este fracaso educativo?”

* * * * * *

César está obligado a asistir a la reunión de Consejo Técnico de la secundaria donde consiguió unas horas. Recibió una “atenta invitación” que disuade hasta el más radical de los profesores de la CNTE.

El ambiente de la junta destila una asepsia contextual desvergonzada. Como si no estuviera ocurriendo nada en el país, el instructor, de traje gris Oxford y corbata escarlata, impecables, campea con autoritarismo:

—¡Después de leer el texto “10 maneras de ser un buen maestro y ayudar a los alumnos” que tienen fotocopiado en las bancas, tendrán que escribir una redacción sobre lo que es su maestro ideal!

Frente a su computadora, el profesor Labastida ve una hoja en blanco y un cursor que se prende y se apaga. El expositor designado, inmune a toda reflexión sobre los conflictos educativos y políticos del país, se le acerca, ve la pantalla en blanco y le pregunta sarcásticamente:

—¿No hay alguno de su predilección?

César Labastida no contesta. Está concentrado en el pasado. En la lontananza de la educación. Le acribillan varios hechos de la historia de la educación en México y les rehuye. Se concentra y rememora su formación: hábitos cotidianos (no amarrarse el suéter a la cintura, peinarse y lavarse la cara y las manos, comer frutas, verduras y leche, carne y huevo, no tirar la basura al piso, etc.), narraciones de grandes acontecimientos (entonces el cura Hidalgo, decide no ir a la capital de la República), explicaciones notables (el mínimo común múltiplo sale de la multiplicación de …) reprimendas imborrables (por lo que te repruebo es por el hecho, no por lo que hayas copiado) chistes y ocurrencias (¿Va al baño?; que todo salga bien), instrucciones ineludibles (van a sacar una hoja blanca y le van a poner su nombre ) sentencias (va a tomar sus cosas y me espera al terminar la clase , aquí afuera), motivaciones (¡otra vez perdieron los mexicanitos en el futbol!), estilo de vida (la única maneras que vale la pena tomar es con alguien del sexo opuesto enfrente) hasta la máxima pedagógica (cállese y siéntese).

Los maestros de su vida. Los maestros en su vida. Su vida con los maestros. Por más que hace el esfuerzo César no da con uno sólo, se le agolpan muchos. Aparece en el recorrido José Guadalupe Rincón Andrade, con su increíble modulación de voz y gestos diciendo, las frases que le regaló un preso en Islas Marías: “maestro no es aquél que con poses de líder se para frente a un grupo y dice un discurso socrático, maestro es el que cuando más alto está, más humilde debe ser.” A César se le antojaría preguntarle hoy a Rincón, cómo debería comportarse un maestro después de ser golpeado y perseguido por las autoridades de este país.

Muchos maestros y pedagogos con dignidad en la historia del planeta: Sócrates, Platón, Aristóteles, San Agustín, Santo Tomás, Freinet, Montessori, Freire… inmensos maestros mexicanos comprometidos: Torres Quintero, Rosaura Zapata, Rafael Ramírez, Othón Salazar, Genaro Vásquez, Lucio Cabañas, Carlos Pellicer, José Revueltas…: Y los maestros inspiradores como el profesor Torres Lemus y sus clases geniales de etimologías. O las clases ensayos-pedagógicos de Júpiter Maciel. O las de Pancho Salazar, con un cigarro en la mano y diseccionando la economía del país; o la de Rafael Farfán con un pizarrón escrito completamente, y que resumía la Escuela de Frankfurt; o las muy gozas clases de Gustavo García sobre el cine mundial.

César Labastida escribe e imprime la composición, que dice:

“Querido facilitador:
Son infinitas las virtudes de mis maestros para reducirlas a un solo profesor. Y de ese uno, no cabría en esta redacción. Le ruego me disculpe.
Gracias.
Atentamente,
CLE”

Armando Meixueiro Hernández
Director de Pálido Punto de Luz

Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán
Director de Pálido Punto de Luz

José Manuel Hernández Rodríguez. 11 de Julio de 2016 09:38

Gracias, fascinante contraste de ideas que refleja la polarización de una población mediatizada con poca información y otra tal vez igual pero sensible a la no criminalización de los movimientos sociales

abelrocax. 30 de Julio de 2016 00:20

la calle es para todos las manifestaciones para las inconformidades y los reclamos, así como para las formaciones policíacas y las represiones hasta hoy moviéndose en olas de marea baja, cunado se mueven como marea alta se enfrentan los toletes y las manos limpias, las mentadas enfrentadas revelan la mutua matria, la innegable hermandad, iguales todos hijos de Adán, como Caín y Abel hasta ahora las barricadas han sido de columnas de cuerpos y murallas de plástico con cautelosos acercamientos y esporádicas bajas detrásde el escenario sociales poderes fácticos se intrincan,posan de fuerzas equivalentes, se enfrenan la razón de estado absolutist ay la razón de la sociedad ofendida en tramsitoria imposiblidad de síntesis.las partes no está herchas para el encuentro, sino para el distanciamiento, de su proximidad no se espera nada, es una guerra de trincheras, nadie quiere salir perdiendo, nadie quiere irse perdiendo, ninguno puede hablar de lo mismo es el “impasse”, unos quieren bastilla y guillotina para los contrarios,los otros les recuerdan su futuro de pérdida total y de gasto inútil de energía, no hay árbitro que impida los golpes bajo, pueda decidir una victoria, menos un empate, aqui no cabe, ni cupo el brillante orador que descubra el hilo negro, menos el agricultor cargado de sus cabañuelas,tampoco voluntad, ni buena fé, allá afuera los niños no tienen clases , ni esperanza de tener profesores, ya la perdieron, tan niños tendrán que inventar su propia educación, los profesores y las profesoras no podrán sin victoria regresar a su aula, a su docencia, los del poder formal tampoco podrán llenar sus alforjas con la nada y con ello¡a donde irán que mas valgan y to esto se lee en las miradas tristes de los manifestantes, en los ojos cínicos de sus enemigos de clase se lee en los noticieros que no dan noticia de esta nada. ¿hay dignidad en la derrota?¡que gobierno quiere la derrota de su pueblo, la indignidad de sus profesores, y el epíteto que lo descalifique como gobernante y el futuro que lo arrumbe el ostracismo, sobre todo ahora que la escena fue mundial y los reproches no faltaron en las otras patrias, por favor ¿hay alguien que me ilustre que es la dignidad? ¿ a quien honraremos como nuestro digno campeón? si perdemos ¿con que dignidad nos pondríamos de pie? ¿alguien que aclare que es la dignidad? si la perdimos ¿qué es lo que perdimos? ¿ el respeto por la dignidad? ¿cual dignidad si gobierno y o maestros pierden
sin acuerdo?no cabe duda está en juego el encuentro de la dignidad que ella gane como la gana el buen maestro y el mejor gobierno.

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