4313_mam%c3%a1s
Deserciones

Manual de Perplejos

Alfredo Gabriel Páramo


El enloquecido 10 de mayo

Un año más. La celebración del Día de las Madres llega a México con toda su carga de descalificaciones y defensores. Estando de acuerdo con la mayoría de las descalificaciones, sin embargo creo que es momento de tomar el asunto con paciencia e inteligencia.

El periodista y profesor Oriol Maló Villaplana dice: “No me parece ni bien mal el festejo pero sí creo que cualquier día es bueno para profundizar en historias, narraciones e introspecciones sobre nuestras progenitoras”.

Aunque no nos guste, aunque pensemos que es una festividad eminentemente comercial, que se organizó para atacar las reivindicaciones de derecho a voto y a elegir de los años 30 del siglo XX, la verdad es que la gran mayoría de los mexicanos tienen que celebrar ese día.

Entonces, ¿por qué no es un día de asueto? Millones de mexicanos se angustian, van de un lado a otro, faltan al trabajo, salen temprano o miran a los demás con ojos asesinos cada 10 de mayo, cuando tienen que celebrar a mamás, hijas, esposas, suegras, vecinas…

En algunos centros de trabajo, las madres tienen medio día libre o, incluso, el día completo. Pero las mamás no festejan solas. En México, una fiesta no es tal a menos que incluya un gran número de “seres queridos”, por más que a veces no lo sean tanto.

De repente, a los mexicanos nos entra una vena enloquecida y autoritaria. No damos el 10 de mayo, pero sí otros días que carecen de significado. Y no lo damos nomás porque no se nos pega la gana.

altaircuatro@gmail.com

@lavacadiablo

Alfredo Gabriel Páramo
Profesor, periodista, escritor. Twitter @lavacadiablo www.karacteres.com

Agregar comentario