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Sala de Maestros

Maestros en la historia

Jesús Caballero y Díaz


Las humanidades en la vida política mexicana

Abel dictaba una lección oral en un pequeño auditorio, se sentía un “lector de Oxford y advertí su dialéctica mortal.

Don Abel, levantaba la voz una joven pedagoga, se quiere usar a la educación pública para la formación moral de futuros obreros maquiladores, le les evitaría cualquier acceso a las humanidades.

Querida amiga, las humanidades fueron separadas de la educación pública en México a partir de la influencia positivista de Gabino Barreda con la eliminación del imperio de Maximiliano y con la nueva Escuela Preparatoria, lo cual fue denunciado por el Ateneo de la Juventud a principios del siglo XIX, las humanidades eran parte de la educación en los seminarios religiosos en su inicial bachillerato en artes liberales, que al tiempo del origen de la República Mexicana fueron las bases formadoras de las generaciones liberales en los Institutos Científicos y Literarios de las capitales de los estados.

Otro joven, muy joven atajó a Abel, si formó a los curas ¿que valores y o contenidos sirvieron para formar a las generaciones de liberales?

¡Buena pregunta y aleccionadora! Abel feliz, han oído de Juárez, de Díaz, de Ramírez, de Comonfort, de Lerdo de Tejada, de Riva Palacio, de Altamirano, de los hermanos Mateos por ejemplo todos ellos fueron formados en esa educación literaria, de humanidades donde los contenidos fueron los metodológicos de Gramática el arte de hablar y escribir, Retórica, el arte de construcción lógica formal del buen discurso y la Dialéctica el arte de pensar, dudar, descubrir lo contrario de lo afirmado, de descubrir en la tesis del ponente, la antitesis del oponente y si fuera posible y necesario llegar a una síntesis y así al infinito, como en el ajedrez, no se valía rendirse.

Un peludo y presuntuoso barbudo afirmó, esa formación hizo a los curas y autoridades eclesiásticas de la colonia, del siglo XIX, incluso de ahora e incluso llegó a considerarse reaccionaria.

Efectivamente fue la generación siguiente la de orientación positivista la que llamó “reaccionaria” a esa formación y que llegó a hacer de la información científica de su tiempo el credo de una nueva religión a cuya cabeza colocaba a las matemáticas, a la ciencia experimental y a sus “leyes científicas” como la última fé ¡paradójico! ¿No te parece? Regresemos, los liberales con esa antigua formación revisaron la legalidad de la nueva y bien defendida nación soberana con la lectura crítica de sus fundamentos filosóficos, políticos incluso religiosos los debates en las cámaras eran ejercicios dialécticos durísimos, unas síntesis brillantes se sucedían argumentos contrarios igualmente inteligentes, hasta que finalmente se lograban acuerdos y se establecían las leyes y los mecanismos para llevar a cabo sus efectos transformadores.

México se convertía en el mas moderno estado libre y soberano, se declaraba laico, cosa que no pudo la Francia revolucionaria e imposible para el resto de los estados europeos, preciso el perfil de los mexicanos como individuos sujetos de libertades que el estado se obligaba a garantizar, es decir estimularlos y defenderlos y para ello toda la estructura administrativa de los poderes públicos de la República Mexicana como un estado libre y soberano.

Esos nombres que mencionó me recuerdan que además fueron buenos militares, pero sobre todo creadores de cultura literaria.

Si podrías haber añadido que ese México, los mexicanos de ese tiempo debían de reconocerse como ciudadanos mexicanos, pues ya no eran súbditos de tercera clase como en la colonia, ahora eran hombres libres con derechos políticos, comerciales, empresariales, cosa que no podían ser antes, ya que anteriormente todos los buenos negocios y puestos públicos eran en primer lugar de las burocracias virreinales y de algunas familias criollas a ellos asociados. Los mexicanos debían de aprender a serlo y ejercer esa libertades, incluso a respetar las ajenas y a defender ambas.

Se propusieron crear una literatura como las literaturas europeas que tenían como temas los asuntos de su propia identidad, desde la española pasando por la norteamericana, la española, la inglesa, la francesa, gentes como Ramírez, Altamirano, Riva Palacio, Prieto, Payno, Mateos contribuyeron a crear la cultura literaria que rescatara la identidad nacional, que la creara, al tiempo que el país, el paisaje mexicano se reconociera como la circunstancia propia, pero sobre todo que mostrara las nuevas capacidades literarias de los mexicanos para descubrirnos a nosotros mismo, así como los judíos tuvieron en la biblia el poderoso instrumento de su identidad, la literatura que inicialmente fue material para la información política que desarrolló una nueva y polémica expresión periodística y también dio lugar a nuevas expresiones poéticas, dramáticas, ensayísticas, históricas que debían llegar urgentemente a las escuelas.

¿Se perdían lo extranjero, lo universal en lo que los habían formado los liberales? ¿Fue así Abel? interrogó una voz atrás de una esponjada cabellera femenina (porque había otras cabelleras esponjadas masculinas)

No, dijo otro asistente, las libertades incluyeron el tráfico de periódicos, revistas y bibliografías extranjeras, incluso de editoriales, ya que las mexicanas eran escasas y las extranjeras estaban ansiosas de ocupar este mercado y llegaron junto con los empresarios alemanes, franceses, españoles e ingleses, se avivó el gusto por todo por lo ordinario y lo extraordinario, los nuevos públicos de las ciudades y pueblos grandes se europeizaban, nuestra burguesía fue muy modesta, al poco rato los extranjeros dominaban el capital financiero, las industrias y el comercio, incluso se editaron libros mexicanos en París, Madrid., etc.

Efectivamente dijo Abel hubo una fuerte confrontación entre el positivismo y el liberalismo, la lucha por el poder, derrotados los conservadores, se dio entre los mismos liberales: unos que buscaban el progreso material urgentemente y para ello recurrieron a la importación de capitales, empresas extranjeras, algunos que querían ampliar sus negocios ambos buscaron que los cargos públicos los apoyaran, otros mas advertían la indefensión de los obreras y campesinos y buscaron dura, difícilmente los medios armarlos moralmente.

Aunque ganaron los capitales y los industriales extranjeros, dijo un profe ansioso de hablar desde hace un rato, las fotos del Archivo Casasola revelan un México casi europeo, el presidente parecía, a propósito personal, un Kaiser prusiano, los uniformes de la oficialidad del ejército porfirista importaban los uniformes de gala prusianos, la moda femenina era francesa, la masculina inglesa, las fiestas populares servidas por gastrónomos polacos, alemanes, franceses modificaron el gusto por el folklore, los kioscos, los parque públicos sustituyendo los atoles, las garnachas, los pulques por los vinos europeos, los cafés extranjeros, los guisados y las golosinas de origen suizo, francés y alemán, todo eso para el público cercano a la elite porfiriana de la Ciudad de México y otras donde dominaba ampliamente esta misma clase social, los científicos de la burocracia porfirista.

Oiga profe y en donde quedaron los avances literarios de los liberales, no en la educación preparatoria ¿acaso en la secundaria? Creo que no en la primaria o ¿sí? Una chica asustada que retó al profe y a Abel al mismo tiempo

Primero, dijo el profe: los periódicos y las revistas publicaban artículos de comunicación científica, poesías, novelas en folletines semanales, critica literaria y de espectáculos y sobre todo expresaron debates defendiendo y atacando las políticas gubernamentales con rudos argumentos, incluso con caricaturas destinadas al público analfabeta, los dibujantes aprendieron a pasar a las caricaturas la dialéctica de la lucha con los argumentos literarios, fueron feroces en sus expresiones, y alimentaban la charla, el chisme, la toma de conciencia y la manifestación de protesta, incluso los movimientos de huelga en las empresas mineras , textiles, al grado de aplicar la consigna de “orden” para garantizar el progreso positivista de los negocios de LImantour y otros galanes del equipo porfirista,

Luego, continuó Abel, apropiándose de un respiro de su antecesor, vinieron las expresiones del poder mas represivas, contrariando la garantía de la libertad de expresión, atacando a las imprentas revoltosas, destruyendo su elemental maquinaria, su provisión de papel golpeando y apresando a los impresores y sus empleados y a los articulistas responsables, se acababa la libertad y se imponían el orden y el progreso…

¿Cómo Abel? defendieron sus libertades los otros liberales “puros”? Volvió el gigante peludo a intervenir aparentando inocencia
Bien sabes querido amigo lo que preguntas te cedo el espacio, el otro, ni tardo ni perezoso abundó.

¡Gracias Abel! Los liberales conservadores eran en los tiempos finales del Porfiriato los dueños de los grandes negocios, los otros liberales, “los puros” se volvieron socialistas por influjo de la presencia de extranjeros que llegaron como empleados de las empresas extranjeras y contribuyeron a asociar a los trabajadores en sociedades mutualistas, sociedades cooperativas, clubes de información, extendieron las tendencias político sociales europeas del socialismo, el anarquismo y el comunismo y provocaron la creación de una novísima conciencia de clase en las clase trabajadoras, una identificación necesaria para unir a los separados, los textos se imprimieron clandestinamente y su distribución tuvo que ser clandestina también, pero no dejaron de ser distribuidos, leídos, conversados y usados para nuevas tomas de decisiones, para movilizaciones de protesta, para formular ante los poderes públicos la defensa de sus propios intereses individuales, comunitarios y gremiales

Un nuevo liberalismo con tintes anarquistas y socialistas se adueñó de los medios editoriales, superaron la represión mediante ediciones clandestinas y los obreros dejaron de ser borregos llevados a los mataderos industriales, los poetas liberales se volvieron publicitas, comentaristas muy solidarios de obreros y campesinos, los maestros normalistas aunque formaban parte de la intelectualidad porfirista trabajaban en las ciudades atendiendo a públicos de las clase medias y proletarias, algunos llegaban a las haciendas, las comunidades indígenas con salarios de hambre y conciencia proletaria, la correspondencia secreta motivó el aprendizaje adulto de la lectura y la escritura, la lectura a los públicos cercanos y la nueva sociedad industrial ya tuvo a su clase proletaria con una incipiente conciencia de clase y poco a poco dispuesta a la defensa de sus propios intereses, se reconocieron como sujetos de derechos constitucionales y reclamaron su garantía, la recuperación de su personalidad individual y colectiva.

Los positivistas pasaron del orden verbal a la represión policiaca, nuevas policías rurales en el país se multiplicaron para impedir las expresiones populares: los indios de las comunidades fueron considerados un estorbo al progreso positivista fueron expulsados y maltratados de propiedades reconocidas desde los gobiernos coloniales, incluso por Maximiliano.

El público se alborotaba, muchas manos se levantaban y sobraban las conversaciones entre ellos, muchos se asombraban, otros afirmaban y ampliaban la información y se oian siseos de silencio y es que el tiempo terminaba, unos se querían ir a sus clases otros no querían perder el hilo y

Abel pidió algunas conclusiones

Creo que la literatura seguirá siendo un recurso necesario para la conciencia propia, para la conciencia de clase, creo que los gobernantes debieran leer la historia de México, los textos constitucionales para enterarse del pueblo que somos y el gobierno que necesitamos, no solo, los trabajadores debemos tener una conciencia de la defensa de nuestros intereses, los gobernantes que elijamos deberán de reconocer que nos sirven, de responsabilizarse de sus servicios y el pueblo no dejar de evaluar su congruencia y su beneficio, para eso sirve una nueva cultura.

Otro, si no tenemos la información suficiente debemos hacerla, pasarla , usarla nosotros mismos, entre nosotros reconocernos como parte protagonista de este tejido social, si nos quieren convertir en obreros autómatas; escribamos, editemos, publiquemos, usemos las redes sociales para comunicarnos, para organizarnos, para actuar socialmente.

El aula no debe faltar a su función formadora, en ella deberemos ejercer nuestras armas intelectuales y morales, las tareas deberán ser fuente de compromiso con el estudio dialéctico de todo lo que leamos y escribamos, ser nosotros sujetos de nuestra exigente evaluación en nuestro propio proyecto educativo, a los liberales les faltó proponer esto que cada uno llegue a construir desde pequeño sus metas, sus recursos educadores, eso que hacen los pequeños genios y no me refiero a Mozart sino a los niños que con aparentemente nada se apropian del leguaje, de sus contenidos y su dialéctica, asombrosamente aprende pronto a comunicarse oralmente, al mismo tiempo que a mandar…

Abel y yo agradecimos la invitación a un cafecito y los demás circularon por los corredores y el caracol de la Universidad a toda prisa.

La Candelaria. Coyoacán, Ciudad de México, Mayo 18 de mayo del 2016

Jesús Caballero y Díaz
Maestro y formador de docentes

abelroca. 31 de Mayo de 2016 07:59

DEL SIGLO XX, EN PLENO PORFIRIATO, FUE EL ENCUENTRO DE UNA VERDADERA REVOLUCION INTELECTUAL,MADRE DE LA REVOLUCION POLITICA QUE FUNDAMENTÓ LA ACCION EDUCADORA DEL SIGLO PASADO.

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